viernes, 5 de marzo de 2010

Leonor Téllez de Meneses, Reina de Portugal

 

Apenas empuñar el cetro Fernando I de Portugal pretendió la corona de Castilla, alegando que no podía reinar allí Enrique de Trastámara, por bastardo y asesino de su hermano Pedro el Cruel. Eran muchos los nobles castellanos que habían pasado a Portugal y alentaban sus pretensiones.

Y en medio de estos debates, después de haber intentado casarse con la infanta Leonor de Aragón, Fernando el Hermoso puso sus ojos en Leonor Téllez de Meneses. Era la dama hija de Martín Alfonso Tello de Meneses, miembro de una importante familia castellana de Tierra de Campos. Pero había un grave problema: estaba casada con el noble portugués Juan Lorenzo Vázquez de Acuña.

El rey la galanteó, y tanto se dejó llevar por su pasión que olvidando los tratos con la infanta de Aragón y menospreciando las ventajas que podría traerle un matrimonio con una tercera Leonor, la infanta de Castilla, se rindió al hechizo de la más hermosa de las tres. Y en cuanto a ella, al “ver una majestad enternecida y hecha al ruego, mucho mármol había de vestir la dama para resistirle. En fin, ya que no llegase la ejecución, se amigaron los deseos y soplando el apetito a la amorosa llama, se levantaron incendios casi irremediables”.


Tanto revoloteaba el rey en torno a Leonor que el marido, aunque dicen que suele ser el último en enterarse, acabó sospechando y comenzó a mostrarse vigilante. Ella se percató y decidió contárselo al rey.

“Según he visto en su rostro, sospecha ya de vuestras visitas, y aunque no me ha dicho nada, me ha dicho mucho callando; que un marido, cuando llega a hablar en materia de su honor, el puñal suele ser la lengua con la que escribe las palabras. Atajad, señor, el daño. Poned freno a esta pasión, pues no puedo mereceros, y pues entre dos Leonores infantas tenéis bien entre quien escoger belleza. Olvidad a la última y más humilde Leonor. Esto es lo que os importa, esto es lo que os conviene, esto es lo que os suplico.”

Fernando, sin embargo, respondió que era a ella sola a quien quería por esposa y reina de Portugal. Hizo anular el matrimonio de Leonor con el pretexto de que había cierto grado de parentesco entre los esposos y mandó llevarla a palacio, donde le dio aposentos, mientras que al marido le daba cargos con los que esperaba entretenerle. La noticia corría de boca en boca por la corte y se extendía por todo el reino.


Leonor fiaba en la promesa del rey, pero se alarmó al tener conocimiento de que una de las condiciones del tratado de paz que se había firmado con Castilla en marzo de 1371 era que Fernando desposara a la infanta. Para entonces ella ya tenía una hija del rey, llamada Beatriz. Desesperada, fue a postrarse a los pies de su amante.

“Jamás creí que las majestades engañaran a las inocencias, ni que un rey de Portugal se enamorase de burlas con menoscabo de honras. Ya he visto por mí mi engaño, pues por fiarme tanto de un rey habré de llorar burlada mi afrenta. Bien sabe vuestra majestad lo bien querida que estaba con mi marido; bien sabe que si le di oídos a su amor fue sin quiebras del recato, hasta que me aseguraron que era nulo mi matrimonio por el grado de parentesco en que estoy con Juan Lorenzo, asegurándoseme que en Roma no se dio dispensa. Bien sabéis las dificultades que os puse, pues aunque de ilustre estirpe, no me hallaba con méritos de igualar vuestra majestad. Bien sabéis las ofertas que me hicisteis, y los seguros que me prometisteis de que seríais firme en vuestra palabra. ¿Pues cómo, señor, ahora que en tálamo nupcial aguardaba mi sosiego, os casáis con la infanta de Castilla dando lugar a que el vulgo publique mis infamias? ¿Con qué cara volveré a ojos de un marido afrentado? ¿Cómo me recibirá por mujer, si ha dicho vuestra majestad que nunca fui su esposa? ¿Iré a que me reciba por su amiga? ¿Iré a que sustituya el título afrentoso que me habéis dado? ¿Iré a que prohíje esta prenda infeliz y que la llame hija suya siendo de vuestra majestad?”


CONTINUARÁ

32 comentarios:

  1. Que pronto encontraban un motivo para hacer y deshacer un matrimonio.
    Espero la continuación con ansias .

    Besos desde Málaga.

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  2. Con eso de los parentescos, negocio redondo. Si les iba bien no decian nada, y si les iba mal se acordaban de que eran un poco parientes y no habian pedido dispensa.

    Muchas gracias, madame, y feliz fin de semana

    Bisous

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  3. También me parece maravilloso este blog; Lo seguiré con interés. Saludos

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  4. La pasión no conoce ningna frontera Madame. Como siempre la continuación sera interesante

    Saludos

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  5. Muchas gracias, monsieur Paco.
    Feliz fin de semana

    Bisous

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  6. No, no la conoce, monsieur. La historia se repite una y otra vez en todas las epocas. En el padre de Fernando, Pedro el Justicieron, tenemos otro buen ejemplo con su amor por Ines de Castro.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  7. Menudo pájaro era Fernando, madame. Me han encantado las palabras de Leonor cuando le cuenta al rey las sospechas del marido. Ya espero la continuación :)
    Feliz día.
    Besos.

