lunes, 6 de septiembre de 2010

Vitelio, Emperador de Roma (II)


Vitelio entró en Roma al son de las trompetas, vestido de guerrero. Empezó por conculcar todas las leyes humanas y divinas. Tomó posesión del Pontificado Máximo el día del Allia (de la derrota de Roma por los galos); se nombró cónsul perpetuo y, reuniendo a los pontífices en el Campo de Marte, los obligó a hacer ofrendas a los manes de Nerón. A un músico que amenizaba sus comidas le mandó cantar algo de aquel, y cuando entonó sus versos, Vitelio batió palmas con entusiasmo.

La vida de Vitelio estuvo marcada muy especialmente por el liberto Asiaticus, unido a él desde su primera juventud. Disgustado con su vida de prostitución, había huido, pero su amo lo encontró, lo castigó y “se sirvió de él como antes para sus placeres”. Después lo vendió a un maestro de gladiadores, lo recuperó cuando iba a presentarse en la arena y, habiendo sido nombrado gobernador de África, lo liberó. El día de su advenimiento al trono le dio el anillo de oro.

Sus vicios favoritos eran la crueldad y la glotonería. Comía tres o cuatro veces al día, superando a todos, porque tenía la costumbre de vomitar. Se hacía invitar el mismo día en varias casas. La comida más famosa fue la que le ofreció su hermano a su llegada a Roma: se sirvieron dos mil pescados y siete mil aves. Por si fuera poco, al pasar por las calles entraba en todas las tiendas y tabernas y devoraba cuanto encontraba, aunque fueran las sobras del día anterior. Vitelio creó un plato de enormes dimensiones al que llamó escudo de Minerva protectora de la ciudad, elaborado a base de hígado de escaro, sesos de faisanes, lenguas de flamencos y huevas de lampreas, ingredientes que hacía traer desde los confines del Imperio.


Fue el mayor recaudador de impuestos de toda la historia de Roma. Hasta los recién nacidos debían tributar. Si la madre era soltera y no tenía medios para hacerlo, debía dedicarse a la prostitución para poder cumplir con el fisco. Los ancianos, inválidos y parados, se veían obligados a pedir limosna todo el día para poder pagar. Los ricos pagaban lo mismo que los pobres: la cantidad no se diferenciaba según el rango social, sino en base a la edad. Al que no pagaba se lo encarcelaba y se procedía a torturarlo salvajemente durante una semana. Una tercera parte de las mercancías que entraban o salían de Roma eran confiscadas para el pago del tributo.

Dio muerte a nobles que habían sido sus amigos. A uno lo envenenó con un vaso de agua fría que le presentó al verle con fiebre. No perdonó a ninguno de sus acreedores. Uno de ellos fue enviado al suplicio cuando venía a saludarle. A otro, para el que le pidieron gracia los dos hijos que tenía, los hizo morir con él. Un caballero romano, a quien llevaban a la muerte, le gritó:

—¡Vos sois mi heredero!

Vitelio comprobó en su testamento que así era, pero a medias con un liberto, y entonces mandó matar también al liberto.

Vitelio

Mandaba matar a aquellos que hubieran hablado mal públicamente del bando de los azules en el circo, porque en su opinión eso era un desprecio hacia él y podía significar el comienzo de una revolución. A los astrólogos los condenaba en cuanto eran acusados, sin escuchar su testimonio, y se dijo que incluso había hecho matar a su madre enferma, porque le habían predicho que reinaría largo tiempo si la sobrevivía a ella. Según otra versión, la madre, disgustada, le pidió veneno y él se lo dio sin vacilar.

En el octavo mes de su reinado se insubordinaron algunas legiones y prestaron juramento a Vespasiano, que acababa de aplastar una rebelión de los judíos y el pueblo, harto de la crueldad de Vitelio, vio en él una mayor estabilidad .

Atacado por tierra y por mar, el emperador opuso, por una parte, una flota mandada por su hermano, con milicias nuevas y gladiadores, y por otra las tropas más aguerridas. Acosado por todas partes, firmó un tratado por el que sólo conservaba la vida y cien millones de sestercios. Se presentó en las gradas de palacio, declaró que renunciaba al imperio y que había sido emperador a disgusto.

