domingo, 21 de marzo de 2010

La infancia de Catalina de Médicis


Catalina María nació en Florencia en 1519. Tenía unos pocos meses cuando su abuela, Alfonsina Orsini, la lleva a Roma. La niña ya era por entonces todo un personaje, puesto que su padre había fallecido dejándole en herencia el ducado de Urbino.

Al ser hija de Madeleine de la Tour d’Auvergne, también fallecida apenas traerla al mundo, el rey de Francia, Francisco I, reclama la tutela de “la duquesita”, como solía llamarla. Pero el Papa León X, un Médicis, hijo de Lorenzo el Magnífico, no tenía la menor intención de poner al alcance de los franceses un nuevo punto de apoyo en Italia.

Madeleine de La Tour d'Auvergne, madre de Catalina

Los ejércitos aliados del Imperio y el Papado se apoderan de Milán en noviembre de 1521, aunque poco tiempo tiene León X para celebrarlo, porque muere apenas un mes después y es sucedido por Adriano de Utrecht, antiguo preceptor del emperador Carlos V. Adriano despoja a Catalina del ducado de Urbino para entregárselo a quien en realidad era su legítimo señor: Francesco María Della Rovere. La niña conserva el título, pero no el dominio.

Catalina conoció durante su infancia la desolación de ir perdiendo a todos sus parientes. Primero sus padres, a los que no llegó a conocer; poco después su abuela y su tío abuelo León X. Dos mujeres de la familia se hacen cargo de ella entonces: Lucrecia, casada con el banquero Jacobo Salviati, y Clarice, esposa de Felipe Strozzi. En Roma es educada en compañía de otros dos niños Médicis, ambos bastardos: Hipólito, hijo de Giuliano y nacido en 1511, y Alejandro, del que se afirma que es hermanastro de Catalina, pero no es cierto. Todo es una cortina de humo para tratar de ocultar que en realidad es hijo del cardenal Giulio y de una mora, como denotan sus rasgos negroides y su pelo rizado. Alejandro no es intelectualmente brillante, al contrario que el seductor Hipólito.

León X

La infancia de Catalina se vio constantemente trastornada por guerras, revueltas y crímenes. Se educa en un nido de víboras en el que contempla todas las monstruosidades de la lucha por el poder, episodios que impresionaron su ánimo infantil con una huella indeleble.

Adriano fallece al cabo de apenas año y medio de pontificado y otro Médicis le sucede: el cardenal Giulio, que se convertirá en Clemente VII. Clemente tiene planes para ella: Catalina es la última descendiente legítima de Lorenzo el Magnífico, pero en Florencia el gobierno les está vedado a las mujeres. ¿Por qué, entonces, no casarla con Hipólito? Aún es demasiado pronto: la niña sólo tiene 5 años, pero por el momento lleva a Hipólito a Florencia para que aprenda los entresijos del gobierno y se haga aceptar.

Clemente VII

Pronto el Papado pasará por una de las experiencias más terribles: el saqueo de Roma. En 1527 el ejército imperial destacado en Italia, amotinado porque los soldados no recibían su paga, se dirigen a Roma para resarcirse. Toman la ciudad al asalto y el Papa permanece recluido en el castillo de Sant’Angelo. Los florentinos aprovechan la ocasión para rebelarse y expulsan a Hipólito y a Alejandro. Clarice Strozzi se lleva entonces a Catalina a la villa de Caggiano, donde estima que estará más a salvo.

El Papa y el emperador se reconcilian y pactan la boda de Alejandro con Margarita de Austria, bastarda de Carlos V. Las tropas del pontífice se unen a las del emperador y comienza el asedio a Florencia. Catalina se encuentra ahora en el convento de Santa Lucía, adonde la han trasladado los enemigos de su familia. En 1528 muere también Clarice Strozzi y el embajador de Francia logra que los sublevados den permiso para alojarla en la comunidad de las Murate, monjas de clausura de gran prestigio y que además eran favorables a los Médicis. Las hijas de las más nobles familias florentinas se educaban allí.

Carlos V

La niña conquista por completo a las monjas con su simpatía, su inteligencia y la gracia de sus modales. Esto hizo que se atrevieran a enviar a los Médicis encarcelados cestas de frutas y dulces exquisitos, con flores dispuestas de tal manera que representaban las seis bolitas heráldicas y las flores de lis del escudo de la familia. Recordemos, por cierto, que los antepasados de los Médicis habían sido boticarios, por lo que las bolitas representaban píldoras. Además, a la muerte de Cosme el Viejo en 1461, el rey de Francia había concedido a su hijo el derecho de añadir tres flores de lis al blasón.

