sábado, 27 de marzo de 2010

Bizancio


Bizancio, al igual que Roma, había sido edificada sobre siete colinas. Constantino eligió su emplazamiento por su carácter estratégico, puerta de entrada a Asia. En el siglo VI, con un millón de habitantes, era la ciudad más poblada del mundo. La vida giraba alrededor de la corte, el hipódromo y la iglesia de Santa Sofía.

La corte era una especie de ciudad dentro de la ciudad. En el centro, rodeado de edificios ministeriales y suntuosas villas privadas, se encontraba el Palacio Sagrado, residencia oficial del emperador. Cerca, el palacio de la emperatriz, el lugar más misterioso y de más difícil acceso. Nadie podía entrar sin un permiso especial, y era vigilado día y noche por eunucos armados hasta los dientes. El propio emperador debía hacerse anunciar cuando iba a visitar a su esposa.

Para darle al palacio su carácter sacro, los emperadores habían reunido allí las más preciosas reliquias: el Lignum crucis, la corona de espinas y los huesos de diversos santos, además de los cabellos de Juan Bautista y las sandalias de Jesucristo. Bajo la columna de Constantino se exponían a la veneración de los fieles los panes del milagro. Dudar de la autenticidad de alguna reliquia era considerado un sacrilegio.


La corte era también el cuartel general de la burocracia y el centro comercial más importante del imperio. Sus gineceos albergaban a miles de mujeres dedicadas no sólo a servicios de alcoba, sino a industrias textiles, donde hilaban lana y seda que el Estado importaba y trabajaba en régimen de monopolio. Los emperadores eran hombres de negocios: por ejemplo Juan Vatatzes logró hacer suficiente dinero vendiendo pollos para comprarle a la emperatriz una corona nueva.

El hipódromo era el lugar en el que se celebraban las carreras de carros y se preparaban las conjuras. Los homicidios, los raptos, las palizas estaban a la orden del día entre las dos facciones rivales, Verdes y Azules. La fuerza pública se veía impotente para contener a la afición.

Aunque en la capital hubiera unas 400 iglesias, Santa Sofía, ideada por Justiniano y realizada por Antemio de Tralles, era la residencia oficial del patriarca y el más importante lugar de plegaria. Según el cronista oficial de Justiniano, al verla terminada el emperador exclamó: "¡Salomón, te he superado!".

Los monjes ejercían gran influencia en la sociedad y en las costumbres, y los ermitaños eran especialmente reverenciados. San Daniel, que vivía sobre una columna en la periferia, recibía por orden de Teodosio II un paraguas siempre que estallaba un temporal. También gozaron de gran fama Teodoro Siceota y San Basilio el Menor, el primero por haber pasado en una jaula toda la cuaresma y el segundo por haber instruido a la emperatriz Helena sobre el modo de tener un hijo.


Constantinopla se hallaba bajo el patrocinio de la Virgen. Muchos enfermos acudían a las iglesias para recibir las recetas gratuitas de Cosme y Damián. Cuando un diagnóstico se hacía especialmente difícil se recurría a los astros y a veces se llamaba a consulta a magos y a brujos, aunque la principal misión de éstos era simplemente leer el futuro.

Era una ciudad cosmopolita, crisol de razas, lenguas y costumbres. Eran frecuentes los matrimonios entre distintas razas, que el propio emperador animaba. Justiniano II, por ejemplo, hizo que la hija de un rico e influyente senador se casara con su cocinero negro.

Las casas estaban edificadas según esquemas romanos. Los balcones aparecían al menos a cinco metros sobre el nivel del suelo, y estaban prohibidas las escaleras exteriores. Anchos bulevares con árboles y estatuas de mármol atravesaban el centro de Bizancio.

Imperio Bizantino a mediados del siglo VII

Las cloacas desembocaban directamente en el mar. Como no había cementerios, los cadáveres eran enterrados fuera de las murallas. Sólo los miembros de la familia imperial podían ser sepultados dentro del recinto.

