domingo, 9 de mayo de 2010

El padre de la reina Victoria


-->Eduardo Ausgusto, duque de Kent

En 1767 nació el cuarto hijo varón del rey Jorge III. Fue llamado Eduardo Augusto y se le otorgó el título de duque de Kent.

Eduardo fue soldado por vocación, pero un turbio asunto lo apartó del ejército en 1803, acusado de brutalidad en el trato con sus subordinados. A partir de ese momento sus recursos económicos fueron inadecuados a sus necesidades, y las deudas se iban acumulando. Subsistió así, muy precariamente, hasta 1815, año que marcaba un hito en la historia pues fue el de la celebración del Congreso de Viena. Europa quedaba en paz tras la tormenta napoleónica. Esta paz animó a Eduardo a trasladar su residencia a Bruselas, porque se decía que era una ciudad donde vivir costaba poco. Esperaba así reducir gastos y equilibrar las finanzas.

Llegó a su nuevo domicilio a finales de 1815, acompañado de un pequeño séquito de servidores y amigos, entre ellos madame de Saint-Laurence, “una encantadora francesa amable y comprensiva”. Esta relación duraba desde hacía ya más de 25 años.

El problema económico seguía latente. El parlamento inglés no era muy generoso con las rentas de los príncipes, salvo con ocasión de las bodas reales. Por lo tanto, y para que el duque de Kent pudiera equilibrar su economía, Leopoldo, futuro rey de los belgas, y su esposa Carlota, decidieron que Eduardo debía casarse, y comenzaron la tarea de buscarle una candidata. Carlota, por cierto, era además la heredera del trono inglés, por ser la única descendencia del entonces Regente y futuro Jorge IV, hermano de Eduardo.

Carlota y Leopoldo

No era trabajo fácil, porque la elegida debería ser de sangre noble, y dada la edad del novio tampoco podría ser una jovencita. Les costó bastante tiempo darse cuenta de que la persona más adecuada era la que tenían más cerca: Victoria, una hermana del propio Leopoldo, princesa de Sajonia-Coburgo y duquesa viuda de Leiningen por entonces. Tenía dos hijos, pero eso no supondría ningún obstáculo, ya que ellos tenían su propia herencia paterna y no resultarían gravosos para Inglaterra.

La duquesa tenía alrededor de 30 años y era linda, educada y amable. Agradó a Eduardo a primera vista y comenzó a cortejarla. La verdad es que Victoria no parecía muy entusiasmada ante la idea de contraer un nuevo matrimonio: “dudaba en cambiar su presente libertad por una hipotética felicidad”.

Así estaban las cosas cuando la princesa Carlota dio a luz un hijo muerto, falleciendo ella también a consecuencia del parto. Inglaterra quedaba, una vez más, sin heredero. Era necesario proporcionarle uno a la mayor brevedad posible.

Carlota

Reunido el Parlamento se vio que la única solución era una boda de los príncipes que permanecían solteros, Eduardo y Guillermo, de modo que uno u otro dieran un heredero a la Corona.

Victoria, apremiada por todas partes, se decidió al fin. Eduardo se deshizo de su amante y contrajo matrimonio. La ceremonia se ofició en alemán, porque la novia no sabía aún bastante inglés para entenderlo todo. Algunos de sus biógrafos insinúan que en realidad fingía desconocer el idioma para enterarse mejor de las cosas, que de ese modo eran comentadas con más libertad en su presencia.

Fue una doble boda la que tuvo lugar en Kew el 11 de julio de 1818, pues también se casaba el príncipe Guillermo. A poco de celebrarse el matrimonio los duques de Kent se vieron en la obligación de regresar a Alemania, dado que su economía seguía siendo precaria. Pero el mecanismo sucesorio estaba en marcha, porque la duquesa estaba embarazada.

Victoria, duquesa de Kent

Guillermo se adelantó un par de meses y fue el primero en tener descendencia, una hija que, sin embargo, falleció al nacer. A finales del año siguiente nacería otra, pero destinada a vivir sólo unos meses.

