domingo, 18 de abril de 2010

Eduardo III de Inglaterra

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Desde 1154 Inglaterra había sido gobernada por los Plantagenet, los reyes que según la leyenda descendían del diablo. Eran líderes enérgicos, guerreros, con unos característicos rasgos aquilinos, cabello rojizo y un temperamento feroz.

Eduardo III fue el típico rey Plantagenet: alto, orgulloso, majestuoso y atractivo, largos cabellos y barba y facciones como cinceladas. Nacido en 1312, sólo tenía 14 años cuando su padre, Eduardo II, fue depuesto y asesinado, y 18 cuando asumió personalmente el control del gobierno.

En 1328 se casó con Felipa de Hainault, quien le dio 13 hijos. Sus muy esporádicas infidelidades no afectaron a este feliz matrimonio que duró 40 años. Eduardo había heredado el mal genio Plantagenet, pero la reina ejercía una influencia moderadora sobre él. En un famoso incidente en 1347 Felipa logró interceder con éxito por las vidas de los prisioneros que el rey había hecho en Calais tras un largo asedio.

Este curioso retrato representa a la reina Victoria caracterizada como Felipa de Hainault, y al príncipe Alberto como Eduardo III, en un baile de disfraces que tuvo lugar en el palacio de Buckingham el 12 de mayo de 1842

Eduardo vivió con gran esplendor en residencias reales que él mismo agrandó y embelleció, y su corte fue un famoso centro de la caballería medieval. Reverenciaba especialmente a San Jorge, el santo patrón de Inglaterra, y se esforzó por promover su culto. En 1348 fundó la Orden de la Jarretera, dedicada al santo.

Deseaba, sobre todo, alcanzar la gloria mediante sus hazañas. En 1338, preocupado por las incursiones francesas en su ducado de Aquitania, en el que se centraba el próspero comercio inglés del vino, reclamó el trono de Francia, afirmando ser el verdadero heredero como descendiente de su madre, que era hermana del último rey Capeto. Sin embargo la Ley Sálica prohibía a las mujeres tanto reinar como transmitir derechos, y en Francia ya había sido coronado Felipe de Valois, primo de los Capeto.

Llegada a Inglaterra de Isabel de Francia, madre de Eduardo III

El conflicto desembocó en la guerra de los Cien Años, así llamada porque se prolongó intermitentemente durante más de un siglo. Bajo el liderazgo de Eduardo, los ingleses obtuvieron victorias importantes: Sluys en 1340, Crécy en 1346 y Poitiers en 1356. Sin embargo en 1360 se vio obligado a devolver parte de las tierras conquistadas en virtud del Tratado de Brétigny, que ponía fin a la primera fase de la guerra.

Su reinado vio muchos cambios. El Parlamento, ahora dividido entre los Lores y los Comunes, empezó a reunirse regularmente y a afirmar su autoridad mediante controles financieros. La función principal del Parlamento en esta época era votar los impuestos, y a este respecto no siempre colaboraba con la voluntad del rey. En 1345 los tribunales de justicia se instalaron permanentemente en Londres y ya no seguían al rey por toda Inglaterra. En 1352 se definió y tipificó la traición por primera vez, y en 1362 el francés fue reemplazado por el inglés como idioma oficial en los tribunales. El reinado de Eduardo también asistió al progreso de los comerciantes y a la expansión de la educación fuera del clero.

El rey fue mecenas de artistas y arquitectos. Fue el periodo de los primeros grandes nombres de la literatura inglesa: los poetas Richard Rolle, Chaucer, John Gower y William Langland. El poema épico de este último, Piers Plowman, denuncia la opresión sufrida por los pobres tras la peste, y los manejos de Alice Perrers, la codiciosa amante con la que el rey se mostró extraordinariamente generoso a la muerte de su esposa.

Imagen de un manuscrito de John Lydgate, que escribió El sitio de Tebas como continuación de los Cuentos de Cantebury de Chaucer

Eduardo falleció en 1377. El rostro de la efigie de madera que aún se conserva en la Abadía de Westminster es una máscara mortuoria, y refleja tan perfectamente su rostro que incluso puede verse la huella de la embolia que acabó con su vida en la comisura de la boca torcida hacia abajo.

