lunes, 20 de septiembre de 2010

Edith de Escocia

Edtih era una princesa escocesa. Su madre, Margarita, era la hermana de Edgar Atheling, el heredero sajón a la corona inglesa. Cuando los normandos de Guillermo el Conquistador invadieron Inglaterra, Edgar y su hermana se embarcaron con la intención de refugiarse en Hungría, pero nunca alcanzarían su destino, porque durante la travesía se desencadenó una terrible tormenta que desvió el navío hacia las costas escocesas.

Malcolm Canmore, el rey de los escoceses cuyo padre fue asesinado por MacBeth, reinaba como Malcolm III. Se encontraba a la orilla del mar cuando vio desembarcar al grupo de náufragos y parece que apenas posar sus ojos sobre Margarita se enamoró de ella. Como además se trataba de una princesa de noble estirpe anglosajona, decidió que no habría otra más adecuada para ser su reina.

El suyo fue un matrimonio feliz, a pesar de que eran tiempos turbulentos y el rey frecuentemente se encontraba luchando lejos de casa. Tuvieron ocho hijos, entre ellos dos hijas: Edith y María. Ambas eran aún unas niñas cuando Malcolm, mientras invadía Inglaterra en el año 1093, atacó el castillo de Alnwick y recibió una herida mortal al disponerse a recoger las llaves de la fortaleza que se rendía a él. El primogénito del rey moría también durante aquel mismo asedio. Otro de los hijos, Edmundo, fue el encargado de dar la noticia a Margarita. La reina se encontraba enferma, y el disgusto fue tan grande que no le dejó ánimos para recuperarse y terminó con su vida tres días después.


Escocia se sumió en la confusión y en la guerra civil. El hermano de Malcolm se apoderó del trono pasando por encima de los derechos de sus sobrinos. A su vez, el hermano de Margarita, temiendo que se propusiera hacerlos prisioneros, los envió a la corte inglesa, donde ahora reinaba Guillermo Rufo, uno de los hijos del Conquistador. Pero las dos niñas, Edith y María, fueron puestas bajo la tutela de su tía Cristina Atheling en la abadía de Ramsey, de la que era abadesa. Se trataba de una abadía que había alcanzado mucho prestigio como lugar en el que eran educadas las hijas de nobles caballeros y, ante el florecimiento alcanzado, se había establecido un mercado en las inmediaciones.

Durante siete años las niñas apenas abandonaron aquel recinto que constituía su protección frente a los enemigos de la familia, y mientras tanto su tío, que había conseguido el apoyo de Rufo, regresaba a Escocia para arrojar del trono al usurpador.

Pero, aunque oculta en un convento, la existencia de Edith, como princesa sajona que era, no podía ser olvidada. Recibió al menos tres propuestas matrimoniales, la primera de las cuales fue por parte de Alan, conde de Richmond. La joven no deseaba casarse con un viudo muchos años mayor que ella, pero el rey de Inglaterra ignoró sus protestas y seguramente se hubiera visto obligada a casarse de no haber intervenido el destino en su favor: el conde murió antes de que pudiera celebrarse la ceremonia formal del compromiso.

La siguiente propuesta corrió a cargo de William de Warenne, conde de Surrey. Y el cronista Hermann de Tournai afirma que incluso el rey consideró la posibilidad de casarse con ella. Pero Edith no estaba interesada en ninguno de ellos; ni siquiera en el rey. Allá en el convento había conocido al hermano de éste, Enrique Beauclerc, y era en él en quien había puesto sus ojos. Se negó a casarse con Surrey, y la abadesa, que esperaba que se hiciera monja, la apoyó en su decisión.


Enrique Beauclerc era el menor de los hijos de Guillermo el Conquistador, y el único entre ellos que había nacido en suelo inglés. Como tenía hermanos varones, nada parecía indicar que él también reinaría, pero ese día llegó cuando Rufo falleció durante una cacería, en circunstancias nunca suficientemente aclaradas.

El nuevo rey prometió que daría a su pueblo una reina inglesa, y, fiel a su promesa, pidió la mano de Edith, escocesa de nacimiento aunque de estirpe sajona por su madre. El linaje que saldría de la unión entre ambos pondría fin a la discordia entre normandos y sajones, sí, pero parece que no todo era conveniencia: Hermann de Tournai afirma que ambos se conocían ya desde hacía algún tiempo, y que él también había sido alcanzado por las flechas de Cupido. Orderic Vitalis comparte esta afirmación cuando dice que llevaba “mucho tiempo adorando” el carácter de Edith.

Ella estaba ansiosa por aceptar, pero entonces ocurrió lo inesperado: la abadesa se interpuso diciendo que eso no era posible, porque Edith ya era monja, y casarse con ella sería un sacrilegio.
Continuará

26 comentarios:

  1. Vaya...no nos deje mucho tiempo con la entrega, Madame :)

    Bisous

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  2. Vaya vida más azarosa la de esta moza y cuánto pretendiente. Debería ser muy bella. Veremos ahora si se casa o no se casa aunque se oponga la abadesa.
    Un saludo

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  3. Que de intrigas alrededor de una mujer que por su estirpe real entró a formar parte del juego siempre peligroso de las conveniencias matrimoniales.

    Saludos, madame

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  4. No, madame, en realidad ya esta lista. Pronto subiré el final.

