viernes, 2 de abril de 2010

Guillermo de Aquitania, el Duque Trovador

Guillermo de Aquitania, llamado también de Poitiers

El duque Guillermo IX de Aquitania fue un gobernante capaz, inteligente y respetado. Tenía mucho talento artístico, junto con una gran inclinación a la pasión y la aventura. Sus versos, eróticos y de vez en cuando blasfemos, unidos a su comportamiento sirvieron para indisponerlo muchas veces con la Iglesia.

En el año 1088 se casó con Ermengarda, la bella hija del conde Fulco IV de Anjou. Desgraciadamente la esposa no tardó en manifestar síntomas de desequilibrio mental, con lo que era probablemente manía depresiva o tal vez esquizofrenia. Como el matrimonio no tenía hijos, Guillermo no encontró dificultad para anularlo. Ermengarda se casó entonces con el conde de Bretaña, y en 1094 Guillermo partió hacia Aragón en busca de la joven viuda de Sancho Ramírez, Felipa, de sólo 19 años.

Felipa, sobrina nieta de Guillermo el Conquistador, era la heredera del condado de Tolosa, que él deseaba añadir a sus dominios. Su carácter era el habitual entre las duquesas de Aquitania: piadosa, tenaz, y con mucho sentido político. Su padre, Guillermo de Tolosa, después de entregarla en matrimonio había partido en peregrinación a Tierra Santa, dejando a su hermano Raimundo, conde de Saint-Gilles, como regente. Pero el peregrino falleció al cabo de 5 años, y Raimundo usurpó el título que le correspondía por herencia a Felipa. Ella estaba ansiosa por volver a casarse con un hombre con suficiente poder para recuperar Tolosa, y el duque de Aquitania le pareció adecuado, de modo que aceptó su propuesta.

Raimundo de Tolosa

En 1095 el Papa Urbano II proclamó la Primera Cruzada para liberar Jerusalén, entonces bajo dominio árabe. Guillermo IX estuvo tentado de tomar la Cruz, pero se lo pensó mejor. Fue Raimundo quien al año siguiente se puso al frente de un ejército de 100.000 cruzados, habiendo renunciado previamente a reclamar Tolosa para su hijo Bertrand.

En 1096 Guillermo marchó sobre Tolosa y logró apoderarse del territorio, incurriendo en la enemistad de la Iglesia por haber violado la Tregua de Dios, que estipulaba que los cristianos no podían invadir las tierras de un caballero cruzado durante su ausencia. La intervención del obispo de Poitiers logró alejar la amenaza de excomunión, pero las relaciones de Guillermo con la Iglesia fueron tensas en lo sucesivo.

En 1099 nació un hijo a quien se le impuso el nombre de su padre. Por esa época comenzaban a llegar a Europa las noticias de la toma de Jerusalén por los cruzados. Esto hizo pensar al duque que tal vez hubiera debido tomar la cruz después de todo, así que hipotecó Tolosa a Bertrand para procurarse fondos con los que financiar el viaje, dejó a Felipa como regente en Poitiers y se fue.

Primera Cruzada

En 1101, en Heraclea, hubo de contemplar llorando desde lo alto de una colina cómo su ejército era despedazado. Después de eso no tuvo otra alternativa que regresar a casa, aunque se demoró durante el camino para disfrutar de las exóticas delicias de la corte de Antioquía y también para visitar los santuarios de Jerusalén.

De regreso en Poitiers comenzó a escribir poemas en lengua provenzal, versos sensuales con los que celebraba la belleza femenina, los placeres de la carne y del amor. Han llegado hasta nosotros once de sus obras. Pronto la corte del duque Guillermo comenzó a hacerse famosa en toda Europa por esta nueva tendencia literaria, que abordaba temas que no se trataban desde la antigüedad.

Durante los años siguientes permaneció en sus dominios escribiendo poemas y librando guerras inútiles contra sus vasallos desleales, batallas que sólo sirvieron para debilitar su propia posición. Perseguía abiertamente a las mujeres, y llegó a jactarse de que tenía intención de fundar una abadía para prostitutas cerca de su castillo en Niort. Se lo describe como valiente y galante, pero un auténtico bufón que “sólo encontraba placer en una tontería tras otra”. No solamente la iglesia, sino muchos de sus contemporáneos, más serios que él, se escandalizaban de su comportamiento. Su esposa guardaba silencio y cada vez buscaba más consuelo en la religión.


