martes, 9 de marzo de 2010

Los Reyes Normandos (II)


 Roberto de Normandía

Roberto de Normandía tenía, desde luego, grandes cualidades y buen corazón, pero por desgracia era al menos tan mal gobernante como su padre había supuesto que sería. Tenía muy poco sentido práctico; su mente estaba llena de sueños de gloria, y en el año 1096 incluso hipotecó Normandía a su hermano el rey de Inglaterra porque necesitaba dinero para tomar parte en la Primera Cruzada.

Mientras Roberto luchaba allá en tierras lejanas, Guillermo II murió cazando en el New Forest el 2 de agosto del 1100. Walter Tyrrell le disparó una flecha en la espalda. El asesino probablemente llevaba la intención de colocar en el trono a Enrique, el hermano menor, pero también pudo haber sido un accidente. La verdad nunca fue esclarecida.

Guillermo Rufo no se había casado, así que no tenía hijos que pudieran heredar el reino. Cuando murió, Enrique se apoderó del trono.

 New Forest
Enrique fue el primero de los hijos del Conquistador nacido en Inglaterra. La gente lo amaba. Lo llamaron Beauclerk porque era muy culto e inteligente, pero uno de sus nombres más famosos fue León de Justicia, debido a las buenas y justas leyes que dio a Inglaterra, y que eran muy diferentes de los abusos legales del anterior reinado. Consolidó su poder antes de que Roberto volviera de la Cruzada, y trabajó para unir a los conquistados sajones con los normandos, a quienes aquellos aún consideraban sus enemigos.

El 11 de noviembre, tres meses después de la coronación, Enrique I se casó con la hija del rey Malcolm III de Escocia en la Abadía de Westminster. Este matrimonio fue muy popular, porque su esposa era una princesa escocesa de origen sajón, y de este modo Enrique consiguió apoyo suficiente para hacer fracasar la invasión de Roberto en 1101. Cinco años más tarde el rey se apoderó de Normandía y encarceló a su hermano en el castillo de Cardiff, en Gales. Roberto murió allí mucho después, sobreviviendo en largos años a su hermano menor.

 Castillo de Cardiff, Gales
La reina falleció en 1118, y él se casó de nuevo, esta vez con una hija del conde Godfrey de Louvain, que no le dio hijos. Enrique había tenido un heredero durante su primer matrimonio: el príncipe Guillermo, pero murió a los 17 años, en 1120, en el naufragio del Barco Blanco. A pesar de tener al menos 20 hijos ilegítimos, Enrique dejaba tan sólo una hija legítima en el momento de su fallecimiento, que ocurrió el 1 de diciembre de 1135 cerca de Rouen, en Normandía, aparentemente porque había comido demasiadas lampreas.

Su hija se llamaba Matilde, tenía 33 años y era viuda del emperador Enrique V de Alemania. Ahora estaba casada con Godofredo IV el Hermoso, noveno conde de Anjou y padre de sus tres hijos. Era una mujer muy inteligente y extremadamente enérgica, así que Enrique I, cuyas ideas eran muy modernas para su tiempo, jamás pensó que el sexo de Matilde sería un problema. Por desgracia se equivocó: sus súbditos tenían una opinión diferente sobre las mujeres, y no estaban preparados para aceptar a una de ellas como su soberana. Esto permitió a Esteban de Blois, el sobrino favorito de Enrique I, usurpar el trono y comenzar una larga guerra civil.

Matilde

Esteban había jurado aceptar a Matilde como sucesora de Enrique, pero tan pronto como su tío murió, él desembarcó en Inglaterra y reclamó el trono. A decir verdad no encontró oposición, sino el apoyo de los nobles, así que fue coronado en la Abadía de Westminster el 26 de diciembre de 1135.

El nuevo rey era un hombre, como sus contemporáneos querían; pero ésta era casi la única de las cualidades requeridas que Esteban poseía, porque era débil y carecía de sentido político.

El carácter de Matilde no podía dejar las cosas así, y en 1139 invadió Inglaterra dispuesta a expulsar a su primo de un trono que debería ser de ella. Ambos ejércitos lucharon, y en abril de 1141 Esteban fue capturado en la batalla de Lincoln, aunque meses más tarde fue intercambiado por Gloucester, el hermanastro de Matilde. Esteban recuperó entonces mucho poder perdido, y en 1148 su prima tuvo que abandonar Inglaterra. Nunca fue coronada; sin embargo pudo reinar por un corto tiempo mientras Esteban era su prisionero.

 Abadía de Faversham
El rey Esteban había designado a su hijo Eustace como su sucesor, pero el hijo mayor de Matilde, llamado Enrique, invadió Inglaterra en 1153 y Eustace murió durante la campaña. Entonces Esteban, muy apenado, declaró a Enrique su heredero.

