martes, 16 de marzo de 2010

Espronceda, el héroe romántico (II)

En 1833, a la muerte de Fernando VII, Espronceda se acoge a la amnistía general para los liberales emigrados y regresa con Teresa a Madrid. Ambos viven en un piso cercano a la madre del poeta, y allí Teresa da a luz a una hija, Blanca, en mayo de 1834. La niña sería posteriormente tutelada por el conde de las Navas y contraería matrimonio con Escosura, el amigo de Espronceda.

Durante los primeros meses de ese año Espronceda fue uno de los redactores más activos de El Siglo, revista de tendencia monárquica moderada. Al ser censurado su número 14 por el gobierno, se le ocurrió la idea de publicarlo en blanco, con sólo los títulos de los artículos.

Posteriormente se enroló como guardia de corps, pero fue expulsado al cabo de poco tiempo. Desencadenada la guerra carlista, algunos jóvenes liberales rompen con Martínez de la Rosa. Durante el transcurso de un banquete, Espronceda pronuncia un discurso satírico en verso que dio mucho que hablar en la corte. Poco después era desterrado a Cuéllar, y posteriormente trasladado a Badajoz.

Al año siguiente se convierte en uno de los socios fundadores del Ateneo madrileño y publica La Canción del Pirata en la revista El Artista.


Su oposición política a Toreno, contra cuyo gobierno se rebeló, le obligará a llevar una vida semiclandestina en casas de sus amigos madrileños. Es por entonces cuando escribe el artículo Libertad, igualdad, fraternidad, aparecido en El Español en enero de 1836. Se había convertido en el héroe romántico y rebelde del momento antes de cumplir los 30.

Pero su felicidad había terminado. La relación con Teresa se había deteriorado. Ella observaba un comportamiento frívolo, casquivano y caprichoso, y él tenía un mal genio que no contribuía a suavizar las situaciones difíciles. Además, parece que a Teresa no le gustaban sus intensas actividades políticas, causa de tan prolongadas ausencias. La clandestinidad en la que Espronceda vivía hacía que no siempre pudiera explicarse. Teresa no lo comprendía, y a veces sospechaba que sus ausencias se debían a infidelidades. El resultado fue que en 1836 les abandonó a él y a su hija con la misma facilidad que antes había abandonado otro hogar y otro hijo, y se fugó a Valladolid con su amante Alfonso.

Espronceda no se resigna a perderla. Parte en su busca y logra reconciliarse con ella. Pero poco duró esa segunda oportunidad, porque al poco tiempo vuelve a ser perseguido por sus ideas liberales y se ve obligado a refugiarse en casa de un amigo.

Teresa falleció tres años después a consecuencia de una tuberculosis. Llevaba una vida vagabunda, y tuvo un entierro de caridad. La leyenda cuenta que Espronceda contempló por casualidad su velatorio, y que su muerte le inspiró el Canto a Teresa.


Poco después aparece en su vida Carmen Osorio, llamada “la Generala”, famosa en Madrid por su conducta frívola y escandalosa.

Pero Espronceda no sobreviviría muchos años a Teresa. Sólo contaba 34 cuando el 23 de mayo de 1842 fallecía de difteria inesperadamente. La muerte le sorprendió en un momento muy dulce de su existencia: tras una estancia en Holanda, ese mismo año había sido elegido diputado y había logrado encontrar de nuevo el amor en la persona de Bernarda de Beruete, con la que estaba a punto de contraer matrimonio.

Fue una enorme multitud la que asistió a su entierro. Se iba el héroe romántico que había organizado sociedades secretas, el rebelde que combatió en las barricadas, el paladín de la libertad que había sufrido en sus carnes la dureza del exilio, el hombre apasionado que había desafiado al mundo viviendo abiertamente un amor prohibido, el espíritu aventurero que recorrió media Europa, el genio arrebatado y el poeta bohemio de cuya pluma salieron esas obras inmortales que todos hemos recitado con placer alguna vez.

