miércoles, 4 de agosto de 2010

Rebelión femenina en la antigua Roma


Para un romano las mujeres debían ser meramente matronas sometidas al paterfamilias, por lo que se consideraba adecuado que observaran austeridad y modestia en el atuendo. Para que no llamaran la atención, les estaba prohibido marcar las curvas del cuerpo y era preceptivo el uso del velo. Estas normas de decoro adquirían tal importancia que Valerio Maximo llega a afirmar que muchos divorcios tuvieron por causa la negativa de la mujer a llevar el velo.

En el año 215 a. C., tras ser derrotado el ejército romano por Aníbal en la batalla de Cannas, se dio una vuelta de tuerca más: los políticos, movidos por la necesidad de recuperarse económicamente para continuar haciendo frente a tan poderoso enemigo, votaron una ley que limitaba las manifestaciones externas de riqueza en las mujeres. No se permitía llevar más de media onza de oro en joyas, los vestidos no debían tener colores llamativos para no emplear tintes caros, y habrían de conformarse con la litera y el tiro para circular por Roma e inmediaciones, pues se prohibía el carruaje de dos caballos si no era para asistir a algún acontecimiento de carácter religioso. Esta ley, conocida como la Lex Oppia, debe su nombre al tribuno de la plebe Cayo Oppio.


Pero llegados al año 195 a. C., bajo el consulado de Catón, las restricciones impuestas por la ley parecían caducas: puesto que Roma había vencido, fluía la riqueza haciendo innecesaria tanto recorte. Por tanto, dos tribunos de la plebe pensaron que sería buena idea pedir su abrogación.

Lo más sorprendente es que la discusión no se desarrolló como hubiera sido normal en la República, sino que las mujeres se echaron a la calle en una manifestación de proporciones inimaginables. Una enorme multitud entró en el Capitolio. “Ni la autoridad, ni el pudor, ni las órdenes de sus maridos consiguieron hacerlas volver a casa. Ocuparon todas las calles de la ciudad y los accesos al Foro, suplicando a los hombres que bajaran hasta allá”. Reclamaban que se les devolvieran “sus adornos de antes”. La afluencia iba aumentando con el transcurso de los días, porque llegaban mujeres de otras ciudades y “no dudaban en preguntar a los cónsules o abordar a los magistrados”.


Catón, que deseaba el mantenimiento de la ley Oppia, argumentaba que la ley evitaba la vergüenza de la pobreza, porque en virtud de ella todas las mujeres vestían del mismo modo. Se dirigió a ellas con un discurso de dos partes: en primer lugar una reprobación de su conducta, contraria a las buenas costumbres, y después les expuso los peligros de aumentar el lujo. Aprovechó para fustigar a los maridos y magistrados que no habían sido capaces de restablecer el orden en la ciudad ni de hacerse respetar en sus casas. En su opinión, ceder a las pretensiones femeninas era exponerse a nuevas revueltas protagonizadas por otros grupos de presión.

“¿Qué forma es ésta de precipitaros fuera de vuestras casas, bloquear las calles e interpelar a unos hombres que no conocéis? Cada una de vosotras podría haber formulado esta demanda en su casa, ante su marido. ¿Es vuestro poder de seducción más grande ante unos desconocidos que ante vuestro esposo? ¿Corresponde a una mujer saber si una ley es buena o no? Nuestros antepasados han querido que ninguna mujer, incluso en un asunto de carácter privado, pueda intervenir sin un fiador, que estén protegidas por la tutela de sus padres, de sus hermanos, de sus maridos, ¡y nosotros las dejamos entrar en la vida del Estado, ocupar el Foro y participar en las asambleas! ¿Qué no intentarán luego si consiguen esa victoria? ¿Y por qué esta revuelta? ¿Acaso para suplicar que rescaten a sus padres, maridos o hijos, prisioneros en Cartago? No, es para brillar con oro y púrpura y para pasear en sus carros; para que no haya límite a nuestros gastos ni a la profusión de lujo”.

"Si cada uno de nosotros, señores, hubiese mantenido la autoridad y los derechos del marido en el interior de su propia casa, no hubiéramos llegado a este punto. Ahora, henos aquí: la prepotencia femenina, tras haber anulado nuestra libertad de acción en familia, nos la está destruyendo también en el Foro. Recordad lo que nos costaba sujetar a las mujeres y frenar sus licencias cuando las leyes nos permitían hacerlo. E imaginad qué sucederá de ahora en adelante, si esas leyes son revocadas y las mujeres quedan puestas, hasta legalmente, en pie de igualdad con nosotros. Vosotros conocéis a las mujeres: hacedlas vuestros iguales. Al final veremos esto: los hombres de todo el mundo, que en todo el mundo gobiernan a las mujeres, están gobernados por los únicos hombres que se dejan gobernar por las mujeres: los romanos."


