sábado, 8 de mayo de 2010

Carlos el Temerario más de cerca


Carlos el Temerario, duque de Borgoña, nació en Dijon en noviembre de 1433. Pertenecía a la Casa de Valois, hijo de Felipe el Bueno y de Isabel de Portugal. Fue a partir del siglo XIX, durante el Romanticismo, cuando se le dio el nombre de El Temerario, si bien hay un escrito de Thomas Basin en el año 1484 en el que ya se le llama de ese modo. Pero para sus contemporáneos es más bien el Atrevido (Hardi), el Trabajador o el Guerrero.

Se lo describe como un “príncipe bello y de bella presencia”. No es muy alto, pero resulta proporcionado. Es fuerte, musculoso, sin osamenta excesiva, ágil y ligero. Sus hombros son anchos y se encorva un poco al andar. Tiene las piernas fuertes y los muslos gruesos. El rostro no es tan alargado como el de su padre, al que se parece mucho, pero ha heredado de su madre la tez morena y un cabello oscuro y abundante. Sus ojos son muy vivos y cambian fácilmente de expresión. Son claros, tan pronto alegres como de una dureza metálica. Mira a menudo al suelo. Es desmedidamente orgulloso, introvertido, concentrado en sí mismo. Un fuego peligroso arde en su interior.

Carlos ama la caza y las armas, el juego de la barra y el tiro con arco. Juega bien y con frecuencia al ajedrez, pero también se entretiene con juegos de azar. En sociedad es sonriente y amable. En su juventud le agrada el baile, en el que sabe ser galante. Como a todos los Valois, le gusta el lujo, las vestiduras pomposas y el fasto en su casa. Ama el dinero, hasta el punto de que a veces se le acusa de avaricia. Le gusta ahorrar mediante una estricta organización de sus finanzas, y sacar fruto a sus ahorros para asegurarse los medios con los que realizar su política ambiciosa.


No es hipócrita, ni tampoco triste. Domina su cuerpo por completo, por lo cual puede practicar la castidad. Por su primera mujer, Isabel de Borbón, su prima, sentía un verdadero amor, profundo y fiel, y “no buscó a ninguna otra mujer”. Nada cambiará ese afecto, ni siquiera su segundo matrimonio con Margarita de York, una de las más bellas princesas de su tiempo.

Considera este mundo como transitorio. Por mucho que se afane en sus empresas por conseguir la gloria, sabe que en definitiva todo ello no es más que “vanidad y un puñado de viento”. A menudo repite que prefiere la muerte a un fracaso o a la pérdida de uno de sus territorios.

Es un príncipe del Renacimiento que recibió una educación muy completa. Su preceptor Haneron era un hombre muy culto, y con toda probabilidad Carlos alcanzó un nivel cultural muy superior al de los príncipes de su época. Además de su inteligencia, sus biógrafos destacan su conocimiento del latín. Aprecia mucho la música, que es capaz de ejecutar, si bien no tiene buena voz. Incluso compone y toca el arpa. Tiene, además, un notable conocimiento de la literatura antigua. De espíritu curioso, él es el primero de quien se tienen noticias de que adquirió estatuas de arte africano. Manda traducir las obras de los historiadores y filósofos griegos y latinos. Lee mucho. Alejandro y César son sus temas preferidos; conoce sus vidas y sus hechos con todo detalle y se refiere a ellos a menudo. Estudia la conducta de los políticos de la antigüedad, discute las estrategias de los grandes capitanes y cultiva sus dotes de orador, innatas en él. Arenga a sus soldados y en ocasiones se dirige a las multitudes soliviantadas para calmarlas.


La singularidad más acusada de Carlos el Temerario es su pasión por el trabajo. Jamás pierde el tiempo. En su corte reunía a diario su consejo en largas sesiones que dos veces por semana se dedicaban a una audiencia general de justicia abierta a todos, pobres y ricos.