En 1902 sus restos fueron trasladados al Panteón de Hombres Ilustres de España.


Y ahora, todos juntos:


Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul.

Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

24 comentarios:

  1. Que vida... en solo 34 años... uff!!! lo que le dió de si...

    en cuanto a la Canción del Pirata os recomiendo que busquéis en youtube la versión que el grupo Tierra Santa tiene de la misma... han conseguido que sea capaz de recitarla enterita...

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  2. Qué grande Espronceda!!

    Como todo buen romántico cumplió la máxima de vivir intensamente para morir joven...

    Respecto a la canción del pirata, en el instituto hacíamos competiciones para ver quien llegaba más lejos recitándola. Tierra Santa nos ayudo mucho a memorizarla...

    Un saludo!!

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  3. Una vida espectacular como pocas.

    Madame con estos versos nos hace volver a los tiempos del colegio, que nino espanol no ha pronunciado alguna vez estos versos?

    Un saludo

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  4. Pues ahora mismo voy, monsieur. Aunque mi debilidad por la cancion del pirata es tan grande que ya de niña la recitaba enterita. Ah, aquellos dias de verano, correteando por la orilla del mar mientras recitaba a Espronceda a grito pelao! Y hasta algun que otro romance, de esos de "Abenamar, abenamar", jiji.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  5. Ay, monsieur Pablo, ojala Espronceda hubiera roto con la tradicion de morir joven, para asi dejarnos algun poema mas.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  6. Es verdad. Que enorme atractivo han ejercido estos versos sobre nosotros, cautivando nuestra infancia. Y aun al hacernos mayores tienen la fuerza suficiente para seguir haciendonos disfrutar.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  7. ¡Hombre, hombre, ahí está, como no podía ser de otro modo, la Canción del pirata..., claro que sí...! :)

    En fin, fue corta su vida, pero la gozó como pocos, como si aquella adolescencia revolucionaria que le llevó a pasar unas semanas de reclusión en aquel convento de Guadalajara, sin ni siquiera haber cumplido los 18 años, y más tarde, una vez alcanzada esa edad, a Lisboa..., jamás hubiese concluido... Al margen de su fiascos amorosos, tampoco le fue tan mal hacia el final de sus días, no, cuando, como vos señaláis, obtiene plaza como diplomático en La Haya o triunfa como diputado por la provincia de Almería...

    ¡Cantemos, pues, madame...!

    Con diez cañones por banda...

    Tened una muy feliz tarde... Espero que el sol os la esté haciendo más llevadera, como ocurre en mi caso...

    A vuestros pies...

    Mil besos, mil...

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  8. No se puede considerar que le haya ido mal, no: fue admirado y respetado en las dos actividades a las que se entregó, que fueron la literatura y la politica, hasta el punto de reposar en el panteon de hombres ilustres. Y, por otra parte, aunque su relacion con Teresa terminara mal, conocio el amor y la pasion, y lo vivio tambien intensamente, como siempre hacia.

    En efecto, monsieur, parece que finalmente comienza a asomar la primavera. Esperemos que venga para quedarse!

    Feliz tarde

    Bisous

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  9. Ah, pero que conste, don Jose, que yo iba a terminar con un fragmento del canto a Teresa, pero al final me parecio que les haría mas ilusion el viejo pirata, jiji.

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  10. Sigue usted, madame, dándome donde más me duele: romanticismo, la otra cara del liberalismo. Y encima con don José.
    Genio y figura. Un gran poeta. Como ya comenté en tu entrada anterior, el primer poeta "heavy" de nuestra literatura, un gran liberal y aventurero... Seguramente bastante inaguantable como persona, como otros genios. Gran carácter.
    Los poetas románticos en general, y Espronceda en particular, parecen sufrir de "malditismo", esa enfermedad que se los llevó a temprana edad a casi todos: Larra, Bécquer, Byron... Nos dejaron al menos su obra... y su biografía, a veces bastante más entretenida.
    ¡Hurra cosacos del desierto, hurra!
    Saludos y buen día.

