miércoles, 22 de septiembre de 2010

Edith de Escocia (II)


Se decidió que Edith debía comparecer ante un concilio reunido en el palacio de Lambeth para deliberar sobre si era libre o no de casarse con el rey. Allí acudió la princesa, protestando con vehemencia y asegurando que jamás había abrazado la vida religiosa, que no tenía vocación y que tampoco era cierto que hubiese sido el deseo de su padre que profesara como monja, sino que ella y su hermana fueron enviadas a la abadía para recibir instrucción y protección. Declaró que su tía le había puesto el velo solo para protegerla contra la lujuria de los normandos, pero que ella se lo había arrancado y pisoteado, por lo cual la abadesa la golpeó y la reprendió severamente.

El arzobispo de Canterbury creyó su declaración y concluyó que podía casarse con Enrique si así lo deseaba. De modo que Edith abandonó definitivamente el convento llevándose consigo a su hermana, y se trasladó al palacio de Westminster.

Su hermano Edgar, que ahora reinaba en Escocia, envió también su consentimiento para la boda. Despejados todos los obstáculos, la ceremonia se celebró muy pronto, el 11 de noviembre del año 1100, y fue seguida de la coronación. Parece que es en este momento cuando Edith decide cambiar su nombre sajón por el de Matilde, como la madre de Enrique.

Enrique I y Edith-Matilde

La nueva reina pronto se hizo muy popular. En su corte estuvo rodeada de poetas y músicos y gustaba de acompañar a su esposo en sus viajes por el país. Era dulce y caritativa, fundó hospitales y atendía personalmente a los pobres, les lavaba los pies y besaba las manos de los leprosos. Los ingleses adoraban a Matilde. “Todo lo bueno que ella hizo aquí en Inglaterra no puede ser descrito ni comprendido por hombre alguno”, escribió de ella un cronista.

Cuando nació su primer hijo en noviembre de 1103, la gente se volvió loca de alegría. Pero entonces surgió el primer grave problema: Enrique y Rufo tenían un hermano mayor, Roberto, que se daba la circunstancia de que además era el padrino de Matilde. Su padre, Guillermo el Conquistador, había dividido sus posesiones al morir: le había dejado en herencia al primogénito el ducado de Normandía, cuna de sus antepasados, reservando el trono de Inglaterra para el segundo. Cuando Rufo falleció, Roberto se encontraba en Tierra Santa, pero ahora regresaba y se consideraba el heredero de su hermano. Reclamaba, por tanto, la corona que llevaba Enrique.

El duque de Normandía reunió un ejército y marchó sobre Winchester, donde se encontraba Matilde con su hijo recién nacido. Sin embargo, su proverbial caballerosidad salvó la situación: Roberto, al enterarse, dijo que hacerle la guerra a una mujer en esas circunstancias sería un acto indigno, y renunció a apoderarse de la fortaleza.

Ambos hermanos firmaron la paz, aunque posteriormente volvió a estallar el conflicto y en esa ocasión Enrique hizo prisionero a Roberto.

Roberto de Normandía

En una de las ocasiones en las que la corte se encontraba en Windsor, llegó un embajador de Alemania para pedir a su hija como esposa del emperador Enrique V. Aunque el emperador era 30 años mayor que la niña, la idea fue recibida con entusiasmo. Con sólo ocho años, la princesa, también llamada Matilde, fue enviada a Alemania para que se educara en el lenguaje y en los usos de allá. En Utrecht fue formalmente prometida al emperador, y cuando alcanzó la edad de 12 años se casó con él. Quedaría viuda muy joven, por lo que contrajo un segundo matrimonio con Godofredo de Anjou. De esa nueva unión nacería el que llegaría a ser Enrique II de Inglaterra, originando la dinastía de los Plantagenet.

Poco después de que la niña partiera hacia Alemania, su hermano Guillermo era reconocido como heredero al trono inglés. Guillermo viajó a Normandía para recibir el juramento de fidelidad de los normandos y para ayudar a su padre a sofocar una revuelta. Lo habían casado con otra Matilde, hija de Fulco de Anjou.

Mientras el rey y su hijo estaban ausentes, Edith falleció en Westminster con sólo 38 años. Era el 1 de mayo de 1118. Su muerte fue un golpe durísimo para Enrique, y cuando más tarde el rey perdió también a Guillermo en el naufragio del Navío Blanco, su dolor no conocía límites.

