martes, 11 de mayo de 2010

Julio César, cuestor en Hispania


En el año 70 a. C. César inauguró su carrera de magistrado al obtener el nombramiento de cuestor en los comicios populares.

Los cuestores eran principalmente recaudadores generales. Cobraban los impuestos, las contribuciones de guerra impuestas a los vencidos o aliados, el producto de las multas judiciales, las confiscaciones, rentas, ventas de bienes públicos, etc. Entregaban el dinero a los jefes militares para pagar la soldada, pagaban a los empleados del Estado y actuaban en las ventas del botín conquistado por los generales en sus expediciones.

Pero César no se vio favorecido por la suerte, porque en lugar de una cuestura urbana de poco trabajo en Roma, fue enviado a la España Ulterior, lo cual le alejaba de la capital durante todo un año. Además, tendrá que hallarse constantemente a disposición del magistrado al que debe asistir y llevará a cabo cualquier misión que éste considere oportuno encomendarle. También se cuenta entre sus funciones la de suplirle en caso necesario.

César llega a España después de un conflicto que había durado ocho años. Tras el medio siglo de apaciguamiento que siguió al terrible sitio de Numancia, Sertorio, un antiguo teniente de Mario llegado a España para escapar a las persecuciones de Sila, inició allí una lucha de guerrillas. Los españoles creían encontrar en Sertorio un ardiente partidario de su independencia, pero él sólo buscaba en realidad la formación de un gobierno disidente, y utilizar a España como un trampolín que le permitiría lanzarse a la conquista de Roma.


Una relativa calma siguió al asesinato de Sertorio, y la romanización pudo continuar en condiciones más o menos normales. Desde el año 197 a. C. Hispania se hallaba dividida en dos provincias: la Citerior y la Ulterior. A ésta última fue destinado el propretor Antistio Veto, bajo cuyas órdenes se encontraba César. Dicha provincia comprendía 4 importantes ciudades, dotada cada una de sede de jurisdicción: Gades, (Cádiz), Corduba, Hispalis, (Sevilla) y Astigi (Écija). Plinio señala en total 175 ciudades, entre ellas 9 colonias, 8 municipios, 29 ciudades que gozaban del derecho del Lacio, 6 ciudades libres, tres aliadas y 120 tributarias.

Las colonias, que vivían según las leyes romanas, exigían una contabilidad aparte. Los municipios obedecían a sus propias leyes y gozaban del privilegio de poseer su propia administración. Las ciudades en posesión del derecho del Lacio ofrecían la particularidad de que sus habitantes eran admitidos en las legiones romanas y tenían acceso a todos los grados, lo que equivalía a una contabilidad especial. Las ciudades libres se hallaban menos favorecidas que los municipios, a los que se hallaban asimiladas, pues no poseían el derecho de ciudad romana ni el del Lacio. Las ciudades aliadas se hallaban regidas cada una por un tratado particular que la unía al Estado romano. Por si todo esto entrañara pocas dificultades, las 120 ciudades tributarias no se daban mucha prisa en pagar.


El pretor encarga a César, además, que emprenda numerosos viajes a través de la provincia, y a presidir en cada una de las 4 sedes de jurisdicción un comité de justicia, compuesto por ciudadanos romanos que constituían una especie de tribunal de apelación.

Durante uno de estos viajes sucedió una anécdota que cuenta Suetonio:

“Habiendo ido César a Cádiz observó cerca del templo de Hércules una estatua de Alejandro Magno. Empezó entonces a lamentarse y, disgustado por su inacción, pensando que todavía no había hecho nada memorable a la edad en la que Alejandro había ya sometido toda la tierra, pidió un permiso para regresar cuanto antes a Roma y aprovechar las ocasiones de hacerse notar”.


Típico foro romano de las ciudades

En esta historia, que ningún biógrafo de César deja de citar, no se sabe cuánto hay de cierto, pero la verdad es que abandona España sin haber tenido la paciencia de esperar la expiración legal de su cargo. “Al dejar su provincia antes del tiempo legal fue a visitar las colonias latinas que se agitaban para obtener el derecho de ciudad”.