Los eunucos eran de todos los orígenes, aristocrático y burgués. Se los castraba para evitar que sus energías se desviaran del servicio del Estado. Solían someterse por propia voluntad a esta operación, obligatoria para quien quería hacer carrera en la corte y en las altas jerarquías administrativas, eclesiásticas y militares. Se consideraba un privilegio.

El emperador o basileus tenía derecho de vida o muerte sobre todos sus súbditos. Elegido por Dios, del que era lugarteniente en la tierra, era consagrado por el patriarca sobre el púlpito de Santa Sofía. Designaba e investía a los obispos, a los que podía deponer cuando le pareciese. Convocaba los concilios, fijaba los dogmas y modificaba la liturgia. Juez supremo, su tribunal juzgaba en primera instancia y en apelación. Sus caprichos dictaban la moda.


La sucesión al trono no estaba regulada por normas fijas, y el regicidio era algo habitual. En 1058 años, de 107 emperadores sólo 34 murieron de muerte natural, y media docena en la guerra. Los demás abdicaron o fueron degollados.

La divinidad del soberano se manifestaba durante las audiencias cuando, sentado en un trono gigantesco, recibía a los ministros, cortesanos y embajadores extranjeros. El emperador se expresaba por medio de gestos. Nadie hablaba y todos permanecían de pie. A intervalos regulares el basileus desaparecía, levantado en el aire con todo el baldaquín por máquinas invisibles. Cuando reaparecía iba vestido con túnicas nuevas y cada vez más suntuosas. Los que le rendían homenaje hacían tres inclinaciones y besaban sus zapatillas púrpura.

Las órdenes del emperador no se discutían porque en su persona se reunían los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, además del religioso. El senado, desprestigiado, se había convertido en una especie de Consejo de Estado.


En los ministerios de la capital trabajaban decenas de miles de empleados y funcionarios, y la lengua oficial, en los tiempos de Justiniano, era aún el latín, pero después se impuso el griego. El servicio diplomático era excelente. Su mayor preocupación era el estudio de los bárbaros. En un despacho se reunían los informes confidenciales acerca de los pueblos extranjeros. En los colegios y en las universidades griegas los hijos de príncipes Hunos, de emires árabes y khanes tártaros se mezclaban con los de la aristocracia y la alta burguesía bizantina. Para reforzar los vínculos se concertaban también matrimonios.

El ejército era la tercera piedra angular de este Imperio. Diocleciano y Constantino lo habían reformado, creando un ejército fronterizo y un ejército central móvil. Los soldados alistados en el primero eran campesinos. En vez de sueldo recibían tierras para cultivar. El otro ejército dependía directamente del emperador, recibía un sueldo regular y vivía acuartelado en la capital.

Hasta el año 378 la infantería fue la columna vertebral del ejército bizantino. Después del desastre de Adrianópolis, que dio el triunfo a la caballería goda, Teodosio I decidió tener a sueldo un fuerte contingente de jinetes bárbaros, mandados por sus respectivos jefes de tribu. Algunos, ascendidos a generales, comenzaron a hacer y deshacer emperadores.

Rodeada de pueblos invasores, belicosos y hambrientos, Bizancio vivió siempre en pie de guerra. La astucia de sus diplomáticos y la habilidad de sus generales le aseguraron, sin embargo, una larga y brillante vida.

33 comentarios:

  1. Madame, como siempre, magníficamente expuesto. Os imaginais una de esas audiencias hoy dia en La Moncloa?, seria un espectáculo :).
    Feliz día madame.
    Besos.

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  2. Querida Madame, las grandes civilizaciones, tuvieron como base de su organización, el orden social.
    Ud, me ha ilustrado, dejo un saludo afectuoso.

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  3. Oh, precioso, madame, tendría que quedar precioso ese trono que se eleva mediante mecanismos invisibles, y todos matandose a besar las zapatillas purpuras.
    Estoy por organizar una recogida de firmas para volver a poner de moda la etiqueta bizantina. Entre todos podemos!

    Feliz fin de semana, madame Nikkita.

