viernes, 20 de agosto de 2010

Josefina en la Malmaison


Mientras Napoleón se encontraba combatiendo en Egipto, escribió a Josefina encargándole que comprara una casa en el campo, cerca de París, para establecerse allí a su regreso. A trece kilómetros al oeste de la capital, y muy cerca de Versalles, se extendían los hermosos bosques y prados que rodeaban el château de Malmaison, un paraje que en otro tiempo había sido refugio de bandoleros. En cuanto Josefina vio el lugar, se enamoró sin remedio. Estuvo segura de que había encontrado lo que quería; no necesitaba buscar más, así que en abril de 1799 se decidió a comprarla.

En ausencia de su esposo, Josefina residió allí con su hija Hortensia, por entonces una traviesa jovencita de 15 años, y otras varias damas. La mansión comenzaba a convertirse en centro de reunión para la élite de la sociedad parisina, y Napoleón, siempre celoso, era informado puntualmente de cuantas visitas se recibían.

Josefina en Malmaison

Cuando el futuro emperador regresó, quedó un tanto desconcertado. No cabía duda de que los alrededores eran un lugar espléndido, pero la casa se había construido a comienzos del siglo XVII, y cuando Josefina la compró no era ya más que un edificio sombrío y casi en ruinas. Habría que hacer una importante inversión para adecuar el château a sus necesidades y dejarlo como nuevo, así que, teniendo en cuenta todo eso, él esperaba que hubiera salido por una ganga. Entonces vino la pregunta de siempre, a la que todos los esposos del mundo, aunque sean primer cónsul o emperador, parecen conceder extremada importancia: “¿Cuánto costó?”. La respuesta puso al corso fuera de sí. ¿300.000 francos? ¿Era posible que su esposa hubiera gastado esa fortuna en una residencia que, además, necesitaba urgente y costosísima rehabilitación? ¡Josefina había perdido el juicio!


Y es que si Napoleón al menos no hubiera descubierto que su esposa le había sido infiel durante su ausencia, asumir la deuda no hubiera sido un bocado tan correoso de tragar, pero en esas circunstancias no se encontraba con ánimos para transigir. Sin embargo, finalmente perdonó su pequeño desliz, aflojó la bolsa una vez más y contrató a Charles Percier y Pierre Fontaine, los dos arquitectos de moda, para redecorar el château. Ambos se inspiraron para ello en la antigua Roma, estilo muy en boga desde el descubrimiento de las ruinas de Pompeya y Herculano. Total, que al final la obra les salió a los orgulloso propietarios por la módica cantidad de 3 millones de francos, y Josefina invirtió en ella su fortuna. Napoleón llegó a estar tan encantado con los resultados como su propia esposa.

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Dormitorio principal de Josefina en la Malmaison. Es redondo. Su cama, diseñada por Jacob Desmalter, aparece coronada por el águila imperial y flanqueada por cisnes, uno de sus animales favoritos. La habitación contiene un escritorio portátil para crear la ilusión de que forma parte de un campamento militar. Es la alcoba en la que ella falleció.

De todos modos, Josefina se había enamorado de aquel lugar, y nada hubiera podido hacerla desistir. Buscaba plantas y animales raros por todo el mundo, sin olvidar su Martinica natal, para que adornaran los que pretendía que fueran los jardines más hermosos de Europa. La emperatriz tenía un naranjal y un invernadero. Llegó a cultivar 250 variedades de rosas, y vivía rodeada de canguros, avestruces, cebras, antílopes, gacelas y cisnes negros, importados de Australia para que nadaran en su lago. Le gustaba recorrer los senderos rurales, visitar las casas de los campesinos y conversar con ellos. Su corazón y su bolsa siempre estaban abiertos para los más humildes. El matrimonio pasó allí momentos muy felices, y a veces se veía al emperador jugando sobre el césped con los niños que venían de visita, o paseando por los campos al lado de su esposa.