Estos regalos desataron las iras de sus enemigos. Algunos hablan de asesinar a Catalina, o de exponerla en lo alto de las murallas al ataque de las tropas. Otros sugieren meterla en un prostíbulo. Por el momento, y sabiendo que el rey de Francia y el Papa planeaban su evasión, deciden encerrarla en el convento de Santa Lucía.


Continuará


39 comentarios:

  1. Madre mía qué infancia más ajetreada, pobre criatura.
    Muy interesante, espero la segunda parte.

    Saludos.

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  2. Tuvo una infancia terrible: huerfana, viendo morir uno tras otro a los familiares que la cuidaban y objeto de las iras de los enemigos de los Médicis desde la mas tierna edad. Tuvo que madurar muy rapido.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  3. Que saldrá de esta infancia atormentada, pobre niña.
    espero la continuidad de la historia, querida Madame, un saludo para Ud.

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  4. Pobre niña tan criatura y padeciendo tantas pesadillas ,en el fondo como siempre los papas haciendo de la suyas en el nombre del señor .
    Estaremos expectantes por la segunda parte madame .
    Un abrazo y buenas noches

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  5. Que buena historia Madame, ahora puedo comprender porque Catalina de Médecis llegó a ser,en su edad adulta un tanto despiadada.
    Espero la otra parte de la historia.
    Besos y abrazos...

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  6. Pobre Catalina, la adolescencia nos marca queramos o no, ahora mirare si aquí llegasteis a hablar de su hija, que es la que mas conozco.

    Un saludo Madame, esperando la segunda parte.

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  7. Pobrecilla, vaya vida más triste, sin cariño de nadie, abandonada y apartada de todo como un estorbo. Y esas hienas alrededor acechando a ver quién se lleva el despojo mayor.
    Un saludo y feliz domingo.

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  8. Saldra una mujer capaz de todo, madame. Lamentablemente.

    Feliz domingo

    Bisous

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  9. No tuvo una infancia envidiable, metida en conspiraciones de adultos y falta de cariño al ir perdiendo uno a uno a todos sus seres queridos.

    feliz domingo, monsieur

    Bisous

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  10. Ah, lady grey esta usted ahi. Un placer saludarla nuevamente.

    Feliz domingo

    Bisous

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  11. Sus hijas vendran otro dia, en especial aquella a la que supongo que usted se refiere :)

    De momento nos ocuparemos solamente de la infancia de la madre, que fue bastante movidita. Es que pienso que se conoce mucho a Catalina como reina de Francia, pero poco de su niñez.

    Feliz domingo, monsieur

    Bisous

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  12. Como se suele decir, lo que no te mata te hace mas fuerte. Seguramente por eso fue despues una mujer formidable y capaz de todo.

    feliz domingo, monsieur

    Bisous

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  13. Agitada infancia la de esta niña, una vez más un/n joven de noble cuna objeto de las intrigas por el poder.

    Un saludo madame

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  14. Y en este caso sí que era inocente y de corta edad. Pero pronto dejaría de serlo.

    Feliz domingo, monsieur

    Bisous

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  15. Creo que con esta infancia tan terrible se entiende su caracter de adulta.

    Besos Madame

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  16. Madame,
    vaya familia esta... Sería muy interesante poder viajar en el tiempo para vivirla en directo.
    Feliz tarde.

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  17. Interesante blog Diana de Méridor! Y bonito apellido. Un saludo de otro forofo de la historia. Suerte en el camino!

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  18. Ya lo creo que sí. Se acostumbró a lo mas drastico, al empleo de la daga y el veneno para gobernar, a los tumultos y al fin que justificaba los medios. Todo tiene su explicacion.

    Feliz domingo, madame

    Bisous

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  19. Ya me gustaría que se inventara la maquina del tiempo, madame. Menudos viajecitos me haria!

    Feliz tarde

    Bisous

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  20. Muchas gracias, monsieur Christian, y bienvenido.

    Feliz domingo

    Bisous

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  21. La verdad que es una vida que no le deseas ni al peor de tus enemigos... una infancia sin cariño es o peor que te puede pasar.

    Un saludo madame!

