sábado, 4 de septiembre de 2010

Vitelio, Emperador de Roma


Vitelio

El origen de Aulo Vitelio es muy discutido. Para unos pertenece a la nobleza antigua, mientras que otros le atribuyen uno más oscuro y humilde. Los aduladores llegan a afirmar que los Vitelios proceden de Fauno, rey de los aborígenes, y de Vitelia, adorada como divinidad en muchos lugares. Sus enemigos, en cambio, lo han hecho descender de un liberto e incluso de un zapatero.

Sea lo que fuere, su abuelo, Publio Vitelio, fue un caballero romano encargado de los negocios de Augusto. Tuvo 4 hijos, uno de los cuales, Lucio, fue el padre del emperador.

Lucio fue dos veces cónsul y censor en tiempos de Claudio, quedando al cargo del Imperio durante la expedición del emperador a Inglaterra. Pero se deshonró por su pasión por una liberta, cuya saliva bebía mezclada con miel, con el pretexto de que era un remedio para el dolor de garganta. Según Suetonio, "no hacía esto en secreto o rara vez, sino cotidianamente y delante de todos, y para afrenta de Sixtilia", su esposa. Tenía el talento de la adulación, siendo el primero que tuvo la idea de adorar como dios a Claudio. A su regreso de Siria se prosternó ante él con la cabeza cubierta con un velo. Y buscando la manera de agradar, pidió a Mesalina que le concediera la gracia extraordinaria de descalzarla. De ese modo le quitó la sandalia derecha y la llevó consigo largo tiempo, besándolo de vez en cuando.

Mesalina y Británico

Una parálisis lo mató en dos días. El senado le hizo los funerales y le erigió una estatua junto a la tribuna de las arengas con la inscripción: “Modelo de fidelidad inquebrantable hacia el césar”.

Su hijo Aulo Vitelio había nacido el 24 de septiembre del año 15. Cuando su familia consultó su horóscopo, según Suetonio quedaron tan aterrados que hicieron lo posible por apartarlo de toda función pública, y al ser proclamado emperador su madre lo lloró como muerto. Pasó su infancia y adolescencia en Capri, “guardando los placeres de Tiberio”, que fue quien había elevado a su padre, favores que habría conseguido gracias a que el joven Aulo era amante del emperador.

Vitelio guiaba los carros de Calígula y jugaba a los dados con Claudio. Por los mismos medios atrajo a Nerón, a quien invitó algunas veces a cantar. Así fue como obtuvo las más grandes dignidades al lado de tres príncipes: fue procónsul de África y edil. Se portó bien en el desempeño del primer cargo, pero en el segundo se apoderó de las ofrendas y ornamentos de los templos, y puso cobre y estaño donde había oro y plata.

Claudio

Se casó con Petronia, hija de un cónsul. Tuvo de ella un hijo llamado Petroniano, que era tuerto. Petronia dejó a su hijo como heredero al morir, y se cree que entonces Vitelio lo envenenó, acusándolo de parricidio: dijo que en realidad Petroniano, agobiado por el remordimiento, había bebido el veneno que le tenía destinado a él. Después se casó con Galeria Fundana, hija de un pretor, con la que tuvo un hijo mudo y una hija.

Puesto que no era ambicioso, Galba no vio ningún peligro en enviarlo a regir la baja Germania, diciendo que “no eran de temer los que, como él, no soñaban más que con la glotonería de las riquezas de una provincia”. Vitelio estaba tan arruinado que no tenía ni dinero para el viaje. La turba de acreedores lo detenía en la plaza pública y sólo se contenían temiendo sus burlas malignas: no olvidaban que a un liberto que le reclamaba con más insistencia que el resto, le formó un proceso diciendo que le había pegado un puntapié y le sacó como indemnización 50 grandes sestercios. En aquel momento la situación económica de Vitelio era tan desesperada que su esposa y sus hijos, al marcharse él, tuvieron que mudarse a una casucha mientras alquilaban su hogar para salir adelante.

Durante el viaje se mostró simpático, bromeando con todo el mundo y abrazando hasta a los simples soldados. Cuando llegó a su destino no negó nada a nadie, concediendo gracias y levantando castigos. No es de extrañar que pronto se ganara el afecto de todos. Aún no había pasado un mes cuando los soldados le sacaron en paños menores del campamento de Colonia Agrippinensis y lo proclamaron emperador la noche del 1 de enero del año 69. Fue llevado a los pueblos vecinos, ceñida la espada de Julio César, que un soldado había ido a buscar al templo de Marte para ofrecérsela en un momento de exaltación.


Cuando volvió a su tienda la chimenea estaba ardiendo y se había incendiado. Este mal presagio consternó a todos.

—¡Valor, que ya luce nuestro día! —exclamó entonces. Y esa fue toda su arenga.

