martes, 24 de agosto de 2010

La infancia de la reina Victoria


-->Victoria con su madre, la duquesa de Kent

El día en que Victoria vino al mundo, nada hacía presagiar el futuro que se abriría para ella. Tal parecía que la familia había asegurado suficientemente el asunto de procurar un heredero a la Corona, y que no iba a ser necesario contar con la pequeña a tal fin.

En cualquier caso, su padre, el duque de Kent, tenía algunas esperanzas, y, además, había profecías. “Mis hermanos no están tan fuertes y sanos como yo; he llevado una vida muy metódica, y viviré más que ellos. La Corona será para mí y para mis hijos”. Al día siguiente de haber escrito estas palabras salió a dar un paseo y volvió con los pies mojados. No cambió el calzado y se resfrió seriamente, derivando la enfermedad en una pleuresía que acabó con su vida.

Pero, lejos de imaginar que su final estaba tan próximo, en el momento del nacimiento de su hija alentaba grandes ilusiones, para favorecer las cuales pensó en llamarla Isabel, nombre de muy buenos augurios en la historia de Inglaterra. Sin embargo, cuando durante la ceremonia del bautizo el arzobispo de Canterbury preguntó qué nombre iban a ponerle, el regente, que estaba presente, contestó: “Alejandrina”. Con ello esperaba agradar al zar Alejandro de Rusia, uno de los padrinos.

Victoria a los 4 años

El padre no se resignaba a perder el nombre-talismán, así que sugirió que podría añadírsele alguno más.

—Por supuesto —aceptó el regente—. ¿Georgina?

—O Isabel —propuso el duque de Kent.

El arzobispo, con la niña en los brazos, aguardaba a que el asunto se resolviera, en medio de una pausa cargada de tensión.

—Bien, que le pongan el nombre de su madre —decidió el regente—. Pero el primero debe ser Alejandrina.

Y así fue como, para desconsuelo del padre, la niña fue bautizada como Alejandrina Victoria.

A los pocos meses moría el duque de Kent. Se hallaban pasando el invierno en la costa de Devon. La duquesa se encontró sin siquiera medios para regresar a Londres por sí misma y con el único consuelo de su pequeña, a la que adoraba.


Victoria era una niña muy gordita y se parecía mucho a su abuelo el rey Jorge III. Drina, como la llamaban entonces, jugaba con sus muñecas, correteaba por los corredores o paseaba por los jardines de Kensington montada en el burro que su tío York le había regalado.

Las niñeras la adoraban y, a pesar de lo estricta que era su madre, durante algunos años existió el riesgo de que la niña se echase a perder con tanto mimo. De vez en cuando se encolerizaba, daba una patada en el suelo con su pequeño pie y se negaba en rotundo a aprender las letras. Después se arrepentía y rompía a llorar, pero seguía sin aprender nada.


Cuando cumplió 5 años se produjo un gran cambio con la llegada de Fräulein Lehzen, que nunca había visto una niña tan indomable y traviesa. Aunque vio también sus cualidades: jamás decía una mentira aunque supiera el castigo que la esperaba. La nueva institutriz era severa, pero también inteligente, y sabía que nada conseguiría si antes no se ganaba el cariño de Drina. De ese modo Victoria comenzó a aprender. Las letras ya no se le resistían, ni el resto de las cosas que le enseñaban.

La baronesa de Spät la enseñaba a hacer casitas de cartón y a decorarlas con oropel y flores pintadas, y su madre le daba clases de religión. Todos los domingos por la mañana se veía a la niña sentada en la iglesia. Era preciso que permaneciera muy atenta, porque por la tarde habría de pasar un examen sobre el contenido del sermón. Se la educó en la sencillez, el orden, el decoro y la devoción, cosas que asimilaba sin esfuerzo, como si fuesen innatas en ella.

Su mejor amiga durante aquellos años de infancia también se llamaba Victoria. Era hija de Sir John Conroy, mayordomo de la duquesa. A menudo se las veía paseando juntas por los jardines, siempre seguidas por un lacayo vestido de rojo.

Victoria a los 9 años

La princesa era afectuosa y sensible. Se sentía feliz cuando estaba en Clermont con su tío Leopoldo, donde le concedían todos los caprichos que quería. Pero su tío tenía conversaciones serias con la niña, a la que trataba como si fuera una adulta.

