domingo, 18 de octubre de 2009

Murió con las medias puestas


Mariana Pineda nació en Granada, España, el 1 de septiembre de 1804. Su padre, un capitán de navío retirado de origen guatemalteco, se enamoró de una mujer de extraordinaria belleza, María de los Dolores Muñoz, 30 años más joven que él, hija de unos humildes campesinos de la provincia de Córdoba. No llegaron a casarse debido a sus diferencias sociales, pero se fugaron juntos y se dirigieron primero a Sevilla y después a Granada. La unión no duró mucho tiempo, pues la mujer lo abandonó por otro hombre más joven. El padre de Mariana, muy afectado por su abandono, falleció poco después. La niña fue acogida por un tío suyo, ciego de nacimiento, y luego adoptada por un matrimonio granadino que no había tenido hijos.


Mariana había heredado la belleza de su madre. Era una joven de 14 años, blanca tez, ojos azules y larga cabellera rubia cuando trabó amistad con un militar retirado de mala salud e ideas liberales, Manuel de Peralta y Valle, con el que se casó el 9 de octubre de 1819. Él falleció al cabo de 3 años, dejando a Mariana con dos hijos.


Casa natal de Mariana Pineda


La joven, que había abrazado la causa liberal, se dedicó a frecuentar los salones de la nobleza granadina partidarios de los liberales, entre ellos los de los condes de Teba, desterrados de Galicia, padres de la que sería emperatriz de los franceses, Eugenia de Montijo. Allí conoció a un joven que se enamoró de ella sin ser correspondido. Este joven llegaría a ser ministro de Hacienda con Isabel II y uno de los hombres más ricos de su época: el marqués de Salamanca.


A comienzos de 1827 Mariana fue procesada por primera vez por conspiración, pero fue absuelta de todos los cargos. Al año siguiente ayudó a escapar de la cárcel al comandante Fernando Álvarez de Sotomayor, condenado a muerte por haber participado en un levantamiento en Andalucía promovido por el general Riego contra el absolutismo de Fernando VII. Mariana logró introducir un hábito de fraile y una barba postiza que sirvieron al reo para fugarse, pero nada pudo probarse en su contra.


General Riego


Por esas fechas le presentaron a Mariana a un tal José de la Peña, quien años más tarde también sería ministro de Hacienda. Durante un tiempo mantuvieron una intensa relación amorosa, fruto de la cual nació una niña, Julia. Por estar casado Manuel, Julia sólo fue reconocida en su testamento.


Tras el pronunciamiento militar del general Torrijos, desde Gibraltar se preparó una nueva intentona para restaurar el régimen constitucional, encargándose Mariana Pineda de bordar la bandera de los liberales, que debía llevar la divisa Libertad, Igualdad y Ley. Como no sabía bordar, encargó las letras y las mandó bordar por dos sirvientas. Una de ellas mantenía relaciones con un clérigo. Al ver los bordados, éste informó a su padre. El clérigo era liberal, pero temió por la seguridad de su padre, un médico partidario de Fernando VII, ante la inminencia de una revolución de la que quiso ponerle sobre aviso. El médico presentó una denuncia. La policía efectuó un registro en casa de Mariana y junto con la bandera como prueba del delito, se llevó detenidas a Mariana, su madre adoptiva y las dos criadas. Durante el interrogatorio Mariana guardó absoluto silencio. Intentó evadirse por dos veces, pero en vano.


El encargado del proceso, Ramón Pedrosa y Andrade, que tenía por misión perseguir los delitos de carácter político, conminó al fiscal, un liberal granadino llamado Andrés Oler, amenazándole con que perdería su cargo si no obtenía la pena de muerte para Mariana Pineda. El proceso, lleno de todo tipo de irregularidades, duró sólo dos meses y terminó con la sentencia de muerte a garrote vil para la granadina. Pedrosa intentó llegar a un acuerdo con ella y le ofreció el perdón a cambio de que le diera los nombres de sus cómplices. “Prefiero sin dudar una muerte gloriosa a cubrirme de oprobio delatando a nadie”, fue su única respuesta.


Mariana Pineda


Su suerte estaba echada y de nada sirvieron los recursos ante instancias superiores. El propio rey Fernando VII firmó la orden de ejecución.


