lunes, 3 de mayo de 2010

Lorenzo el Magnífico más de cerca


Lorenzo tiene en el rostro algo extraño e inquietante. La cara es alargada y flaca, hundida, arrugada; hace muecas, está lleno de tics y en medio tiene una nariz chata; la línea recta de la nariz florentina no aparece ni en esbozo. A esto podemos agregar grandes ojos redondos, bastante inexpresivos; mentón prominente, tez mate casi amarillenta y, para completar el cuadro, una voz chillona particularmente desagradable.

Aunque físicamente no tenga atractivos, tiene por lo menos el ingenio florentino. Lorenzo observó, aprendió y retuvo mucho. Sabe gozar de la vida. Dos siglos más tarde, tal vez solamente Fouquet y Luis XIV disfrutarán tanto con las fiestas y el fasto. 

En la primera mitad del siglo XV, sobre todo en Florencia, cuando se trata de casamiento se pone especial cuidado en no concertar uniones con personas de rango inferior. Lorenzo se casa siendo muy joven con una romana, Clarisa Orsini, una jovencita de quince años, de la más alta aristocracia y en cuya familia hay varios prelados.


Después de arduas negociaciones, en las que no pesa poco la dote de 6.000 florines romanos, en febrero de 1469 se celebra la boda por poderes. Los padres de Lorenzo, Lucrecia y Pedro, hicieron muy bien las cosas. Nada de economías: cinco banquetes en tres días. Hay danzas, ballets y fuegos artificiales encargados a los Ruggieri, toscanos instalados que entonces están considerados como los mejores especialistas mundiales en pirotecnia. Se alimenta gratuitamente al pueblo mientras duran los festejos; ríos de vino corren desde el palacio de la calle Larga, donde Clarisa muestra a sus 3.000 invitados los 50 anillos de esmeralda que recibió de Lorenzo como regalo de bodas.

Ella es rígida y altanera. Parece que pasa del salón de baile al confesonario; no resulta popular. Y él, en cambio, el humanista, el libertino, derrocha encanto. A los 21 años hereda un fardo político que le pesará. Lorenzo se casa, pero se ocupará mucho más del Estado toscano que de su esposa. Conciliador y diplomático, ayudará a mantener la paz entre los distintos Estados italianos.

Más tarde se lo llamará Lorenzo el Magnífico.

Es verdad que aprovecha cualquier ocasión de regocijo. Lo hace primero porque se divierte y luego por el renombre de la ciudad que pretende se convierta por mucho tiempo en sol de Europa.


El 28 de enero de 1475 Lorenzo organiza una fiesta entre tantas otras. Será la recepción en Florencia de Simonetta Cataneo, esposa de Marco Vespucci. El interés particular reside en que Simonetta es la amante de Juliano de Médicis, hermano de Lorenzo. Es de origen genovés, y de deslumbrante belleza.

Lorenzo exige esplendor y brillo en honor de la hermosa Simonetta. Se superarán más allá de sus esperanzas. Los florentinos se dan cuenta una noche, en la loggia, de que a la derecha de Lorenzo no está la esposa, sino la radiante Lucrecia Donati. Nadie se sorprende por ello. En Florencia todo el mundo sabe que pese a su físico nada agraciado, Lorenzo lleva una vida alegre, mantiene numerosas conquistas femeninas y alimenta una pasión ardiente por su favorita, Lucrecia Donati.

Él mismo describe en estos versos el primer encuentro con Lucrecia:

Cuando se forjó la cadena que ahora llevo, 
Aire, tierra y cielo se unieron en una delicia.
Nunca fue el aire tan sereno
Ni del sol emanó luz más tranquila.
Hojas y flores recientes sobre el suelo,
Cruzado por claro arroyo, ornaban la tierra.
Mientras Venus reclinada en el regazo de su padre
Sonreía ese día hacia la tierra.
De su amoroso pecho tomó con ambas manos
Rosas de muchos colores
Y las vertió desde los cielos dormidos 
Cubriendo a mi dama de su gracioso rocío…


En cuanto a Clarisa, si se cansa de las infidelidades de su esposo no tiene otra alternativa que encerrarse en un convento. Lorenzo no se quejaría por eso. Pero ella permanece muda. Es una esposa sumisa que si sufre lo hace en silencio; ni siquiera se le ocurre la idea de volver a Roma.

Para las fiestas en honor de Simonetta, además del tradicional torneo en la plaza de la Señoría, Lorenzo realmente no olvida nada. Se hace cargo de la vestimenta del pueblo y éste participa en la farándula nocturna. Los cardadores de lana desfilan con las antorchas en alto, junto a los carros rodeados de caballeros enmascarados. El mismo Lorenzo compuso, en honor a una mujer, los cantos de ese fabuloso carnaval.

Aunque le gusten las fiestas y las mujeres, sobre todo las entraditas en carnes, no olvida las letras. Bajo su dirección, el valle del Arno vivirá en paz y los intelectuales tendrán buena vida. Florencia se convierte en el centro europeo de las artes.

