domingo, 14 de febrero de 2010

Carnaval en la Corte del Rey Sol

 


El carnaval del año 1671 fue celebrado con gran brillantez en la corte de Luis XIV. El rey organizó una mascarada en las Tullerías, una fiesta tan sonada que, según nos aseguran las crónicas de la época, más de 150 damas perdieron “la virginidad con que la naturaleza las había dotado”, y el número de maridos engañados fue tan grande que nadie lo pudo calcular, pues “nadie sabía suficiente aritmética para ello”.

Muchas damas hubieran deseado disfrutar de una mayor libertad en esas fechas, y soñaban con los sorprendentes desórdenes del carnaval italiano. Los embajadores romanos no cesaban de elogiar el impudor de aquellas fiestas en las que los enmascarados, después de haberse bombardeado con confetti, se entregaban a la lujuria en plena calle, en escaleras, umbrales, e incluso, según se cuenta, en los campanarios. Entre esta masa enloquecida algunos individuos, seguros de su impunidad, ajustaban cuentas pendientes matando a un rival.


Estas historias excitaban de tal modo a las damas de la corte que algunas no pudieron resistir la tentación de organizar en sus casas pequeños carnavales italianos en los que se permitían las libertades más extravagantes.

Una de estas damas, madame de Fombourg, cuyo marido estaba ausente con los ejércitos de Su Majestad, aprovechó las circunstancias para mostrarse como la más entusiasta de todas y organizar una fiesta de carnaval por todo lo alto en su casa. Invitó a unos 50 amigos que tenían la consigna de disfrazarse cada uno del sexo opuesto. Cuando los tuvo a todos reunidos en el salón, los animó a dar rienda suelta a sus instintos sin límite ni medida, y a olvidar por unas horas que pertenecían a la especie humana.

—¡Esta noche no seremos más que fieras ardientes y voluptuosas! —les dijo.

Al son de los violines comenzó la fiesta y continuó durante toda la noche hasta adquirir proporciones de gran bacanal. Por la mañana la baronesa, agotada, se durmió desnuda sobre un canapé, con los invitados a su alrededor, acurrucados sobre la alfombra.


Desgraciadamente para ella, en esos momentos se le ocurrió a su marido regresar de su campaña militar sin ser esperado aún. El caballero entró en la habitación y, aunque rudo soldado curtido en mil lances de varias clases, no pudo ocultar que la escena le sorprendió bastante.

Tras la sorpresa vino la reflexión, que fue breve, pues no precisó de mucho tiempo para percatarse de cuál era la magnitud de su deshonra. Empezó a jurar y blasfemar a voz en grito, con tal potencia que despertó a todos los que dormían profundamente tras la extenuación causada por tanto exceso al que se habían estado entregando. Las mujeres corrían a refugiarse tras los muebles y los hombres trataban de huir por las ventanas.

La esposa, mientras tanto, había optado por el tan socorrido desvanecimiento, que solía dar mejores resultados; pero tampoco le sirvió de nada, porque el caballero la hizo volver en sí rápidamente con un par de tortazos.


En la mañana del miércoles de ceniza toda la corte reía a mandíbula batiente al escuchar los detalles relatados por los músicos.

Enfin, queridos míos, ¿qué les voy a contar yo a ustedes? ¡Pues que disfruten del carnaval!

37 comentarios:

  1. Me ha encantado el relato de tan alocada fiesta de Carnaval. De todas formas ya es mala suerte que apareciera justo entonces el marido...

    ¡Feliz carnaval!

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  2. ¡Vaya desenfreno el de la gente noble de la France! ¡Sexo puro y duro, a lo loco y sin protección. Hay que estar muy majaretas o muy reprimidos o las dos cosas a la vez. De todas formas, en el tema de la promiscuidad los vecinos galos siempre han sido adelantados a su tiempo.
    Un saludo, madame.