Salón Doré (Thierry Vidal)

El château pronto se convirtió en una de las casas más imitadas de su época. Contaba con una sala de billar con varias mesas de juego, puesto que a Josefina le gustaba echar una partidita antes de acostarse, y también con un salón de música para el arpa y el piano de Hortensia. Había, por supuesto, una Sala del Consejo, donde Napoleón recibía a sus ministros, aunque el edificio tenía el inconveniente de que carecía de un salón lo bastante grande para que pudiera reunirse con los muchos oficiales con los que debía tratar cada día. Los arquitectos resolvieron este problema con un pabellón en forma de tienda de campaña adosado a la entrada.


Malmaison fue el lugar al que se retiró Josefina tras su divorcio de Napoleón. Pero el emperador aún habría de volver frecuentemente por allí: le gustaba ir a visitarla, conversar con ella y contarle los chismes de la corte. Nunca le hablaba de María Luisa. Cuando eran los amigos de Josefina quienes lo hacían en alguna ocasión, ella nunca hacía el menor comentario que pudiera parecer un reproche. Una vez, simplemente, dijo: “Él nunca la amará”.

Allí en Malmaison permaneció la que un día fuera emperatriz de Francia hasta su muerte en 1814. Fue su hijo quien entonces recibió en herencia la mansión, que al año siguiente aún recibiría al emperador después de la derrota de Waterloo.

El divorcio de Napoleón

La melancolía invade hoy los jardines, tristemente descuidados, pero el edificio ha sido restaurado y está lleno de muebles y recuerdos de aquel tiempo


Bibliografía:  
History of Josephine – John Stevens Cabot Abbott 
The Empress Josephine – Louise Mühlbach 
Historical and secret memoirs of the Empress Josephine – Marie-Anne Adélaïde Lenormand 
ssa.paris.online.fr/pages/MalmaisonJ.htm 
georgianindex.net/Napoleon/Malmaison/Malmaison.html 
en.wikipedia.org/wiki/Château_de_Malmaison

31 comentarios:

  1. Al final, el gran Napoleón, chiquito pero matón, invicto en mil batallas, considerado un semidiós por los franceses, debió sufrir los mismos males que el resto de los mortales: su mujer hizo compras exageradas a su albedrío y le puso los cuernos. Jejeje. Es broma.
    Un saludo.

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  2. Pues sí, ya ve, monsieur: nadie se libra de esas cosas. Su vida domestica poco tenía que ver con la publica, al parecer.

    Feliz dia

    Bisous

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  3. Fíjese que por leer deprisa había entendido Josefina en el Madison... y me decía yo ¿que hacía esta mujer en un partido de la NBA? ... menos mal que lo he releido bien...

    No estuvo mal la chavola que se hicieron... yo creo que también la voy a imitar...

    saludos y buen fin de semana.

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  4. No es mi estilo, la verdad. Yo le daría otro aire, pero bueno, tampoco está tan mal.
    Josefina seguro que se hubiera apuntado tambien a la NBA.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  5. Fijese Madame que todos los hombres pasamos por lo mismo:
    Mi esposa se empeña en cosas que a veces se salen del presuepuesto y uno claudica, digo que no, pero igual termino pasando por el aro.

    Saludos

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  6. Me ha encantado, simplemente. Napoleón y Josefina siempre fueron los iconos de la moda de la época Imperio, cortando la importación textil inglesa y fomentando la francesa. Su esposa y todas las damas de la Corte lucían vestidos absolutamente deliciosos, innovando su vestuario y modificando el modo de vestir de las damas de la aristocracia, a quienes servía la emperatriz de ejemplo.
    ¿Sabía usted que él mismo puso de moda en los eventos formales el uso del pantalón blanco de satén, con el que lo vemos en numerosos cuadros?

    Es que me apasionan estos detalles...

    Me encantó la habitación de Josefina, aunque prefiero las camas un poco más anchas, ya sé que en la época era lo estilado...

    Por cierto, ilústreme, se sabe con quién tuvo el desliz Josefina?

    Muchos besos querida amiga

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  7. Madame,
    preciosa entrada para conocer un poco más de este gran personaje femenino. Ha transmitido el amor de Josefina por su rincón.