La reina fue sepultada en la abadía de Westminster. Desde entonces se recuerda a Edith como “Matilde la Buena Reina” y “Matilde de Bendita Memoria”.

37 comentarios:

  1. Tormentosos pero interesantes tiempos de la historia de Inglaterra llenos de luchas por el poder y de reyes usurpadores que desencadenaron guerras civiles, hasta llegar a Enrique II, que amplió sus dominios por Francia por su matrimonio con Leonor de Aquitania, como bien lo contó usted hace poco. Saludos.

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  2. QUE MUJER ¡¡¡
    ESO DE TIRAR EL VELO, YA QUISIERA HABERLO VISTO, BIEN LO DICE EL DICHO, EL ABITO, NO HACE AL MONJE.
    COMO SIEMPRE EN ESTE ESPACIO, HOY APRENDÍ...
    ABRAZOS QUERIDA MADAME

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  3. Me resulta fascinante ese periodo, en efecto. Fue una historia ciertamente agitada la de Inglaterra por esos tiempos.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  4. Tambien a mi me hubiera gustado verlo, madame. Por lo que cuentan las cronicas, debio de ser el unico arranque de mal genio que tuvo la mujer en su vida. Pero se ve que tenia las cosas bien claras.

    Buenas noches

    Bisous

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  5. Que interesante articulo, creo que Edith de Escocia fue una mujer fuerte y valiente para los ingleses, me despido Madame que este bien.

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  6. Los ingleses siempre con sus buenas reinas... oiga Madame, no estaría mal hablar sobre su hija Matilde, me parece muy interesante que una mujer organice una invasión, y usted qué dice?

    Aclaro, no es machismo, es objetividad, pero las mujeres se ven muy bien en uniforme, mire a mi Isabel, jajaja

    Pásela bien
    Bisous

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  7. Parece ser que el cambio de nombre fue un buen golpe de efecto en esa sociedad por parte de Edith aparte de que ya era muy buena con los demas .
    Despues vinieron otras Matildes pero eso ya es otra historia madame .
    Un abrazo y buenas noches

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  8. Un blog relamente, apasionante.
    Besos
    Nela

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  9. Madame, como siempre una historia muy interesante y jejeje para que estaba de moda el nombre de Matilde por aquellos años...

    Saludos.

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  10. Sí, monsieur Hugo, se encuentra entre sus favoritas.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  11. No opinaban de todas igual, monsieur: recuerde que a su hija la echaron de una patada.

    Monsieur, qué puntería tiene usted: detesto a Matilde hija. Absolutamente.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  12. Asi es, monsieur, otras Matildes con fama diversa. El nombre no era garantia de caer en gracia, al parecer.

    Feliz dia

    Bisous

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  13. Muchas gracias, madame Nela, bienvenida.

    Feliz dia

    Bisous

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  14. Sí, fijese usted, hasta el punto de cambiarse el nombre para poder llamarse así.A mi siempre me recordará al waltzing matilda.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  15. Cuantos líos de familia... las cenas de nochebuena tenían que ser la mar de animadas...

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  16. Pues no debian de ser muy concurridas, teniendo en cuenta que los hermanos siempre estaban muy ocupados peleando, pero bueno.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  17. Coincido con la abuela, me hubiera gustado ver a Edith arrancárse el velo y pisotearlo, seguro que además se quedó con ganas de arrancar también el de la abadesa...

    Gracias, Madame. Bisous

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  18. Y despues de que intentara prohibirle la boda, se quedaría con ganas de arrancarle la cabeza entera.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  19. La reina Matilde de los Pobres, no conocía la biografía de esta mujer -hay tantas cosas que no conozco!- gracias por hacerme hoy un poco menos ignorante, Madame.

    Grosses bises

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  20. Lo positivo de la historia: que la tal Edith pudo tirar el velo y casarse a pesar de la abadesa. Lo malo: la lucha por el poder entre gente de la misma sangre y lo jovencita que murió la dama. Sólo tenía 38 años.
    Un saludo.

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  21. Un auténtico carácter, esta joven heroína: declarar que se había arrancado y pisoteado el velo, recibiendo así una bofetada y una gran reprimenda jajajajjajaaj me gustaría haber estado presente, aunque mi siglo fue muy posterior ;D

    Curioso ese cambio de nombre, sin duda un acto que acabaría de convencer a sus súbditos, ya de por sí embelesados con su buen hacer.

