martes, 15 de diciembre de 2009

Alarico II, Rey de los Godos

Sello de Alarico II


En diciembre de 484 el godo Eurico había trasladado su corte a Arles, en la soleada Provenza. Era el monarca más poderoso de Occidente. Ya residiera en Burdeos, Barcelona, Tolosa o Arles, en torno a él se apiñaba un curioso cuerpo diplomático formado por piratas sajones, borgoñones de gigantesca estatura, rudos francos y refinados embajadores de Constantinopla, Ravena o Persia.

En su corte, el lujo y la suntuosidad de las fiestas y banquetes dejaban estupefactos a los visitantes. Allí pasaba sus horas en dulce molicie el príncipe Alarico, el cual era la desesperación de su padre. Isidoro de Sevilla cuenta que durante su juventud Alarico no hizo otra cosa que “llevar una vida ociosa y pasar el tiempo en comilonas”. Una de sus concubinas, llamada Arcaagna, le había dado ya un hijo, Gesaleico. A fin de cuentas, aunque eran monógamos, el adulterio sólo era castigado en las mujeres. No obstante, los hijos habidos de concubinas eran considerados ilegítimos.


Y allí en la corte de Eurico brillaba entre todos la hermosa reina Ragnagilda, sobre cuya belleza ha llegado hasta nosotros un poema encargado por un acaudalado galorromano llamado Evodio. Éste buscaba el modo de ganarse el favor del rey y decidió recurrir a Ragnagilda. A tal fin encargó a un orfebre una gran copa de plata labrada, en forma de concha con asas, y luego pidió a su amigo el poeta Sidonio Apolinar que le escribiera una dedicatoria para grabarla en el vaso:

La concha en la que el horrible Tritón pasea a Venus Apenas iguala a esta bella albornía. Inclina sobre ella tu Majestad soberana y recibe, Poderosa patrona, este humilde presente. Dígnate acoger con bondad a tu cliente Evodio: Haciéndole grande, tú misma te encumbrarás. Que tú, cuyo padre, suegro y marido se han sentado En su regio trono, veas también a tu hijo reinar a la muerte de su padre. ¡Dichoso licor que, encerrado en este metal refulgente, logrará acariciar los labios aún más tersos de la reina! Cuando ella se digne acercar su rostro a esta copa, Será el reflejo de su belleza el que dará brillo a su plata.

Eurico murió en Arles aquel mismo invierno del año 484. Le sucedió su hijo, que reinó como Alarico II. El nuevo rey no pensaba complicarse la existencia con ambiciosas y duras campañas, sino vivir a sus anchas. Lo consiguió bastante bien durante los primeros años, hasta que Clodoveo, rey de los francos, manifestó ciertas apetencias territoriales sobre las ricas provincias que los visigodos poseían allende los Pirineos.

Moneda de Alarico II

Alarico, preocupado, comprendió que debía iniciar los preparativos de guerra, pero el ejército visigodo llevaba demasiados años sin combatir. Una embajada del rey ostrogodo Teodorico vino entonces en su ayuda, proponiéndole una alianza que habría de sellarse con el matrimonio entre el propio Alarico y Teudigota, hija natural de Teodorico.

El ostrogodo, como rey de Italia, se sentía heredero de la dignidad imperial e intentaba construir una especie de imperio familiar. Así, en el espacio de pocos años casó a Teudigota con Alarico, a su otra hija Ostgoda con Segismundo, rey de Borgoña; a su hermana Amalafreda con Trasimundo, rey de los vándalos, mientras que él mismo desposó a Audefledas, hermana de Clodoveo. De ese modo Alarico se convertía en sobrino de Clodoveo, por lo que pensó que éste ya no se atrevería a atacarlo.

Se equivocaba. El franco no se ablandó, y Alarico comenzó a pensar en serio en la guerra.

—¡Ni Atila fue capaz de amedrentar a los visigodos! —exclamó ante el consejo de ancianos.

Bautismo de Clodoveo

Como había gastado el tesoro real en banquetes y concubinas, hubo de procurarse recursos acuñando moneda de baja ley. Luego movilizó a todos los varones capaces de llevar armas. Un día llegó a la corte una embajada del rey ostrogodo pidiendo un poco de serenidad:

Aunque es cierto que, en caso de guerra, podrás confiar en la ayuda de tus muchos parientes, y también en el vigor de tu misma nación visigoda, que supo vencer y amedrentar al poderoso rey Atila, sin embargo, bien sabes que el mejor acero pierde su filo en la ociosidad y no es prudente exponer las tropas a una guerra después de tan larga falta de ejercicio… Espera, pues, que vayan mis embajadores al rey de los francos…

Las gestiones de Teodorico lograron aplazar el conflicto. Incluso hubo un pacífico encuentro entre los dos reyes enfrentados en una isla del Loira, cerca de Amboise, y llegaron a una especie de concordia.

Alarico agradeció a Teodorico sus servicios dándole un nieto al que, en honor a la familia Amala a la que pertenecía el ostrogodo, llamó Amalarico.

Breviario de Alarico o Lex Romana Visigothorum

Pero esto no significó la paz, porque el principal enemigo de los visigodos, arrianos, era el clero católico, deseoso de un príncipe de su religión. Clodoveo lo era, y no cesaban de incitarlo a tomar posesión de sus ciudades.

El rey franco sólo esperaba un pretexto que le permitiera justificarse ante Teodorico, y la suerte se lo procuró pronto: su embajador en la corte visigoda sufrió un accidente. Hospedado en un piso viejo y endeble, se hundió la tarima y cayó entre los escombros rompiéndose un brazo. Clodoveo lo consideró una provocación y rompió las hostilidades.