En campaña exigía una disciplina rigurosa que no era corriente practicar en aquella época, no dudando, en un arranque de cólera, en golpear a un soldado. Es tan duro con los demás como consigo mismo, pero con rasgos frecuentes de sensibilidad y de calor humano. Durante los asedios vigila personalmente todos los trabajos de ingeniería.

Encuentra además tiempo para recibir a embajadores extranjeros, ofrecerles banquetes y recibir magníficamente a reyes y príncipes.

Aprendió de su madre a dominarse. Controla sus arrebatos y escucha los consejos, aplazando sus decisiones. Se enfurece peligrosamente, pero lucha contra esa inclinación. Aun cuando le gusta el vino, sólo lo bebe muy mezclado con agua, pues teme que sus efectos le lleven a perder ese control férreo sobre sí. Es un hombre en continua lucha consigo mismo, muy nervioso y extremadamente sensible. Lorenzo de Médicis dirá de él que era de “ánimo inquieto”. A veces es incapaz de soportar la espera de un acontecimiento, y lo domina la impaciencia hasta el punto de no ser ya él mismo y perder su lucidez. Y es que no tiene la sangre fría propia de los grandes capitanes.


Commines dirá de él: “Nunca conocí hombre más atrevido… Sus pensamientos y decisiones eran grandes, mas ningún hombre sabría llevarlas a cabo si Dios no le hubiese prestado algo de su poder”.

41 comentarios:

  1. Interesante este personaje, y con control sobre sí mismo, que eso es importante.

    Buenas noches Madame.

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  2. Sensacional entrada madame y que sorpresa me llevo con este principe .
    Un oasis en el desierto en materia de conductas reales ,me llamo la atencion su practica de la castidad y su poco apego al alcohol .
    Un abrazo y el cariño de siempre .
    Buen dia

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  3. Sí, no era frecuente cuando se tenía tanto poder, porque solian considerar que todo les estaba permitido.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  4. Carlos el Temerario era un Escorpio de lo mas tipico. De libro, diría yo.
    En cualquier caso, uno de los personajes que mas me gusta estudiar.
    Los duques de Borgoña no tienen desperdicio!

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  5. Biografía interesante, madame. Estratega, pragmático, exigente y culto, no debió ser nada fácil estar toda la vida luchando consigo mismo, la lucha más dura.
    Buenas noches, madame.
    Besos.

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  6. http://maruiturria.blogspot.com
    http://maruiturria.blogspot.com
    http://maruiturria.blogspot.com


    gran blog, interesante

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  7. Un tipo peculiar este Carlos. Magnífica entrada Dame de Masquée. Un saludo.

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  8. Que hombre madame, tenia que ser alucinante, y de una inteligencia pasmosa.

    Besos

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  9. Más que Carlos el Temerario, que añade un matiz impulsivo y visceral, debería llamarse Carlos el Contenido, porque a pesar de sus naturales impulsos, los refrena y ejerce un gran autocontrol sobre sus acciones y aficiones, incluyendo el sexo y el alcohol.
    Un saludo.

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  10. hi.. just dropping by here... have a nice day! http://kantahanan.blogspot.com/

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  11. Un hombre en constante lucha consigo mismo, Madame. Y seguramente fuese su batalla más difñicil.

    Por lo demás, se le ve todo un pazo de virtudes. Trabajador, culto, etc...

    Buen sábado!

    Un saludo!

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  12. Buenos días, Madame.

    Muy interesante la entrada de hoy. Es fascinante conocer tantos datos, triviales en apariencia, de alguien que vivió hace casi seiscientos años. Me parecía estar leyendo la ficha personal que algún investigador privado podría tener de cualquiera de nosotros. Muchísimas gracias por volver a recordarnos que los personajes históricos no son sólo nombres en un libro, sino que también fueron 'personas humanas', como diría algún tertuliano de la tele.
    Buen fin de semana.

    Elena

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  13. Un gran gobernante que supo engrandecer sus dominios y llevar al máximo prestigio su dinastía, aunque fuese el último de los de Borgoña.