CONTINUARÁ

16 comentarios:

  1. Da la impresión de que no tenía las ideas muy claras este hombre.

    Saludos.

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  2. Yo diria que era un vividor. Hacia lo que le salía de las narices en cada momento. Guillermo era todo un personaje, madame.

    Yo creo que su nieta Leonor sacó mucho de él.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  3. Madame siempre he sido un gran admirador de la nieta del duque Guillermo. Buscaré entre vuestras entradas si algo de ella habéis escrito, con tiempo, naturalmente.

    Bona nit, madame ;-)

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  4. Algo hay, monsieur, aunque no mucho.

    Leonor es un personaje fascinante que se merecería un blog para ella solita.

    Buenas noches, caballero.

    Bisous

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  5. que personaje!
    me gustan las historias de estos hombres y mujeres...pienso que el hecho de ser vividor no lo hace una persona sin ideas o tonto.

    me diverti mucho con su entrada Madame

    Buenas Noches.. en Chile son las 23:30 hrs.

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  6. Comparto la primera opiniòn, por una parte era socialmente desarrollado, visiòn del sexo muy moderna, pero por otro despreciaba un poco a las mujeres. Por no decir que parece ser que como gobernante no fue especialmente oportuno y se metìa en "fregaos" que no hacìan sino perjudicarle.

    Un slaudo madame,

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  7. La verdad es que es una novedad que ya en el siglo XI hubiera nobles dedicados a la poesía y al amor cortés, algo que se puso de modo siglos después, como pasó aquí en nuestra península en el siglo XIV con gente de la talla del Marqués de Santillana.
    Lo normal de un noble del siglo XI era la guerra, la zafiedad, la brutalidad en el trato, en una época de peligros, cruzadas e invasiones.
    Éste parece que comulgaba con ambas cosas.

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  8. Desde luego, monsieur Antonio. El no tenia nada de tonto, simplemente hacía "tonterías" de las entrecomilladas, es decir, que era un poco "payaso" a la hora de las bromas. Rara vez hablaba en serio.
    Pero disfrutó de la vida como pocos!

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  9. Bueno, su opinion sobre las mujeres era la de su epoca, ni mas ni menos. Pero vera usted el proximo dia que incluso era un poco mejor. O bastante mejor que la de algunos caballeros del siglo XXI.

    Como gobernante, consiguió apoderarse de Tolosa y encima transmitió intactas sus posesiones a su heredero, y hasta le dio tiempo a irse a la cruzada, escribir versos y pasarselo muy bien toda la vida. O sea, que no fue perfecto, pero el balance no estuvo mal.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  10. Bueno, él más que al amor cortés empleaba en su tiempo en el sexo cortés, mas bien. Romantico no era mucho, no, incluso tiene versos francamente groseros. Para eso del amor habria que esperar mas bien a su nieta, pero no cabe duda de que aquello fue el germen de cuanto posteriormente desarrolló Leonor.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  11. Mucho muy interesante esta historia y las intrigas que se generaban en aquel entonces.
    Gracias por compartirla.

    Un placer leerte.

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  12. Muchas gracias, monsieur.

    Felices pascuas

    Bisous

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  13. Personaje interesante Madame.
    Creo que se comportaba como todos lo reyes de su epoca.....Quizas era un vividor como Ud comenta

    Saludos Madame

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  14. Vivió plenamente, desde luego, y no permitió que nada ni nadie se lo impidiera. Eso si, por supuesto murió excomulgado.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  15. Madame, como llego tan tarde, veo que sobre él ya se ha dicho todo, así que me he quedado pensando en su esposa, que no tenia más remedio que guardar silencio y refugiarse en algo, porque en aquella época con tanta unión por interés era el precio.
    Feliz tarde.
    Besos.

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  16. En efecto. En realidad las mujeres estaban educadas para aceptar ciertas cosas, pero no todas lo conseguian. Es que es demasiado dificil!

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)