martes, 10 de agosto de 2010

La Hoguera de las Vanidades


Savonarola, religioso dominico confesor de Lorenzo de Médicis, recogió el deseo del pueblo de Florencia de elaborar una constitución siguiendo el formato de Venecia y creó el Gran Consejo, compuesto por ciudadanos mayores de 29 años cuyos padres, abuelos o tatarabuelos, o incluso ellos mismos, hubieran ejercido un cargo público. Se limitó el número a mil y se cambiaban cada seis meses. Para albergarlos a todos, hizo construir el gran salón del palacio de la Signoria.

Florencia entró en un periodo de puritanismo, y eran muchos los que se hacían monjes o sacerdotes por entonces. Incluso sus hombres más influyentes cayeron bajo el influjo de Savonarola. Hasta Botticelli y Pico della Mirandola se convirtieron en discípulos suyos, y en los últimos escritos de Miguel Ángel se encuentran recuerdos de la voz y los gestos de Savonarola.

La escena que mejor representa este insólito estado de ánimo colectivo fue tal vez el extraño carnaval de 1497, que culminó el martes 7 de febrero con la “hoguera de las vanidades”: se había alzado una pira frente al palacio de la Signoria, en cuya base debían arder toda clase de objetos considerados pecaminosos. Había pelucas, barbas falsas, disfraces de carnaval, cartas, dados, espejos, perfumes, instrumentos musicales, hermosos vestidos y abalorios de todas clases. Por encima se habían amontonado libros inmorales y dibujos, bustos y retratos de las más celebradas bellezas florentinas. El propio Botticelli aportó algunas de sus obras para que ardieran en la hoguera. La Signoria miraba desde los balcones y se pusieron guardias para que no hubiese robos en la pira. Cuando se alzaron las llamas, se cantó el tedéum entre clamor de trompetas y tañido de campanas.


El salón del Cinquecento, realizado por orden de Savonarola en 1495 para las reuniones del Consejo de la República. La decoración fue hecha por Vasari con frescos de la historia de la ciudad

No fue el primero en hacer una hoguera de esa índole. En realidad el pionero fue San Bernardino de Siena, pero la de Savonarola obtuvo un éxito sin precedentes.

Como todos los iluminados, el dominico era un hombre sin noción de la medida. En un principio se limitaba a predicar contra cosas como el lujo y contra la sodomía, pero, animado por el éxito, su predicación empezó a ampliar su campo y a meterse por terrenos más pantanosos. Ya no hablaba sólo de lo que él consideraba los errores de Florencia, sino también de la depravación de los poderosos y de la propia Iglesia. Eso, naturalmente, era muy peligroso.

En ese momento era Papa Rodrigo Borgia, elegido 5 años antes con el nombre de Alejandro VI. Las acusaciones de Savonarola contra él eran justificadas, pero el Pontífice no estaba dispuesto a aguantarlo y utilizó toda su influencia para deshacerse de él. Para ello aprovechó un curioso incidente, consecuencia de un desafío entre franciscanos y dominicos. Los franciscanos retaron a Savonarola a que, si era cierto todo lo que decía y tan seguro estaba de ello, no le importaría pasar sobre un camino de brasas y a través de una hoguera. Savonarola aceptó el reto, y se preparó el anacrónico juicio de Dios en la plaza de la Signoria. Pero cuando llegó el día señalado se echó atrás y designó a un fraile para pasar la ordalía en su lugar. Los franciscanos se mantuvieron en sus trece. Finalmente llovió, con lo que la prueba quedó en agua de borrajas. Pero para Savonarola fue un duro golpe a su prestigio, y le restó muchos seguidores entre la plebe.

Alejandro VI Borgia

A partir de ahí todo fue de mal en peor, y la Signoria, cuyos miembros ya debían de estar hartos de la prepotencia del difícil fraile, permitieron que, tras una excomunión que lo convertía en lego y lo dejaba en manos del brazo civil, Savonarola fuera conducido a Roma por los grandes mercaderes florentinos para ser juzgado de cualquier manera, torturado y por último colgado y quemado en la plaza de la Signoria, donde había organizado la hoguera de las vanidades.



Bibliografía:  
Florencia de los Médicis – Luis Racionero

23 comentarios:

  1. no voy a decir que se lo merecía, porque un final así no se lo deseo a nadie, pero que este personajillo hizo mucho daño tampoco es faltar a la verdad... haciendo el chiste fácil diré que jugó con fuego y se quemó.

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  2. Menudo elemento el fanático e intransigente Savonarola. Un integrista de tomo y lomo. Y ya se sabe el dicho: quien a hierro mata...
    Saludos, madame.

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  3. Madame, Savonarola fue un ejemplo de intrasigencia y radicalismo-integrismo religioso como lo son ahora los talibanes. Su fanatismo fue su tumba y creo que sinceramente le fue mejor asì a la Repùblica de Florencia sino se habrìa convertido en el Afganistan del Cinquecento y no en la espléndida ciudad que es hoy.

    Un saludo.

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  4. Savonarola fue otro santón radical. Los extremos no son buenos. Seguramente tuvo el final que era previsible y que en aquellos tiempos era común. Si no hubiese sido el papa Borja hubiesen sido sus conciudadanos.

    Saludos, madame.

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  5. Hola Madame:

    La vida da vueltas y vueltas y Savonarola estuvo arriba en su momento y se fue a pique.....
    Sin embargo en su momento de gloria, no supo actuar de la mejor manera.

    Un final que se él mismo se busco

    Saludos

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  6. Te tengo un regalo nuestro blog XD saluditos XD

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  7. DE ACUERDO CON TODOS USTEDES. OTRO FRAILE FALLERO, QUÉ AFICIÓN!
    DESDE LUEGO, FLORENCIA HUBIERA SIDO UN LUGAR MUCHO MAS ABURRIDO SI NO LO HUBIERAN ASADO, AUNQUE NO SOY PARTIDARIA DE FINALES TAN DRASTICOS EN NINGUN CASO.

