Nacido en torno a 1536 —algunas fuentes proponen 1534—, Guilford Dudley era el menor de los seis hijos del duque de Northumberland que sobrevivieron a la infancia, y hermano de Robert Dudley, quien después fuera favorito de la reina Isabel. Se trataba de un linaje que se remonta a una familia llamada Sutton, convertidos en barones de Dudley en el siglo XIV. El abuelo de Guilford, Edmund Dudley, fue consejero de Enrique VII, y ejecutado a la muerte del rey. Por su abuela paterna, Elizabeth Grey, Guilford descendía de dos héroes de la Guerra de los Cien Años: Richard Beauchamp, conde de Warwick, y John Talbot, conde de Shrewsbury.
Su padre se había convertido en Presidente del Consejo Privado del niño rey, Eduardo VI, por lo que era en realidad quien gobernaba en Inglaterra entre 1550 y 1553.
Al igual que su esposa, Guilford disfrutó de una esmerada educación humanista, pero era aún muy joven cuando en mayo de 1553 lo casaron con Lady Jane Grey unas seis semanas antes de la muerte del rey. El año anterior su padre había intentado casarlo con una prima de Jane, Margaret Clifford, aunque, a pesar de contar con el apoyo del monarca, el proyecto no salió adelante.
El cronista Richard Grafton, que lo conocía personalmente, habla de él como de un buen caballero, virtuoso y gentil. Sin embargo, los biógrafos de Jane lo han descrito como un joven mimado y sin ningún interés por su esposa. Por la poca información que tenemos sobre él sabemos que ambos cónyuges mantuvieron una fuerte discusión cuando Guilford se enteró de que Jane no tenía intención de coronarlo a él también como rey, sino que sería simplemente duque de Clarence. Guilford protestó y fue en busca de su madre, que naturalmente se puso de su parte y le prohibió volver a dormir con su esposa. También le ordenó abandonar la Torre y marcharse a su casa, pero Jane insistió en que permaneciera a su lado, y él accedió.
El 10 de julio, tras aceptar Jane finalmente la corona muy a su pesar, ambos esposos hicieron su entrada solemne bajo palio en la Torre de Londres. Guilford nos es descrito entonces como un joven alto y rubio, vestido de blanco y oro. El matrimonio pasó allí la breve época de su gobierno. Era él quien presidía los Consejos, mientras que Jane, como soberana, no asistía. Comían juntos, sentados bajo su palio, y todo el mundo hablaba del joven como el nuevo rey. De hecho es posible que Jane hubiera cedido poco después de aquella discusión, porque el duque de Northumberland llegó a anunciar la próxima coronación de ambos.
En la misma Torre permanecieron finalmente como prisioneros, aunque en apartamentos separados, cuando María Tudor fue proclamada y derrotó a sus partidarios. Robert Dudley, el hermano de Guilford, también fue enviado a la Torre, mientras que su padre era ejecutado. Antes de morir se le permitió a Northumberland despedirse de sus hijos, y cuando se encontró en presencia de Guilford perdió la compostura y estalló en lágrimas.
En noviembre de 1553 Guilford y Jane fueron juzgados en Guildhall y declarados culpables de alta traición. Él, en concreto, fue acusado de intentar deponer a María Tudor enviando tropas a Northumberland, y de proclamar a Jane como reina.
“Vuestro hijo obediente desea a vuestra gracia larga vida en este mundo, con tanta alegría y contento como deseo para mí mismo, y en la otra vida perpetua alegría. Vuestro humilde hijo hasta la muerte, G. Dudley”.
El día antes de la ejecución solicitó ver a su esposa por última vez, pero ella se negó porque “sólo aumentaría su dolor, era mejor aplazarlo… pues pronto volverían a encontrarse en otro lugar y vivirían unidos por lazos indisolubles”.
Jane, al ver cómo se llevaban su cuerpo decapitado, exclamó con desesperación:
—¡Oh, Guilford, Guilford!