Vespasiano

Al día siguiente salió a la plaza vestido de luto y leyó llorando su abdicación. Los soldados y el pueblo lo incitaban a continuar, lo cual hizo que recobrara ánimos. Atacó al enemigo, que se refugió en el Capitolio, y prendió fuego al templo de Júpiter buscando muy especialmente con ello la muerte del hermano de Vespasiano, que se encontraba entre los refugiados. Vitelio lo contempló todo desde la casa de Tiberio, sentado a la mesa.

Arrepentido de esta violencia, reunió al pueblo y ante él echó la culpa a otros y juró que nada tenía en más estima que la paz del Estado. Después sacó su puñal y se lo ofreció al cónsul, a los magistrados y a los senadores. Nadie quiso hacer uso de él, así que fue a depositarlo en el templo de la Concordia. Algunos le gritaron que la Concordia era él, y entonces volvió sobre sus pasos diciendo que él guardaría el puñal y adoptaría el nombre de Concordia.

Indujo al Senado a enviar diputados y vestales a pedir la paz, o al menos una tregua. Al día siguiente le avisaron de que se acercaba el enemigo. Bajó de su litera y seguido de dos criados tomó secretamente el camino del monte Aventino, donde estaba la casa de sus padres, para huir de allí a la Campania. Pero oyó el rumor de que iba a lograrse la paz y decidió regresar. Encontró el palacio desierto y se vio solo. Entonces se puso un cinturón lleno de monedas de oro, se encerró en la portería, ató al perro delante de la puerta y la atrancó con una cama y un colchón.

Templo de Júpiter Capitolino

Llegó la avanzada del ejército y algunos soldados. Sacaron a Vitelio de su refugio y, al no conocerle, le preguntaron por el emperador. Intentó engañarlos, pero le descubrieron y hubo de suplicar por su vida, diciendo que tenía grandes secretos que revelar, interesantes para Vespasiano. Lo arrastraron medio desnudo hacia la plaza con una cuerda al cuello y las manos atadas a la espalda. Unos le tocaban la cara con la punta de la espada y otros le arrojaban basura, llamándole incendiario y glotón.

Era el 22 de diciembre del año 69. El pueblo lo abucheaba ahora a su paso, burlándose de sus defectos: de su talla enorme, la cara enrojecida por el alcohol, el vientre abultado y una pierna más débil que la otra a consecuencia de una vieja herida en una carrera de carros, mientras hacía de auriga para Calígula. Después de atormentarlo mucho tiempo, fue linchado y su cuerpo arrastrado y arrojado al Tíber.

Murió con su hermano y su hijo a los 57 años. Fue destronado por Antonio Primo, general galo, nacido en Tolosa. En su infancia le habían llamado Becio, que en lengua gala significa pico de gallo. El augurio de Viena se había cumplido.


Bibliografía
Vida de los doce Césares – Cayo Suetonio
asalbuchi.com.ar/2008/03/vitelio-emperador-de-roma/


Definitvamente mi PC necesita urgente reparación. Anoche ya no me fue posible utilizarlo, de modo que me despido de ustedes hasta que esto se solucione, espero que en cuestión de unos pocos días.


¡Hasta pronto!

34 comentarios:

  1. Madre mìa con este hombre Madame, reunìa todos los pecados capitales sin falta de ninguno de ellos...aunque sea duro decirlo se ganò el fin que tuvo.

    Un beso.

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  2. Nadie se merece un final así, pero se lo fue ganando a pulso, día a día.
    Este hombre se ve que tenía un pésimo gusto musical, nada menos que aplaudir versos de Nerón, ese gran "poeta". Además de tener un oído pésimo, sus impulsos sexuales dejaban mucho que desear. También se ve que era un "cerdito" es sus gustos gastronómicos. Todo un modelo a imitar.
    Saludos.

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  3. ¡Madre de Dios, qué criatura! Es para hacerse cruces todo un día y no parar. Además presumía de una excentricidad evidente : ese plato "escudo de Minerva protectora de la ciudad..." arggggg

    ¡Y cuán déspota y malvado! Obligar a las madres solteras a la prostitución para pagar sus abusivos impuestos, a los ancianos y enfermos a mendigar... asesinar a su antojo: padres con sus hijos, nobles, antiguos amigos (hasta a su propia madre, por lo que se ve...)