    Bisous

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  4. Muchas gracias, madame abuela.
    Que disfrute de su fin de semana.

    Bisous

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  5. ¡Vaya una entrada guapetona la que hoy nos habéis regalado, señora...! Nada más y nada menos que un paseo por la maravillosa y dorada Constantinopla, por el Cuerno de Oro, valga la redundancia...

    Maravilloso recorrido, doña Diana. Eso sí, todo hay que decirlo, ¡pobres eunucos! ¡Qué fatalidad!:))

    Me han encantado, además, las obras con que habéis ilustrado esta entrega. Casualmente yo actualizaré muy pronto con el mosaico gemelo al de Teodora de Bizancio -quien también será protagonista algún modo- de San Vital de Rávena, el de Justiniano... Por cierto, no sé si sabíais que la maravillosa cúpula original de Santa Sofía se vino al suelo, ¡ay...! Y eso que la alumbró un ingenioso sistema constructivo que la hacía muy, muy ligera... Si es que..., jejeje...

    Madame, encantado me vuelvo a casa.

    Espero que tengáis un excelente sábado.

    A vuestros pies.

    Mil besos, mil.

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  6. No me puedo imaginar la cantidad de pollos que tuvo que vender el emperador Juan Vatatzes para comprar la corona!jajajaja...

    es cierto que tras la batalla de Adrianópilis se dan cuenta que el esquema de ejército se ha quedado totalmente obsoleto y comienza la contratación de mercenarios. ¡ Nada bueno saldrá de aquí!

    Un saludo madame!

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  7. Un imperio que duró siglos... Creo que enlaza con el Bajo Imperio Romano, evidentemente, y llega hasta la invasión otomana, allá en el siglo XV. Vamos, un imperio que dura la friolera de 15 siglos y del que prácticamente no se ha escrito nada si exceptuamos el glorioso imperio de Justiniano y Teodora.

    Por cierto, no hace mucho tiempo leí una novela sobre esta mujer fascinante y me sorprendió el esplendor de Bizancio. Sobre todo las carreras de caballos que se seguían entonces como ahora el fútbol y con fanatismo mayor que en el Imperio Romano.

    Un besito

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  8. Madame,
    qué acertada entrada, pues me encanta la historia de Bizancio. Cuando visité Estambul sólo tuve ojos -al principio- para Santa Sofía.
    Feliz tarde.

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  9. ¡Excelente entrada madame! un resumen excelente de lo que era Bizancio.

    Siempre me ha apasionado la historia de la segunda Roma, la ciudad que toma su nombre del Gran Constantino. Aunque es muy desconocida su historia para el gran público...me ha interesado sobremanera la historia de los emperadores y es que de los basileus nace la teoría del derecho divino de los soberanos después tomada por los Francos y los Otones...

    No hay que olvidar que durante un tiempo no fue además tan claro el dominio de la Iglesia por parte del papa de Roma o del patriarca de Constantinopla, de ahí nace tb la escisión de la Iglesia Ortodoxa.

    Un saludo

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  10. Jiji, don Jose, lo de los eunucos era una pequeña molestia por la que habia que pasar para hacer carrera.

    Lo que debe de saber usted sobre Santa Sofia, monsieur, dadas las circunstancias. Ardo en deseos de que llegue esa entrada que nos promete.

    Feliz tarde de sabado tambien para usted.

    Bisous

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  11. Jijiii, o muy caros eran entonces los pollos o verdaderamente el hombre debia de venderlos al por mayor!
    Que poco glamour para todo un emperador!

    Feliz sabado, monsieur

    Bisous

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  12. Es cierto, madame Carmen, que este imperio es el gran desconocido exceptuando la etapa de Justiniano y Teodora.
    Pero no se, no se crea que me atrae mucho, no. Digamos que no se encuentra entre mis lugares favoritos.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  13. Irreconocible con respecto a la de los primeros tiempos, pero aun en pie, despues de todo.

    Feliz tarde de sabado, madame

    Bisous

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  14. Sí, ellos ya manejaban a la perfeccion lo del origen divino del derecho del emperador. Y se rodeaban de una etiqueta que ni la de los austria! Todo era muy misterioso, muy cerrado.