    Feliz tarde marinera.

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  8. Madame concuerdo totalmente con usted en el aspecto de la Malmaison, en lo personal no me agrada mucho el estilo arquitectónico del imperio, sin embargo hay que decir madame que este castillo ha entrado al imaginario del romance de Napoleón/josefina, también se nota un aire femenino en las estancias, con la única excepción claro de la habitación del entonces primer cónsul de Francia, por otro lado madame me ha dado mucha risa su comentario, tiene usted razón madame, los hombres a expensas de su posición siempre hacemos esa pregunta ¿Cuánto cuesta? Jajá y hay que decir madame que Josefina era una mujer de gustos y gastos extravagantes y con gusto por el derroche, no recuerdo madame en que libro decía que ella había comprado más de 7, 000 vestidos en sus años como la consorte de Napoleón, aunque él le toleraba todo porque decía que ella “ganaba los corazones” y eso es verdad, los embajadores y demás personajes de importancia se quedaban cautivados por ella, tanto así que el mismo Alejandro I de Rusia en abril de 1814 en la caída del imperio quiso conocer a la ex emperatriz que como no, se mostro encantadora con el Zar.

    Madame le envió un saludo fuerte y espero que todo valla muy bien y de forma positiva en su recuperación.

    Saludos madame

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  9. Monsieur Manuel, yo creo que hay algo de Josefina en cada mujer. Todas nacemos con un agujero en la mano por donde se escapan los caudales!

    Feliz tarde

    Bisous

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  10. Madame Akasha, encantadores detalles los que nos proporciona sobre el vestuario de la pareja. Por cierto que el pantalocito blanco en mi opinion no era lo que mas favorecía al emperador. Yo le hubiera puesto alguna otra cosa, aunque muchos de sus oficiales estaban arrebatadores con ellos, jiji.

    Ella, segun parece, precisamente tuvo el desliz con un joven y apuesto oficial. Es que estaban irresistibles con esos uniformes.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  11. Lo he intentado, madame, aunque, como digo, la Malmaison no es uno de mis châteaux favoritos.

    Feliz tarde

    Bisous

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  12. Sí, monsieur Napoleon, todo lleva el sello personal de Josefina. Era su obra más que la de Napoleon. Era su capricho y su pasion.
    Y ciertamente todo el mundo estaba de acuerdo en que ella ganaba los corazones. Sin duda era una mujer encantadora.

    Muchas gracias, monsieur, feliz tarde.

    Bisous

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  13. Bella entrada madame,la felicito. La historia de Napoleón y Josefina es una de mis favoritas. El duro Napo tenía su punto vulnerable y ese creo era Josefina. Bien que demostró amarla para perdonar sus infidelidades y seguir con ella hasta que obligado por razones de estado, viendo que no tenian hijos, tuvo que repudiarla y buscar otra esposa.

    Buenas noches, amiga

    besitos

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  14. Este post es como un sueño hecho realidad: bello, con un ambiente mágico de cisnes negros y un hogar espléndido, en el que el emperador y la emperatriz compartirán una parte de sus vidas... hasta el divorcio, que es el despertar.

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  15. Sí que tuvo que amarla mucho, madame. Y en esa residencia vivieron años felices, aunque no hay dicha eterna. Lástima que no pudiera tener un hijo con Josefina.

    Buenas noches

    Bisous

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  16. Para ellos fue ese sueño hecho realidad, y fue bello mientras duró.
    El despertar tuvo que ser muy amargo, pero al menos a Josefina le quedaba su Malmaison, y a ella se entregó por entero.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  17. Aunque no sea su estilo, sinceramente esta entrada me encantó. No me imaginé que le pondrìa tanto esmero a algo que NO LE GUSTA!

    Otra razón para admirarla, Madame.

    Yo, por extrañas cosas del destino, aún no tuve el disgusto de preguntarle a mi eventual mujer el clásico ¿cuanto cuesta?, pero mi vida va a ser larga (eso espero) y algún día me tendrá que ocurrir.

    Gracias por complacerme con este capricho.