Eduardo estaba empeñado en que su hijo debería ser inglés, por lo que entonces regresaron a Inglaterra. La escasez de dinero era tal que emprendieron el viaje casi en las fechas indicadas para el parto. Hasta tal punto apuraron el tiempo que se incluyó en la comitiva a una de las escasas mujeres médico que existían en Alemania, por si sus servicios eran necesarios. Afortunadamente no lo fueron.

Todos estaban ya instalados en su nuevo domicilio inglés cuando tuvo lugar el esperado acontecimiento. A las 4 de la madrugada del 19 de mayo de 1819 nació el bebé real, una niña sana y fuerte, muy bien acogida por todo el mundo. Hubieran preferido un varón, pero de todos modos la sucesión estaba asegurada, y nada parecía impedir que al nacimiento de la pequeña Victoria siguieran los de unos cuantos hermanos.

La reina Victoria con su madre

Desgraciadamente la muerte de Eduardo unos meses después frustró estas esperanzas; Victoria sería hija única y reina de Inglaterra a la muerte de su tío Guillermo.

El destino había preparado, de manera tortuosa y larga, el reinado más largo de Inglaterra, y uno de los más interesantes.



Bibliografía: 
Victoria de Inglaterra – María Sanz
Victoria I - Lytton Strachey

36 comentarios:

  1. Es curioso como el azar, la casualidad, tejen de una manera irrevocable el destino de las personas, haciendo que llegue a reina una persona cuyo largo y fecundo mandato dejará una honda huella en la historia de Inglaterra.
    Saludos.

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  2. Pues si, la verdad es que lo de Victoria fue una verdadera carambola: hija del cuarto hijo y fruto de un matrimonio tardío. Parecia imposible que la numerosa descendencia de Jorge III fuera a encontrar tantas dificultades en tenerla a su vez.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  3. Muy interesante madame, un gusto leerla.

    Que difrute usted de lo poco que nos queda de fin de semana.

    Besos

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  4. La historia de la Reina Victoria, la "abuela de Europa", fue apasionante ya antes de nacer...que maniobras para buscar al esperado heredero...

    Un saludo.

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  5. Muchas gracias, madame.
    Lamentablemente los fines de semana parecen pasar a doble velocidad que el resto de los dias!

    Feliz tarde

    Bisous

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  6. Y por poco se quedan sin él a pesar de todo. Tanta descendencia del rey Jorge III acaba reducida a una unica niña. Increible.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  7. A mí me hace gracia lo de los apuros económicos que pasaba este hombre, pero eso sí, con el séquito a todas partes.

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  8. Menuda competición por quedarse con el trono, madame.

    Una pena que tantos bebés muriesen por el camino. El destino te lleva por caminos insospechados, si no que se lo digan a la futura reina Victoria...

    Un saludo!

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  9. jiji, si, madame, a ver qué haría el hombre con una crisis, si se quejaba de su situacion. Sus problemas economicos se reducían a cómo iba a pagar a todo su séquito, pero nunca le iba a faltar un plato de comida, desde luego.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  10. Sí, la verdad es que si se hubieran hecho apuestas en su momento, el premio seguramente hubiera quedado desierto, porque era dificil adivinar que la reina llegaría tras un recorrido familiar tan tortuoso.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  11. Poca prole tuvieron sus mayores, y eso acompañado de las muertes de los pocos retoños reales así como de sus progenitores, llevaron a Victoria. ¡Con lo longeva y fértil que que fue ella!

    Buenas noches madame

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  12. A esta historia le va estupendo el fondo de ajedrez del blog, madame. Así es la historia, un juego impredecible donde, a veces alfiles o peones son determinantes.
    Aunque tampoco le hubiera ido mal un fondo de billar, porque lo de Victoria fue de carambola.

    Abrazos.

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  13. Nada más fascinante que la historia. Un blog apasionante.

    Saludos.

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  14. Ya ve, monsieur, y curiosamente tambien Jorge III, que tuvo muchos hijos, pero luego ellos mire que encontraron dificultades para dejar descendencia.