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  11. Qué no hubiera dado por conocer a monsieur de Espronceda, inaguantable o no. Debia de ser imposible aburrirse si él andaba cerca. Su biografia es tan trepidante que ni el esquema cabe entero en dos simples capitulos, y siempre son muchas las cosas que se quedan en el tintero.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  12. Madame, qué lástima que muriera tan jóven, era normal que le admiraran con la vida que llevó teniendo en cuenta como era la vida "normal" en aquella época.
    Sin menospreciar, por supuesto, el canto a Teresa, no podíais haber puesto mejor cierre!!!.
    Buena tarde, madame.
    Besos.

    P.D.: me ha hecho gracia un comentario...: Abenamar, Abenamar, moro de la moreria, el día que tu naciste, grandes señales había ;)

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  13. Jijiji, ademas para recitar ese accionaba con los brazos exageradamente. Bueno, no se por qué hablo en pasado, jijiii.
    Me encantan tambien esos viejos romances, como los que puse cuando Bellido Dolfos y cuando la jura de Santa Gadea.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  14. Coincido con Cayetano: seguro que como persona debía ser inaguantable...
    ¡pero vaya biografía!
    Buenas noches, Madame

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  15. Como se aprende en esta pagina madame ,cuantos nombres tan importante para ustedes que inundan las calles de mi ciudad y uno a la distancia ni se imagina que hay una historia atras de esto y vaya que la hay .
    Sobre lo de Espronceda he leido solo algunas poesias ,pero la que mas recuerdo es "A la muerte de Torrijos y sus compañeros" me parecio brillante y conmovedora .
    Un abrazo y buenas noches madame .
    Saludos

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  16. Pues monsieur, es justamente la clase de personas que a mí me gusta aguantar: cualquier cosa menos que me aburran.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  17. Pues fijese usted lo que son las cosas, monsieur: yo no sabria recitarle ni un verso de ese poema. En cambio la cancion del pirata para mí es mítica, y creo que a muchos por aqui.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  18. Un poema tan conmovedor, apasionado y fervoroso como su personalidad.

    Salud!

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  19. La vida de este hombre da para todo un novelón. Menuda carrera y en tan corto tiempo... Parece que en vez de vivir 34 años hubiese vivido 80, ¿verdad? Y con 15 nada más u nada menos que funda su propia sociedad secreta con ideales políticos. Que se lo digan a los chavales de ahora a ver qué opinan.

    Pero, desde luego era difíl vivir al lado de Espornceda. Me parece a mí que se apasionaría muchísimo, como buen romántico, pero no se casaría con ninguna. Y todo el día perseguido de allá para acá, eso no era vida. Sin embargo, seguro segurísimo que era muy atractivo, no por su físico, sino por su vida errante, romántica y perseguido allá donde fuera.

    Un besito

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  20. Intensa vida la de Espronceda. Muy corta pero muy intensa....Creo que recibio su justo homenaje al enviar sus restos al panteón.

    Saludos Madame. Me gusto mucho la canción poema

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  21. Asi es, madame Carolina: yo creo que le refleja muy bien.

    Buenas noches

    Bisous

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  22. De lo mas atractivo, en efecto. Tenia todos los ingredientes para no aburrirse con el. Y encima sabia escribir. Que mas se puede pedir?

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  23. Sí, al menos se vio reconocido, y su obra llegó hasta nosotros.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  24. Querida dama, no hay poema que me insufle más valor que La canción del pirata. Un acto de afirmación rotunda.
    Y si caigo, qué es la vida/ por perdida ya la di/ cuando el yugo del esclavo/ como un bravo sacudí.

    Me quito el sombrero ante el gran Espronceda y ante usted.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)