domingo, 8 de noviembre de 2009

La corte de Abderramán II

Alcázar de Córdoba

De las fuentes literarias árabes podemos obtener una descripción muy detallada de la figura del emir Abd al-Rahman II (o Abderramán) (790-852), gobernante de gran inteligencia, buen constructor y esteta e imitador de la cultura del califato de Bagdad. Según Ibn Idhari era alto, moreno, de ojos grandes y negros, la nariz aquilina, los párpados morenos y larga barba; hacía mucho uso del henné [la henna] y del ketem.


En el primer año de su reinado, en el 822, acogió con placer en Córdoba al famoso poeta y músico Ziryab, que había sido desterrado de Bagdad. Ziryab aportó una serie de conocimientos sobre cocina oriental, perfume, cosméticos y tejidos de seda. En su calidad de consejero del emir en cuestiones culturales, introdujo también las formas protocolarias orientales, según las cuales sólo sus súbditos principales podían ver al soberano. Su influencia fue decisiva en la introducción de la cristalería en sustitución de los vasos de oro y plata que se habían empleado anteriormente en los grandes banquetes oficiales. Fue él también el que estableció un orden determinado en los menús: sopa, seguida luego de la carne, y finalmente los dulces. Su estilo poético y musical marcó la tónica artística en Córdoba durante treinta y cinco años, hasta su muerte en 857, y en su calidad de confidente del emir tuvo el derecho de acceso a las estancias reales a través de un pasadizo secreto.



Probablemente la figura política de más relieve en la corte de Abd al-Rahman II fue el eunuco hispano-musulmán Abul Fath Nasr (o Naser), que había jugado un destacado papel en la defensa de Sevilla contra los vikingos en el año 844. Nasr llegó a ser el jefe de toda la administración de palacio y el hombre cuya opinión era fundamental para todo aquel que quisiera influir directamente sobre el emir.


La tercera figura clave fue la amante favorita del emir, Tarub, a la que dirigía poemas halagadores, aunque no muy imaginativos. Era muy inclinado a las mujeres, pero nunca tomaba a ninguna que no fuese virgen aunque superase en hermosura y excelencia a las mujeres de su época. Tenía por lo menos otras seis concubinas, que ejercían cierta influencia personal sobre él además de darle hijos. A todas hacía espléndidos regalos; a una de ellas le obsequió el fabuloso collar de perlas llamado el Dragón, que había pertenecido a Zobeida, la esposa de Harum-al-Rashid. Pero parece ser que Tarub gozaba de una ascendencia especial, aunque no consiguió convencerle para que transmitiera la herencia del trono a su hijo Abdallah, en vez de a Mohamed, un príncipe de más edad nacido de otra madre. Desesperada, intentó, de acuerdo con Nasr, envenenar al emir y al heredero.


Abderramán fue prevenido a tiempo y obligó a Nasr a beber ante toda la corte el veneno que el valido le había ofrecido como una supuesta bebida medicinal. Según las crónicas árabes, Tarub no sufrió ningún castigo, y de hecho volvió a intentar sin éxito obtener la sucesión para su hijo durante los últimos momentos de la larga enfermedad del emir.



La sucesión en el emirato era hereditaria, pero la primogenitura no era imprescindible. El emir intentaba, en principio, disponer la sucesión del más capaz de sus hijos, aunque ese tipo de decisiones se veía dificultado en gran medida por las prácticas poligámicas. La ley islámica autorizaba a cada hombre a tener cuatro esposas y todas las concubinas que le permitiera su nivel económico. La mayor parte de los emires tenían varias docenas de hijos de diferentes madres. Abderramán II, en concreto, parece que tuvo 87. Una gran parte de la energía de los visires se iba en aplacar o explotar las fuertes rivalidades internas de tipo familiar, y los eunucos llegaron a ser muy importantes como espías, guardianes e intermediarios en esta política de harén.


Una cuarta personalidad de gran influencia durante los primeros años de su reinado fue el teólogo ortodoxo Yahya ibn Yahya. Todos los nombramientos de jueces y de consejeros religiosos tenían que pasar por su aprobación. El hecho de que el poder político y el religioso fueran absolutos contribuyó a la existencia de prácticas políticas arbitrarias e incluso crueles.