A pesar suyo, la ley fue derogada; pero como Catón consideraba que el deseo de una mujer de gastar dinero era una enfermedad que no podía curarse, sino simplemente reprimirse, años más tarde defendería otra ley, relativa a los testamentos de los más ricos, para evitar la acumulación de fortunas femeninas.



Bibliografía:  
Eros romano: sexo y moral en la Roma antigua – Jean Noël Robert 
La República – Marco Tulio Cicerón 
Historia de Roma – Indro Montanelli 
Intervención en el Senado de Marco Porcio Catón, recogida por Tito Livio

41 comentarios:

  1. De verdad, es que no se puede con nosotras, las mujeres!!!
    Somos malas y enfermas!!!

    Lo triste de todo esto, madame, es que sigue vigente en nuestro tiempo. Para la mente del hombre, el macho es, todavía, un ser superior :(
    Aunque, afortunadamente, son cada vez más los hombres que no comparten esa idea.

    Un beso y buen martes.

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  2. Ay, sí, madame, pero todavía hay mucho Catón por ahí suelto.
    Y mucho tacaño tambien!

    Feliz dia

    Bisous

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  3. Ay, madame, vivo con un día de retraso!!
    Quise decir: buen miércoles :)

    Y ya que he vuelto a su ventana, le dejo otro beso.

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  4. Madame, ni me habia dado cuenta.
    Es la clase de cosas que me ocurren frecuentemente a mi: a menudo digo otro dia!

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  5. Madame, interesante entrada, una de las primeras (o quizàs la primera) manifestaciòn feminista de la historia al nivel de las de Rosa Luxemburgo...

    Un saludo.

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  6. Muy machista... pero hay que ver que bien hablaba el jodio...

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  7. Hola Madame:
    Desconcía esta rebelión sinceramente.
    Comparto la visión de su primera comentarista: Las cosas han variado algo pero siguen más o menos igual.....

    Saludos Madame

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  8. Lo curioso es el motivo. Ya ve, no es aconsejable prohibir a las mujeres ponerse trapitos. Menos mal que se inventaron las rebajas, un buen modo de satisfacer sus gustos a buen precio.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  9. Verdad que sí, monsieur? Hasta parecía verdad y todo, lo que decía. Suena convincente. Me sorprende que al final haya perdido.

    Feliz tarde

    Bisous

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  10. Me temo que sí. Que fama hemos tenido siempre, monsieur! Pero la verdad que, con la de causas que hay en el mundo, que una de las primeras por las que se rebelan las mujeres sea esa, no sé si viene a dar un poco la razón a los caballeros!

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  11. No sé por qué, o quizás por lo obvio, la primera parte del relato me recordó la situación de mis queridas damas decimonónicas, que también a causa de las estrictas normas del decoro eran constantemente censuradas y tenidas como un cero a la izquierda en la sociedad.

    Me ha echo cierta gracia el tesón de ese grupo de mujeres y su arrojo en una sociedad claramente machista para reivindicar lo que consideraban justo para ellas, quizás sus argumentos no tuvieran éxito en aquel instante, pero al menos consiguieron armar un buen revuelo y hacerse oír. Seguro que más de un dolor de cabeza levantaron... jejejejej

    Saludos

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  12. Ya lo creo que consiguieron hacerse oir. Y ademas consiguieron que la ley fuera derogada, tal como pretendian.
    Los hombres debian de estar temblando de miedo, pensando que aquello era el principio del fin de su supremacía!

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  13. Hola Dame Masquèe!! Las mujeres siempre en la lucha madame. Me encantó el post, no conocía este episodio.
    Feliz tarde!!
    Biosussssss

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  14. Hola dame. Muy buena la historia.
    Concuerdo conque Caton era un gran orador (fue uno de los mejores) y creo que en parte la mujer ha alcanzado un mejor lugar en la sociedad y que se merece la igualdad que consiguio sin ninguna duda.
    Sin enmbargo siguen gastando y siendo tan coquetas como entonces ;). ja ja.
    Un Gran Saludo
    Uriel

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  15. Madame,
    muy loable la reacción femenina, pero lástima, una vez más, el desagravio histórico sobre las mujeres...

    ¿Nos tendrán miedo, mme.?

    Feliz noche.

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  16. Desde tiempos bien remotos hemos tenido que luchar contra viento y marea hasta para tener derecho a las cosas mas elementales, madame. Mire que no dejarlas vestir de cualquier color!

    Buenas noches

    Bisous

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  17. Si, pero por lo menos ahora nos podemos desahogar con las rebajas, y asi salimos mas baratas, jiji.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  18. Yo creo que algo de eso hay, madame: se desprende del discurso.

    Buenas noches

    Bisous

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  19. una revuelta de las ricas y famosas, faltó un canal del corazón para inmortalizar el momento.