    A mí, del Imperio, solo me gustan las ideas... y la majestuosidad.

    Buen Finde
    Gros Bisous

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  18. Monsieur, no es exactamente mi estilo, pero no es que no me guste. Le confieso que al ponerme a redactar el texto me divertí. Le iba tomando progresivamente el gusto, y logré sentir Malmaison. Pero, naturalmente, eso es porque usted me inspira.

    Monsieur, nunca le pregunte eso tan directamente a su esposa. Tenga un poco de tacto. Piense que hay muchas formas de averiguarlo sin necesidad de ser tan directo, y resulta una cuestion tan desagradable...

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  19. Por cierto que pensé titularlo Josefina y los canguros, pero creo que esto es más adecuado y da una vision mas global.

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  20. Buenas noches Madame, que estupendo post. Siempre he tenído en muy buena opinión a Josefina, la considero una mujer notable por su inteligencia, ganarse el amor de Napoleón a tal punto de perdonar sus deslices y conseguir que no aflojase la bolsa para comprar y rehabilitar Malmaison así lo confirman (aunque se trate de solo uno de los muchos detalles).
    Malmaison me parece como un oasis, un lugar que debió de tener una vida muy interesante y que, en cierta manera, permitió a Josefina tener su pequeña Martinica en Fráncia donde reinaba felizmente.

    Estoy de acuerdo con Akasha en cuanto a la cama, es espléndida y muy original pero algo pequeña, también en cuanto a la moda de la época con esos trajes corte império tan femeninos y favorecedores.

    Madame no me hago idea del trabajo que te debe conllevar el ilustrar tus dos blogs de forma tan precisa y encantadora a la vez.
    Espero que vayas mejor de tu espalda.
    Besitos,

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  21. No estaría mal, aunque realmente ni me imaginaba que Josefina los tenía.

    Me alegra mucho que al final le haya divertido escribir la entrada, no sabe lo mal que me sentía al "obigarla" a semejante asunto.

    Madame, lastimosamente no sonaría bonito decir que usted me inspira, ya que casi siempre hablo de asesinatos o de noblezas extrañas, pero sepa vuestra Merced que siempre la tengo en mi mente :D.

    Buen finde
    Gros Bisous

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  22. Y hasta sin cabeza, monsieur. Aunque no sé si entonces cuenta sólo como 3/4 de reina.

    Feliz tarde

    Bisous

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  23. Josefina lograba encantar a todo el mundo, y Malmaison sería seguramente un espejo en el que se reflejaba su dueña.
    Lo que no me convence de la decoración es ese estilo tan de campaña militar. No me sentiría cómoda en una alcoba así. Temería cada noche un ataque de los rusos, o de yo que se quien.

    Muchas gracias, madame Wendy. Todo va mejor

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  24. Monsieur, ha sido un placer.

    Bueno, con respecto a la inspiracion, usted solo me inspira entradas bonitas como esta, no tema. Todas aquellas de envenenamientos y asesinatos varios, no se preocupe, que no guardan relacion con usted.


    Feliz tarde, monsieur Mathias

    Bisous

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  25. Me ha encantado esta entrada. Algo conocía la historia de esta mansión, porque leí no hace mucho un libro de Carmen Posadas dedicado a madame Cabarrús, "La cinta roja", (muy amiga de Josefina, por cierto) donde se habla de la compra de este palacio. Debe ser una preciosidad poder ir a visitarlo. Todo se andará, jjejeje

    Un besazo

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  26. muy bien por monsieur Mathias.
    hermoso escrito querida Madame, saludos afectuosos.

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  27. Impecable narración y magníficamente ilustrada. Es un placer leerla, Madame.

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  28. Anímese, madame Carmen. Y de paso se da una vueltecita por unas cuantas maravillas de los alrededores.

    Feliz domingo

    Bisous

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  29. Muchas gracias, madame.
    Sabe, al final fue uno de los que más me ha gustado hacer.

    Feliz dia

    Bisous

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  30. Muchas gracias, madame Rosa. Se aprecia su opinion.

    Feliz dia

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)