En todo el tiempo que duró el emirato (756-929) apenas transcurrieron veinte años sin una revuelta militar de importancia, motivadas generalmente por la tensión existente entre los nativos hispanos y los árabes.


El romance fue la lengua familiar incluso de la mayor parte de la población islamizada. Aunque en Córdoba fue descendiendo el número de cristianos, los que quedaban eran en su mayor parte comerciantes y artesanos, lo cual les confería una influencia mayor de la que cabía esperar por su número. Cristianos e hispano-musulmanes hicieron causa común en el intento de resistir al proceso de orientalización, tanto cultural como política.




Bibliografía:

Introducción a la España medieval – Gabriel Jackson


30 comentarios:

  1. Bonita entrada para el domingo madame. Que seria de nosotros sin el rico legado que nos dejaron aquellos emiratos y califatos de Al-Andalus. Abderraman aportó mucho durante su reinado, llevando a Córdoba además a muchos de los mejores sabios y poetas de la época.
    Feliz Dia.
    Besos

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  2. Asi es, madame. Cordoba fue un importante centro cultural durante su epoca. Que bueno seria poder darse una vueltecita en la maquina del tiempo.

    Feliz domingo

    Bisous

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  3. Me encanta que trates el tema de la historia de Al Andalus. Parece que no existe y me da rabia, porque lo queramos o no son parte de nosotros y no eran menos "de nuestra tierra" (no podemos decir españoles) que los cristianos. A veces se nos olvida que Abderramán II era tan rey de una parte del territorio peninsular como Alfonso VIII de Castilla o Jaime I de Aragón. Y que en sus dominios había también cristianos o mozárabes y judíos, todos conviviendo en estas tierras. ¿Por qué los castellanos o los aragoneses por ser cristianos eran "españoles" y los musulmanes de Andalucía no? ¿o los judíos que estaban desperdigados por todas partes?

    Un besazo

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  4. Asi es, madame. Con el anterior Abderramán, que llegó a Córdoba tras escapar a la matanza en su Damasco natal, Al-andalus dejó de ser una parte de la provincia norteafricana del califato omeya, dependiente de Damasco y de Bagdad. Ahora era un emirato independiente.
    Hasta la invasion almoravide no estaria mal. Era como tener en casa las mil y una noches, jiji.

    Feliz domingo, madame Carmen

    Bisous

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  5. Me ha gustado mucho esta entrada, madame. Además coincido en reseñar que la cultura que establecieron los omeyas en nuestra península era de las más avanzadas del mundo, con gran desarrollo de la economía, la cultura, la tecnología, además de tremendamente limpia, exquisita y refinada. Algo que muchos no comprenden que pudo darse. ¡Qué vuelcos produce la historia!
    Un saludo.

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  6. Desde luego. Fue una suerte contar con todos esos avances, de los que se acabó beneficiando Europa. Hasta fueron ellos quienes introdujeron en España el uso del papel, con lo que eso favoreció la cultura, porque el pergamino, hecho de piel, era caro y escaso.

    Feliz domingo, monsieur

    Bisous

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  7. Madame:

    La Península fue un epicentro de culturas que han dejado su huella respectiva. Prueba de ello el largo reinado árabe en el sur. Su herencia, junto a las otras, han perfilado el caracter del español actual. Se olvida muchas veces eso....

    Feliz domingo

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  8. Y mire que es dificil de olvidar, con tantos siglos de presencia, aunque al final reducida a Granada.
    Pero si, es cierto, España ha sido un crisol en el que se han fundido una enorme cantidad de pueblos y culturas, lo cual nos enriquece. Somos un poquito de casi todo.

    Feliz domingo, monsieur Manuel

    Bisous

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  9. Madame, que verdadero gusto encontrar su blog! No tengo la posibilidad de aportar con un comentario dando muestras de conocimiento en el tema y enriquecer como han hecho quienes sí lo dejaron.
    Me quedo con lo que he leído y aprendo. Me gusta la historia, tiene algo de fascinación para mí.

    Un gusto

    MAGAH

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  10. Muchas gracias, madame. Bienvenida.