    Buenas noches

    Bisous

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  15. jeje, es verdad, monsieur. Y al final sería inimaginable Inglaterra sin ella!

    Buenas noches

    Bisous

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  16. Muchas gracias, monsieur Juan Antonio, bienvenido.

    Buenas noches

    Bisous

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  17. Madame, por no comentar los mismo, que es lo que llama la atención... no me extrañaría nada que fuera verdad que Victoroia hablara o entendiera inglés y se hiciera la sueca (la alemena en su caso) para enterarse de lo que se hablaba a su alrededor... es una buena estrategia.
    Buenas noches, madame.
    Besos.

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  18. Pues si, jiji, no esta mal pensado, no. Pero ademas supongo que le costaría lo suyo ponerse a aprender un idioma a los 32 años. Era mas facil cuando las enviaban jovencitas, o comenzaban a enseñarlas ya de niñas.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  19. Las imágenes y su reseña de como debieron programar bodas para asegurar un heredero todo una interesante lectura de la historia.
    Me gustó eso de la boda doble ;)
    Bisous

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  20. jiji, sí, así con la boda doble ademas ahorrarian un poquito, con lo apurados que iban economicamente. Mejor dar un banquete que dos.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  21. Hola Dame Masquée!! Qué historia interesante Madame!! Se conoce mucho de la reina Victoria pero poco de su padre. Me gustó saber más de esta mujer que llegaría a ser tan importante.
    Feliz semana Madame!!
    Biosusssssss

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  22. Su reinado sería tambien un buen tema para otro blog, creo yo. Un periodo fascinante y un larguisimo reinado.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  23. Una historia laberíntica, Madame, al menos a mi parecer, y llena de casualidades...

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  24. Que de carambolas.... quien lo iba a decir jejeje que con ella nacía uno de los reinados más largos de la historia..

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  25. Conocía algo de la biografía del Duque Madame, Sabe que siempre me han interasdo las historia de las islas británicas. La casualidad o el destino (aunque no creo en ninguno de los dos) también llevo a Isabel II a trono.....(realmente fue por amor ;D)

    Saludos

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  26. gran trabajo Dama de Masquée enhorabuena una vez mas. Saludos.

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  27. Muy curiosa historia, Madame. No la conocía, aunque me ha quedado un poco marcado el tema de la brutalidad con los subalternos ¿No se sabe más del caso?
    Feliz lunes

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  28. En efecto, madame, el destino es caprichoso, bien se ve. Curiosa forma de disponer el futuro.

    Feliz lunes

    Bisous

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  29. Imaginese, reinó más que sus tios juntos. Los ingleses ya debian de pensar que era inmortal!

    Feliz comienzo de semana, monsieur

    Bisous

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  30. Es verdad, monsieur: la historia de Inglaterra creo que es su favorita.
    Volveremos frecuentemente a ella, ya que tambien es una gran debilidad mia.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  31. Muchas gracias, sir John, muy amable.

    Feliz lunes.

    Bisous

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  32. No se trata de nada demasiado grave, monsieur: la disciplina que imponía era excesiva, y ello acabó por provocar un motín. Lo más discreto, dadas las circunstancias, era abandonar el ejercito.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  33. Hay que ver lo que el capricho del destino puede cambiar la historia.
    realmente interesante, madame.
    Bisous

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  34. No sabí aque el padre de Victoria había tenido una amante declarada durante tanto tiempo, aunque tampoco me extraña, jejej.

    Por cierto, después de ver la película "La reina Victoria " (que no me gustó mucho por ser de pan y queso, como diría mi padre), no sé si la imagen que nos dan de la madre de la reina Victoria guarda similitud con la realidad.

    Un besito

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  35. Al final tuvo que ser ella, despues de tanto trajín.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  36. Pues no sabría decirle, porque no he visto la pelicula, madame. No descarto verla, pero por el momento no se encuentra entre mis prioridades.
    Supongo, no obstante, que poco tendrá que ver con la realidad, porque el cine se toma unas licencias increibles.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)