    MADAME AMATISTA, MUCHISIMAS GRACIAS, AHORA MISMO PASO.

    DISCULPEN QUE NO LES RESPONDA INDIVIDUALMENTE, PERO NO TENGO TIEMPO CASI A RESPIRAR HOY.

    BUENAS NOCHES Y MUCHAS GRACIAS A TODOS

    BISOUS

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  8. Se ve que todavía en el Renacimiento perduraba ese fanatismo religioso, lo que descartaba, si bien en menor medida, al arte como algo bueno. Nunca me imaginé que hasta los mismos artistas estuvieran de acuerdo en algo así.
    De todas maneras la idea de Savonarola era buena, sobre todo en el sentido de hacer públicas las depravaciones de los que, en estas épocas, eran los más poderosos del mundo (los integrantes de la iglesia católica); ciertamente, como nos decís, era un terreno bastante pantanoso.
    Esa idea de hacerlo pasar por un camino de brasas y a través de una hoguera se refiere a las ideas que estaban en vigencia por esas épocas, de que si decían la verdad, en este caso, no se quemaría; como que Dios lo salvaría?
    Tengo algo de conocimiento sobre esto; por ejemplo no se juzgaba a las personas en el Medioevo, sino que una de las prácticas, para saber si decían la verdad, era la de que metiesen su cabeza en un cubo de agua, y que si no se ahogaban, significaba que eran inocentes; (obviamente se ahogaban).
    Interesantísimo como siempre, madame =)

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  9. Madame,
    Florencia debió de ser en aquella época una ciudad sumamente apasionante...

    Feliz noche.

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  10. Tuvo un final trágico, pero para el que hizo méritos.

    Menuda paradoja, para un precursor de la hoguera de las vanidades, terminar muriendo en ella.

    Descanse usted, Madame, que parece que hoy, le hace mucha falta.

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  11. Quien ha hierro mata, a hierro muere, o al menos eso dicen, su entrada me ha traído a la mente el dicho, Madame. Por cierto que me ha llamado mucho la atención, que los instrumentos musicales se considerasen pecaminosos; lo de las barbas y las pelucas, dependiendo del portador/a, lo puedo entender mejor, jeje. Abrazos ;-)

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  12. Que final más ironico que nos trajo hoy dame, Savonarola termino siendo quemado donde pretendia quemar toda la diversión de Florencia (algo que el concideraba como vanidad). No le deseo la muerte a nadie, pero si por casualidad se salvaba de ser quemado, Italia hubiese sido muy aburrida, ¿no cree?.
    Por cierto, Felicidades por el premio.
    Un Abrazo.
    Uriel

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  13. Hola Dame Masquèe!! Qué personaje terrible. Pero terminó en su ley, quemado en la misma hoguera. Se imagina madame si hubiera que hacer hoy una hoguera de las vanidades?
    Feliz tarde!!
    Bisoussssss

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  14. Qué imprudencia, madame!!
    Acaso desconocía el poder de la Iglesia? Yo lo dudo. Más bien creo que fue cegado por la exaltación de verse seguido por las gentes y quiso más.
    Aquí sí cabe decir, parafraseando al gran hidalgo Don Quijote, aquello de: "Con el clero hemos topado"

    Que paséis un buen día, señora.
    Besos.

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  15. Así es, madame Anne, era la ordalía o juicio de Dios, practicada durante la edad media, pero que en pleno renacimiento ya quedaba bastante obsoleta. De haber triunfado individuos como Savonarola, probablemente aun estariamos intentando sacudirnos de vestigios medievales.

    Muchas gracias, madame

    Feliz dia

    Bisous

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  16. En todas las epocas debio de serlo de un modo o de otro, madame, pero muy especialmente durante el renacimiento, por supuesto.

    Feliz dia

    Bisous

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  17. Eso hace bueno lo de que quien a hierro mata, a hierro muere, no es así? A veces se cumplen los proverbios muy literalmente.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  18. Ah, pues mire, madame, justo nos trajo a la mente el mismo proverbio, jiji.

    Llegaba un punto en el que todo era pecaminoso, madame. Todo. Que terrible tener que vivir sin todas las cosas que quemaban en las hogueras. Merecería la pena?

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  19. Muchas gracias, monsieur Uriel.
    Totalmente de acuerdo. Florencia no hubiera sido la misma de haber triunfado la linea de savonarola.
    Que horror!

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  20. No sé si habría alguna plaza lo bastante grande hoy día para poder arrojar a la hoguera todas nuestras crecientes vanidades. Por suerte las unicas hogueras que quedan son las de San Juan y las fallas de Valencia!

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  21. Estoy de acuerdo con su analisis, madame Pepa. El se creció con su exito, se sintió fuerte arropado por tantos seguidores, muchos de ellos influyentes. Supongo que llegó a imaginarse intocable.

    Feliz dia

    Bisous

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  22. Savonarola empezó a adentrarse en un camino peligroso, criticando abiertamente sin reparos a las grandes autoridades del momento. Entiendo que estuviera indignado con las depravaciones de papa y de los nobles, pero no dejo de sentir cierto disguto al saber que artistas como Boticelli seguían su corriente. ¡Cuantas mágnificas obras de arte fueron destruidas! Besos y feliz día Madame.

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  23. Es cierto, madame. Qué lastima de hoguera aquella, que ni el arte respetaba. Es terrible que haya personajes tan carismaticos que sean capaces de lograr que artistas de gran talla destruyan voluntariamente sus obras.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)