domingo, 15 de noviembre de 2009

Los espectáculos romanos


Los espectáculos constituían uno de los rasgos más importantes y característicos de la vida romana, de la que ocupaban, según un calendario del siglo IV, 176 días al año. Muchos provenían de la República, y otros fueron añadiéndose por iniciativa de los emperadores. Además se celebraban espectáculos extraordinarios en ocasiones tales como los aniversarios o los triunfos. Junto con las distribuciones gratuitas de alimentos, eran el modo más común de ganarse la simpatía de la plebe y desviar su atención de las cuestiones gubernamentales: panem et circenses, pan y circo.


La organización de tales eventos entrañaba muchas dificultades. Uno de ellos era el de hacerse con animales y amaestrarlos. Los emperadores establecieron un monopolio para la caza y posesión de elefantes e instalaron un parque de elefantes en Laurento, cerca de Roma. A este respecto hay una anécdota de Plutarco, que cuenta que en un espectáculo en Roma, en el que también vio actuar a perros, un elefante falló una acrobacia en una actuación y fue visto a la noche siguiente ensayando por su cuenta.



Además los emperadores mantuvieron escuelas de gladiadores en Roma y más tarde en otros lugares, como habían hecho ciertos personajes destacados durante la República. Tenían especial cuidado en escoger a los más hábiles. Por ejemplo, tras el aplastamiento de la revuelta judía del 66 al 70 se seleccionó a los 600 prisioneros más capaces, que fueron embarcados hacia Roma para que murieran en la arena.


En los siglos II y III los emperadores formaron también una compañía de los pantomimi o bailarines. Los que no lograban éxito en Roma eran enviados de gira por Italia y las provincias.


La tradición de los espectáculos imperiales culminó en el 174 con el gran triunfo celebrado por Aureliano por la derrota de Palmira; después del desfile triunfal, que no sólo comprendía cautivos y botín, sino cientos de animales (tigres, alces, jirafas) y 800 parejas de gladiadores, hubo espectáculos, sesiones de teatro, carreras, partidas de caza de animales salvajes, combates de gladiadores y un simulacro de batalla naval.



Las celebraciones imperiales iban a menudo acompañadas de cenas para toda la población, que unas veces se servía cuando ésta se hallaba en los asientos del teatro o del circo, y otras se preparaban fuera, en diferentes puntos de la ciudad; en estas ocasiones el emperador solía atender personalmente a los miembros de los estamentos ecuestre y senatorial. En otras ocasiones el emperador podía arrojar a diestro y siniestro entre la multitud unas monedas llamadas missilia, que daban derecho al que las poseía a dádivas de diversas clases.


Nerón repartió de este modo pájaros, comestibles, boletos para la distribución de trigo, trajes, joyas, cuadros, esclavos, ganado, animales amaestrados, y, finalmente, barcos, bloques de viviendas y parcelas de tierra. Heliogábalo (218-222) distribuyó oro y plata, comida, trajes, camellos, asnos, ganado y venados.


En Emérita Augusta (actual Mérida, España) los espectáculos eran anunciados en carteles realizados en colores rojo y negro que se distribuían por toda la ciudad, y en los intervalos entre carreras también se arrojaban missilia o sparsiones.




Bibliografía:

El Imperio Romano y sus pueblos limítrofes – Fergus Millar

29 comentarios:

  1. Sin duda una buena manera de mantener a la gente contenta y ocupada para que no moleste.

    ResponderEliminar
  2. ..(.)""(.)...
    ...( ’o’, )...
    ...(),♥,.()..
    ...(_)-(_)...

    BUENAS NOCHES AMIGA VAYA QUE ERAN SANGUINARIOS Y DISFRUTABAN VIENDO MORIR Y SER TORTURADA LA GENTE, COMOSE DIVERTIAN JEJE
    QUE TENGAS UN BUEN DOMINGO
    TE DEJO UN GRAN ABRAZO
    TU AMIGOO CHRISSSSSSSSSSSSS

    ResponderEliminar
  3. Siempre interesante!

    Saludos Madame.

    ResponderEliminar
  4. Original forma de mantener al pueblo contento y a raya, Madame.
    Yo, para que mis hijos se porten bien, a veces les doy una chuche, o les llevo a divertirse al parque.