    Feliz tarde de sabado, monsieur, o casi noche ya.

    Bisous

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  15. Una ciudad excesiva! Me ha gustado lo de los 34 emperadores fallecidos de muerte natural. Posiblemente ellos fueran los primeros sorprendidos.
    Feliz Sábado, Madame

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  16. hola, interesante articulo. personalmente lo que mas me impresiona de esta gran ciudad es su iglesia. que ganas es estar alli y apreciar su gran boveda. gracias madame. disfrute mucho leyendo tu articulo

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  17. Esa iglesia ha sido testigo de paginas apasionantes de la historia a lo largo de los siglos.
    Cuantas cosas podria contarnos!

    Muchas gracias, monsieur, y feliz tarde.

    Bisous

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  18. MONSIEUR XIBELIUSS:

    disculpeme, su comentario aun no habia aparecido cuando respondí a monsieur Antonio.

    La verdad que el porcentaje de muertes naturales era tan escaso que no sé ni cómo se mataban por ser emperador, sabiendo que les aguardaba seguramente otro tanto de lo mismo!

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  19. Uno de los mas grandes Imperios del mundo, sobrevivio la caida del Imperio de Occidente, y durante siglos marco un hito en la historia del mundo, existe un antes y un despues de Constantinopla, al igual que existe un antes y un despues de Roma.

    Borrenla de la historia y se borrara nuestra propia existencia.

    Llegado su fin en manos de los musulmanes, empieza de nuevo la historia.

    El cristianismo re-sintio por primera ves en siglos un verdadero desafio a su poder y las naciones Latinas, se vieron en necesidad de luchar en serio.

    Sin su existencia, la cultura donde estaria, pero y sin su caida donde estaria el mundo tambien ahora.

    Nunca dejaran de maravillarme ni Roma, ni Constantinopla, ni Grecia ni Egipto, ni las demas naciones Mesopotamicas. Para mi son las grandes naciones de la historia humana.

    Gran entrada...!
    Saludos

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  20. Asimov llama a Bizancio EL IMPERIO OLVIDADO porque todavía no hemos entendido todo lo que la civilización occidental le debe a Bizancio

    Te recomiendo que revises a Calínico, un arquimista bizantino que inventó un arma secreta que detuvo la invasión árrabe contra Bizancio y evitó que la Europa actual fuese un reino musulmán. la fórmula de esa arma no ha podido ser repetida, nisiquiera en esta era termonuclear

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  21. Que hermosa entrada has traido hoy madame ,siempre admire las hazañas de Narses (eunuco) y Belisario los famosos generales de Justiniano en sus campañas contra vandalos y ostrogodos ,¿es verdad que entre ellos se llevaban mal ?
    Tambien parte de su arte influyo en la creacion de la catedral de San Basilio en la plaza roja de Moscu.
    Una lastima que hayan tomado mercenarios para sus tropas ,eso significo mucho en su caida .
    Un abrazo madame y buen domingo y que tenga un merecido descanzo

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  22. Madame Amatista, veo que le entusiasma a usted el imperio bizantino. Verdaderamente su caida marcó el fin de una era, de ahi que muchos situen en ese punto el comienzo de la edad moderna.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  23. Caramba, monsieur Ali, me deja usted muy inquieta con el arma del tal calinico.
    Espero que ningun desaprensivo encuentre la formula para volver a construirla!

    Buenas noches

    Bisous

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  24. Eso dicen, monsieur, que se llevaban muy mal. En cuanto a los mercenarios, bueno, en realidad tuvieron mucho que ver con su caída, pero tambien con su supervivencia durante unos siglos cruciales. Fueron un arma de doble filo.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  25. Te ha cundido, vaya articulo mas completo, algunas imágenes me las guarde.

    Bueno como decían, una ciudad rodeada de agua pero ninguna potable y se quedaron agusto dándole solución con el acueducto mas impresionante de la antigüedad.

