jueves, 24 de junio de 2010

El Coliseo de Roma


El Coliseo, comenzado por el emperador Vespasiano en el año 70 y terminado por su hijo Tito diez años después, era el anfiteatro mejor equipado que los romanos o cualquier otro pueblo hubiesen construido. Como Vespasiano y Tito eran miembros de la familia de los Flavios, los romanos lo conocían como el anfiteatro flavio, y no cambió su nombre por el de Coliseo (debido a sus enormes dimensiones) hasta la Edad Media.

A diferencia del Circo Máximo, abierto por un extremo, el Coliseo formaba una elipse cerrada. Medía 180 por 150 metros, y sólo la arena tenía 85 por 55. Los arqueólogos creen que podían asistir 50.000 espectadores, aunque los romanos afirmaban que eran cien mil personas las que veían el espectáculo, contando con los que se apiñaban en los pasillos. En un principio las paredes tenían 50 metros de altura y al final de ellas se colocaban asientos de madera a modo de tribuna abierta. La arena podía llenarse de agua para simular combates marinos. Estaba equipado con un sistema de ascensores que subían y bajaban gracias a un sistema de contrapesos y poleas, que elevaban a las bestias en jaulas desde el subsuelo hasta la arena en el momento preciso. Hoy en día han desaparecido las dos terceras partes del edificio.

Tenía 80 entradas: 76 utilizadas por el público en general, una para el emperador y otra para las vírgenes vestales y los sacerdotes encargados de mantener la llama sagrada siempre encendida. Las otras dos puertas daban directamente a la arena. Una era la Puerta de la Vida, por la que pasaba el desfile. La otra era la Puerta de la Muerte, por la que se arrastraban los cadáveres de los hombres y animales.



Se distribuían entradas de marfil para el espectáculo, cada una con un número de asiento, fila y número de entrada. Bajo las gradas había un sistema de pasadizos y rampas para que se pudiera llegar sin problema al asiento asignado.

Las gradas estaban divididas horizontalmente por pasillos (praecinctiones) y verticalmente por escaleras (cunei). Los asientos eran de mármol, numerados y con líneas marcadas sobre ellos delimitando el espacio de cada uno. En las paredes de las entradas había gráficos de mármol marcando la situación de los asientos. Había cuatro filas, las tres inferiores daban al exterior por una serie de arcos que dejaban pasar el aire y la luz hacia los corredores. Los arcos de la fila del nivel inferior se utilizaban como entradas. Los de las dos filas siguientes albergaban las estatuas de los dioses, a excepción de los que marcaban las dos entradas principales, mayores que el resto. Éstas sostenían las representaciones a tamaño real de un carro con 4 caballos y el auriga que los guiaba. Cada una de las tres primeras filas tenía columnas diferentes y la fila superior presentaba un sólido trabajo de mampostería con 40 pequeñas ventanas flanqueadas por columnas ornamentales.

Una complicada trama de sumideros desaguaba la sangre y los desperdicios de la arena y de las jaulas de animales que estaban debajo. Llegaban de todas partes del edificio hasta un enorme desagüe circular que rodeaba al Coliseo y comunicaba con la Cloaca Máxima, el sistema de alcantarillado principal de la ciudad.



Bajo la arena corría una pared de mármol de unos 4 metros de alto, construida con bloques cuidadosamente unidos para que ningún animal pudiese trepar por ella. Justo encima estaba el podio, un área plana de unos 4 metros de ancho donde el emperador tenía su palco y donde se sentaba la nobleza. Aparentemente no había asientos permanentes en el podio. Los asientos no eran numerados y los ocupantes podían levantarse y pasear a su antojo. El podio estaba separado de la primera fila de asientos por un murete. En esta primera fila se acomodaban los mercaderes ricos y oficiales de menor rango.

Como un leopardo puede llegar a saltar 4 metros y un tigre 6, el murete no era lo bastante alto para proteger a los espectadores, por lo que había colmillos de elefante de un metro y medio que se colocaban al borde del podio, y entre ellos unas redes que colgaban sobre la arena. Además, una barra de bronce corría a lo largo del borde del murete y podía girar sobre sí misma. Así, si un animal conseguía saltar lo suficiente para agarrarse a la barra, ésta giraba haciéndole caer de nuevo a la arena.