La víspera del día de su muerte redactó un testamento con toda serenidad y escribió una carta a sus hijos explicándoles la causa. Fue ejecutada el 26 de mayo de 1831. Ella pidió que le picaran el vestido para evitar que, una vez muerta, quisieran robárselo, dejando así su cuerpo desnudo. La noche antes de la ejecución pretendieron quitarle las ligas para impedir que se ahorcara antes con ellas, pero Mariana se negó en rotundo: “Nunca consentiré ir al patíbulo con las medias caídas”.


Un siglo después, su paisano Federico García Lorca llevó a los escenarios la historia de Mariana Pineda, haciéndola universal.


En el año 2006 el gobierno de la Unión Europea le rindió homenaje al dar su nombre a la entrada principal del Parlamento Europeo.


20 comentarios:

  1. Torrijos, Riego, Mariana Pineda... representantes genuinos de "la España con honra". Víctimas de la intransigencia y la cerrazón. Malos tiempos para la libertad en esa España cavernícola de absolutismo y represión.
    Un saludo y feliz domingo, madame.

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  2. Sí, monsieur, malos tiempos para la libertad, y muy mala suerte para esta mujer. Fijese qué terrible crimen el suyo de bordar una bandera. Demencial aplicacion de la pena capital incluso para la epoca.

    Feliz domingo

    Bisous

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  3. Madame,
    estoy encantada con las últimas entradas dedicadas a mujeres.
    Feliz tarde de domingo.

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  4. Un gran homenaje a una gran mujer.
    Me gustó tu post, me ha encantado la historia de esta valiente mujer.

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  5. Refiriéndome a la frase de Oscar Wlide,ustéd, lo hace de maravilla Madame, gracias.
    Bisous.

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  6. "¡Ay, qué día de luto en Granada/ que a las piedras haría llorar..." Marianita va al cadalso por no declarar.
    Cito de memoria y seguramente equivoco palabras, pero no conceptos.
    Me declaro entusiasmada por la amenidad con que está expuesta esta biografía de la heroína liberal ajusticiada en Granada.
    debo reconocer que la conocía bien, pero desde una perspectiva literaria. Verl desde un prisma menos subjetivo y poético también me ha gustado.
    Por cierto, el ajedrez es algo muy especial para mí.

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  7. Si, han coincidido dos seguidas dedicadas a mujeres. Pero el proximo dia ya cambiaremos drasticamente de tercio.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  8. gracias, madame Maria Jesus. Fue una vida breve, pero intensa.

    Feliz tarde

    Bisous

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  9. Muchas gracias, madame Arena. Lo importante es que ustedes disfruten con la historia.

    Feliz tarde de domingo, madame

    Bisous

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  10. Muchas gracias, madame Rosa, bienvenida a este espacio.
    La esperamos para otra partidita, jiji.

    Feliz tarde

    Bisous

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  11. Je, je, sí que debía de ser liberal el clérigo, sí, porque mantener relaciones con la criada bordadora... Qué pillín.

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  12. Hablábamos no hace mucho de Fernando VII... Quisieron ejemplarizar con el castigo y consiguieron una martir.
    Feliz domingo, Madame.

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  13. Ay, monsieur, eso pasaba entre liberales y absolutistas, jiji, que todos eran pillines.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  14. Y bien que lo consiguieron, monsieur Xibeliuss. A quien se le ocurre. Claro, a Fernando VII, a quien si no.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  15. La ética y la estética unidas una vez más. Una hermosa mujer abrazando una bella causa.

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  16. Una dama admirable que opta por una muerte honrosa a una vida manchada por la delacion, y que enfrenta a los verdugos sin atisbo de miedo, aun viendo como va a ir vestida. Y tamaños cobardes delatores .... si cualquier cosa era mejor que Fernando, que mal rayo lo parta, aunque por estas tierras hay que reconocer que le fue mal, muy mal.

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  17. dice el chascarrillo "Manolete si no sabes torear pa que te metes"... fue un grave error hacerse cargo del bordado sin saber... en una actividad clandestina todo lo que sea confiar en terceros es exponerse peligrosamente.

    Este error no obstante, no oscurece la figura de una mujer que trató de hacer de este país un sitio más habitable.

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  18. Y con mal final, monsieur Andres. Demasiadas veces estas historias terminan mal.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  19. Asi es, madame Alyx, podrian matarla, pero una dama sabe morir comme il faut.

    Feliz lunes, madame

    Bisous

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  20. Sí que es un error muy grave ese tipo de cosas. Se ve que la voluntad de colaborar pudo con todo, y bien caro pagó el error. Demasiado.

    Feliz lunes, monsieur

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)