lunes, 24 de mayo de 2010

El asesinato de Enrique IV (II)

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El Mercure Français menciona que los interrogatorios de Jacqueline, así como los del duque d’Epernon y la marquesa de Verneuil, fueron secretos. Al parecer, pues, se quiso silenciar el asunto. Finalmente el presidente, desalentado, dimitió, siendo convenientemente reemplazado por un amigo de la reina. Entonces el Parlamento publicó su veredicto: Epernon y la marquesa quedaban absueltos, mientras que la acusadora, mademoiselle d’Escoman, quedaba condenada a perpetuidad por calumnia.

Por aquella misma época el preboste de Pithiviers, buen servidor de la marquesa, fue arrestado por haber hablado de manera extraña sobre el asesinato del rey. Pero no pudo ser interrogado, porque se le halló ahorcado en su celda.

Todos estos hechos son tan peculiares que permiten sospechar que Ravaillac no fue más que un instrumento en manos de la bella marquesa, del duque d’Epernon, que aquel día había solicitado acompañar al rey en su carroza, y tal vez de María de Médicis, ya que ella hizo que cesaran todos los interrogatorios. Epernon, en su condición de coronel general de infantería, tomó el control de la capital tras el asesinato y aseguró la transmisión de la totalidad del poder a la Médicis, a pesar de que Enrique IV había dispuesto que fuera un consejo de regencia quien gobernara si él fallecía. El duque, católico convencido, había intercedido ante el rey para que autorizara el regreso de los Jesuitas. Situando a María de Médicis como única regente abría así el poder al sector católico próximo a España. En años posteriores iba a participar en la persecución y asesinato de hugonotes. Conocía además a Ravaillac y le había confiado muchas misiones en París.

El duque de Epernon

Al mes siguiente del asesinato del rey, Epernon hizo trasladar a la basílica de Saint-Denis los restos del anterior monarca, su amado amigo Enrique III, el último rey Valois, quien también fue asesinado. Su sucesor había “olvidado” hacer que fuera enterrado con los demás reyes de Francia. Tras el asesinato de su amigo, Épernon se había negado a reconocer a Enrique IV como rey, e incluso trató de proclamar un gobierno independiente en Provenza, aunque finalmente se vio obligado a someterse.

Circuló un rumor según el cual Ravaillac habría querido en realidad vengar a su hermana, seducida por Enrique IV, pero esto por sí mismo no justificaría cosas como la conveniencia de la fecha elegida, justo tras la oportuna coronación de la reina. ¿Se habrían unido las dos mujeres rivales para matar a quien las había engañado a ambas, utilizando como instrumento a un hombre del que sabían por el duque de Epernon que le guardaba rencor y deseaba vengarse? Saint-Simon nos dice:

“Se ha pretendido que María de Médicis, celosa e impulsada por aquel clan doméstico que suspiraba por la regencia, se unió con la cruel amante, una y otra muy españolas y gobernadas por quien se hallaba relacionado con España, siendo Enrique IV la víctima”.

Enrique IV ante el retrato de María de Médicis

La marquesa de Verneuil sabía que un nuevo amor la había suplantado en el corazón del rey: Charlotte de Montmorency. La pasión del rey por esta jovencita era tal que el esposo tuvo que huir con ella a Bruselas y colocarla bajo la protección de España para que el rey no pudiera alcanzarla. En su locura, Enrique estaba dispuesto a declarar la guerra a España con tal de apoderarse de ella. Se rumoreaba que pensaba incluso encontrar el modo de casarse con Charlotte, lo cual debía de causar gran inquietud en la reina y llenar de resentimiento a la marquesa viendo cómo otra podía conseguir tan fácilmente aquello en lo que ella había fracasado.

Hay un hecho que resulta también bastante llamativo: después de la muerte del rey, la marquesa preguntó a María de Médicis si podía volver al Louvre. La reina, que era muy celosa y tanto había odiado a la insufrible y arrogante Verneuil, le contestó por medio de un tercero:

—Siempre respetaré a todos aquellos a los que amó el rey, mi marido; puede reaparecer en la corte, donde será bien recibida.

Henriette d'Entragues, marquesa de Verneuil

Esto causó viva sorpresa. Por otra parte, resulta bastante extraña la calma de la reina al enterarse del asesinato del rey. Tras haberla visitado, el presidente del Parlamento pronunció esta frase terrible:

—No la he encontrado ni muy sorprendida ni muy afligida.

Pero de todos modos la marquesa no vivió mucho tiempo junto a la reina. Desapareció un día para llevar una oscura existencia en su casa de Verneuil, donde falleció olvidada de todos en 1633.

En cuanto a Charlotte de Montmorency, regresó a Francia con su marido un mes después de la muerte del rey. Los esposos tuvieron tres hijos: uno de ellos fue aquel al que la Historia habría de bautizar como el Gran Condé.