Un día Victoria estaba con Jorge IV en el lago Virginia, donde había una gran barca llena de flores y damas pescando y otra con una banda de música. El rey preguntó a la niña cuál era su canción favorita, para pedir a la banda que la interpretara para ella.

—Dios salve al rey, señor —respondió Victoria.

Esta respuesta ha sido siempre alabada como una de las primeras muestras de su proverbial sentido de la oportunidad, aunque probablemente en aquel momento resultaran unas palabras más sinceras e inocentes de lo que pudiera parecer.


Cuando tenía 12 años su madre se decidió a hablarle del puesto que estaba llamada a ocupar un día. Victoria estaba en clase de historia, y la institutriz había deslizado previamente en su libro un árbol genealógico de los reyes ingleses. La princesa, sorprendida, fue haciendo preguntas, hasta que por fin comprendió la situación: ella era ahora la heredera de la Corona. Guardó silencio un momento, y después exclamó:

—Seré buena.

Mucho después, añadiría algo más: “Me costó muchas lágrimas la noticia”. Y eso que aquel día en que le comunicaron que estaba llamada a ceñir la corona aún no sabía que el destino había dispuesto que llevara esa carga durante más años que cualquier otro soberano de la Europa de su época. Al final de su vida, ninguno de sus súbditos recordaría que hubo otro tiempo en que Victoria no había sido la reina de Inglaterra.



Bibliografía: 
Victoria I – Lytton Strachey

40 comentarios:

  1. Madame, la infancia de la reina Victoria fue triste y solitaria y si como usted dice muy bien madame, es bastante difícil asimilar de forma inmediata que la dulce niña que dijo “seré buena” se convirtió en una reina para la historia, modelo de un reinado, un gusto, una moral y de toda una época.

    Le envió un saludo muy afectuoso madame

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  2. Caramba, monsieur!
    Es usted el mas rapido al oeste del Pecos!

    La pobre niña siempre estaba estrechamente vigilada, siempre con un guardian detras y bajo la atenta mirada de su madre. Siempre escuchando sermones de los que luego debia rendir cuentas. Un poco solitaria sí que fue.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  3. Imagínate, enterarse en una clase de Historia que serás parte de la historia.

    Pues, me alegra que a Drina le guste "Dios salve al rey", pues al fin y al cabo se la dedicaron a ella durante 63 años.

    Ahora sería dificilísmo imaginar una época sin Isabel II...

    ... God Save the Queen!

    and God save you, Madame

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  4. Imaginese, monsieur, lo hasta el gorro que debió de quedar de la cancioncita en cuestion. Al final ya se taparia los oidos.

    Eso mismo de Isabel II debe de pensar el principe de Gales, un tanto impaciente.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  5. Teniendo en cuenta las responsabilidades que le aguardaba, me alegra saber que durante sus primeros años, Drína, fué una nña caprichosa y malcriada, aunque también pienso que no debío de tener mala vida y ¡voto a Dios! que las soberanas inglesas son longevas :;.
    Las ilustraciones con que adornas la entrada son preciosas querida Madame.
    Me alegra que hayas dedicado este post a Akasha, sin duda se lo merece. Mis felicitaciones.
    Besitos.

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  6. Pues yo pensaba que la reina Victoria no había superado el record de Luis XIV...el que cuando estaba en la cama muriendo se reia de los que allí estaban diciéndoles ¿que pensábais que iba a ser eterno? ...

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  7. Madame, algo deben de tener esos palacios en el aire, porque mire usted que resisten las soberanas.
    Yo tambien creo que no tuvo mala vida, no. Aunque supongo que si no quieres algo, da igual que sea muy bonito.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  8. Por supuesto, monsieur. Luis XIV, que ademas comenzo a reinar en la infancia, tuvo un reinado mas largo que el de Victoria. Yo me refería a los soberanos de su epoca, que vaya movidas hubo en España y en Francia mientras ella seguia en su isla y los veia sucederse uno tras otro.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  9. Mmm... he revisado el parrafo y me parece que no se entiende, no. Procedo a aclararlo.

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  10. Saludos, madame.

    Me fascinan las dos imágenes del centro. ¿A que artistas pertenecen?

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  11. Parece ser que detrás de una gran reina (en todos los aspectos xD) hubo una gran princesita.