Una hora más tarde se reunía con él en el sepulcro.
Lord Guilford Dudley sólo tenía entre 17 y 19 años. El cronista Grafton escribió 10 años después que “incluso aquellos que nunca lo habían visto antes de su ejecución, lloraron su muerte”.
En su celda se encontró grabado en el muro el nombre de Jane.
Inscripción encontrada en la celda de Guilford












35 comentarios:
Pues sí, parece que se trata de una historia de amor verdadero, amor hasta la muerte.Algo poco frecuente en ese tipo de relaciones y en esa época. Lástima que tuviera que acabar en ejecuciones.
Saludos, madame.
Madame, parece que aunque al inicio no pareciese asì acabaron muy enamorados, como la histoira de su esposa tambièn la suya fue muy triste, morir tan jòvenes siendo no culpables, sino marionetas de sus mayores...
Un slaudo.
Hola Dame Masquèe!! Es una historia muy triste. Aunque a pesar de todo terminaron amándose, murieron demasiado jòvenes. Qué difícil sería vivir en esa época y decidir la muerte con tanta facilidad.Era otra época y en esta también hay mucha crueldad.
Feliz día Madame!!
Biosusssssss
Digno de una tragedia de Shakespeare, Madame.
Dos vidas atropelladas, las de estos dos jóvenes, precoces incluso en su muerte. Eso sí, les dio tiempo a conocer el amor, antes de irse a la tumba. Algo es algo.
Feliz tarde.
Hola Dama de Masquée, coincido en que es una historia tan bonita como triste y cruel. Un saludo.
Hola Dama de Masquée, coincido en que es una historia tan bonita como triste y cruel. Un saludo.
Me ha impresionado la inscripción, cómo se ve que lo escrito en piedra permanece. Lo que no empezó con buen pie parece que terminó siendo una bonita historia... que acabó en tragedia. La vida es, a veces, una gran guionista.
Saludos, Madame
Los alergicos al romanticismo dicen que a lo mejor el nombre se refería a la madre de Guilford, tambien llamada Jane. Jejejeeeee, ni que esas hubieran sido formas de demostrar amor filial alguna vez, por grande que este fuera! Con lo que choca ademas en aquellos siglos referirse a una madre asi, por su nombre de pila. Yo creo que la posibilidad no merece ni ser tenida en cuenta.
Feliz tarde, monsieur
Bisous
Sí, parece que acababan de descubrir juntos el amor. Eran tan jovenes que tal vez el sentimiento no hubiese sido firme, y tras esos primeros meses pronto hubiera llegado el desencanto, pero lo cierto es que murieron en un momento terriblemente cruel.
Feliz tarde
Bisous
Para mí este rasgo romantico es lo que lo hace mas tragico y mas bello a la vez. Es una historia que siempre me ha impresionado mucho, y que no puedo dejar de recordar cada vez que visito la Torre.
Feliz tarde, madame
Bisous
Tan digno como Romeo y Julieta, monsieur. De no haber sido por temor a incurrir en el disgusto de la reina Isabel, quien sabe si Shakespeare no se hubiera ido a Verona a buscar a los protagonistas de su gran historia de amor.
Feliz tarde, monsieur
Bisous
A mi me destroza, monsieur. Nunca he sido capaz de contemplar esta historia con la distancia conveniente.
Feliz tarde
Bisous
Es imposible contemplar ese nombre grabado por un adolescente y no conmoverse. Que terribles destinos aguardan a quien a veces aparentemente todo lo tiene desde su nacimiento.
Feliz tarde, monsieur
Bisous
La Dame Masquée...
Pese a todos los avatares, triunfó el amor aunque de manera desgraciada. No conocía nada en absoluto de todos los datos que tan brillantemente nos aporta. Un lujo ser su lector, madame...
Siempre a sus pies
Bisous
Thanks for leaving a comment on my blog about Catherine of Siena. My best friend, as per the picture at the bottom, is a direct descendent. Today is Catherine of Siena's feast day.