Charlotte-Marguerite de Montmorency, Princesa de Condé

Para todos aquellos que quieran conocer el asunto en más profundidad, tiren del hilo del duque de Epernon y vayan desenredando la madeja. Un personaje fascinante. Tal vez se encuentren ustedes también cosas “tan grandes y extrañas que jamás hubiesen creído poder verlas y oírlas en su vida”.

42 comentarios:

  1. Vaya vaya, ahora me ha dejado con la intriga de averiguar más cosas sobre el duque de Epernon.

    Interesante historia. Buenas noches madame.

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  2. Gracias, madame. Indague, indague.

    Buenas noches

    Bisous

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  3. Este asesinato tiene mas intriga que seguramente con lo del duque de Epernon nos llevariamos una gran sorpresa me temo madame .
    Un abrazo y el cariño de siempre
    Hasta mañana

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  4. Muy buena historia Dame. Me resulto muy intrigante el personaje del duque de Epernon y averiguare más sobre el tema. Además de ser muy interesante, la historia en si también me resulto muy intrigante. La felicito dame, a logrado abrir mi curiosidad :).
    Saludos.
    Uriel

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  5. Hola Dame Masquèe!! Al final quedaron absueltos a poesar que se decía que había demasiadas pruebas en su contra. Ahora me deja intrigada con Epernon, un personaje fascenante. Espero la continuación...
    Feliz semana Madame!!
    Bisoussssss

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  6. Madame la muerte de Enrique IV fue siempre un misterio, otros la atribuìan a la mano negra de Espana, pero quièn lo puede saber? Al menos su muerte fue fundamental para la paz en Europa, la llamada Pax Hispanica impuesta por el gobierno de Felipe III y el Duque de Lerma.

    Un saludo.

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  7. Madame:

    Me sigo comiendo las uñas ;D
    El duque resulto alguien muy extraño. Sería "amigo" de España o no tendrá que ver...

    Me voy a volver detective.

    Saludos

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  8. Ay, Madame el duque es un personaje de novela y el retrato de la marquesa es fabuloso. Siempre me gustan las imágenes que escoge, Madame pero esta en concreto es perfecta. Tiene justo la expresión de quien se muere pon contar un secreto.

    Feliz Semana. Bisous

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  9. Habrá que llamar a Hércules Poirot para que se de una vuelta y vaya tirando poco a poco del hilo a ver si consigue desliar la madeja. ¡Vaya intrigas y "tejemanejes" que se traen algunos o "algunas"! Hacen falta algunas dotes detectivescas.
    Un saludo.

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  10. Estaba todo armado, el duque d'Epernon un gran simulador y todos los que se vieron favorecidos por la asunción de la regente.
    Esta madeja está muy enredada madame
    gracias por mostrar la punta.
    Bisous

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  11. Seguiremos su consejo e investigaremos a Epernon. De todas formas la de Médicis me resulata muy sospechosa.

    Saludos madame

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  12. Mujeres y amantes despechadas, poderosos rencorosos... evidentemente quien no quiso que se hallara al culpable algo tendría que ver...

    Buen gobernante para Francia, parece que no tanto para su vida personal viendo cómo terminó e intuyendo todo lo que estuvo detrás de ello.

    Saludos, madame.

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  13. Monsieur Luther:

    No tanto, no tanto. No con el, sino con las cosas que se pueden descubrir siguiendo su pista.

    Feliz tarde

    Bisous

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  14. Monsieur Uriel:

    El tema es apasionante, en efecto, por todo el complot que podría haber alrededor, con largos tentaculos.

    Feliz tarde

    Bisous

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  15. Madame Gabriela:

    Eso en sí ya es demasiado sospechoso en sí mismo. Se perciben muchos intereses en tapar asuntos.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  16. Don Juan José de Austria:

    En efecto, un asesinato no es muy honorable, pero sí muy eficaz.
    Los misterios... bueno, digamos que los hay absolutos, como el de la santisima trinidad, y relativos, como este.
    Muy exotico lo de la mano negra, pero tirando del hilo se encuentran tambien manos mas blancas :)

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  17. Monsieur Manuel:

    Oh, sí, monsieur, el duque era amigo de España, y podría tener bastante que ver. Creo que comienza usted bien.

    Feliz tarde

    Bisous

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  18. Madame Almalaire:

    Jiji, si esa dama contara todos sus secretos! Claro que era poco discreta, de la clase de mujer que no suele tener muchos, porque todo lo proclama. Pero aquí hubo cosas que supo guardarse muy bien.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. Monsieur Cayetano:

    Efectivamente, este sería un caso ideal para Hercule Poirot.

    Lo primero que él consideraría sería el "quid prodest", supongo.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  20. Madame Auroraines:

    Muy enredada, en efecto, porque cada cual tenía sus razones y cuentas pendientes. Pero merece la pena recorrer el camino.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  21. Y no es usted el unico, monsieur. Le vino de perlas hacerse con el poder y alejar la posibilidad de un repudio. Pero ¿estaba sola? ¿Cuantos pudieron formar parte del complot y por qué, y qué conexiones había entre ellos?