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  3. Muy divertido. Y me hubiera gustado que no nos ocultara cómo terminó por fin la historia entre la esposa adúltera y el recién llegado marido... En cuanto a los confetti, en realidad de trataba de dulces muy pequeñitos que se arrojaban unos a otros en auténticas "guerras" de dulces. En el XVIII aún eran esas bolitas dulces, porque así lo cuenta Goethe que vivió el Carnaval de Roma. Un abrazo muy fuerte, dama.

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  4. La orgía bajo el antifaz......
    Interesante lo que proponen los cortesanos ;D

    Saludos Madame

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  5. Pues si, madame. Los esposos no deberian llegar nunca en carnaval!

    Buenas noches

    Bisous

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  6. Perdon, madame de Vilches, pensé que estaba en este.

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  7. Bueno, jiji, comprenderá que no era lo mas habitual, ni siquiera en carnaval. Pero claro, siempre hay quien se pasa en todo. Aunque a la señora le salio el tiro por la culata.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  8. Ay, madame Isabel, muchas gracias por el interesante dato del confetti! Claro, de ahi el nombre. Muy curioso, madame, me ha agradado mucho saberlo.

    Buenas noches

    Bisous

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  9. Monsieur Manuel, estos dias habra nuevas ocasiones de ocultarse tras un antifaz. Lo digo por ustedes, porque yo como comprenderan soy todo el año la dame masquee!

    Buenas noches

    Bisous

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  10. Divertísima y lasciva historia que imagino pasaría en muchos carnavales... y en otras reuniones sin antifaz.

    Qué pena que el marido no llegara antes y se uniera al fiestón...

    Un placer mujer.

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  11. Pues no se si no llegaria algo cansado para tanta juerga, jiji, pero desde luego a su esposa le hubiera ido mejor.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  12. La Dame Masquée...

    Ayyyyy, menuda bacanal organizó madame de Fombourg... Aquello debió ser algo alucinante, jeje. Y alucinante debió ser la cara que se le quedó a su esposo al ver tamaña orgia en su propia casa. Menudo show digno de un película erótica. Que tiempos...

    A sus pies.

    Bisous

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  13. Vaya madame, que mala suerte la de madame de Fombourg, en qué momento se le ocurre al marido volver.... menuda excusa para organizar una orgía con la celebración del carnaval.
    Feliz noche, madame. Espero que esté yendo todo bien.
    Besos.

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  14. De todos modos, no se cómo la mujer esperaba mantener en secreto algo asi, con tantos invitados y musicos de lengua suelta. Me temo que el marido se hubiera enterado igualmente, pero claro, asi tuvo que ser especialmente doloroso.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  15. De momento todo bien, madame, muchas gracias. El jueves sera la prueba de fuego. Ya tengo ganas de que llegue el proximo fin de semana :)

    Buenas noches

    Bisous

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  16. ¡Pedazo de fiestón! Este viejo soldado tendría que haberse unido -quizás no lo hizo por llegar demasiado tarde.
    Feliz carnaval, madame

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  17. Que historia tan amena ¿es cierta?. No me gustaría a mí estar en esos momentos en la piel de madame de Fombourg (me refiero al momento en que llegó el marido).

    Y es que el Carnaval incita a la carne.

    Un abrazo

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  18. Increibles fiestas las que organizaban las damas de la época, esos niveles de bacanalismo no se ven nisiquiera en el mismisimo s.XXI.

    Un saludo

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  19. Monsieur, debia de llegar reventado el hombre de tanto combatir. Seguro que hubiera preferido un dia de descanso antes de ponerse a celebrar el carnaval. Pero bueno, ya lo celebró su esposa por los dos.

    Feliz comienzo de semana, monsieur

    Bisous

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  20. Quien sabe, madame. La imaginacion se apodera a veces de los cronistas. Pero sin duda, aunque despues lo exagerasen, algo de eso debio de haber. Supongo que la señora organizo una buena fiesta y el marido a su regreso terminó por enterarse, aunque francamente me cuesta creer que fuera en circunstancias tan dramaticas e inmediatas.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  21. Uy, sí que se ven, si, monsieur Carolus, y sin necesidad de que sea carnaval, jiji. Con el cruising, los locales de cambio de parejas y demas, vamos servidos.
    Pero si en estos tiempos siempre es carnaval!