Thanks for the picture of the tower of London. Believe it or not, I hadn't seen it before. Well written article!
Madame, no conocía muchos de estos personajes, y es un gusto leeros. Lástima que para los dos terminara así la historia, ya a esas edades!!!.
Me encanta que pongáis las biografias de los personajes por separado para ver la misma historia desde diferentes prismas.
Feliz tarde, madame.
Besos.
Monsieur, breve fue el triunfo del amor, puesto que de modo tan cruel lo truncaron apenas nacer.
Muchas gracias, monsieur, y buenas noches.
Bisous
Interesante personaje del cual desconocía absolutamente todo. Gracias madame.
Thank you, madame Mirella for your nice work always. You're so kind.
Good evening.
Bisous
Sí, es que puesto que los dos compartieron el mismo destino, quise darles la misma importancia a ambos, en vez de reservarle a el un parrafo o dos en la biografia de su esposa, como es lo habitual. En lugar de contar la historia de Jane en dos capitulos, preferí dedicar uno a cada uno. Creo que es más justo así.
Buenas noches, madame
Bisous
A usted por su presencia siempre, monsieur.
Buenas noches
Bisous
Hola Madame:
Siempre Ud enseñándome sobre personajes interesantes y además desconocidos para mi, con todo que me gusta mucho la historia y las leyendas asociadas a las islas británicas....
Triste historia la de los amantes, aunque su destino lo siguen compartiendo.
Saludos madame.
La historia de las islas britanicas resulta muy atractiva, en efecto. Me gusta mucho la inglesa, pero tambien la escocesa, aunque de momento no haya puesto mucho.
Buenas noches, monsieur
Bisous
A pesar de haber arrancado mal la relacion ,terminaron bastante unidos ,una lastima su final siendo tan pebetes .Esa Maria Tudor se llevo varios al hades .
Un abrazo y buenas noches madame
Madame, estoy disfrutando como una loca con sus maravillosas aproximaciones a la historia inglesa. La Guerra de las Rosas y los Tudor son mis épocas favoritas y no me canso nunca de leer sobre ellas. Muchísimas gracias y un abrazo.
Sí, demasiado jovenes para morir, y demasiado inocentes.
Feliz fin de semana, monsieur
Bisous
Muchas gracias a usted, madame Elena.
Son epocas fascinantes en un lugar fascinante, sin duda.
Feliz fin de semana
Bisous
Me encanta tu blog.
Besos.
Preciosa historia.
¿No le ha gustado la entrada que le he dedicado, sobre Carlota Corday?
Muchas gracias, monsieur Julio, es usted muy amable.
Feliz fin de semana
Bisous
Madame, le ruego me perdone, aunque sé que no tengo excusa. Es que aun no había pasado por su blog, pero ahora mismo acabo de hacerlo.
Muchisimas gracias, madame y feliz fin de semana.
Bisous
Lo bonito dura poco.
Y en este caso el final no puede ser peor.
Buenas noches, madame.
Abrazos.
PD: Tres bodas a la vez. Eso es reducir gastos, sí señor. ¿Tendrían sangre escocesa?
Jiji, que fama la de los escoceses!
Pero fijese, segun mi experiencia personal no son nada tacaños. No sé de dónde les vendrá la fama.
Feliz fin de semana
Bisous
he leido tanto sobre esta historia y no deja de conmocionarme,en esta epoca lo unico honesto que podia haber era el amor,porque la realeza siempre estaba rodeada de traicion y eso fue lo que sucedio con lady jane y lord guilford.
Creo que ellos de verdad llegaron a amarse.Es una historia muy triste.
Sí, madame, yo también estoy convencida de que llegaron a amarse, y de que fue un sentimiento mutuo, ademas. Esa inscripción en la celda de Guilford es demoledora.
Me fascina esta historia desde que vi aquella pelicula tan bella.
Feliz tarde
Bisous
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