    Saludos madame

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  14. Sí, así es. Para alguien que lleva tanto fuego en su interior ha de ser doblemente dificil la tarea de mantenerse bajo estricto control. Siempre habia de estar en tension.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  15. Muchas gracias, sir John. Me resulta un personaje fascinante, al igual que su rival, Luis XI.

    Feliz tarde

    Bisous

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  16. Era, era alucinante, madame, jiji.
    Pero en su afan por conseguir una Borgoña independiente de Francia casi lo pierde todo. No midio bien al rival que tenía enfrente.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  17. Pero es que actuó con muchisima temeridad frente al astuto rey de Francia, La Araña Universal. Con tanta temeridad que acabó costandole la vida en la ultima batalla, y a poco lo pierde todo.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  18. Sí, se notaba que había sido formado por su madre, cuya biografia vimos el ultimo dia. Ella le inculcó todo eso, pero tambien le dio sus genes, en los que iba contenida mucha informacion.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  19. Un gran príncipe el que nos trae hoy Madame, probablemente el mayor de su tiempo. Un hombre culto, valerosos y capaz para el gobierno...y al final se hará digna su máxima de morir antes que perder sus estados.

    Un digno antecesor de Carlos V, su bisnieto.

    Un saludo.

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  20. Carlos V admiraba mucho a su bisabuelo, y lo tenia por modelo. Durante su adolescencia uno de sus libros favoritos era precisamente Le Chevalier Deliberé, de Olivier de la Marche, donde se exalta la figura del Temerario.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  21. Hola Madame:
    Datos adicionales interesantes de los que ya conocía del temerario.
    Me impresiona mucho su entereza y su dominio sobre si mismo.

    Y su bisnieto el Emperador Carlos V realmente digno sucesor....

    Saludos Madame

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  22. Madame,
    visto lo visto en la época, este príncipe parece un buen partido, sobre todo por ese amor al trabajo y la lectura... Aunque si me lo permite, su estampa, por las imágenes que nos ofrece, no es de mi mayor agrado, pero en fin...

    Feliz tarde.

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  23. Hola Dame Masquèe!! Un personaje fascinante. Con una voluntad fèrrea y una preparaciòn admirable. Su descrpción del hombre me encantó Madame.
    Feliz día!!
    Bisoussss

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  24. Así es, monsieur. El, que a poco se queda sin descendencia, pues solo tuvo una hija, finalmente fue a traves de ella origen de un gran linaje que dominó medio mundo.

    Feliz tarde

    Bisous

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  25. Madame, la unica imagen realista es la primera, de van der Weyden, que el gran pintor realizó con el modelo delante.
    La segunda, en cambio, es de Rubens, que ni siquiera era contemporaneo.

    En la primera, y salvando las modas, a mi me parece para comerselo.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  26. Tengo una gran debilidad por él, madame. Es un personaje muy complejo. Por mas que lo estudio, siempre me quedan interrogantes abiertos.

    Feliz tarde, madame Gabriela.

    Bisous

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  27. Sin duda alguna un excelente gobernate, un príncipe modelo del renacimiento (como debe ser según Castiglione y Maquiavelo), que a pesar de ser un hombre visceral y colérico, supo aprender a contenerse. LLevó a Borgoña a lo más alto, soñó con formar la vieja Lotaringia de los tiempos de los Frnacos, pero a su muerte, Francia se hace con Borgoña. Ah, y era el abuelo de Felipe el Hermoso, por tanto, tatarabuelo de Carlos V. Gran entrada, Madame. Feliz fin de semana.

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  28. Bisabuelo de Carlos V, en efecto. Un personaje fundamental para la dinastia de los Austria, por tanto.
    Quien sabe qué hubiera ocurrido de haber vivido unos años mas o haber tenido un heredero varon, pero de todos modos tenía enfrente un enemigo demasiado capaz.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  29. interesante. y cómo le fue en las guerras?