    Ciertamente su fin fue terrible, pero en vida fue una persona de lo más salvaje, excéntrica y abominable.

    Madame, ojalá y se le solucionen pronto los problemas con su ordenador, yo es que para la tecnología soy una nulidad y no entiendo nada de nada.

    Besitos de una dama victoriana

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  4. Un final horrible, pero como dice Cayetano se lo gano a pulso Madame

    Gustos extraños en la comida y en la música, en su vida en general.

    Madame espero que la situación del ordenador sea solucionable rápidamente.

    Saludos

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  5. La Dame Masquée...

    Era difícil narrar las "andanzas" vitales de Vitelio en pocas líneas y vd. lo ha conseguido. Es una muestra más de esos personajes que han pasado a la Historia nefasta.
    Menudo plato inventó. No lo conocía, pero no parece un manjar apetecible,jiji.
    Si es que no tenía por donde cogerlo...

    A sus pies

    Bisous

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  6. Caramba con Vitelio, es dificil encontrar en unas líeas tantas muestras de crueldad, no soy amiga de ejecutar a nadie pero en este caso se lo ganó a pulso.
    No tiene desperdicio, que cantidada de barbaridades.
    Madame, espero que su vuelta no se demore demasiado, suerte con ese PC, mientras tanto espero no encontrarme con vespasiano por ningún rincón jejjeje
    Besos.

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  7. La verdad que viendo el retrato que nos presenta resulta facil imaginárselo atracando las tabernas de Roma.
    ¡Vaya emperador!
    Suerte con el PC, Madame. La echaremos en falta.

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  8. Con meperadores como él el sanguinario Nerón era toda una hermanita de la Caridad... Atracar todas los comestibles de Roma y comerse hasta las sobras del día anterior, comer hasta echar la pota, y demás lindezas dejan a este "elemento" como le paradigma de gobernante que nadie quisiera tener.

    Una pregunta irónica: ¿alguién el inmenso imperio pudo sobrevivir a semejante expolio? Porque como todo aquel que no pudiese pagar se le condenase a la tortura, no sé yo si alguien quedaría con vida.

    Un besito y espero que se arregle ese Pc rebelde.

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  9. Yo creo que fue al infierno, monsieur. Era el villano perfecto para una pelicula de romanos.

    Aqui estamos. El tecnico hizo una limpieza y espera que sea suficiente, aunque yo me temo que sea problema de hardware.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  10. Tenía mal gusto en todo, monsieur. Pero, desde luego, yo nunca comería con él. Cuanto mas apetito tenia él, menos debia de quedarles a los demas.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  11. La comprendo, madame Akasha. El plato en cuestión todo para el. No se lo pensamos disputar, verdad?
    Yo no sé qué les pasaba a los emperadores romanos, pero parece que se volvían todos locos en cuanto llegaban a serlo.

    Bueno, ha venido el tecnico, pero creo que no lo tenía muy claro, así que imagino que a no tardar tendré que llamarlo otra vez.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  12. Monsieur, lo terrible que debía de ser convertirse en anfitrion de ese hombre! Supondría la ruina para cualquier familia invitarlo a la mesa.

    A ver si ha sido suficiente con la labor del tecnico esta tarde, monsieur. Confiemos.

    Buenas noches

    Bisous

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  13. Desde luego, monsieur, con la de barbaridades que cometió daría para una larga biografía. Dificil de resumir tanta tropelía.

    Buenas noches

    Bisous

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  14. jijiji, madame Wendy, es que Vespasiano no es nuestro tipo, verdad? Ni tampoco Vitelio, por supuesto. Creo recordar que a usted le iba más Molière, "el apañao".

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  15. Sí, el retrato encaja bastante bien con lo que se cuenta de él, en efecto.

    De momento esta funcionando el ordenador, monsieur. Pero me da la impresión de que no es definitivo. Siempre aciertan a la segunda.

    Buenas noches

    Bisous

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  16. Sí, los torturaba, pero tenía cuidado de no matarlos, para que así pudieran seguir esforzandose por encontrar dinero con el que pagar mas impuestos.
    Y luego decimos de Hacienda, madame! Unos santos todos.