Cinco de sus hijos fueron varones que llegaron a la edad adulta. Los casó con herederas inglesas y creó para ellos los primeros ducados ingleses. El mayor, Eduardo de Woodstock, Príncipe de Gales, fue conocido desde el siglo XVI como el Príncipe Negro. Sólo tenía 16 años cuando ganó sus espuelas de caballero en la batalla de Crécy, y por sus hazañas durante la siguiente década se ganó la reputación de ser el mejor caballero de la cristiandad. En sus últimos años, agriado por su mala salud, el Príncipe Negro empañó su fama ordenando la famosa masacre de inocentes en Limoges. Falleció un poco antes que su padre, en 1376, dejando un heredero: el niño de 9 años Ricardo de Burdeos, que fue quien sucedió a su abuelo como Ricardo II.

Por ironías del destino, Ricardo, sucesor del fértil Eduardo III no tuvo hijos, una de las circunstancias que indirectamente iban a conducir a la Guerra de las Dos Rosas medio siglo después de su reinado.

32 comentarios:

  1. Intensa biografía madame, igual que la de sus sucesores. He leído en algún sitio que murió porque nunca se recuperó del golpe que supuso para él la muerte del príncipe negro, es así?.
    Feliz domingo.
    Besos.

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  2. El ya estaba enfermo. Su salud hacía tiempo que era mala, pero aquel golpe fue tremendo para él, en efecto, y es de suponer que acabara precipitando su muerte al apagar por completo su animo. De todos modos aun le sobrevivió un año.

    Feliz domingo, madame

    Bisous

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  3. Que biografia mas interesante madame, un placer leerla =)

    Me ha parecido muy cuirioso lo de Felipa

    Besos

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  4. Parece que se amaban, madame, y que fue el quien la eligió prefiriendola a sus hermanas. Eduardo fue un hombre muy solicitado, pero mas o menos mantuvo el tipo salvo algun que otro pequeño desliz. Hasta el final de su vida, cuando fue a caer en las garras de Alice Perrers, para desgracia suya.

    Feliz domingo, madame

    Bisous

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  5. Parece ser que fue un rey muy querido y recordado por los ingleses. El detalle de la Reina Victoria disfrazándose de Felipa parece demostrarlo.
    Un saludo y feliz domingo.

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  6. Madame interesantísima esta entrada de hoy. Creo que fue un gran rey, a pesar de haber vivido o conocido la historia de sus padres, dignos de una de sus excelentes entradas.

    Saludos madame

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  7. No deja de ser curioso que fuera un rey querido, monsieur, si tenemos en cuenta que metió al pais en una guerra que se prolongó durante mas de cien años y durante la cual Inglaterra acabó perdiendo todas sus posesiones continentales excepto Calais, se gastaron sumas astronomicas, la población sufrió un descenso debido a tantas muertes y la ley y el orden practicamente no existían, porque quienes hubieran podido mantener el orden se hallaban lejos luchando en la guerra. El comercio se interrumpio, y para compensar las perdidas se acribilló a impuestos a los campesinos.
    Pero la historia tiene esas cosas curiosas.

    Feliz domingo, monsieur

    Bisous

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  8. Bueno, como digo, yo no le estaría muy agradecida si hubiera sido inglesa. Pero parece que pudieron mas las victorias que se lograron durante su reinado que la consideracion global del desastre en el que metió al reino.

    Feliz domingo, monsieur

    Bisous

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  9. Coincido con sus comentarios, Madame. Quizás pesaron más en el cariño de los ingleses las victorias y los pequeños cambios que menciona, como la adopción del idioma en la justicia o el hecho de fijar la sede de los tribunales... a veces esas cosas influyen mucho en el ánimo de los pueblos.
    Feliz tarde, Madame

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  10. Hola Dame Marquée!! Un reinado con muchos cambios, madame. Hubiera sido mejor no haberse involucrado en la guerra de los cien años, pero los ingleses tienen un rasgo característico, y las victorias son más fuertes para ellos que cualquier otra cosa.
    Feliz domingo, Madame
    Bisosussssss

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  11. Pues fijese, monsieur, que no estoy de acuerdo: ni siquiera creo que la mayoria de los ingleses sepa en que epoca ocurrió eso, como la mayoria de los españoles no saben en que epoca se adoptó oficialmente el idioma o se fijó la sede de los tribunales. Y si no lo saben es porque les importa un higo, obviamente. Ahora bien, los ingleses conocen muy bien los nombres y las fechas de grandes batallas como Crécy, y es lo que cuenta. Si despues el rey murio sin dejar solucionada esa papeleta, tanto les da.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  12. Ahi estamos, madame! He ahi la cuestion. No hay mas que ver cómo siguen desfilando los orangistas, como si hubiera sido ayer.
    Denostan a quienes perdieron una plaza y jalean a los victoriosos, sin mirar mas alla.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  13. He de reconocer que los ingleses me fascinan. Y el caso es que no tengo idea de por qué. Pero los nombres de sus monarcas tienen una resonancia especial... ¿Será que sigo bajo la influencia del rey Arturo y sus nobles caballeros? Un abrazo enorme, madame.