En los negocios del Ponte Vecchio se escucha decir que “a la sombra de Lorenzo, la alegre Florencia descansa tranquila.”


Bibliografía:  
Florencia de los Médicis – Luis Racionero 
Los Médicis: el dinero magnífico – Claude Mossé

36 comentarios:

  1. Buenas noches madame ,hoy estamos en presencia de un verdadero amigo del sarao y no de las armas y lo demostro perfectamente en su casamiento ,que banquete se mando el magnifico .
    Un abrazo y saludos

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  2. Mas bien sus padres, pero me imagino que él tan feliz, porque le encantaban las fiestas, sí.

    Buenas noches, monsieur.

    Bisous

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  3. MAdame, personaje ingenioso, diplomático, que vive la vida, promotor de arte y cultura... lo tiene todo, menos el físico, la descripción le deja fino...aunque en los cuadros no parezca tanto, pero imaginarle con los tics y una voz desagradable, ya es diferente...
    Buenas noches, madame.
    Besos.

    P.D. habéis probado el vestido rojo?

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  4. Jiji, es que madame minuet ya fue de rojo, y no me gusta copiarla. No sé, me quedan el verde y el azul, por ejemplo. O el naranja, pero iba a parecer un anuncio de telefonos.
    Veremos que modelito me agencio.

    En cuanto a Lorenzo, debe de ser verdad lo de la erotica del poder, madame!

    Buenas noches

    Bisous

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  5. Hola Dame Masquèe!!Me gusta la parte diplomática y encantadora de Lorenzo. No todos pueden ser afines solamente a las armas. Es muy linda la imagen que dejó:“a la sombra de Lorenzo, la alegre Florencia descansa tranquila.”
    Bisoussssss

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  6. Así es. Incluso en aquellos tiempos era importante que hubiera hombres de paz, capaces de poner de acuerdo a aquel caos de pequeños estados siempre guerreando entre sí y dedicandose mientras tanto a la prosperidad de Florencia.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  7. una amiga mía dice que algo tan importante como el matrimonio no puede ser confundido con el amor.

    besos desde el otoño.

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  8. hola Madame. como siempre me divierto mucho leyendo sus escritos.

    me entanta esa mezcla entre fiesta, alegria e intelectualidad, sencibilidad por la vida y por supuesto, pasion por las mujeres. me gusto este personaje.

    gracias
    Antonio

    Besos

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  9. Gran personaje fue Lorenzo el Magnìfico, gran polìtico y mecenas y al que se debe parte de la Gran Florencia. No fue fiel a su esposa, pero en relaidad no fue èl quien la eligiò, sino que vino impuesta, èsto bajo mi punto de vista es lo que provocaba las regias infidelidades de la època.

    Un saludo.

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  10. Buenos días, Madame, leyendo su relato sobre Lorenzo el Magnífico, me viene a la cabeza el estribillo de aquella conocida canción: "y es que yo... laralala... soy un truhán, soy un señor... algo bohemio y soñador..." jeje. Buen día.

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  11. jejeje Pues la nariz de sus retratos recta no será, pero definirla como "chata" tiene su aquel...
    Feliz lunes, Madame

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  12. Un personaje interesante en ese momento crucial de cambio para algunas florecientes ciudades italianas y parte de Europa: el inicio del Renacimiento, el Cuattrocento, y Florencia, por su dinero y poder, en medio de ese fenómeno. Y Lorenzo, feo y "magnífico", a quien el propio Maquiavelo dedicó su "Príncipe", con el ánimo de que otros príncipes tomaran nota de sus buenas maneras de gobierno.
    Un saludo.

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  13. Todo un personaje. Erudito, astuto... Haciendo honor a su sangre. Uno de los muchos Medicis grandes, de hecho fue Magnífico.

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  14. A pesar de todo sus gusto por los festejos y banquetes, Lorenzo mantuvo ecuanimidad en los asuntos de estados.
    Puede ser un ejemplo de separar el trabajo del ocio , algo que a veces cuenta mucho.
    Parece que el mosquetero se ha ido de la puerta de entrada Madame.
    Voy a la Corte en un rato.

    Saludos

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  15. a pesar de ser poco agraciado físicamente se ve que este hombre sabía como divertirse y con quien... y además era buen político...

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  16. Ahora habria que preguntarle a su amiga por qué curiosa razon le parece a ella tan importante!

    Feliz comienzo de semana, monsieur.

    Bisous

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  17. Muchas gracias, monsieur. La Florencia de la epoca resulta un lugar muy agradable. Conforta saber que buena parte aun sigue en pie!

    Feliz lunes, monsieur

    Bisous

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  18. Siempre venia impuesto, en efecto, y pocas veces coincidia con las propias inclinaciones. Era como una lotería.
    Lo que cabría preguntarse, entonces, es qué es lo que motiva tanta infidelidad actual!