    Saludos, madame.

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  12. Me halaga usted muchísimo Madame, con esta entrada que me llena de emoción y contenido orgullo. Sabe lo que adoro la Corte británica (la de antaño,realmente jeje) y lo que el personaje de la Reina Victoria significa para mí. Muchas gracias.

    Es bien sabido que la infancia, y la vida en general de Victoria, fue solitaria y melancólica. Si bien desde muy joven dio muestras de un carácter y un temple dignos de una gran reina. De echo, y como bien apunta usted, llevó la corona sobre su cabeza durante más años de los que ni ella misma pudiera imaginar.

    Me encantó su carácter de fierecilla indomable en su más tierna infancia, zapateando con el piececito y seguro que haciendo pucheros inclusive. Tengo entendido que siempre fue una jovencita muy comedida, seria, decorosa y humilde, así como del afecto que le profesaba a su tío.

    ¡Qué oportuna su respuesta al Rey, aunque la melodía realmente se lo merece!

    Y me encantó su respuesta al saber el futuro que se le deparaba: "Seré buena."

    Desde luego para mí la mejor, y me siento orgullosa de declararme Dama Victoriana.

    Muchas gracias nuevamente, mi querida.

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  13. De pequeña sería caprichosa pero aun así demostro ser una gran reina.

    Besos Madame

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  14. Madame, me ha gustado la discusión por el nombre el día del bautismo, me recordaba a la que tuvieron Carlos V y el Duque de Alba durante el del futuro Felipe II.

    Un saludo.

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  15. Madame, la imagen de la niña montada en el burrito es de Jane Maria Bowkett, y la otra es de Charles Burton Barber.

    Feliz dia

    Bisous

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  16. Logró ser domada, y muy bien. Puso gran empeño la madre. En realidad Victoria fue lo que la duquesa de Kent hizo de ella.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  17. Madame, tenía que ser algo sobre la reina Victoria, por supuesto, y una entrada sobre su infancia me pareció más emotiva que una durante su reinado.

    Me imagino la reaccion de los adultos que la rodeaban cuando eligio esa cancion entre todas! No se puede negar que tuvo el don de la oportunidad, aun sin saberlo.

    Madame Akasha, usted se merecía este pequeño regalo.

    Feliz dia

    Bisous

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  18. Ya lo creo que sí, madame. La estricta educacion recibida obró su efecto, ademas de contar con cualidades innatas, sin las cuales poco hubieran podido lograr los educadores.

    Feliz dia

    Bisous

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  19. Ay es verdad, monsieur!
    Mire que era osado Alba!
    Porque a fin de cuentas aquí se trataba del todopoderoso regente y del padre de la criatura, pero lo del de Alba fue el colmo.

    Feliz dia

    Bisous

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  20. Madame,
    qué interesante entrada.
    Debe de ser algo dramático saberse desde tan joven destinada a regir mundos...

    Feliz tarde de secano.

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  21. Supongo que sí, aunque podria parecer que a esa edad aun no se es consciente de lo que significa.

    Gracias, madame, feliz tarde tambien para usted.

    Bisous

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  22. Un artículo magnífico. He descubierto el blog por casualidad, buscando información sobre Juan de Gante, y debo reconocer que me ha encantado lo que he leído hasta ahora. Aprovecharé las últimas tardes del verano para ir leyendo las entradas anteriores.

    Un cordial saludo,
    Pablo

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  23. Muchas gracias, monsieur, es usted muy amable.
    Espero que disfrute del contenido de este blog.

    Feliz tarde

    Bisous

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  24. Hola Madame:

    Siempre me ha atraído la personalidad y el aura que rodea a la Reina Victoria.
    Esa educación de niña definitivamente rigió su vida y la de quizás uno de los periodos más fructíferos e interesante de las islas británicas.

    No se Madame, pero sáqueme de dudas. Ningún Rey o Reina británica ha llevado el título de Emperador/Emperatriz)? o si?

