miércoles, 3 de marzo de 2010

Caballeros andantes, justas y torneos

 

La creación de órdenes de caballería y la publicación de novelas de caballería son consecuencia y causa a la vez de la proliferación de caballeros andantes que demuestran su habilidad en las numerosas justas y torneos que para ellos se organizan en todos los territorios europeos, y entre ellos los hispánicos, a los que llegan caballeros como el borgoñón Jacques de Lalaing, que en 1446 hace promesa de llevar en el brazo derecho un brazalete de oro y de combatir contra cualquiera que toque su divisa. Es el tiempo de los catalanes Francí Desvalls o Miquel d’Orís, los valencianos Felip Boyl o Joanot Martorell, autor de Tirant  lo Blanc; los castellanos Juan de Merlo, Pedro Barba, Fernando de Guevara o Gutierre Quijada, del que afirmará descender don Quijote.

Individual o colectivo, justa o torneo, el combate caballeresco no tiene por qué realizarse contra enemigos o rivales conocidos; en muchos casos, el caballero hace voto de permanecer en determinada situación hasta que otro lo libere de su promesa combatiendo con él. Entre los votos más frecuentes figuran dejarse la barba, no cortarse el cabello, llevar un ojo cubierto, no comer carne durante determinados días, no dormir en cama, llevar cadenas o grilletes en brazos y piernas, atravesarse el muslo con una flecha… O, en el caso de Suero de Quiñones, llevar al cuello una argolla todos los jueves del año hasta romper, él y sus compañeros, 300 lanzas contra cualquier caballero que pretenda cruzar el puente sobre el río Órbigo, por el que pasan los peregrinos jacobeos.


Los capítulos redactados por Suero se dan a conocer con seis meses de antelación: se compromete a mantener el paso con nueve caballeros, a cinco pasos del Camino, desde 15 días antes de Santiago hasta 15 días después o hasta haber roto las 300 lanzas; cada aventurero o caballero que acepte combatir podrá romper hasta tres lanzas con uno de los mantenedores. Quien se acerque al paso y no quiera combatir, habrá de dejar una de las armas o la espuela derecha. El reto atrajo a 69 caballeros, alemanes, catalanes, aragoneses, castellanos, portugueses, italianos, bretones… Se rompieron 178 de las 300 lanzas previstas.

El llamado Paso Honroso es un hecho hasta cierto punto excepcional, pero no así las justas y los torneos, con los que en la corte se celebran nacimientos y matrimonios o la simple llegada del rey a una ciudad. 


Se tiene por modelo al rey Arturo y sus caballeros de la Tabla Redonda, a los que se refiere Juan I de Portugal tras fracasar en la toma de Coria:

—Gran falta nos hicieran este día los caballeros de la Tabla Redonda, pues ciertamente si ellos aquí estuvieran tomáramos este lugar.

Palabras que molestan a sus nobles, uno de los cuales responde:

—Señor, no hicieron falta aquí los caballeros de la Tabla Redonda, pues aquí está Martín Vázquez da Cunha, que es tan bueno como don Galaz, Gonzalo Vázquez Coutinho, que es tan bueno como don Tristán… y aquí estoy yo, que valgo tanto como don Quequa. Fáltanos sin duda el buen rey Arturo, su señor, que conocía a sus buenos servidores y les hacía mercedes por las que ardían en deseos de servirle.


La importancia y el interés de la sociedad por este mundo caballeresco lleva a Alonso de Cartagena, obispo de Burgos, a recoger todas las disposiciones legales sobre caballeros y caballería en el Doctrinal de Caballeros, escrito en 1446 a petición del conde de Castro. Este tratado tiene su equivalente catalán en el Tractat de Cavalleria compilado en el siglo XV por el jurista leridano Bernabé Assam. Como buen clérigo, Alonso de Cartagena se opone a los torneos, tolerados cuando no estimulados por la ley civil y expresamente prohibidos por el Concilio de Letrán.



Bibliografía:
La España de los Reyes Católicos – Ángel Rodríguez Sánchez y José Luis Martín

24 comentarios:

  1. La Made Masquée...

    Gracias por este mágnifico post. Me ha tocado vd. mi punto débil y lo ha tratado muy bien. Me encantan las justas, los caballeros, bien por una dama, bien por vanidad. Me ha sorprendido el caso de Suero de Quiñones ¡300 lanzas abatidas en un año¡. Genial madame.

    Siempre a sus pies

    Bisous

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  2. En un mes, monsieur, pero entre 10 caballeros defensores del puente. Y al final solo se rompieron 178, lo cual, de todos modos, no estuvo nada mal.

    Buenas noches, monsieur Felix

    Bisous

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  3. La Dame Masquée...

    ¡Uy¡ en un messs, cierto madame, y ninguno de ellos consiguió hacerlo, pero como bien dice vd. la cifra de 178 no está nada mal. Mis dsculpas y reverencias.

    Siempre a sus pies.

    Bisous

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  4. Muy adecuado, Madame, traer el Paso Honroso en año Xacobeo. Y me ha encantado la contestación del noble a Juan I ¿Hubo represalias?
    Feliz noche, Madame

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  5. Jiji, menudo cortazo le metio al rey, verdad? No, no hubo represalias que yo sepa. Aun no era tiempo de decir eso de "touché", pero debio de ser mas o menos lo que el rey se quedó pensando.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  6. Muy interesante madame, no conocía la historia del paso honroso.
    Como a Xibeliuss me ha encantado la contestación del noble, muy acertada.
    Buenas noches, madame.
    Besos.