    Feliz comienzo de semana, monsieur

    Bisous

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  22. Fíjese que acababa de comentar en el blog de Xibeliuss que el carnaval no era mi fiesta, pero tras leer esta entrada me estoy replanteando seriamente mi posicionamiento al respecto.

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  23. Jiji, es la mia favorita, monsieur, aunque este año toca perdermela, que le vamos a hacer.
    Si es que el menu en carnaval es amplio. Cada cual elige.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  24. No digamos ya el poco morbo que tiene que quizás acabes liado con una lechuga gigante o un rollo de papel higiénico, que hay cada disfraz.
    Fantástica la entrada.

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  25. Ay, si, monsieur, delicioso, usted sí que sabe!
    Lo malo es cuando te lo tienen que contar todo al dia siguiente, porque no te acuerdas de lo bien que lo pasaste. Pero bueno, controlando eso lo demas perfecto.

    Pues nada, monsieur, que siga el carnaval. Pero me parece que hace un poco de frio para que salga usted de gladiador. Irá mas bien de emperador abrigao, supongo.

    Feliz dia

    Bisous

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  26. Creo que se trata de las famosas fiestas Dionisiacas. Parece que esto de las fiestas viene desde hace rato!

    Buen post!

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  27. Cuanta puta verbenera, anda suelta en los palacios eléctricos.

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  28. Desde luego, monsieur Alejandro, las fiestas se inventaron pronto!
    Que no decaigan!
    Siga usted disfrutando de los carnavales, monsieur.

    Bisous

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  29. Si no le importa, monsieur Pedro, en mi opinion andaban sueltos aproximadamente tantos putos como putas.

    Buenas tardes

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  30. Esa sí que era una buena forma de impregnarse hasta el tuétano de Don Carnal. Ya vendría después Doña Cuaresma con el palo y tentetieso, jejej

    Pero, eso la verdad, que no me suena raro. Sin ir mas lejos las bacanales griegas y romanas se basaban en lo mismo, drogas incluídas, para llegar a una íntima y plena comunión con el dios. Si no es lo mismo esto poco le falta.

    Un besito, madame

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  31. Madame, me quedo sin palabras... Conforme empezaba a leer se me iba viniendo a la cabeza la idea de que igual habría sido lo suyo vivir en aquellos tiempos, entre otras cosas, para asistir, dadas las circunstancias, a una de estas juegas... Eso sí, no jugando el papel astado, ejem... Pero conforme avanzaba en la lectura he de confesaros humildemente que me ha ido dando un pelín de miedo... Qué le vamos a hacer, uno es así de pazguato...

    En fin, tremenda entrada la de hoy, madame..., muy movidita, jejeje...

    Tened una muy feliz velada... Y abrigaos...

    Mil besos, mil...

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  32. Pues si, madame, yo creo que en toda epoca se ha aprovechado para hacer alguna fiestecita asi, jiji. El que quiera, claro!

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  33. jiji, imaginese yo que soy la dame masquee todo el año! Pero no, la verdad que mis carnavales no eran tan impudicos, monsieur. Madame de Fombourg se pasó de la raya.

    Feliz carnaval, don Jose

    Bisous

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  34. cuanto lamento Madame haber perdido mi pase,debe haber sido, tan divertido¡¡¡¡
    este si que es un relato encantadorrrr, pobre esposo, yo que él regreso, y toco el timbre antes de entrar
    cariños Madame

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  35. ¿Y de los músicos nadie se acuerda? Porque estar ahí, tocando chaconas y gavotas, cuando desearían estar tocando...

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  36. Madame, no se preocupe, que ya sabe usted que en la corte siempre hay fiesta. Ya llegara para otra!

    Feliz dia

    Bisous

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  37. Bueno bueno, monsieur, no sabemos a partir de que hora comenzaron a tocar otros instrumentos, jiji.
    Seguro que tambien estaban invitados, ya puestos.

    Feliz tarde

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)