Luego rechazó los sobrenombres de Augusto y de César y se decantó por el de Germánico.

Enterado del asesinato de Galba, dividió las tropas en dos cuerpos: uno que marchó de avanzada contra Otón y otro cuyo mando se reservó. El primero partió bajo felices auspicios, porque un águila marchó delante de él guiándole. Todo el mundo sabía que la victoria estaba garantizada con eso. En cambio, cuando el segundo se disponía a partir, y siempre según Suetonio, se dio la curiosa circunstancia de que muchas estatuas ecuestres se cayeron de pronto. Pero como los dioses debían de considerar que tal vez eso no fuera advertencia suficiente, el laurel que había colocado sobre su cabeza se cayó en un arroyo. Más aún: por si no había captado las sutiles indirectas, en Viena, cuando administraba justicia, un gallo se subió sobre su cabeza. ¡Ay, Vitelio, un gallo representaba a un galo!

En las Galias supo de la muerte de Otón, que se había suicidado tras su derrota en la batalla de Betriac el 14 de abril. Más adelante Vitelio consagraría a Marte el puñal con el que se había dado muerte y celebró un sacrificio nocturno para conmemorar la ocasión. Ante su tumba, al ver la sencilla piedra en la que se leía simplemente la inscripción “A la memoria de Otón”, se burló exclamando:

—¡Mausoleo digno de él!

Otón

Disolvió las cohortes pretorianas como peligrosas y les mandó entregar sus armas a los tribunos. Condenó a muerte a 120 soldados que pedían recompensas a Otón por haber atentado contra Galba. Atravesó en triunfo las villas y cruzó los ríos en barcos cubiertos de flores. El desorden dentro de su ejército era total; tomaba a broma las rapiñas y violencia y permitía que sus hombres sembraran el terror por donde pasaban. Como notó que algunos temblaban a la vista de tantos cadáveres, pronunció estas terribles palabras:

—El cadáver de un enemigo siempre huele bien, y más si es un conciudadano.


Continuará


Bibliografía:
Vida de los doce Césares - Suetonio

31 comentarios:

  1. Este personaje tuvo que ser sumamente hábil para vivir bien sin convertirse en objetivo de las manías o de las iras de los emperadores locos con los que le tocó coexistir.
    Vitelio Germánico está considerado además un adalid de la gastronomía. Eran famosos sus banquetes, servidos por los mejores cocineros de su tiempo y regados con los mejores vinos.
    Un saludo.

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  2. temo a los aduladores y desprecio a los tiranos.

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  3. Así es, monsieur Cayetano. Eso tambien lo veremos el proximo dia, aunque a mí me dan más bien revoltura sus costumbres.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  4. Pues en este hombre se reunen ambas cosas, monsieur, segun conviniera.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  5. Madame,
    terribles personalidades las de estos últimos emperadores. Tal vez deberíamos echar la vista atrás en nuestra política para aprender de aquellos errores que hoy tenemos.

    Feliz tarde.

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  6. Madame, que hombre! todos estos emperadores romanos estaban un poco tocados de la cabeza, tras la muerte de los grandes césares se instaló una auténtica anarquía en el Imperio que acabaría siendo su ruina...por cierto, que asquito lo de la saliva mezclada con miel, eran todos unos pervertidos y unos fetichistas :)

    Un beso.

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  7. Pues los anteriores no es que hayan sido mejores, madame. Aqui no se salvaba nadie. Bueno, por lo menos errores así tan gordos tan gordos no solemos tener. Algo se va puliendo la cosa, aunque aun falta.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  8. Pues fijese usted que el de la saliva ni era emperador ni soñaba con que un dia lo sería su hijo. Pero por lo visto no eran solo los emperadores los raritos. Verdaderamente, monsieur, no le alabo el gusto a ese hombre, puag.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  9. LA VERDAD QUE TEMO SEGUIR LA CONTINUACIÓN,MALA SEMILLA TRAÍA EN SUS GENES, AFLORABA EN SU DESCENDENCIA.
    ESPERARÉ TEMBLANDO QUERIDA MADAME, ABRAZOS

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  10. Se empeñó en hacer buenos a sus ancestros a base de comparacion, madame.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  11. Yo soy sensible a las indirectas... no sabe lo impresionado que quedé al ver tantas juntas.

    Mire, el padre llegó lejos porque el hijo era p~~o del emperador... qué moral la de esos tiempos! jajaja

    Bisous, Madame

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  12. Para que vea cómo son algunos con las indirectas, monsieur: ni con lo del gallo se dio por aludido.
    Debio hacer mas caso!

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  13. ¡A qué manos había ido a parar el gobierno del imperio! Cuando son los ejércitos los que deciden a quién otorgarle el poder, mal asunto. Me alegra encontrarla tan romana, madame. Beso su mano.