    Feliz domingo

    Bisous

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  11. La influencia árabe ha quedado patente en nuestros cultivos, en nuestro idioma, en nuestros apellidos, en nuestra arquitectura...
    Eso sí, no creo que nadie más volviese a tener 87 hijos. Sólo poner nombre a todos debió ser un verdadero quebradero de cabeza.

    Madame, encantado de viajar en el tiempo con vos.
    Feliz tarde.

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  12. jijiji, y tanto que debio de ser un quebradero de cabeza. Parece mas apropiado numerarlos que ponerles nombre, como hacia Luis XV con sus hijas. No creo posible que los distinguiera a todos, y encima por su nombre.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  13. Ya veo que el fin de semana cunde bastante a los blogueros jejeje

    El tema de Al Andalus siempre es apasionante: El trasplante de toda una sociedad que al final dio origen a otra totalmente distinta al fusionarse con la indígena. Y el tema de las tramas, conspiraciones y traiciones en Al Andalus en también apasionante.

    Un saludo y Au Revoir!

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  14. Madame,
    me recuerda su entrada a un viaje que hice a Córdoba hace años... y, cómo no, a Granada, tierra de Al-Andalus. Tan llenas de hechizos las dos que he tenido que volver y volver...
    Feliz tarde de domingo.

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  15. Si, apasionante, monsieur. Y aunque sea algo tan nuestro no deja de tener su toque exotico.

    Feliz tarde de domingo

    Bisous

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  16. Alli me gustaria estar ahora, madame. Seguro que hace un poco mas de calorcito que por aqui.

    Feliz tarde

    Bisous

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  17. Preciosa entrada y muy interesante para mi, que tengo la sensación de haberme perdido una parte de la historia de España (la musulmana). Me sumo al comentario de Carmenbejar.
    Feliz tarde de domingo, Madame.

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  18. Pero monsieur, en que estaba usted pensando entonces, para perderse precisamente las odaliscas y las alfombras voladoras? No puede ser, se pierde lo mejor!

    Feliz tarde, monsieur Xibeliuss

    Bisous

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  19. Precisamente un pasadizo secreto hacia su corazón es lo que me haría falta, ya que no dispongo de un túnel oculto que me conduzca a su chateau.

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  20. Parece mentira, pero la edad de oro española fue MORA

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  21. Pero monsieur Andres, los pasadizos de esa clase estan pensados para la guerra, no para la paz. Usted merece un modo mas luminoso de llegar a los sitios.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  22. Pues si, fue arabe, monsieur. Despues, cuando la invasion de los almoravides del norte de Africa a finales del siglo XI, ya fue otra cosa, lamentablemente.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  23. Mándame decir mi señor, el rey don Ramiro, que está hasta la punta de la barba de pagarle al emir un tributo de cien doncellas, y que hasta aquí hemos llegado, caramba.

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  24. Ya, es que ademas no quedan. A ver si se cree el emir que es facil encontrarlas de cien en cien y encima que sean todas doncellas. El emir deberia ser mas realista.

    Feliz comienzo de semana, monsieur

    Bisous

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  25. Igual igual que un rey moro. Y menudo pedazo de haren. A ver quien supera lo de los 87 hijos, por mucho que se ponga.

    Feliz lunes, monsieur

    Bisous

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  26. Madame...

    Aquí me tocó vd. la fibra. Porque yo soy cordobés de pura cepa y tengo a estos personajes muy presentes. Bonita la foto del alkazar, y como siempre, muy documentado y narrado de una forma exquisita.

    Bisous

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  27. Ah, monsieur, mire por donde!
    De haberlo sabido antes, le hubiera dedicado el texto. Pero pensé que sería usted catalán.
    Bueno, es igual, se lo dedico a posteriori :)

    Feliz tarde

    Bisous

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  28. Madame, cuando podáis, enviad a alguien a mi corte a por un mensaje que quiero daros.
    Feliz día.
    Besos

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  29. Cuanta belleza y cuanta cultura dejaron en esa Córdoba Mora. Hasta en temas culinarios fueron sabios.

    Una entrada preciosa. Lo que hubiera dado yo por vivir en el Al-andalus de entonces...

    Un abrazo

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)