El rey murió al año siguiente, el 25 de octubre de 1154, y fue enterrado en la abadía de Faversham, en Kent. Un nuevo capítulo comenzaba en Inglaterra con la nueva dinastía cuyo origen fue el joven Enrique II: eran los Anjou, aunque fueron más famosos con el apodo del padre de Enrique, debido a la ramita de una planta que el conde Godofredo llevaba en el sombrero. PLANTAGENET.

33 comentarios:

  1. Así que después de tanto lío, intrigas, derrocamientos y muertes, alguna sin explicar, llegaron los Plantagenet al trono de Inglaterra y el nombre de la dinastía se debió realmente a una planta. Muy curioso.
    Un saludo, madame.

    ResponderEliminar
  2. Interesante como Los plantagenet llegaron al trono. Matilde, donde este, debe estar muy contenta.
    Saludos Madame

    ResponderEliminar
  3. Pues sí, fijese que cosa curiosa. Yo creo que nadie los llama los Anjou, que es lo que en realidad son. Para el mundo son Plantagenet. Nunca una plantita llegó tan lejos y tan alto!

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  4. Su hijo heredó su caracter, no cabe duda. Menudo era tambien Enrique. Pero mejor gobernante que la madre, que, si en parte los ingleses la rechazaban por ser mujer, lo cierto es que ella tampoco supo hacerse amar por los ingleses. Resultaba una persona muy antipatica y altiva.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  5. Madame, me ha apasionado esta historia, es increible lo cercanas que eran las fronteras en la Edad Media, subìan al trono y abdicaban reyes como si de nada se tratase...hermosa historia la de la llegada de los Plantagenet al trono de Inglaterra.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Un poco apretado todo, para poder meter a toda una dinastia en 2 capitulos. Pero aunque sea de modo esquematico sirve un poco para tener claros los origenes. Es que pienso que entre Hastings y los Plantagenet hay un periodo que suele resultar bastante oscuro, y es una lastima, porque fue apasionante.

    Feliz martes, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  7. BUENAS TARDESSSSSSSSSS QUE INTERESANTE LA ENTRADA DESCONOCIA MUCHAS COSAS Y LAS FOTOS GENIALES, QUE TERMINES GENIAL TU DIAAAAAAAAAAAA, SALUDOS DE TU AMIGO CHRISTIANNNNNNNNNNNN

    ResponderEliminar
  8. Muchas gracias, monsieur, igualmente para usted.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  9. curioso el origen de Plantagenet... también me he fijado en que esta historia guarda mucho paralelismo con nuestros Sancho, Alfonso y García... aquellos de la época del Cid. supongo que las luchas entre hermanos se dieron en todos los sitios y varias veces además.

    ResponderEliminar
  10. Es verdad, monsieur, y ademas por la misma epoca. Tres hermanos luchando en cada sitio, prision de un hermano y muerte sospechosa de otro. Es mas: el menor de los hermanos pierde trágicamente al heredero siendo muy joven, de modo violento, uno en batalla y otro en un naufragio,y al final dejan el trono a una mujer, pero ello provoca gran descontento y hasta enfrentamiento armado. Es curioso, sí.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  11. Bon jour Madame, interesante y bonita historia y un hurra por Matilde!
    Siempre me ha parecido muy romántica la historia de Inglaterra, sajones y normandos, Plantagenet, la Guerra de las dos rosas, etc. Fascinante!
    Merci por recordarla!

    ResponderEliminar
  12. Que hermosa pagina y tan llena de buen contenido madame ,me veo obligado a seguir esta delicia sin ninguna duda y la enlazo a mi blog ,en donde sera un honor tenerte de visita por ahy si es que te gusta la musica blues ,un abrazo desde Argentina 101bluesllegar.blogspot.com

    PD :Me gustaria saber si has publicado algo de la caida de los visigodos en España ,un tema que siempre me intereso y no logro entender como un pueblo que llego a someter a los romanos y por problemas internos Don Rodrigo perdio la iberia .
    gracias madame

    ResponderEliminar
  13. A mi tambien me fascina, madame, en especial la historia medieval inglesa.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  14. Muchas gracias, monsieur, bienvenido.
    He publicado algo sobre godos, pero de esa epoca estaba mas bien enfocado a la viuda de don rodrigo.

    Bueno, veamos: en primer lugar los arabes tenian el mejor ejercito del mundo en aquel momento, superior al de los godos, que ademas de enfrentarse a ellos tuvieron que enfrentarse a la mitad de los suyos, porque hubo traicion de por medio. Y aun asi, tenga usted en cuenta que los arabes venian conquistando todo a su paso hasta que fueron los godos precisamente quienes frenaron su avance. A partir de ahi no solo no lograron extenderse por Europa, como era su plan, sino que se vieron empujados hacia el sur, poquito a poco, en un duro pulso que duró siglos. De modo que no conviene subestimar a los godos, no.