    ¿Qué quiere que le diga de ese matrimonio concertado de la joven Matilde? Ya no es la primera vez que menciono mi total desagrado ante este tipo de prácticas, aunque fuera muy estilado en la época ( e incluso en posteriores) pero casar a una niña de 12 años con alguien que le doblaba la edad... sinceramente les robaban parte de la vida, convirtiéndolas demasiado pronto en mujeres (y viudas) a la edad en que todavía deberían tener la mente en juegos y fruslerías.

    Se ve que las Matildes eran permenentes en la familia... jajajajja al casarse su propio hermano con otra dama con semejante nombre.

    ¡Me encantan estas historias de mi querida Inglaterra, y sobre todo de sus soberanas, grandes mujeres!

    Besos Madame

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  22. Una historia que me viene al pelo porque ando leyendo sobre la reina Maud, la hija de Edith.

    Saludos, madame

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  23. En realidad es mas famosa su hija, otra Matilde con un caracter tan diferente al suyo.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  24. Era tremendo cómo luchaban los hermanos en esa epoca por hacerse con el poder. En España no les iba mucho mejor: era aproximadamente la epoca del Cid.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  25. Sí, madame, eran terribles esos matrimonios. A ella luego la casaron con Godofredo el Hermoso, pero por hermoso que fuera parece que no se llevaron muy bien. Claro, el caracter de Matilde ya se habria agriado tras su estancia en Alemania, casada con el vejestorio.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  26. Ah, pues mire usted por dónde.
    Realmente fue una epoca muy interesante. Cuanto mas agitados los tiempos, tanto mejor para el lector, aunque no para el que lo vive.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  27. Hola Madame:
    Le comente que ya conocía eta Dama.
    Imagino que Ud ha leido Los Pilares de la Tierra. La Matilde del lbro es la hija de Edith Madame? Creo que es así.

    Saludos.
    Tengo problemas para ingresar a blogger....

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  28. ¡Qué triste que falleciera tan joven! bueno, al menos se casó con su Enrique. Lo que me ha dejado perpleja ha sido el matrimonio de la princesa, ¡CON DOCE AÑOS! qué bárbaro, si a esa edad una no piensa nada más que en muñecas...aunque claro, teniendo en cuenta que en la edad Media las personas morían jóvenes, tendrían que casarse jóvenes también.

    Besos madame.

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  29. No conocía la vida de esta mujer que consiguió lo que ansiaba su corazón a pesar de vivir en el medievo, donde la condición femenina estaba tan mal valorada. Lástima que muriera tan joven, aunque, por otro lado, no vio el trágico fallecimiento de su hijo en el hundimiento de su nave.

    Besos

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  30. AY, MIS QUERIDOS, MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS, PERO VENGO A DECIRLES QUE ESTA MAQUINA VUELVE A FALLARME, Y QUE ESTOY COMO AL PRINCIPIO.

    ESPERO SOLUCIONARLO PRONTO Y DE UNA VEZ!

    BUENAS NOCHES

    BISOUS

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  31. Acabo de descubrir un blog que me seduce... me encanta la historia.

    Iré leyéndote hacia atrás, hacia las raices...

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  32. Monsieur Manuel, en efecto, de esos tiempos se trataba. El hermano de Matilde e hijo de Edith es el que fallece en el Navio Blanco, con lo cual arranca la historia.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  33. Asi es, madame. Pero en el caso de los reyes era de vital importancia asegurarse la descendencia y dejar un heredero, por lo que cuanto mas jovenes se casaran, tantas mas probabilidades habria, teniendo en cuenta el indice de mortalidad infantil.

    No fue ese el caso de Edith, sin embargo, que habia alcanzado ya una edad mas que razonable.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  34. Madame, se le hubiera partido el corazon. El joven, ademas de ser su hijo, era la esperanza de todo un pais, la ansiada union de normandos y sajones y el fin de una enemistad y de tanta sangre derramada. No pudo ser, y tuvo que seguir corriendo la sangre. El pais vivio otra guerra civil... pero eso es otra historia.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  35. Monsieur Odiseo, quel plaisir!

    Sea usted muy bienvenido a mi hogar. Pongase comodo y disfrute. Puedo ofrecerle un cafe?

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  36. Ya le tomé cariño a Edith!

    Por otro lado, que pederastas eras esos sujetos, jaja!

    Sus relatos son apasionantes Dame Masquée!

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  37. Monsieur, eran tiempos en que la vida era más corta, y por tanto se hacía preciso convertirse antes en adulto.

    Muchas gracias, monsieur.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)