martes, 27 de octubre de 2009

Lola Montes



Lola Montes, cuyo verdadero nombre era María Dolores Eliza Rosanna Gilbert, nació el 17 de febrero de 1821 en Limerick, Irlanda. Su madre era una bailarina española, su padre irlandés, hijo de un caballero. Durante los 40 años de su vida, sus aventuras y sus amantes fueron innumerables, y entre ellos se cuentan Alejandro Dumas y Franz Liszt. Llegó a ser famosa en Europa y América e hizo que un rey perdiera su trono.

Sus abuelos paternos no aceptaron la relación de su hijo con la bailarina, por lo que la pareja se marchó de Irlanda al poco tiempo de nacer la niña. Se dirigieron a la India, y el padre fallecía en 1825, dejando a su viuda en la ruina. Pero ella volvió a casarse rápidamente, esta vez con un oficial de alto rango.

La madre abandonó por completo su antigua vida y se convirtió en la esposa perfecta de un oficial, pero la niña había heredado su inclinación por la danza, y los sirvientes le enseñaron más cosas de las que hubieran sido convenientes en su nueva posición. Su padrastro la sorprendió un día bailando la danza del vientre.


La enviaron a Europa, para ser educada en Inglaterra y Escocia, y finalmente a París, donde pronto se descubrió que había iniciado un flirteo con su profesor de música. Otros caballeros revoloteaban en torno a ella durante esa época de sus quince años, mientras su padrastro le concertaba un matrimonio con un juez, un hombre mayor y poco interesante, aunque muy rico. Para librarla de esa unión, que lógicamente a la jovencita se le antojaba espantosa, uno de sus numerosos admiradores, el capitán Thomas James, le ofreció matrimonio. Sin nada más que pensar, al día siguiente huyeron a Dublín y se casaron a toda prisa.

El marido de Lola estaba locamente enamorado de ella, pero lo mismo les sucedía al resto de los hombres que conocía, lo cual incluía al virrey. El marido, celoso, no encontró otra solución para detener aquel asunto que llevársela al campo. Pero allí se aburrían mortalmente, y el aburrimiento es la tumba del amor.


Más tarde Lola acompañó a su esposo a la India y soportó una campaña en Afganistán. A su regreso a Londres en 1842, uno de los pasajeros, el capitán Lennox, fue causa de su divorcio. Ella se dedicó entonces a bailar. Debutó en Londres como bailarina española, con el nombre de Lola Montes. Triunfó en Dresde, Berlín y Varsovia. En 1845 se hizo famosa en París a causa de un doble escándalo: apareció en el escenario sin maillot mientras su amante Dujarier se batía en duelo con el crítico que la habla desacreditado y perdía así la vida.

En 1847 se dirigió a Munich. Allí la vio bailar el rey, Luis I de Baviera. El rey era un personaje excéntrico que tenía una galería dedicada a retratos de las mujeres hermosas que había conocido y se vestía como un cazador de zorros inglés, con un sombrero muy extravagante. Cuando Lola hizo su primera aparición sobre el escenario de la corte, quedó encantado y la invitó a la residencia real de Aschaffenburg. Pocos días después la presentaba a la corte diciendo:

—Queridos míos, os presento a mi mejor amiga.


En menos de un mes le dio el título de condesa de Landsfeld. Construyó una magnífica mansión para ella y le concedió una generosa pensión. En Munich la gente comenzaba a detestarla, a ella, a sus modales ordinarios y al enorme bulldog que la acompañaba a todas partes. Lola era descortés con la reina y se entrometía en la política del reino. Al final el ambiente se caldeó demasiado, era abucheada e insultada a su paso, hasta que en una ocasión el rey tuvo que acudir en su auxilio y conducirla a palacio. Al entrar por la puerta, Lola se volvió y disparó una pistola hacia la multitud. Nadie resultó herido, pero la gente se enfureció aún más. La ciudad entera se amotinó, y los bávaros exigieron su salida del país.

—Prefiero perder mi corona —fue la respuesta del rey.

Sin embargo, ante la determinación de sus súbditos, hubo de claudicar. El rey aún estaba enamorado y trató de retenerla en su reino, pero el resultado fue que el propio Luis fue obligado a abdicar en su hijo Maximiliano. Un decreto ordenaba la expulsión de Lola. La muchedumbre aulló de alegría y quemó su casa.


Más tarde, en Inglaterra, Lola contrajo un matrimonio bígamo con un joven oficial, y al cabo de dos semanas huyeron a España para escapar a la ley. Su marido se ahogó, y ella aún volvió a casarse, esta vez con un periodista llamado Hall, de quien pronto se separó.

En 1855 Lola Montes llegaba a Australia con la intención de estrenar un fastuoso espectáculo de danza. Dos años después, sin haber cumplido del todo sus aspiraciones, viajaba a Nueva York en busca de descanso. Falleció el 17 de enero de 1861.

Antes de su fallecimiento, alcanzó a publicar El arte de la belleza o el secreto del cuidado personal. Dio conferencias sobre su vida que se publicaron bajo el título Autobigraphy and Lectures of Lola Montes.