Las ciudades de Milán, Cremona y Verona, entre otras, se hallaban en plena efervescencia. Reclamaban la plenitud de los derechos cívicos en lugar del ius latii que les otorgara Pompeyo Estrabón en el año 89 a. C. César va a fomentar la rebelión, a incitar a las ciudades a la acción contra el gobierno de Roma. Pero no había previsto la inmediata entrada en escena de los contingentes militares. Entonces abandona la empresa y en vez de perseverar en una tentativa cuyo fracaso ve seguro, toma el camino de la capital.



Bibliografía: 
Julio César – Gerard Walter

36 comentarios:

  1. Gracias a la estatua de Alejandro la historia perdio a un gran recaudador de impuestos jeje.Desconocia esta faceta del Cesar y brindo por la epopeya de los numantinos a la cual tragistes a colacion en esta entrada Un abrazo madame y buen comienzo de jornada

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  2. Le hubiese sacado a Hispania hasta las entrañas, desde luego. Monsieur Julio Cesar hacia las cosas a conciencia siempre.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  3. Muy interesante lo que he leido por aqui, saludos madane.

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  4. Hola Dame Masquée!! No sabía de estas actividades de César. Muy bueno saber más detalles de su vida.
    Feliz semana Madame!!
    Bisousssss

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  5. Oh!sí, consiguio ser nombrado Protector de la Hispania Ulterior este habil estratega y tambien enamoro a Cleopatra. No se privo de nada e hizo de todo, Madame.

    Bisous.

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  6. Recauda, imparte justicia, conquista La Galia sometiendo a Vercingetorix, seduce a Cleopatra que es lo que no hizo este hombre. Bueno la verdad lo único que no hizo fue morir dignamente si no a manos de un atajo de cobardes. Una Gran entrada Dame, saludos.

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  7. Nunca deja de sorprenderme el amigo Julio. Nada menos que fue reaudador. Así que no le queda casi ningún oficio por desempeñar: estratega, militar, político, estadista... Buen carrerón el de César.

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  8. Se ve que llegó en invierno y no hacía tiempo para nada... además en aquella época no había paellas ni sangría.. no me extraña que sintiera morriña por volver...

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  9. Gracias, madame Gabriela, feliz semana tambien para usted.

    Bisous

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  10. Bueno, desde mi punto de vista Cleopatra estaba muy poco enamorada, por no decir nada. Pero Cesar era muy buena carta, como tener el as de la baraja.

    Feliz dia, madame.

    Bisous

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  11. Ah, sir John, pero entonces cree usted que fue él quien sedujo a Cleopatra, y no al reves? Que curioso.
    Personalmente no comparto su punto de vista. Creo que ella lo utilizó, y que eso fue todo.
    Y en las Galias yo estoy con Vercingetorix, por supuesto!

    Feliz dia, monsieur.

    Bisous

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  12. Sí, pero él lo de recaudador lo encontraba aburrido. Por algun lado habia que comenzar, pero no fue capaz ni de aguantar hasta el final.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  13. Sí, no se adaptó, no. No hacia mas que pensar que en en Roma le pisaban el terreno mientras él se aburria en Hispania. Necesitaba un poco mas de accion.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  14. Madame, esta parte de la biografía de César no la conocía. Me ha resultado muy interesante. Es todo un personaje... y menos mal que no se quedó mucho, si no Hacienda a su lado se queda en una risa...
    Feliz martes, madame.
    Besos.

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  15. Madame, interesante entrada sonre el inicio de la carrera del joven Julio César, quien podìa esperar que a èste cuestor le esperaban tantas glorias en el futuro.

    Un saludo.

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  16. Es curioso. Ahora que lo pienso, siempre ví al César como tal, pero tuvo sus comienzos, según habéis explicado aquí, Madame.
    Así que era el cobrador ...de la toga. Claro, entonces no existía el frac. Je,je.