    Feliz lunes, monsieur

    Bisous

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  19. jijiji, pues como para que el caballero se pusiera a cantarlo, con la voz que dicen que tenía! Lluvia garantizada para Florencia.

    Feliz lunes, madame

    Bisous

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  20. Ay, monsieur, jiji, que malo es usted! Bueno, era larga y con la punta destacandose con gran osadia, pero yo no he dicho que fuera pequeña, sino chata, con el tabique aplanado, hundido, como se aprecia en el perfil del penultimo retrato. Eso es lo que produce precisamente esa sensacion de proyeccion en la punta despues.

    Feliz lunes, monsieur

    Bisous

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  21. Ya ve, monsieur, los Medicis podian ser todo lo feos que quisieran, que ligaban igual. Lorenzo estaba hecho todo un conquistador, ademas de un mecenas y todo lo demas.

    Feliz lunes

    Bisous

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  22. Sí, seguramente la personalidad mas notable dentro de los Médicis, y una de las mas notables de todo el renacimiento.

    Feliz comienzo de semana, monsieur

    Bisous

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  23. Bien ganado se tenía el descanso, sí, despues del modo en que se entregaba a sus tareas.

    Monsieur, ya lo he visto en la corte, muchas gracias por su visita.

    Feliz lunes

    Bisous

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  24. El mejor que pudo tener Florencia: se ocupó tanto de la politica como de las artes, y llevó a la ciudad a un esplendor sin igual.

    Feliz lunes, monsieur

    Bisous

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  25. Señora, tengo por Lorenzo el Magnífico una especial admiración. En algún lado leí que no era muy bien parecido, pero en los retratos de la época (Andrea del Castagno, Piero della Francesca...) y en los que usted ha puesto eso no se ve (ni nariz chata, ni frente hundida, ni menton prominente..). Era un hombre de letras, admirador de los artistas y los filosofos, él mismo era un gran poeta, además de un gran diplomático. Espero que siga ustede con su vida. Yo le dejo unos versos suyos que resumen todo el espíritu humanista de la época:

    Quant’è bella giovinezza
    che si fugge tuttavia!
    Chi vuol esser lieto, sia:
    di doman non c’è certezza.

    Qué bella es la juventud,
    y, sin embargo, como huye de prisa.
    ¡Quien quiera ser dichoso, lo sea!
    Del mañana no hay certeza.

    Saludos, Madame.

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  26. Oh, monsieur, que belleza! Da gusto sumergirse en el renacimiento italiano para comenzar la semana.

    Pongo en duda lo de que fuera bien parecido, a menos que los pintores a los que tanto favorecio siempre le tuvieran mania. Mas bien sería algun adulador quien lo describió como guapo.

    Ya habia puesto alguna cosa sobre Lorenzo, y por supuesto no descarto futuras entradas, aunque no habra continuidad por el momento.

    Feliz lunes, monsieur

    Bisous

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  27. Parece que lo tenía todo menos el físico...jajajaja.

    Sin duda, uno de los mejores Médicis de la historia. El "Magnífico"....

    Un saludo, madame!

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  28. Gran entrada Dama no hay que olvidar que Lorenzo fue mecenas del gran Miguel Angel. Un saludo y feliz día.

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  29. hOLA Mme, paso a saludarla
    Felicidades por tan interesante entrega, me apasiona el tema, y como siempre narrado con su estilo ameno y agil.
    Un abrazo y besos

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  30. Pues si, muy agraciado no era el pobre, pero bueno, él ligaba igual.
    Claro que con esos versos no me extraña!

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  31. Así es, monsieur, y de tantos artistas del renacimiento. Una de sus principales labores fue la de mecenas.

    Buenas noches

    Bisous

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  32. Muchas gracias, madame Isthar, es usted muy amable. Recordaba su gusto por los Médicis, en efecto.

    Buenas noches

    Bisous

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  33. Un personaje y una época que siempre me han resultado atractivos.
    Igual que la vida de algunos Orsini. Sobre todo desde que leí la fabulosa "Bomarzo" de M.M.Laínez.

    Abrazos, madame.

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  34. Muy buena entrada dame, deja ver con gran eficacia la personalidad de Lorenzo, un gran y muy lamativo personaje de la historia. Un tipo muy ingenioso y con gran poder, sin olvidar su talento para los negocios (caracteristico de los Medicci) que supo disfrutar de la vida a su manera.
    La verdad que aqui en tu blog cada día aprendo más.
    Saludos.
    Uriel

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  35. Orsini y Colonna, dos familias con mucha historia y grandes "movidas", jiji. Resulta fascinante la Italia del renacimiento, con tanto lio entre sus pequeños estados.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  36. Un hombre inteligente y con mucho carisma, en efecto, que era capaz de manejar muchos ambitos a la vez, desde los negocios al arte.

    Muchas gracias, monsieur.

    Feliz dia

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)