También había un foso que servía principalmente para frenar la fuerza de los elefantes cuando cargaban para atacar. Sin él, los elefantes podían alcanzar a la nobleza en el podio, como se vio cuando Pompeyo exhibió por primera vez a estos animales en el Circo Máximo durante el 55 a. C., antes de que Julio César hiciera excavar el foso. Se habían colocado rejillas de hierro como protección, pero los elefantes las derribaron y sólo el rápido juego de piernas del emperador y sus amigos consiguió salvar sus vidas.



Bibliografía:  
The Way of the Gladiator – Daniel P. Mannix

38 comentarios:

  1. Madame yo he tenido el placer de verlo en directo y es realmente y en una palabra, impresionante.

    Muchos Besos

    Gema

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  2. En efecto, madame. Hemos estado algunas veces ahi. Lo es, lo es, aun sin lo mucho que se ha perdido.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  3. Impecable su descripcion, Dame Masquée, como siempre!
    Feliz Dia, bisous.

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  4. Muchas gracias, madame.

    Buenas noches

    Bisous

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  5. Me encantó cuando tuve la ocasión de visitar Roma.
    Creo que el nombre de coliseo provenía de colosseum (coloso), una enorme estatua dedicada a Nerón que estaba junto al anfiteatro.
    Un saludo.

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  6. como dijo Carolina, impecable descripción.

    Deseo profundamente vivir en Europa algún día, estás en Paris en el almuerzo y en Roma para la cena.

    Que grotesca escena la de Pompeyo corriendo de un elefante, César debió reírse mucho cuando se lo contaron.

    Magnífico.
    Usted, aunque salga de su época más que lejos, siempre lo hace de una manera perfecta.
    Saludos

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  7. El origen del nombre es incierto. Existen varias teorias, la mas extendida de las cuales parece ser, en efecto, la de la estatua, aunque yo me inclino por la de monsieur Mannix.

    Da escalofrios entrar en el escenario de aquellos combates de gladiadores!

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  8. Monsieur Mathias, no se si me atreveria a asistir a uno de esos espectaculos de gladiadores y de fieras. Debia de ser muy emocionante, pero es que yo soy demasiado impresionable.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  9. La Dame Masquée...

    Que bien descrita la construcción de este auténtico monumento con detalles sorprendentes. Aún, hoy en día, sería muy difícil construir un estadio de tal magnitud con los elementos que se usaron entonces...

    A sus pies

    Bisous

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  10. pensar que aún con la tecnológia de hoy el coliseo tiene ventajas que ni el más moderno de los estadios tiene, por ejemplo para evacuación de los espectadores.
    como siempre muy interesante y completo me encanta leerte, un beso.

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  11. Qué casualidad, madame, que hayamos coincidido hoy las dos: tú con el Coliseo y yo con la muerte del emperador que lo ordenó y comenzó a construir: Vespasiano. Un motivo mas de alegría. Beso su mano, madame.

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  12. Hola Dame masquèe!! Llevo años pero se rtealizó una obra increíble. Me encantaría conocerlo, es uno de mis sueños. La despcripción excelente y muy clara, madame.
    Bisoussssssss

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  13. Madame, esta entrada me ha traiso muy buenos recuerdos de mis meses de Erasmus vividos en Roma hace ya algunos anos...

    Saludos.

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  14. Mucho de lo que falta en el Coliseo lo encontraríamos desmontando el Vaticano... en cuanto a su funcionamiento me recuerda muy muy mucho a un estadio de futbol... si es que estos romanos eran muy ordenados..

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  15. Es impresionante el Coliseo. A mí me encantó cuando estuve allí. Por cierto, mi entrada hoy va del Circo Máximo que está cerquita jejeje.

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  16. El edficio es impresionante visto al natural, madame (he tenido la suerte de poder viajar a Roma hace unos añitos). Su altura, su espaciosidad y armonía, las ilustres ruinas que a veces nos sugieren mucho más que un edificio en plenitud, los gatos que mahullan entre los graderíos arruinados y los sótanos ahora repletos de luz. El olor a humedad.

    Y en él, desde luego, no se ve a los cristianos devorados por los leones, sino a los gladiadores luchando cuerpo a cuerpo, las espectaculares naumaquias y otros espeluznantes divertimentos romanos.