    Buen Domingo Madame y gracias por la entrada.

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  26. Menudo problema el del agua, monsieur, porque no se habia inventado la coca-cola, y fijese que obra faraonica tuvieron que hacer.

    Feliz domingo tambien para usted, monsieur.

    Bisous

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  27. En efecto. Se llamó FUEGO GRIEGO y consistía en una mezcla que al entrar en contacto con el agua activava una ignición que quemaba las naves en la bahía. Por supuesto, era inútil apagarla con agua. La fórmula estuvo en acción por muchos años, incluso contra Solimán el Magnífico, que pudo tomar a Constantinopla, pero los bizantinos depositarios del secreto por generaciones ya se habían suicidado. Al respecto de esta arma, recomiendo a mi estimada y linda dama que se lea el libro CONSTANTINOPLA de Isaac Asimov Alianza editores. Y modestamente espero estar publicando un libro de cuentos llamado PORTUGAL MAR AFUERA en donde el título que abre la colección es acerca de lo que le dije EL ARMA SECRETA. Dios me va a ayudar a hacerlo y le aviso de inmediato

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  28. Monsieur, que interesante proyecto el suyo! No deje de avisarme, se lo ruego.
    En cuanto a la sugerencia sobre Asimov, tambien se lo agradezco mucho, porque me gustan mucho sus libros de historia. He leido varios suyos, aunque ese que usted me recomienda aún no.

    Feliz tarde de domingo, monsieur

    Bisous

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  29. Interesante y documentada entrada sobre una de las tres grandes civilizaciones de la Edad Media, junto a la occidental cristiana y a la árabe.
    El legado romano se orientaliza en estas tierras.
    Cierto es que siempre estuvo rodeada y amenazada por poderosos enemigos que acechaban en sus fronteras; pero muy bien se le dieron las cosas porque aguantó al derrumbe diez siglos más que el imperio romano de occidente.
    Un saludo.

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  30. Sí, tuvo una larga vida, y fue preciso que acabara por encontrarse con un genio como Mehmed II para que esas murallas cedieran. De otro modo hubiera aguantado aún un poco mas.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  31. Madame:

    Detalle sobre BIzancio que no conocía. Soy Fanático de esta ciudad y de su imperio. En Venezuela, se suele ponerle nombre a las casas. La mía se llamaba "Bizancio", aunque no era de corte clásico.

    Saludos Madame. Me voy a la corte

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  32. Un nombre que sugiere una casa grande, ciertamente!
    Me alegra haberle acertado con el gusto, monsieur.

    Buenas noches

    Bisous

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  33. No creo que Santa Sofía fuera residencia del emperador, aunque sí su iglesia "oficial".

    En relación a su construcción (la de la tercera Santa Sofía, pues hubo dos anteriores: una de madera y otra quemada precisamente en unas revueltas entre facciones del hipódromo (verdes y azules) en época de Justiniano, y terminadas con el asesinato en el hipódromo de 30.000 personas por tropas del propio emperador), fueron 2 sus arquitectos, y junto a Antemio de Tralles, es justo mencionar a Isidoro de Mileto. Como alguien ha mencionado la cúpula original cedió a los pocos años de ser construida, y sustituía por otras más "abombada" con un mejor reparto de pesos. La humanidad tardaría casi 1.000 años en construir una cúpula de dimensiones superiores.

    En relación a la caía de Constantinopla (o la conquista de Estambul, según se mire), ésta sólo fue posible de forma definitiva cuando, a la par que el declive del imperio, surgieron armas lo suficientemente eficaces como para derribar sus tres líneas de murallas. Mehmet II el conquistador instaló una fábrica de cañones a los mismos pies de la muralla del barrio de Gálata / Pera. Sólo así pudo entrar en la ciudad. Aún hoy, la mayor parte de estas murallas siguen en pie.

    En relación a las costumbres (emperadores, enfermos ...) 1.100 años de historia dan para muchas y muy diversas. Generalizar es un poco arriesgado.

    Saludos y enhorabuena por el blog

    M.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)