En el campo de batalla el ejército godo, sorprendido y desentrenado, fue totalmente deshecho en Vouillé, junto a Poitiers. Alarico murió en el combate. Era el año 507.


28 comentarios:

  1. Pobre Alarico... si el solo quería pegarse la vida padre ... en cuanto a los francos menuda escusa se buscaron ... si es que cuando se trata de armar follón cualquier pretexto sirve...

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  2. Buena entrada nos trae hoy, de bárbaros y visigodos.
    Las lecciones de la historia: los reyes deben tener vocación de reyes, no dedicarse sólo a la buena vida, porque después pasa lo que pasa: todo el mundo se relaja y el enemigo vecino aprovecha la debilidad para hacer de las suyas ante un contrario desentrenado y desmotivado.
    Un saludo, madame.

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  3. Me gustó conocer más sobre los visigodos, civilización casi inexistente entre mis conocimientos históricos. Aunque lo de darse la vida padre los reyes creo que se ha mantenido durante siglos y luego pasa lo que pasa.

    Lindo martes cielo.
    Besines.

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  4. Estupenda lección de historia de nuevo madame.
    Un rey "vividor" y el clero católico "echando leña al fuego", los ingredientes perfectos para que estalle el conflicto.
    Feliz dia madame.
    Besos

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  5. Si, la verdad es que no colaba mucho, pero bueno, Clodoveo tenia ese caracter y esa ambicion.

    Feliz martes, monsieur

    Bisous

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  6. No se, no se si no seran casi mas peligrosos los Clodoveos demasiado activos y belicosos. Supongo que una vez mas en el termino medio estaría la virtud.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  7. Pues no eran tiempos en los que conviniera mucho eso de la vida padre, madame: ya ve que al final a el le costó la vida.

    Feliz martes, madame

    Bisous

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  8. Y eso que Clodoveo no necesitaba que lo empujaran mucho, porque era como era.
    De todos modos los godos continuaron aferrados a su arrianismo durante un siglo aún.

    Feliz martes, madame

    Bisous

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  9. No le siervieron de nada las alianzas familiares ni la dilacion, al final solo se dio un poco mas de tiempo de vida.

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  10. Mala suerte que le tocara enfrente Clodoveo, madame.

    Feliz tarde

    Bisous

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  11. Clodoveo, homo astutissimus, como le llaman en las crónicas... Dicen los historiadores que en Vouillé, en el curso de una sola jornada, se desmanteló el reino visigodo de las Galias, naciendo, por herencia, el hispánico. Y dos siglos más tarde, otro tanto de lo mismo, en Guadalete. Estos godos se lo jugaban siempre todo a cara o cruz...

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  12. Es que se les venia todo encima, monsieur. A otros nadie iba a tocarles las narices, pero a ellos les tocó bregar hasta con Atila, y claro, en esas circunstancias tarde o temprano se produce la debacle. Ni Roma se sostiene indefinidamente.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  13. Uno que sólo quería vivir alegremente y el otro con ganas de guerra, pues era de esperar que acabara mal la cosa para Alarico

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  14. Ay, Alaríco, llamado a otra vida, sin duda.
    De eterno príncipe heredero, por ejemplo.
    Saludos, Madame.

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  15. Si, madame, le aguaron la fiesta al pobre, con el poco ardor guerrero que tenia. Que le vamos a hacer.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  16. Si, con lo a sus anchas que estaba el en la corte de su padre, con sus banquetes y sus concubinas, y tuvo que irse a la guerra. Si es que no puede ser.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  17. Madame:
    Definitivamente la vida de la corte conlleva intrigas y peleas de poder.....

    Estoy algo disperso Madame. Tengo visitas. Saludos

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  18. Es una vida arriesgada, monsieur.
    Sea usted un buen anfitrion, pues, y atienda a sus visitas.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  19. Admirable madame: la molicie ablanda los corazones y debilita las voluntades, pero mi afán por curiosear en su trabajo nunca se acaba.

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  20. Eso espero, monsieur, no vaya a acabar por encontrarme sola aqui, contando batallitas!

    Buenas noches, monsieur Andres

    Bisous

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  21. Madame:
    Observo aquí que en aquel entonces no solo era difícil ser rey, si no también ser buen pariente. Sin embargo aunque esto paso hace mucho tiempo, hoy por hoy, esta es la historia de muchas familias que se acechan esperando a que alguna tarima floja ceda y que algun brazo se rompa para romper el dique de odios ancestrales y que así la mecha se prenda. Un lujo vuestro relato. No dejo de recomendar este blog

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  22. Desde luego, monsieur, cuando la ambicion anda de por medio, no hay parentesco que valga. No hay mas que ver que ahora se siguen matando por una herencia, y ni comparacion con cuanto estaba en juego entonces.

    Buenas noches, monsieur, y muchas gracias.

    Bisous

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  23. Enhorabuena, muy interesante navegar en los incios de la historia de Europa, cuando estaban formàandose las que después serìan las grandes naciones de occidente.

    Un saludo

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  24. Madre mía, Madame, cómo se complicaban la vida estos godos! Y luego nos quejamos de la nuestra!
    Bisous!

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  25. Asi es, monsieur, la historia de los godos es una de mis curiosidades. Me parece una epoca muy interesante tambien.

    Feliz dia

    Bisous

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  26. Ya ve, madame, siempre metidos en batallitas. Pero no cante usted victoria, que nunca hemos conocido muchos años consecutivos de reposo.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  27. SUEVOS y ALANOS: Ahora comprendo el motivo por el cual los asrurianos, gallegos y ortugueses hablan casi en mismo "idioma". Los vascos se subirian a lo alto de las montanas hasta que llegaron los moros.

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  28. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)