    Creo que aún retumban las voces del público en ese recinto.

    Un besito

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  17. No habia quien ganara a los romanos construyendo, monsieur. Hacian las cosas a conciencia.

    Feliz tarde

    Bisous

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  18. Ya ve lo refinados que podian llegar a ser. Parece increible que esas obras tengan dos mil años.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. Cierto, que casualidad, madame. Hoy el emperador se ha hecho muy presente por aqui.

    Feliz tarde, madame Isabel

    Bisous

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  20. Si algun dia viaja a Roma, no se lo pierda. Sobrecoge entrar alli.

    Feliz tarde, madame Gabriela

    Bisous

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  21. Y seguro que muy intensamente vividos, tratandose de esa maravillosa ciudad, monsieur.

    Feliz tarde

    Bisous

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  22. Muy ordenados, en efecto. Aun podrian darnos lecciones los antiguos romanos sobre como construir!

    Feliz tarde

    Bisous

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  23. Ah, mire qué bien, madame Kassiopea. Las dos entradas resultaran complementarias en cierto modo.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  24. Es verdad, madame Carmen, una aun parece escuchar el griterio del publico y ver a los gladiadores. Algo permanece suspendido en el ambiente.

    Feliz tarde

    Bisous

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  25. Ay Madame, con las ganas que tiene una de ir a Roma y con lo que me apetece ver el Coliseo... Bueno, al menos gracias a su descripción, es casi casi, como si lo estuviera viendo. Gracias ;-)

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  26. Animese este verano, madame.
    No habra combate de gladiadores, pero bueno, por lo menos podrá ver el famoso coliseo.

    Feliz tarde

    Bisous

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  27. muchisimas gracias madame, por lo que ud. ya sabe.

    la duda que expuse en el e-mail, puede responder por la misma via? gracias

    saludos

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  28. Ya tiene usted su respuesta, monsieur.

    Y ahora dentro de un ratito a ver el partido! Veremos qué tal queda la selección española.

    Feliz tarde

    Bisous

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  29. Madame tiene razón en que se siente la energía que hay en el coliseo, en un momento dado me aparte del grupo con el que iba y cerrando los ojos apoye mis manos en una pared y sentí algo muy especial,muy díficil de explicar pero soberbio de sentirlo, un beso.

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  30. Aún no he estado allí, pero gracias a tu descripción, parece que ya lo conozco.

    Gracias, de verdad.

    Saluditos

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  31. Qué bien organizado lo tenían todo.
    Tuve la oportunidad de visitarlo, hará unos quince años. Mirando el graderío y el lugar en el que, antaño, se ubicara la arena, uno se imagina el Coliseo repleto de público, gladiadores, pobres cristianos cercanos a morir, leones y al César perdonando vidas o sentenciando muertes.

    Me ha llamado muchísimo la atención lo de las entradas de marfil y los colmillos de elefante para protegerse de los animales. La población de elefantes, debió disminuir en aquella época.

    Feliz fin de semana, Madame.

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  32. No hay palabras para descibrir esta maravilla de arquitectura, ha sído muy ilustrativo el post así que Madame muchas gracias por compartirlo.Impresiona pensar la cantidad de actividades y acontecimientos tuvieron lugar en el Coliseum.
    Besitos

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  33. Sí, madame, así es, el espiritu permanece en el lugar a traves de los milenios.

    Feliz sabado

    Bisous

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  34. Si un día va a Roma, no se lo pierda, madame. Es una experiencia que merece la pena vivir.

    Feliz sabado

    Bisous

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  35. Debía de ser curioso de ver los sistemas de proteccion y de seguridad con los que contaba el coliseo, en efecto. Bastante sofisticados para la epoca, por otra parte.

    Feliz sabado, monsieur

    Bisous

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  36. Terrible y fascinante al mismo tiempo, madame Wendy.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  37. Una edificación impresionante. Es imposible no retroceder mentalmente en el tiempo e intentar imaginarlo en uno de sus grandes días.
    Feliz tarde, Madame

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  38. Magnífica entrada madame, una descripción buenísima. Aún no he tenido la ocasión de conocerlo, pero lo haré, es uno de los lugares que creo hay que ver aunque sea solo una vez en la vida!.
    Buenas noches madame.
    Besos.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)