    Feliz tarde

    Bisous

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  5. Debía de ser, sí, pero sobre todo era una princesa sajona, y por tanto podia ponerse fin a la lucha entre normandos y sajones. Era un buen partido en realidad.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  6. Menudo apuro, que cuando estas a punto de poder casarte con la persona de tu eleccion te digan que tienes que quedarte en el convento. A ver cómo sale de esta.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  7. Madame,
    Estupenda reentré la vuestra, me congratulo por ello.
    Me centraré en comentar acerca de Edith hija de la desafortunada Margarita.
    Curioso que estando recluida en un convento durante tantos años fuese una dama con tantos pretendientes. No he podido dejar de reir al leer lo que le sucedió a Rufus, fué un golpe de suerte para ella :).
    Y ahora me quedo con la miel en la boca sin saber que pasará, finalmente, con Edith y Enrique Beauclerk.
    Bienevenida de nuevo.
    Un beso

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  8. No, no es nada extraño que la unica princesa sajona que al final quedaba disponible fuera pretendida por tanto normando que pretendía normalizar la situación y acabar con la enemistad entre normandos y sajones. En realidad era lo logico. Si de paso uno de ellos la habia conocido personalmente y se habia enamorado, tanto mejor para ella. Pero dificil lo tiene la pobre.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  9. Si es que no se puede tener tias abadesas, monsieur. Mire que fregado le ha montado ahora que estaba la muchacha en lo mejor.

    Feliz tarde

    Bisous

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  10. Pese a todo el intrincado político que envuelve esta historia, querida Dame, yo no he podido dejar de fijar mi atención sobre todo en el aspecto romántico del asunto (obvio en mí jeje).

    ¡Qué hermoso que se Malcom se fijara en Margarita nada más desembarcar, decidiendo en ese mismo instante que ella sería su reina! Y qué agradable que el suyo fuera un matrimonio feliz, en esos tiempos de continuas trifulcas políticas o religiosas en que los esposos se pasaban la vida en batalla. Era de esperar que este perdiera la vida en una de ellas, y que la reina falleciera a causa del disgusto (también influyó su enfermedad, lo sé) le proporciona todos los elementos de perfecta historia romántica.

    El carácter de Edith es admirable (por cierto, qué bella imagen la representa), en una época en que las jóvenes eran obligadas a casarse ella impone sus preferencias y opiniones. Me alegra que al final se saliera con la suya, aunque lo siento por el conde de Richmond...

    Espero saber qué sucedio con esta pareja...

    Besos

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  11. Madame:
    Que bien que ha regresado por aquí. Hacía falta su presencia....Sobretodo en la Corte que ya murmuraba..... ;D

    Conocía algo sobre Edith. Una vida azarosa pero de un carácter admirable.
    Veré la continuación, que no dejara de sorprenderme....

    Saludos Madame. Welcome back

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  12. No puedo creerlo. ¡Pues que cuelgue los hábitos, hombre!
    Y yo que pensaba que al fin se casaría con quien ella deseaba...esperemos que la segunda parte nos dé una alegría.

    Besos madame.

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  13. Por cierto que Margarita fue canonizada. Y es curioso la cantidad de reyes de Escocia que fallecian en batalla.

    Esta es una historia que me gusta, porque tengo cierta debilidad por ese reinado, así que sera para mi un placer ofrecer proximamente la continuacion de la historia.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  14. jiji, monsieur, cómo son estos cortesanos, que rapidamente comienzan a murmurar. Imagino que serían despiadados. No importa, los desafiaré. Manejo bien el florete. Ya le comentaba a madame Akasha un dia de estos que estaba a punto de retar al tecnico, de pura desesperacion.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  15. Ay madame, en aquel tiempo no era tan sencillo. Los votos eran los votos, y eran para siempre. A ver cómo se las arregla Edith.

    Feliz tarde

    Bisous

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  16. ¡Maldita abadesa! Yo que esperaba una reedición del feliz matrimonio de la madre de Edith y resulta que se interpone esta monja... Me quedo con ganas de saber cómo terminó todo esto. Espero que tuviera un final feliz (hasta donde ello es posible, claro).
    Me alegro que se hayan solucionado los problemas técnicos. Un abrazo, dama.

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  17. Que se traera entre manos la abadesa para aguarle la union tan deseada a Edith despues que normandos y sajones estubieron de acuerdo ... por el momento .
    Una grata alegria su vuelta madame se le extrañaba .
    Un abrazo y el cariño de siempre
    Hasta mañana

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  18. Madame, donde menos se espera salta la liebre. Ahora resulta que su tía, la que debería haberla apoyado para que llegara al trono, le sale en cambio con esas.

    Buenas noches

    Bisous

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  19. Gracias, monsieur. Ya tenia ganas de volver. Me he sentido medio incomunicada sin ustedes!

    Buenas noches

    Bisous

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  20. Madame, interesante historia ¿ve que los reyes también amamos?

    Como pasó estos días? yo bien, aunque siempre extrañandola ;D

    Bisous

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  21. Apoyo a Matias I...los Reyes tambien amamos, espero y este pronto la segunda parte Madame, ya que es muy interesante historia, me despido, que este bien..Au revoir

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  22. Pero eso yo siempre lo he sabido, monsieur Mathias. Aunque en el tiempo que hace que tengo este blog, he visto que, en efecto, hay mucha gente que tiene curiosas ideas y prejuicios al respecto. Espero que se les vayan quitando!

    Espero que el arreglo sea definitivo y pueda seguir por aqui con ustedes. Tengo muy mala suerte con los ordenadores, pero muy buena con los reyes :)

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  23. Monsieur Hugo, me congratula ver que usted tambien es la clase de rey que ama. Es hermoso que así sea. Por lo menos a mí me gustan las historias de amor.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  24. Me quedo a la espera de la segunda parte. J'aime votre blog, Madame :-) toujours! Saludos!

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  25. Merci, madame. No tardara usted mucho en tener lista la segunda parte.

    Buenas noches

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)