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  14. Madame, esta entrada ha venido que ni pintada para su regreso, aunque muestre una faceta poco glamourosa de su Roma.

    Feliz tarde

    Bisous

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  15. Poco conocía de Vitelio Madame. Me ha resultado algo extraña su personalidad. Quizás era una forma de evasión de sus problemas económicos y de posible pugnas con los emperadores....
    Ya veremos como continua la historia.
    Si recuerdo de este Caballero su gusto por la comida.

    Saludos Madame

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  16. Pues la segunda parte, monsieur, no tiene desperdicio. Lo veremos desenvolverse como emperador y engullir todo lo que se le pone por delante.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  17. y eso de monsieur y madame todo el tiempo?

    (sólo lo decía por curiosidad)

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  18. Madame que entrada mas interesante, me ha llamado un montón la atención el busto, que habeis puesto de primera imagen, es alucinante, casi puedo imaginarme su cara.

    Besos

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  19. Uf, qué susto, creí que me iba a preguntar usted por el unicornio! Esa hubiera sido de las dificiles.

    Lo de monsieur y madame todo el tiempo es porque si fuera solo parte del tiempo no resultaría del todo coherente. No es que eso de la coherencia tenga excesiva importancia para esta dama barroca hija de Molière, pero podría tenerla para mis visitas, a las que debo toda mi consideración y gratitud.

    Buenas noches, monsieur Anonimo o madame Anonima.

    Bisous

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  20. Si, madame, es asombrosamente realista. Y la verdad que el producto resultante no es nuestro tipo, verdad? No parece muy agraciado, aunque de joven debio de serlo, ya que fue tan del agrado de Tiberio.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  21. Estamos ante un emperador glotón y, al parecer, con genes defectuosos.
    Me llama la ateción lo supersticiosos qe eran, tenían perfectamente catalogados todos los signos que, segú ellos, eran buen o mal augurio.
    ¿Como terminará esta biografía?
    Bsitos.

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  22. Que personaje tan extraño el de hoy madame (lo digo por sus costumbres)
    Caligula,Neron,Claudio que junta ...
    como se hace para salir airoso de esa pandilla jejeje
    Esperaremos ansiosos la continuacion.
    Un abrazo y hasta mañana

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  23. Coincido con Cayetano: tuvo que ser muy buen "nadador" para navegar en tan procelosas aguas. Ahora, lo que no conocía es que la habilidad parecía heredada de su padre...
    Feliz domingo, Madame

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  24. Un meperador que podríamos calificar, segun la historiografía, como "mal emperador". No sé si será verdad o no, el caso es que la afirmación podría ser correcta si nos atenemos a sus costumbres. Y es que de tal padre tal hijo, porque el padre podríamos llamarle "trepa" y pelotillero profesional, ¿o no?

    Y la procalmación de Vitelio como emperador todo un especta-culo, saliendo de la tienda en paños menores, jejeej

    Ahora, como interesante, el personaje lo es, sin dada alguna. Espero la segunda parte.

    Besitos

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  25. Si, madame Wendy, lo de los augurios era todo un mundo para perderse en el. Lo curioso es que en este caso salieron bien!

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  26. La verdad, monsieur, es que no habia mucho donde elegir. Fueron a cada cual peor.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  27. Like father, like son, no es asi, monsieur Xibeliuss?

    Feliz tarde

    Bisous

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  28. Sí, madame. Como todo sea inventado, menuda imaginacion la del cronista. Y tampoco se comprendería el final que tuvo.

    Ina joyita el romano este, madame.

    Feliz tarde.

    Bisous

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  29. Roma es la madre de nuestra cultura. A pesar de que a veces critiquemos a sus emperadores o a ciertas costumbres que tenían por aquellos tiempos, somos todavía romanos.
    Lo mismo pasa con Francia. Yo me considero hijo de la Ilustración, me encanta París. Europa debe mucho política y socialmente a los franceses. Lo que no quita que a veces los critiquemos cuando creemos, acertadamente o no, que se han equivocado. Sobre todo cuando les daba por invadir otros territorios en su afán impoerialista.
    No obstante, un servidor, si hubiera nacido en la época de Goya, habría sido de esos que llamaban afrancesados.
    Esto lo digo para eliminar cualquier duda sobre mis palabras y por si hubieran molestado, sin quererlo, a alguien.
    Un saludo.

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  30. Monsieur, a veces nos miro y pienso que no cabe la menor duda de que seguimos siendo romanos. Ninguna otra civilizacion nos imprimió tantas caracteristicas.

    Sobre el resto, ya he dicho que no tenía nada mas que decir.

    Feliz tarde de domingo, monsieur

    Bisous

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  31. Ya lo dice el dicho... de padres gatos hijos mininos... y este va para gato escaldado...

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)