    Uy, a ver si voy a tener algo de emperador romano...

    Un interesantísimo post, como siempre, Madame.

    Feliz domingo.

    ResponderEliminar
  5. Roma se convirtió en una ciudad muy poblada. Había mucho menesteroso sin ocupación. Era necesario para mantener contenta a la gente organizar de vez en cuando este tipo de actos en anfiteatros, circos y demás..."panem et cirquenses". Era una manera de asegurar el orden público y de tener amaestrada a la gente, como ahora con el botellón, los toros y el fútbol.
    No hemos cambiado tanto. Seguimos siendo romanos. Sigue habiendo espectáculos de masas, a veces sangrientos, con gamberros peleándose por los colores de su equipo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Me estaba acordando de Astérix y de esa viñeta donde uno de los esclavos del circo comentaba que las fieras tenían mucha hambre porque sólo las alimentaban con yogures, jjejej.

    Parecen lejanas estas fiestas y a la vez tan cercanas... Como dice Cayetano ahora tenemos el fútbol y los toros, que al fin y al cabo cumplen la misma función: distraer al personal de otros problemas más graves. Buena estratagema política. Si es que, al fin y al cabo, no cambiamos tanto.

    Un beso

    ResponderEliminar
  7. Una de las primeras lecciones de populismo, sin duda, madame.

    Feliz domingo

    Bisous

    ResponderEliminar
  8. Bueno, no estamos tan lejos de ellos, pienso yo, monsieur. Ahora la gente aun se divierte viendo a gente pelearse, en el boxeo y demas, aunque por fortuna los combates ya no son a muerte.

    Feliz dia, monsieur Chris

    Bisous

    ResponderEliminar
  9. Muchas gracias por su visita, madame.

    Feliz dia

    Bisous

    ResponderEliminar
  10. Uy, monsieur, solo le falta arrojarlos a los leones cuando se portan mal! Espero que no se despierte en usted ese lado del emperador!

    Feliz dia

    Bisous

    ResponderEliminar
  11. Es verdad que somos romanos, monsieur Cayetano.
    Verá, cuando estudio civilizaciones antiguas me atraen y me fascinan generalmente por ese toque misterioso tan alejado de nosotros y de nuestros tiempos. Sin embargo, cuando me encuentro con los romanos, me quedo con la boca abierta pensando eso de "somos romanos". Es asombroso.

    Feliz domingo, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  12. Ay, madame, Asterix, jiji, me encantan esos comics! Me han entrado ganas de releerlos!

    Feliz domingo, madame Carmen

    Bisous

    ResponderEliminar
  13. Buenas Tardes Madame:

    Siempre he visto a los espectáculos romanos como la ocultación de fracaso de los emperadores. No se durante cual emperador tuvieron su apogeo, pero fueron el desaguadero de las criticas que la población podía tener sobre el imperio. Pan y Circo que se acompañaba de premios y rifas.

    Como siempre Madame su información me induce a completarla, solo que a veces no se consigue tan amena como la que ofrece Ud

    Gracias Madame por su comentario en mi rincón.
    Saludos y feliz semana

    ResponderEliminar
  14. Buena forma de entretener y manipular al pueblo madame, a la vez que los propios dirigentes se divertían. La anécdota de Plutarco se pasa un pelín de fantasiosa, me parece :-).
    Feliz tarde.
    Besos

    ResponderEliminar
  15. Yo creo que esos juegos eran como el "soma" de Un mundo feliz. Algo asi. En cuanto se acababan, la gente despertaba a los problemas, y no era conveniente.

    Feliz tarde de domingo, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  16. Jijiji, madame Nikkita, vaya usted a saber qué habría bebido Plutarco aquel día, pero desde luego no resulta verosimil, no.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  17. El ambiente de esos juegos debió ser brutal¡ Brutal.

    Al fin y al cabo, aún en nuestros días, se hacen pasiones vivientes, penitencias sangrientas y demás espectáculos sin que nadie (o muy pocos) se eche las manos a la cabeza.

    Estoy de acuerdo con usted en que este tipo de juegos "populares" son un soma...