    Feliz tarde

    Bisous

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  22. Su vida personal fue un completo desastre de principio a fin, en efecto. Pero su balance como rey parece haber sido bueno... aunque al parecer no para todo el mundo, a juzgar por su final.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  23. Alguien comentó en la primer entrada el paralelismo con el asesinato de Kennedy: no andaba desencaminado, jeje.
    Buscaremos al señor duque, que parece interesante.
    Feliz tarde, madame

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  24. uy!!! la verdad es todo suena a conjura palaciega...

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  25. Caray, a cuadritos me quedo :-) Como ese ajedrez cósmico del fondo. La historia es eso, un tablero de ajedrez, cada cual debe saber mover bien sus piezas, y al final todos acabamo en la misma caja.

    Gracias por prestarnos tu erudición. Un abrazo.

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  26. me esta interesando ciertamente el personaje de Epernon, que me figuro que vale más por lo que calla que por lo que otros muchos digan.
    Qué complots que se armaban en la corte, y qué eficaces y fáciles de llevar a cabo eran los asesinatos, para librarse de quien les molestaba. De todas formas, casi siempre quedaban impunes
    Besos madame, y muy buena entrada la suya

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  27. Madre mía, Madame, ya decía yo que la historia era enrevesada... Me temo que no me equivocaba, eso sí, lo narra usted tan maravillosamente, que es fácil imaginarse y meterse de lleno en las intrigas de la corte. Buen día ;-)

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  28. Cuanta intriga palaciega, Madame. qué peligro tenía vivir por esos lares...

    Da pena valorar tan poco la vida de una persona y quitársela simplemente por poder. Pero así es, fue y será...

    Me apunto! yo también buscaré sobre el duque.

    Un saludo!

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  29. Busque, compare, y si encuentra algo mejor, comprelo.

    Feliz tarde o lo que queda de ella, monsieur Xibeliuss.

    Bisous

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  30. Suena a conjura palaciega y extrapalaciega, jiji. Suena a red tupida y extensa.

    Feliz tarde

    Bisous

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  31. Así es. Podemos probar a situar bien cada peon en ese tablero y ver adonde nos lleva. La unica posicion que sabemos cierta en esta partida es la del rey.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  32. Cuando los poderosos andaban implicados, facil era que quedaran impunes. Así se escribe la historia, y asi de sospechoso resulta todo.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  33. Pero no nos metamos muy de cerca, madame, no vaya a ser que al final corramos la misma suerte que el rey!

    Feliz tarde

    Bisous

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  34. Me temo que así es, monsieur. Fue en el siglo XX cuando asesinaron a Kennedy. Incluso hoy día puede suceder algo parecido.

    Feliz tarde

    Bisous

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  35. ¿Por qué ne los asesinatos siempre hay faldas y amores de por medio? Bueno, faldas o pantalones porque el amor es cosa de dos.

    Me gusta la versión de la prolongación de las guerras de religión en Francia como causa del asesinato del rey Enrique IV. No sé si será la versión buena, pero a mí me convence. De todos modos el asunto no tiene una única explicación, por lo que se puede decir que no esté aclarado del todo, ¿no le parece, madame?

    Un besito

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  36. Apasionante historia, Madame. Cada nueva suposición abre un nuevo ramillete de misterios.

    Excelente. Buenas tardes.

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  37. Exactamente, madame. Pero pudiera ser que todas las explicaciones convergieran en un punto, no cree?
    Existe por un lado un objetivo, y por otro la motivacion particular de cada uno de los "reclutados" para sumarse al complot directa o indirectamente. Celos, ajustes de cuentas, ambición o mero interés, según los casos.
    Yo creo que tenemos claro por qué murió, pero no así cuántos participaron. Eso es lo que falta por resolver. O tal vez no tanto.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  38. Y una se pregunta hasta dónde llegó el asunto en realidad, monsieur. A falta de pruebas tendremos que conformarnos con la logica, pero eso, a veces, es insuficiente.

    Buenas noches

    Bisous

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  39. ¡Uy, Madame! Me perdía el desenlace.
    Cuántas maquinaciones. Al final, quedan distintas hipótesis en el aire.
    Parece que, la que más pesa, es la de la conspiración esposa-amante.

    Buenas noches.

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  40. Yo diría que la conspiración fue bastante más amplia y llegó mucho mas lejos :)

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  41. Madame, ya suponía en la anterior entrada que saldrían absueltos a pesar de las pruebas.
    Otra intriga más en la historia....
    Me habéis provocado muchísima curiosidad con la mención al duque de Epernon. A ver si puedo sacar tiempo para investigar..
    Feliz tarde madame.
    Besos.

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  42. Enrique IV fue un buen rey, ajusto las finanzas y preparo el camino para el esplendor de Louis XIV, estoy de acuerdo con usted, su asesinato fue un magnicidio, planeado yorquestado por mucha gente

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)