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  30. Según se mire, si tenemos en cuenta que murió en combate.

    Feliz tarde, monsieur.

    Bisous

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  31. Seguramente la señora portuguesa no seria muy bonita o los pintores no eran muy habiles pero era toda una dama, mas alla del frasco. Lastima que no dicen si le gustaban los animales pero seguro que si, diria.
    Del temerario no se, no diria nada en el mejor de los casos y mas en esa epoca que a nadie le gustaban los gatos.

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  32. Dame Masquee, este hombre queria estar a la altura de su titulo y dignidad y se exigia muchisimo, para despues poder exigir a sus subditos, bien dentro de todo.

    Bisous.

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  33. Leyendo todo el curriculum de Carlos
    ahora entiendo porque fué llamado el Temerario, (me falta leer su anterior entrada sobre la madre)
    el fúe su propia empresa, y por todo lo que usted dice un gran estadista.
    Además era lindo según la imagen,
    agregado que el poder embellece según quien los mire o eso está de moda hoy...

    Dame Masquée, usted se cambió el vestido y está bajando de una carroza, le queda muy bonito su nuevo look ;)

    Feliz Domingo, muchos bisous!

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  34. Sí, soplaban malos vientos para los gatos, me temo.

    Pero fijese, al miembro de la familia al que mas le gustaban los animales era su padre. Tenía hasta un leon en uno de sus palacios.

    Feliz domingo, madame

    Bisous

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  35. Asi es, madame, primero y ante todo se exigia a si mismo.

    Feliz domingo

    Bisous

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  36. Sí, yo tambien pienso que era muy lindo, con o sin poder. Pero no se prodigaba nada.

    Gracias, madame, me alegro de que le guste mi vestido nuevo!

    Feliz domingo

    Bisous

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  37. Encantada de conocer en profundidad a Carlos el Temerario a través de su mano, madame. Un príncipe dle Reanacimiento, sin duda alguna, espejo de muchos gobernantes del momento y posteriores.

    Un beso

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  38. Y con un cierto halo romantico que lo convierte en un ser casi legendario. En cualquier caso, me parece un personaje fascinante.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  39. Carlos de Valois, duque de Borgoña, marqués de romanos, primer par del reino de Francia, fue un personaje muy interesante de la historia, porque trató de restaurar el antiguo reino de Lotharingia. Recordemos que tras Carlomagno, subió al trono Luís el Piadoso y tras el tratato de Verdún en el año 843 el Imperio Carolingio quedó dividido entre Carlos el Calvo quien se reservó la Francia Occidental, Luís el Germánico, quien se reservaría la Francia Oriental, llamada también Germania, y el primogénito Lothario I quien recibio Italia, el Reino de Borgoña (Provenza, Saboya, Lionesado y Delfinado, incluyendo el Condado Palatino de Borgoña, actual Franco Condado), el Langraviato de Alsacia, el Ducado de Lorena, y los territorios de los Paises Bajos. Todos estos dominios recibían el nombre de Lotharingia, que era una franja en forma de (L) que se extendía desde el mar del Norte hasta el Mediterraneo. Tras Lothario I, su herencia se partió en tres reinos: Italia, Borgoña (Provenza, Lionesado, Delfinado, Saboya y Franco Condado) y Lotharingia (Lorena, Alsacia y Paises Bajos). Carlos el Atrevido o Charles le Hardi, bajo el lema de la casa de Borgoña: "yo me atrevo" realizaría diversas declaraciones de intenciones de volver a restaurar el antiguo reino de Lothario II, y tenía razones legítimas para hacerlo puesto que gobernaba los territorios de los Países Bajos, el Condado y el Ducado de Borgoña, y para ello se enfrentaría a los mercaderes y comerciantes Suizos, y las ciudades libres de Basilia y la Alta Alsacia. El Rey de Francia, su rival, Luís XI, a quien el Rey de Aragón Juan II llamó: "la araña universal" iba tegiendo su tela inconcreta y trasparente. Y Carlos el Atrevido caería bajo las redes de la política francesa de una "guerra fria", en la cual los confederados: Suizos, Alsacianos, Loreneses, Alemanes y Franceses, liderados por Renato II Duque de Lorena y sufragados por Luís XI de Francia, más la traición de Nicolás de Monfort Conde de Campobasso, noble italiano que combatía bajo las banderas del Duque de Borgoña, durante la Batalla de Nancy el 5 de Enero de 1477, lograrían el objetivo de derrotar y asesinar en plena huída al Duque de Borgoña, llamado tras su muerte Carlos el Temerario. Este personaje a mi también me fascina totalmente, no sólo porque de la corte y protocolo borgoñés vienen muchos escudos, y estandartes que portamos los españoles y los carlistas legitimistas, sino porque perseguía el sueño de restaurar un antiguo reino, se enfrentó a los mercaderes flamencos y suizos, porque Carlos y su corte representaban el símbolo del poder feudal, y de alguna manera representaba los vestigios de unos antiguos principios y valores medievales, que la sociedad capitalista burguesa estaba haciendo añicos apoyando la monarquía nacional de Luís XI de Francia.