    Feliz tarde, Madame.

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  17. Pues no conocía esta faceta de recaudador de César. Muy interesante.

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  18. Fijese usted a quien mandaban a España a exprimir la naranja. Vamos, menos mal que le dio por marcharse!

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  19. En aquel momento ni él mismo lo sospechaba. Se limitaba a calcular por donde podía ir introduciendose en las esferas de poder. Qué pronto comenzo a ver colmadas sus ambiciones!

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  20. Yo creo que el trabajo le iba mucho, aunque él se aburriera.
    No parecen muy brillantes los comienzos, verdad?

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  21. El chico valía para todo, jiji. Sabia nadar en toda clase de aguas, aunque preferia los rios revueltos.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  22. Curiosa y desconocida figura la de Sertorio. En cuanto a la anécdota de La Estatua de Alejandro: "Si no e vero..."
    Feliz tarde, Madame

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  23. Una etapa de la carrera del gran Julio menos conocida, desde luego.

    Sumamente interesante, madame. Bisous.

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  24. Algun fondo de verdad tendra la anecdota. Es posible que se haya puesto a reflexionar alli, y tomara una decision trascendental. Quien sabe.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  25. Así es. Comenzo desde abajo en realidad. No siempre fue el gran general que pasó a la historia.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  26. Desconcida esta faceta de la vida de Julio Cesar Madame, siempre le he asociado a sus guerras y al senado romano....
    Pero parece que no dejaba cabo suelto Madame.

    Saludos

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  27. Jeje, algo había oido del pasado de César como "recaudador", pero ahora lo tengo muuuuuucho más claro. Gracias, Madame.
    Por cierto, que no me extraña nada que abandonase el cargo, menudo aburrimiento. Ahora bien, lo que ya no me cuadra tanto es que decidiese irse de la Hispania Ulterior... si llega a haber sido ahora, seguro que aún sigue por aquí tostándose en alguna playa, con su cañuca, su pescaito frito... ;-)

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  28. Umm, empezamos con el cursus honorum de Céser, un personaje irrepetible en la historia. Los inicios nunca son buenos en política y nadie con veinte años lo nombran Presidente del Gobierno, ¿no?, es más normal que empiece como delegado del gobierno en tal región o como subsecretario de esto o de aquello. Pero, incluso como Cuestor, no lo hacía mal. Otra cosa es que él tuviera pretensiones más altas. Buena tarde, señora.

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  29. Fue subiendo peldaño a peldaño, y cualquier cosa le venia bien para comenzar. Pero no tenia paciencia para pasarse mucho tiempo de recaudador!

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  30. Jiji, lo que se perdió Cesar en aquella epoca: nada menos que la feria de abril. De ser ahora, seguro que se hubiera quedado, tiene usted razon.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  31. No creo que este hombre fuese capaz de desempeñar mal ningun cargo, le gustase o no.
    Seguro que fue un magnifico cuestor tambien.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  32. Conocía esa anécdota y, sea cierta o no, creo que cuadra bien con el carácter de César. Según parece, desempeñó muy competentemente su tarea de cuestor y creo que fue en esa época cuando conoció a los Balbo, gaditanos que serían sus banqueros para siempre... Un hombre excepcional, César. Besitos, madame.

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  33. El tenía otras ambiciones como estratega y militar no quedarse como un recaudador de impuestos, lejos del gobierno central no podía aspirar a avanzar o progresar tan rápidamente.
    Bisous

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  34. Sí que cuadra. Lo unico que no coincide es lo de que pensara regresar cuanto antes a Roma, puesto que primero se entretuvo conspirando en esas ciudades, pero tal vez eso lo pensó despues.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  35. Asi es. Tenía prisa, pensaba que avanzaba demasiado despacio, y que no le daría tiempo a comerse el mundo a ese paso, jeje.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)