    Un saludo, Madame

    ResponderEliminar
  18. Madame,
    este tema es uno de los que más me gusta explicar a mis alumnos de 1º ESO, lleno de anécdotas y detalles que hacen más jugosa la Historia...
    Feliz noche.

    ResponderEliminar
  19. La diferencia supongo que esta en que en aquel tiempo les obligaban a matar o morir en la arena para servir de espectaculo, con pocas alternativas en realidad. Terrible destino, desde mi punto de vista. Aunque ellos debian de percibirlo de otro modo.

    Buenas noches, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  20. No me sorprende, madame. resulta un tema muy gratificante, y seguro que tambien es de los favoritos entre sus alumnos.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  21. Y pensar Madame que en la actualidad también se suelen organizar ciertos entretenimientos para mantener distraída a la gente, y que no cuestione mucho, jajaja.

    Debe haber sido genial presenciar los grandes banquetes romanos!.

    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
  22. Quisiera agregar algo más a una parte de mi comentario :)

    "Y pensar Madame que en la actualidad también se suelen organizar ciertos entretenimientos para mantener distraída a la gente, y que no cuestione mucho, jajaja". Sin embargo, no vamos tampoco a despreciar las diversiones por ese simple hecho, podemos divertirnos como mejor nos parezca (sin que tenga que haber violencia REAL de por medio) pero a la vez teniendo los ojos bien abiertos a lo que ocurre a nuestro alrededor :)

    ResponderEliminar
  23. Por supuesto, madame. Nunca renunciariamos a espectaculos como son el teatro, o el ballet, por ejemplo. No por acudir a esos eventos vamos a cegarnos a todo lo demas. En cuanto a los violentos, si dos personas libremente deciden darse golpes porque les gusta, y si a otros les gusta ver cómo lo hacen,no tengo nada que objetar. Como mucho enarcare las cejas con perplejidad. El problema es que a esos pobres gladiadores no les dejaban mucha eleccion, y a la gente no le importaba.

    Buenas noches, madame Atenea

    Bisous

    ResponderEliminar
  24. Antes que nada y puesto que es lo primero que he visto y me ha gustado mucho: preciosa la imagen que abre su artículo, Madame.

    Comparto lo ya dicho en cuanto a que no hemos cambiado tanto en plan masa borreguil.

    Interesante el tema y que da mucho de sí, pues a pesar de las películas de romanos, la historia de los idem suele ser bastante desconocida.

    Musus.

    ResponderEliminar
  25. ¿No me arrojará nunca vuesa merced una pequeñita missilia que me haga acreedor al derecho de una porcioncita de su corazón desdeñoso hacia mí? Cada vez que trata la historia de Roma sabe que me destroza un poco más el corazón. Sobre todo si menciona a mi odiado rival Heliogábalo. Nada detesto más que oírlo pronunciar en sus labios. Sé que no debería sentir celos de él, porque se inclinaba por los hombres, lo que pasa es que la sola idea de que ocupe un momento de su mente no puedo soportarlo. ¿También me va a arrebatar lo que más amo en este imperio corrupto, la única flor que sobresale entre tanto estiércol como habita en Roma?

    ResponderEliminar
  26. Mira que les gustaba la sangre... aunque como se comenta más arriba tampoco hemos cambiado mucho, cuando alguien va a una carrera de coches o motos, por poner un ejemplo, siempre lo más comentado y lo que más "mola" es ver un accidente.

    ResponderEliminar
  27. Sí, madame Chesana, frecuentemente nos conformamos con las peliculas y luego vienen las sorpresas al ir descubriendo la verdadera historia, que no suele tener mucho que ver con el fantasioso Hollywood.

    Feliz lunes, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  28. No, monsieur, no, ni mucho menos, no se inquiete usted por Heliogabalo: en realidad fue mi secretario quien se ocupó de ese parrafo, para no mancharme yo con el nombre de su rival.

    Pero ademas, si se inclinaba por los hombres, bien inofensivo le ha de resultar, sí.

    Feliz lunes, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  29. Ay, monsieur, no me diga eso!
    Como se puede asistir a un evento así esperando ver un accidente? Es demasiado. Tantos siglos de filosofias no han servido para hacer pasar a la humanidad por el tamiz de la civilizacion.

    Feliz lunes, monsieur Jose Luis

    Bisous

    ResponderEliminar

"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)