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  40. Mientras Luís XI se tomaba a chufla y a guasa toda la pompa feudal y las tradiciones principescas eran para él harto aburridas y nada prácticas, los duques de Borgoña constituyeron el último baluarte del poder Feudal. A su muerte heredaría los territorios María de Borgoña, su hija, quien casó con Maximiliano de Habsburgo, y ambos tuvieron a Felipe el Hermoso, duque de Borgoña, quien caso con Juana "la loca" de Castilla, hija de los reyes Católicos. Ambas ramas Valois-Trastamara y Habsburgo se unirían en la persona del futuro emperador Germánico Carlos V, quien fue Carlos I de las Españas, y por ello encontramos en la heraldica española de la Monarquía Hispánica e Imperial los emblemas de la Cruz de Borgoña y el Toison de Oro, esta última creación de una orden de caballería fundada por Felipe III el Bueno, padre de Carlos de Borgoña, para semejar la Tabla Redonda y los Caballeros del rey Arturo. Borgoña fue el símbolo Feudal, espejo y figura de príncipes. Carlos, representa una gesta, una lucha contra ese poder burgués naciente, que se apoya en la monarquía nacional, y que no dudará en aniquilar en 1789 la propia monarquía nacional que le ayudó a desarrollarse.
    Aquí dejo una canción melódica que inventé tratando de recordar a los Borgoñones y el poder feudal que un día significó el Gran duque del Oeste:
    "Borgoña, ducado, del Alto Rihn
    que acechas sin cuidado las tierras del Rihn
    Que al grito de San Jorge y de Borgoña,
    ya van tus caballeros por el horizonte...
    "Borgoña, ducado de gran valor
    que acechas sin ciudado los territorios
    Que al grito de San Jorge y Notredame
    ya van tus caballeros, conquistándola..
    aaha ahha ahha
    ... Campo Basso fue traidor, hundio el sueño Borgoñón, corto la retirada, en Nancy al conquistador..
    Y la historia que es cruel, cuenta como murieron, todos borgoñones si, pasados a espada al fin.

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    Respuestas
    1. Pero bueno, monsieur, es usted un filón! Ahora resulta que también compone canciones melódicas sobre el tema borgoñón. Le aseguro que jamás lo hubiera adivinado. Lástima no poder escuchar la canción con su música!

      Perfectamente cabal su exposición. Carlos el Temerario fue uno de los personajes que más fascinación ejerció sobre mi adolescencia, si bien tengo que confesarle que más adelante me sedujo la mente de la araña universal. No sé qué tienen los villanos que me atraen poderosamente. La historia sin villanos sería aburridísima.

      Felices fiestas, por cierto, monsieur.

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)