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  22. Sí, eso tiene que pasar factura a la fuerza. Pero es que despues tambien le faltó el cariño de su propio esposo. Que triste tener que vivir sin sentirse querida.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  23. Siempre fascinante, el Renacimiento italiano. ¡No tenían nada que envidiar a su otro blog, Madame!
    Feliz domingo

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  24. Desde luego, leyendo estas historias que vd. nos ofrece ya no sabe una qué es mejor, si nacer en alta cuna o en la miseria, porque todos sin excepción estaban expuestos al trato más inicuo. Ay, la envidia... Besos, querida dama.

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  25. Hola,

    acabo de descubrir tu fantástico Blog a partir de otro musical, 101Bluesllegar.
    Mi blog está especializado en música Rock (www.unahistoriadelrock.blogspot.com). Aunque me mueva por blogs musicales, me adhiero al tuyo ya que soy licenciado en Historia y me encanta el temario de tu blog.


    Un saludo desde Barcelona

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  26. Bueno, no es que permanecer recluida en un convento sea la panacea, sobre todo para una chica de su edad, pero, dadas las alternativas, creo que es lo mejor..., jejeje...

    Madame, espero que hayáis gozado de un excelente fin de semana. Tened, asimismo, una muy feliz velada.

    A vuestros pies.

    Mil besos, mil.

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  27. Jiji, ya lo creo que no. Los Medicis podian darle lecciones a la mismisima madame de Chevreuse!

    Buenas noches, monsieur Xibeliuss

    Bisous

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  28. Si, madame, estando cerca de los Medicis siempre eran tiempos revueltos, y nadie estaba a salvo. Ni ser una niña suponia una garantia siquiera.

    Buenas noches

    Bisous

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  29. Monsieur Benet, muchas gracias, y bienvenido.
    Espero que sigamos en contacto, pues.

    Buenas noches

    Bisous

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  30. Uy, Don Jose, no habia visto su comentario: hoy estan tardando en aparecer.

    Lo malo no era permanecer en el convento, lo cual para su educacion era positivo, porque era como un buen colegio de la epoca. Lo malo era que querían sacarla de allí, y ella temía que fuera para asesinarla. Solo tenia 11 añitos.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  31. Madame, no entiendo a los guionistas de las telenovelas.
    Qué necesidad tendrán de inventarse todas esas turbulentas historias, si con echar sólo un vistacito a la historia, -o a este blog, que para el caso es lo mismo- se pueden topar con dramas mucho más intrincados.
    Los ricos también lloran, Falcon Crest, Dinastía, Dallas, Cristal y Topacio juntas, no llegan ni a la suela del zapato a la vida de Catalina de Médicis.
    Menudo culebrón. Pobre niña.

    Por cierto, Madame, he vuelto. Todavía no he escrito nada, pero no he de tardar en hacerlo.

    Poco a poco, me estoy incorporando a mis blogs preferidos, entre los cuales, -cómo no-, se encuentra esta magnífica ventana a la historia que vos tenéis siempre abierta.

    Es un verdadero placer volver a besar vuestra mano. Ya echaba de menos su suave textura.

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  32. Monsieur, que bueno que ha vuelto usted! Mire que se toma vacaciones, eh?
    Se le extrañaba por aqui. Espero que no nos vuelva a abandonar tanto tiempo.

    Buenas noches y feliz primavera!

    Bisous

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  33. Seguiré la historia de Catalina de Médicis, su forma de sintetizar lo más relevante y compartirlo es muy buena y atrapa al lector Madame.
    La infancia de esta niña le está formando un carácter acorde a quienes la rodean, sino como sobrevivir...espero la continuación.
    Bisous

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  34. Hola Madame:

    Pobrecita la "Duquesita". Realmente una infancia sufrida. Y luego nos quejamos...

    Saludos Madame, como siempre espero la continuación

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  35. gracias, madame. Yo creo que, en efecto, ella fue un producto de su dura infancia y de esa educacion que recibió. Los mas debiles se quedaban en el camino, los mas fuertes se convertian en Catalina de Médicis.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  36. Sí, monsieur. Sin padres, sin hermanos, sin abuelos. Muy solitaria y falta de afecto, y encima con continuos sobresaltos.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  37. Con la vida en un vilo y siendo consciente de ello a pesar de su corta edad. Nada envidiable, verdad?

    Feliz lunes, monsieur Manuel.

    Bisous

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  38. Madame, que infancia tan terrible, es de las peores que he leído, y aún así, la niña es "simpática", y no introvertida...
    Espero la continuación.
    Feliz dia, madame.
    Besos.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)