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  7. Ohhh Madame....que hermosa entrada...me habeis echo recordar mi gran sueño. siempre quize ser un caballero andante.
    Cuanto valor, heroismo y honor rodeaba a estos hombres. cuanto me hubiese gustado vivir en esos tiempos y ser un caballero andante, defendiendo a los debile, liberando a los oprimidos y derribando tiranos.

    cuanto tiempo que no la leia.
    me haceis soñar.

    Saludos Madame...

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  8. Pero acaso habrá algún hombre, que mas de una vez no vea gigantes donde molinos de viento, eso si que haya dama al final de cuento. Dicen que algunos caballeros en dichos torneos, provocaban el desmayo en las damas, al igual que estrellas del rock.

    El propio rey de Francia, Enrique II, murió en uno, esta claro que en los torneos, no se andaban con chiquitas.

    El enfrentamiento entre arturo y lancelot en excalibur, es de lo mass parecido quizas a como podian ser los combates, poca movilidad y mucho mandoble.

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  9. Dura vida y azarosa la de los esforzados caballeros andantes, un modelo para muchos... No me extraña que el hidalgo manchego perdiera la cabeza de tanto leer "fazañas" de los arriesgados y valerosos personajes.
    Un saludo y buen día, madame.

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  10. Siempre me ha llamado la atención los caballeros y sus luchas.
    La novela de Ivanhoe, de Walter Scott es mi favorita y las leyendas sobre Arturo me desvelan las noches que no estoy de guardia (he visto la version de Ivanhoe de Richard Taylor no se cuantas veces XD.

    Saludos Madame

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  11. Y tanto, madame. No les faltaba mas a los pobres caballeros, despues de haber expuesto sus vidas en una dura batalla, que recibir esa patada.
    Si es que algunos tienen mas falta de tacto que yo!

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  12. Monsieur, usted ya es un caballero andante, no le hace falta armadura. Es evidente que usted es uno de ellos.

    Feliz dia

    Bisous

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  13. Asi es, monsieur Calistor. Hace unos meses precisamente escribí un articulo sobre la muerte de Enrique II de Francia en ese torneo. A veces, por supuesto, habia accidentes. Pero bueno, acaso en el futbol no? :)

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  14. Y hasta afirmaba descender de uno de ellos. Claro, con esos genes era inevitable, jiji. En cuanto se puso a la tarea de leer esas historias, salio su antepasado.

    Feliz dia,monsieur

    Bisous

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  15. Monsieur, yo tambien! Me encanta Ivanhoe. Es sin duda una de mis novelas de aventuras favorita. La he leido varias veces y no me pierdo version de pelicula sobre Ivanhoe.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  16. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  17. Creo recordar que en una justa Carlos V llegó a quebrar diecisiete lanzas en diecinueve carreras. Sin duda se requería de una gran destreza, habilidad y fuerza física para mantenerse sobre el caballo portando esas pesadas lanzas y procurando no caer al suelo en los choques. la parte romántica del acto cuando lucían los colores de sus damiselas :-)

    Feliz semana, madame
    Un beso

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  18. Y eso que parecia poco vigoroso el caballero, eh madame?
    Eso me recuerda que estuvo a punto de llegar a haber un duelo entre él y Francisco I. Varias veces se desafiaron, pero al final la cosa quedó en nada.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  19. La verdad es que había que estar "bien armao" para enfrentarse a este tipo de competiciones, madame, o eso me parece a mí... Recibir el número de embestidas al que se alude no debía dejar el cuerpo como para muchas fiestas... Claro que igual la recompensa, quizá el amor de la dama deseada, bien merecía la pena la paliza...

    En Sevilla una de las avenidas más importantes de la ciudad, que la recorre de norte a sur, paralelamente al río, se denomina Torneo, precisamente para recordarnos que en uno de sus extremos, allá por los siglos XIII y XIV, se celebraban esta suerte de enfrentamientos caballerescos.

    feliz tarde, madame.

    Mil besos, mil.

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  20. Monsieur, que maravilla ha de ser pasear por esa avenida y evocar aquellos tiempos de torneos y caballeros andantes. Un lugar para no perderselo, sin duda.

    Eran buenos entrenamientos para unas guerras siempre presentes en aquella sociedad. De ese modo con las treguas los guerreros no perdian practica ni habilidad.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  21. En mi opinión estos caballeros eran mercenarios luciendo sus habilidades, figuras que la literatura romántica idealizó más de lo que merecían.

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  22. Yo creo que eran los deportistas de elite de la gente, haciendo su espectaculo para las masas. No se, me parece un equivalente medieval.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  23. Anda! Un celta con coraza y adarga. El rubio ese del trisquel en el peche está un tanto desfasado. Y que bien vestido va el prerromano ese. ¿Los celtas no vivian en poblados, castros y cosas así? Es que me da que este debe vivir en un castillo y tener criados, pajes, criados y algún que otro condado como minimo.

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  24. Precisamente ahora que estaba leyendo el articulo sobre los caballeros puedo leer este otro sobre los torneos, sin duda una actividad gloriosa, que debió ser en extremo divertida a la par de peligrosa, pero el peligro bien valia la pena si con eso la dama que se deseara impresionar veía con sus ojos una liza

    Le envio un caluroso saludo madame

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)