    Ahora paso a visitarle, monsieur.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  15. Así que el bueno de Guillermo realmente no se equivocó con su hijo... me como mi comentario anterior.
    Esta Matilde mereció mejor suerte, al menos por su valor.
    Saludos, Madame

    ResponderEliminar
  16. Madame, al menos, aunque Matilde no pudiera reinar, de alguna forma lo hizo.. su hijo si llegó al trono.
    Roberto no estaba hecho para esto, pero que lástima que acabara entre rejas.
    Buenas noches.
    Besos.

    ResponderEliminar
  17. Sí, Matilde tenía valor y carácter. pero le faltaban otras cualidades para haber sido un buen gobernante. Era demasiado rigida, impositiva, y no majenaba en absoluto la diplomacia. Llevó el asunto muy mal, pese a ser inteligente. No pudo con su propio caracter.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  18. Asi es, madame, de Matilde descendía a fin de cuentas toda la dinastía posterior.
    Sí, lo de Roberto fue una lastima. Suerte tuvo de que no lo asesinaran, dados los procedimientos tan expeditivos que se empleaban a veces. Pero tantos años en una prision no convenian a un espiritu tan inquieto como el suyo.

    Buenas noches, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  19. Me ha hecho gracia que Enrique tuviera 20 hijos ilegítimos y solo una hija legítima... Desconocía totalmente la etimología del nombre de tan ilustre dinastía.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  20. Ya ve, madame. El rey Enrique parecia pasar mas tiempo fuera de casa, jiji. Que mal repartida le quedó la cosa.

    Buenas noches, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  21. Con tal de ir a las cruzadas, yo hipotdeco hasta mi cama. Si en esa época no había cable!!!!!!

    ResponderEliminar
  22. Madame como eran los encarcelamientos que comentas, con servicio o austeros?..

    ResponderEliminar
  23. Querida Madame, cual seria el nombre de la susodicha plantita?.
    los ignorantes, siempre nos detenemos en detalles nimios, solo es curiosidad.
    seguiremos a esta familia que promete...
    abrazos estimada Dame Masquée

    ResponderEliminar
  24. ¡Oh, los Plantagenet...!

    Madame, qué repasito tan guapetón nos habéis hecho dar esta fría mañanita de la compleja -sí, sí, doy fe- historia de las Islas... Compleja y muy interesante, por supuesto... Como siempre, habéis logrado capturar la atención de quien os lee magistralmente... Vuestra forma de mezclar hechos, anécdotas, arte y arquitectura no tiene parangón... Os felicito un día más...

    En fin, hoy os cuento yo una anécdota que enlaza con un comentario que me hicísteis un día, no hace mucho, y que gira en torno al pez hematófago que mencionáis en esta entrada... Y es que yo solía -pretérito- denominar lamprea marina a todo aquel o aquella que trataba de succionar de algún modo mi, por otro lado, pobre sangre... Eso sí, ya me arrepentí, confesé e hice penitencia por ello... :)

    Tened una muy feliz y leve jornada, madame.

    Mil besos mil...

    ResponderEliminar
  25. Claro, supongo que era la gran aventura. A algunos caballeros lo de los torneos y las guerras en propio reino se les quedaba corto.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  26. En este caso fue muy bien tratado, monsieur, por suerte. Prueba de ello es que llegó a octogenario, casi un prodigio para la epoca.

    Feliz dia

    Bisous

    ResponderEliminar
  27. Pues era la planta genesta, o ginesta. En frances planta genêt, de donde deriva el apellido.

    Feliz dia, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  28. Monsieur, hay que tener cuidado con las lampreas, pues: son peligrosas en muchos sentidos. Ya ve que incluso puede uno acabar como el rey Enrique.

    Feliz ecuador de la semana, monsieur.

    Bisous

    ResponderEliminar
  29. Muchas gracias, monsieur Enrique. Bienvenido.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  30. Madame, si el tiempo fuera todo mío, lo dedicaría a escribir novelas con los temas históricos que usted tan subyugadoramente plantea. Es todo tan ameno y tan rico en sugerencias, que cada vez que entro a visitar su espacio me quedo con la grata impresión de haber encontrado un buen tema. Pero...¡lástima! no puede ser.

    ResponderEliminar
  31. Sus temas, por lo que veo, superan cualquier argumento que pueda aparecer por aqui. Imaginacion creadora no le falta, madame, desde luego.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  32. Siempre me ha fascinado la historia de los Plantagenet.
    Toda una señora Matilde, cuya actitud jugó un papel importante en la historia.

    Un abrazo

    ResponderEliminar

"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)