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  20. Desconocia este trascedental acontecimiento originado por la paliza del catagines en Cannas .
    Ha Caton no lo salvaba ni la invencion de la tarjeta de credito jeje
    Un abrazo

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  21. I learned recently the Romans also had strict dress codes for courtesans. Once registered as a prostitute, they could never get their name cleared from the book it was recorded in and they were thereinafter required to dress in the clothes required of their profession. The ancient Romans are very fascinating in all aspects of their history and culture.

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  22. CATON EL CENSOR, MUY BIEN LLAMADO, EN ESA ÉPOCA NO SE CONOCÍA EL MARKETING, TENDRÍAN QUE HABER CREADO UN PARTIDO DE APOYO A LA LIBERACIÓN FEMENINA..
    BONITA HISTORIA QUERIDA MADAME.
    SALUDOS

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  23. Roma hubiera sido una fuente inagotable para esos asuntos.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  24. Caton tenia demasiado panico a que las mujeres se liberaran.
    Que escandalo, mujeres manifestandose, reclamando sus derechos!

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  25. It seems times have always been hard for women. At least in Rome they lived better than in Greece!
    Anyway, I agree with you when you say the ancient Romans are very fascinating.

    Good evening, madame

    Bisous

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  26. Todavía hay mucho censor por ahi suelto, no cree, madame? Al menos en aquella ocasión el censor no se salió con la suya, aunque volvería a la carga.

    Buenas noches

    Bisous

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  27. Delenda est Caton...y todos los catones que quedan, que son multitud.

    Bisous, Madame.

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  28. Madame, espere un poco que no entiendo.

    Estas señoras de quienes habla, se rebelaron para llevar adornos? y las de ahora, se rebelan para quitárselos? Quién entiende a las mujeres?! xD

    Magnífica entrada, aunque usted bien sabrá que todas lo son.

    Un abrazo

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  29. Ah Madame, disculpe mi retraso pero fue ayer por la noche que lo recordé:

    Había dicho usted que no iba a saber nada sobre su estado hasta el martes, y cómo le fue?

    Espero que bien,
    Gros bisous

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  30. Muy machistas estos romanos. Y como todos los machistas, temerosos de perder su preeminencia social frente a las sometidas mujeres. Aunque algo se ha avanzado: nada nuevo bajo el sol. Todavía somos romanos. Está claro.
    Un saludo.

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  31. Sí, madame, el mensaje de Catón caló tan hondo que aun tiene discipulos.
    Que le vamos a hacer!
    Pero tienen sus dias contados.

    Feliz dia

    Bisous

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  32. Monsieur, es que desde que aprendimos a protestar, de vez en cuando lo hacemos simplemente por no perder practica. Cualquier motivo es bueno como demostración de poder.

    Dentro de un ratito le escribiré a usted :)

    Feliz dia, monsieur Mathias

    Bisous

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  33. Muy romanos, monsieur. Pero casi doy las gracias, porque podia ser peor para nosotras: podiamos seguir siendo griegos.

    Feliz dia

    Bisous

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  34. Este Catón, tenía muchísimo miedo de las mujeres.

    Quien algo teme, algo debe.

    En aquellos tiempos, se producían divorcios por culpa del velo.
    Resulta curioso, además de lamentable, que hoy por hoy, haya todavía problemas con los velos y los burkas.

    Buenas noches, Madame.

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  35. Caton hacia bien en temer a las mujeres: somos temibles, monsieur. Realmente temibles. Terminator en persona.

    Ya ve, aun seguimos peleandonos por los velos y demás. Si es que aunque pasen los milenios, la cabra tira al monte.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  36. Madame habeis resultado ganadora en mi sorteo muchisimas felicidades, ya le he dejado indicaciones en la entrada para reclamar su premio.
    FELICIDADES

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  37. Que le puedo decir madame, jamas he sentido simpatia por Caton, más alla de esta ley que me parece bastante injusta pero que cuadra muy bien con su espiritu radical y super conservador que lo llevaria a ser el autor intelectual de la destrucción de Cartago y el hombre que se atrevio a llevar ante los tribunales al vencedor de Anibal, Escipión el africano.

    Quedo a sus pies madame

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  38. Madame, muchisimas gracias!
    Acabo de enviarle un correo.

    Buenas noches

    Bisous

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  39. El personaje, en efecto, no despierta tampoco mis simpatias, monsieur.
    Al menos tenemos la satisfaccion de que en esa ocasión perdió. Sus argumentos de nada sirvieron.

    Buenas noches

    Bisous

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  40. Ay Madame, coincido con muchos de los comentarios anteriores. Lo peor es que aún nos quedan muchos Catones!!! Abrazos ;-)

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  41. Unos cuantos, sí. Pero son una especie en extincion. Tienen los dias contados, madame.

    Feliz dia

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)