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  14. Sí, tienen una historia apasionante, tan mezclada con la leyenda. El nombre de Plantagenet hace que la imaginacion corra desbocada.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  15. Muchas gracias, madame Kassiopea.

    Feliz tarde

    Bisous

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  16. Todo un Plantagenet.
    Me ha resultado muy curioso que en los tribunales ingleses se hablase francés.

    Abrazos en un domingo que se nos acaba, madame.

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  17. Sí, porque era la lengua primero de los conquistadores normandos y despues de la dinastia Plantagenet, que procedía de Anjou. Digamos que era el idioma de los conquistadores, y por consiguiente el que se hablaba en la corte.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  18. El parlamento británico ya tiene siglos de existencia Madame. Por lo visto ningún Rey ha intentado eliminarlo, o eso creo....

    Biografía llena de anécdotas como siempre las que Ud trae Madame.

    Saludos

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  19. Sin duda alguna fue un rey muy querido por los ingleses. A pesar de esa mala uva que se gastaba...jajaja.

    Menos mal que tenía una buena mujer a su lado que era capaz de calmarlo en los momentos más difíciles.

    Un saludo, madame!

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  20. Sí que tiene siglos, monsieur: se remonta al siglo XIII, con Enrique III, el bisabuelo de Eduardo.
    Pero el moderno Parlamento es más bien Tudor. Aunque durante la epoca de los Tudor pasaba años sin reunirse.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  21. Yo creo que en la edad media el tener mala uva sumaba puntos, porque si echamos un vistazo, cuando mas belicosos mas aclamados. A menos, claro esta, que perdieran las batallas.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  22. Que fantastica entrada madame con los Plantagenet ,alguna ves ingleses y franceses se llevaron bien jeje.
    Despues de cien años alguna rencilla ha quedado ,una delicia .
    Un abrazo y buena semana

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  23. Siempre a matar los dos, es verdad.
    Las guerras entre ambos paises comenzaron mucho antes, y despues las relaciones pocas veces fueron ya faciles.

    Buenas noches, monsieur.

    Bisous

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  24. que saltos por la histora, de Pekin a la Edad Media.
    La supuesta mala fama de ese tal Gante o Gaunt, y los hijos del diablo (que no los trago, nos hicieron tanto daño!)
    Por supuesto que a mama le interesara mucho la pagina de los galeones, todo lo que sea barcos antiguos le encanta.
    Un ronroneo y un beso de morro en su mano, madame. Miss Lizzie.

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  25. Cuanto afán por acumular coronas... y cuanta sangre derramada en pos de la gloria del rey!!!!!

    en fin eran otros tiempos!!

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  26. Pues sí que fue fértil: 13 hijos nada más y nada menos. Pero, ¿consiguieron vivir todos?

    Eduardo III, una vez leída su entrada madame, no me cae simpático, porque aunque fuera mecenas de artistas y literatos desencadenó una de las guerras más sangrientas de la Edad Media: la Guerra de los Treinta Años. Pero, claro, él pertenecía al linaje de los Plantagenet, el linaje del diablo...

    Un besito

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  27. Ay, madame, mas daño nos hicieron a nosotros. Aun recordamos Crécy, y eso sin ser rencorosos.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  28. Y por el rico comercio del vino. Detras de cada guerra ha habido, hay y habra motivos economicos, aunque intenten disfrazarlos de glorias varias. Desde Troya y seguramente mucho antes.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  29. No, no todos vivieron, era demasiado esperar, jiji. Pero aseguró bien la sucesión. Que cosa tan curiosa que a pesar de ello precisamente fuera un problema sucesorio el que desembocara despues en la guerra de las dos rosas.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  30. Maravillosa lección de historia la que me has dado. Y es que la época de los Plantagenet es apasionante. La guerra de las dos rosas es la historia bélica más fascinante que existió, Que si non é vero é ben trovato...

    UN cortés saludo, Madame.

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  31. Sí, tienen una magia especial que nos transporta a la leyenda.
    Pero realmente fueron bien belicosos!

    Feliz dia, madame

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)