    Saludos

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  25. Desde luego, monsieur Manuel: ella llevó el título de emperatriz de la India. Exótico, no?
    Sus sucesores continuaron llevando ese titulo hasta el padre de la actual reina.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  26. El largo reinado de Victoria es algo que va unido intrínsecamente a la mentalidad y al recuerdo de los británicos. No se puede concebir la Inglaterra actual sin este largo reinado, con sus luces y sus sombras; porque si "victoriana" es la mentalidad pacata y la educación puritana, también es la época que pasó de las calles sin alumbrado, niebla e inseguridad a la Inglaterra del progreso y del desarrollo. Hay un antes y un después en la historia del país.
    Saludos.

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  27. Sí, así es, un reinado con sello propio. Y tal vez hacía falta el contrapeso de esa educacion puritana para que las aguas volvieran un poco a su cauce y tras ese reinado se encontrara un cierto equilibrio en la moral, un tanto distraida en tiempos de Jorge IV.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  28. Aunque también tiene su lado oscuro. No sé si conoce, madame, la teoría de la posible responsabilidad de la reina en crueles asesinatos de prostitutas en Londres, porque parece ser que algún descendiente real se encaprichó de más de una y quiso esta mujer hacer una "limpieza". Es una lectura de los crímenes de Jack el Destripador, un médico cirujano tal vez por sus grandes conocimientos de anatomía humana. Bueno, es sólo una hipótesis que ha dado lugar a trabajos como el cómic de Alan Moore, "From Hell", desde el infierno. La historia no sé si será verídica, ya digo que es sólo una hipótesis, pero el cómic es uno de los grandes del género.
    Un saludo.

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  29. Sí, conocía la historia, pero desde luego no creo que pueda darsele credito. Como usted dice, es solo una hipotesis mas de muchisimas como han salido sobre el misterioso personaje, que aun nos deparará seguramente mas vueltas de tuerca. Pero dudo que alguna vez llegue a descubrirse la verdad a estas alturas.
    Algo tiene la historia del Destripador que nos sigue cautivando, a pesar de que salieron despues tantos asesinos en serie que parecería que hubieran podido relegarlo al olvido. Puede con todos aún!

    Bisous

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  30. Como siempre nos ha relatado con exquisita minuciosidad la infancia de esta gran reina inglesa, prolífica tanto en los años de su reinado como por el número de hijos que dejó. Pobre niña, que gran peso recayó en su espalda, el gobierno de un vasto imperio.

    Muchos abrazos, amiga

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  31. Sí, no me extraña que su primera reaccion fuera asustarse. Pero salio airosa del duro trance. Su recuerdo resiste.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  32. Madame, me ha encantado su entrada de hoy, para variar.
    Hemos podido conocer la metamorfosis que sufrió esta mujer, pasando de ser una niña caprichosa, a convertirse en toda una reina.
    Debió de ser muy valiente, al asumir su regio destino, enterándose de forma súbita con sólo doce años.

    Felices sueños.

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  33. Menudo susto debió de llevar la criatura, que nunca se había planteado el asunto. Tantos parientes para que al final solo quedara ella. Bueno, Victoria salio airosa.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  34. Muchas gracias, monsieur, muy amable.

    Feliz dia

    Bisous

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  35. Desconocía la infancia de la reina Víctoria, pero por lo que cuenta, ya apuntaba maneras... jeje. Bonita dedicatoria. Abrazos ;-)

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  36. Sí, madame. Basicamente ya era la misma en diminuto.

    Feliz dia

    Bisous

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  37. Muy buena historia Dame. Es cierto lo que dices al final, suele resultar que cuando eres bueno en algo y pasas mucho tiempo realizandodo, aquellos que te rodean (en especial si te conocieron luego de que comenzaras con ello) no pueden imagerte de otra forma.
    Sin Duda que era vidente la niña, si que fue Buena!!!
    Un Saludo y hasta pronto
    Uriel

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  38. Incluso ella resultó que al final no era eterna, contra lo que muchos ya debian de pensar. También se acabó la larga era victoriana.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  39. Querida,
    Esta entrada me ha llegado al alma. Victoria es uno de mis personajes históricos favoritos; llevó a Inglaterra a un esplendor sin igual. He estado la semana pasada en Kew palace, residencia del rey Jorge III, y saqué varias fotografías que espero algún día poder mostrarle.
    Esta época fascina no a pocas personas, y me declaro fan de la cultura victoriana.

    Por cierto, un detalle precioso que ha tenido con nuestra amiga en común Akasha Bowman, sin duda es toda una dama.

    Besos.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)