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  8. Me encanta ese lenguaje tan de romance antiguo, madame. He querido respetar el tono y mantener muchos fragmentos en vez de adaptarlo, porque le da mucho sabor.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  9. Pues la buena moza se queda, de momento y como se dice popularmente, "compuesta y sin novio". Vaya con don Fernando "picaflor". ¿Y qué hará doña Leonor? ¿Volverá con el cornudo de su marido?
    Saludos, madame.

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  10. Pues no, ella consiguió ser la reina. Lo de Fernando era solo una estratagema para conseguir firmar la paz con Castilla. Pero claro, ahora va a tener que arreglarlo con los castellanos para que no se vuelva a armar una.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  11. hay que ver con que alegría hacían y deshacían y como jugaban con los sentimientos... pero esperemos a ver como acaba la cosa...

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  12. Usted dejelo todo de cuenta de la dama, que se ve que tenia bastantes arrestos. Le iban a poner a ella una infanta por delante!

    Mañana la boda, monsieur. Ya sabe que esta usted invitado.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  13. Para Portugal lo fue, sí. Para ella no tanto.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  14. Madame,
    cuéntenos cómo acabó esta triste historia...

    Feliz tarde.

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  15. Pues con un cambio de dinastia en Portugal, madame, como veremos mañana.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  16. La Dame Masquée...

    Uff¡¡ Muy mal por ella y peor por el rey. Es cierto que cuando aparece el amor no hay nada que se interpoga, y máxime con el poder de un Rey, pero luego se mostró despiadado con ella y la ha dejado sumida en la más absoluta misera. Estaba feliz con su marido, le puso muchos "peros" a su amante, y ahora se encuentra sin el uno y sin el otro...

    A sus pies

    Bisous

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  17. Gran entrada, Madame. Y permítame felicitarla por el esquisito gusto de traer al gran Waterhouse para ilustrarla.
    Feliz viernes.

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  18. Con que mal sabor de boca se queda uno tras este relato, siendo hombre no quita identificarse con la pobre Leonor y lo peor aun por llegar.

    Por favor Madame que el próximo ilustre que selecciones padezca mejor suerte.

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  19. ¡Oh, pobre Leonor...! Verdaderamente se ha metido en un buen lío... Y es que el amor es así..., pero tiene un peligro, sobre todo en sus circunstancias... Ay, si no hubiera tratado del Rey..., no quiero ni pensar como habría acabado... Y es que no se portó nada bien con su esposo..., no, no, no... Y Su Majestad, mirad que tenía Leonores a las que elegir... Si es que...

    En fin..., a ver qué tal evoluciona la historia, interesantísima y que, a pesar de todo, me da en la nariz que no acabará muy mal del todo... :)

    Feliz arranque de fin de semana, madame...

    A vuestros pies.

    Mil besos, mil...

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  20. Y eso no entraba en sus calculos, naturalmente. No ha ido tan lejos para que ahora le ocurra eso, no señor.

    Feliz fin de semana, monsieur Felix

    Bisous

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  21. Adoro ese toque romantico que da Waterhouse a lo medieval, tan adecuado por otra parte para el tono medio legendario en que he decidido narrar esta parte.

    Feliz fin de semana, monsieur Xibeliuss

    Bisous

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  22. Bueno, monsieur Calistor, a ella no le fue tan mal. Logró salirse con la suya, como veremos.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  23. No se portó bien, no. Me hace gracia el tono ese de que habia abandonado al esposo porque el rey le habia dicho que su matrimonio era nulo, asi como echando balones fuera y eludiendo toda responsabilidad.
    Doña Leonor calculaba bastante bien.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  24. Espero la continuación. Cómo hacían y deshacían a su antojo estos reyes.

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  25. Ya ve usted, en tiempos medievales se salian con la suya y en cambio en tiempos posteriores les era preciso abdicar. Cosa curiosa.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  26. Sigo la historia Madame, muy interesante leer los textos originales y despúes de tanto revuelo que triunfe algo verdadero
    Un beso

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  27. En parte pobrecilla Leonor, finalmente hizo caso a las insistencias del Rey para que al final se case con otra, pero por otro lado qué ingenua al no percibir que siendo Rey podía cambiar de idea, ya que para un gobernante muchas veces su nación, su poder es más importante.

    Y también me da pena el marido de Leonor.

    Y el Rey, totalmente reprochable en su proceder.

    Espero la continuación, Madame :)

    Un abrazo!

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  28. Muchas gracias, madame Aurora Ines.
    En un ratito tendran ustedes el final de la historia.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  29. Madame, creame que de lo que menos tenia Leonor era de ingenua. Ella sabia muy bien lo que hacia en cada momento, y manejaba muy bien el arma de la ingenuidad a su conveniencia.
    Se saldrá con la suya, se saldrá.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  30. Por entonces la nulidad de los matrimonios era menos costosa que ahora, madame.
    Parece ser que cualquier alegación era buena.

    Buen fin de semana.
    Besos.

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  31. Por lo menos para los reyes, madame. Excepto para Enrique VIII, que tuvo la desgracia de casarse con la tia de un emperador!

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)