    Estamos en lo del arreglo. A ver si es suficiente con lo que ha hecho el tecnico, o esto vuelve a petar.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  17. Hola Diana!!
    Muchas gracias por todos los artículos y la información. Me encanta la historia de Roma en su totalidad y me encanta leerte.
    Espero que se recupere pronto su ordenador!!
    Besos y feliz miércoles!!

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  18. Quería decir feliz semana y feliz día de Asturias madame!! ... pero ya veo que mi mente me juega malas pasadas, parece que quiero ser ahorrativa con las palabras.
    Mil besos!

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  19. Gracias, madame Noa. De modo que es el día de Asturias esta semana? Y yo pensando que eso sería hacia agosto, no sé por que, jiji. Todas las fiestas me suenan a agosto.

    Bueno, que usted lo disfrute muchisimo. De momento parece que mi problema se ha solucionado.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  20. Tocaba todos los palos de la depravación... su final fue el esperado a sus excesos...

    Suerte con el PC... de vez en cuando una reinstalación es inevitable...

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  21. O gordote y malote, monsieur.

    Feliz dia

    Bisous

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  22. Gracias, monsieur, creo que el tecnico ha logrado solucionarlo, aunque no estaría yo tan segura. Esperaremos a ver si vuelve a ocurrir.

    Feliz dia

    Bisous

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  23. ¡Menuda pieza! Desde luego, tomar posesión el día de Alia es algo que no hubiera hecho nadie jamás, pues era el día más nefasto del calendario romano. Y claro, no es de extrañar que lo matara finalmente un galo.
    Una vida para tomar nota... Me alegro que se haya resuelto el problema del pc. Besos.

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  24. No se quien pintó el retrato de Vitelio, el gran glotón, que nos muestra en su artículo, pero por lo que se sabe de él, el pintor tenía una clara idea de cómo lo quería representar: con la cabeza alta, los labios apretados, soberbio, decidido; pero también algo afeminado y grasoso. Un ejemplo a no seguir. Así lo veo yo, casi seguro que equivocadamente, que no entiendo apenas de pintura.
    Saludos.

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  25. Eso es lo que pasa por no hacer caso de los augurios, madame.

    Pues no, mi PC parecia que iba bien, pero vuelve a hacerme lo mismo, así que tendré que llamar otra vez para que se lo lleven y lo miren bien.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  26. La verdad es que resultaría imposible llevar una vida de glotoneria como la suya y no tener aproximadamente ese aspecto. Lo que no sé es cómo podía moverse siquiera!

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  27. En menos de un año se las ingenio para hacer todas estas acciones tan desagradables .Los romanos si que sabian vivr rapido .Ya me imagino a Vitelio haciendoles creer a los soldados de Vespasiano de que el no era el emperador jejeje.
    Si le salia esa jugada se ganaba el olimpo madame .
    Un abrazo y gracias por avisar
    Saludos

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  28. Hola dame, que personaje más curioso y gloton que nos ha traido hoy. Sin dudas que a la historia no le faltan personajes como este.
    Lamento lo de su compu, espero que se mejore pronto y que volvamos atenerla pronto por aqui. Ah... por cierto, en mi blog le deje otra entrada de reyes para cuando su compu se reponga ;).
    Un salduo y hasta pronto.
    Uriel

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  29. Imaginese si llega a colar. Pero claro, no tenía muchas posibilidades de no ser reconocido, y al final cayó.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  30. Muchas gracias, monsieur Uriel. Yo le he dedicado el texto sobre Bayardo, no se si lo vio en la segunda parte.

    Mi compu ha vuelto a ir mal, monsieur. Tendran que llevarsela.

    Feliz dia

    Bisous

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  31. Aun no había tenido el gusto, dame. He estado muy ocupado ultimamente y no he `podido dedicarle el tiempo que desearia a las cosas que quiero (como visitar su blog) :(.
    Pero pasare si falta.
    Un Saludo
    Uriel

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  32. ¡Qué antihéroe, madame!

    Los políticos actuales también se las traen, aunque cuidan mucho la figura.

    En las épocas pasadas se decía: "Dame gordura y yo te daré hermosura" porque muchos se morían de hambre.

    Un abrazo.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)