Bibliografía:
Famous affinities of History – Lyndon Orr

31 comentarios:

  1. Esta gente de la farándula siempre con una vida intensa y agitada, dando siempre que hablar y suscitando pasiones encontradas allá donde van: cuarenta años aquí dieron para mucho.
    Un saludo

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  2. Menuda vida azaroza y agitada la de Lola Montes. Y ese Rey, y esos matrimonisos, y ese continuo ir de aquí para alla. Y como siempre dandóle la ameniad que hacen de tus escritos una joya.
    Por cierto ¿que fue del Rey? no me quedo claro, cuando la expulsaron...
    Muchos besos

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  3. Cada día escribo peor, vaya faltas de ortografía que he metido ¡sic¡

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  4. Para los escasos años que vivió... vaya turbulencia!.

    Algo que me suele llamar siempre la atención: cuando lees sobre ellas/ellos parece que fueran guapísimos por el impacto a primera vista que causaban. Luego ves alguna foto y el primer pensamiento es: "pues no es para tanto". Lo digo porque la Montes no era lo que se podría llamar "una mujer guapa".

    Excelente artículo.

    Abrazo.

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  5. Madame, otra incleible e intrigante historia. Hay un detalle que me da que pensar: por qué será que las enseñanzas de la vida siempre las daban los sirvientes. Aún hoy en día se habría forrado de plató en plató contando sus intimidades.
    Besos madame

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  6. Si, monsieur, uno de esos casos de vida breve pero intensa, aventurera a tope.

    Feliz martes

    Bisous

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  7. El rey tuvo que acabar abdicando en su hijo y marchandose a Francia. Murió en Niza años mas tarde.

    Feliz martes, monsieur

    Bisous

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  8. Jiji, madame Chesana, creo que era guapisima. Todos caian rendidos a sus pies al verla. Lo que pasa es que las modas eran diferentes. Esos peinados, esos estilismos, las hacen parecer poco favorecidas a nuestros ojos. Habria que maquillarlas, vestirlas y peinarlas a la moda de ahora para poder comparar bien.

    Feliz martes, madame

    Bisous

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  9. Uy, ya lo creo que se hubiera forrado, madame Nikkita! Sería una presencia habitual en los platós de television y las portadas de revista, con los paparazzi corriendo como locos siempre detras.

    Feliz martes, madame

    Bisous

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  10. Historia del pasado, pero que resulta igual que las de este siglo y tantas mujeres de la farándula y sus idas y venidas dentro de ese mundo....
    Me gustó leer la historia de esta mujer.

    Besines.

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  11. Ahora yo creo que sería más corriente, pero en aquella epoca habia que tener valor para desafiar asi a las conveniencias y a tanta critica feroz.
    Pero ella disfrutó de la vida. La paladeó plenamente.

    Feliz martes, madame

    Bisous

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  12. Relato interesante de Lola Montes, de quien creí española hasta que leí su entrada. Vago conocimiento tenía de esta dama.

    Turbulenta vida la de esta dama. Ciudadana del mundo. poco falto para que viajara a África y América del Sur.

    Salud Madame.

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  13. Se la considera española debido a que ella afirmaba serlo. Pero en realidad la española era su madre.
    Con los medios de comunicacion de estos tiempos, creo que no le hubiera quedado rincon por conocer.

    Feliz martes, monsieur

    Bisous

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  14. Parece que iba haciendo amigos allí donde iba, que hasta la echaron del país. No tuvo tiempo de aburrirse en su vida, no.

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  15. Hay una película sobre ella, aunque sólo conozco la banda sonora. Parece que la presentan en sus horas bajas, como atracción de un circo, mientras recuerda su vida. Los vaivenes de la fortuna para los famosos, que son iguales siglo tras siglo...

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  16. Desde luego a mí´me ha interesado mucho la biografía sucinta de esta mujer, devorahombres, que sí me parece guapísima, incluso creo que hoy lo parecería, pero su catadura moral no me parece recomendable. Para decirlo en román paladino, me ha caído como una patada en la boca del estómago. Eso de disparar a la gente...jajaja, me callo el nombre que me ha venido a la cabeza de la fauna del famoseo español actual.

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  17. Paso a saludarla Mme. un tema muy interesante
    Felicidades.
    Un gran abrazo Isthar

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  18. Madame, me ha encantado esta entrada! Qué mujer tan interesante y qué vida tan intensa! Desde luego era toda una belleza, no me importaría leer su libro sobre acicalamiento personal a ver si una mejora un poco :) Un cariñoso abrazo querida.

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  19. Eso seguro, madame Kassiopea: no parece que se haya aburrido nunca, no.

    Feliz tarde

    Bisous

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  20. Monsieur, como me sorprende que conozca usted la banda sonora! No me lo imaginaba.

    Feliz tarde

    Bisous

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  21. Uy, ella sería la reina del famoseo actualmente, madame Rosa, eso sin duda.

    Feliz tarde

    Bisous

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  22. Muchas gracias, madame Isthar

    Feliz martes

    Bisous

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  23. Jiji, madame Ana, me temo que el libro estaría un tanto desfasado. Imagino que recomendaria cosas para conservar la palidez de la piel y todo eso.

    Feliz tarde

    Bisous

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  24. Madame, nos presentáis de nuevo a una mujer de armas tomar.
    Intensa vida, aunque corta. Fue coqueta hasta para morir. No llegó a cumplir los cuarenta.
    Aún así, tuvo tiempo de acometer bastantes "proyectos".

    Os felicito por esta interesante entrada, haciéndoos una reverencia.

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  25. Y, sobre todo, tuvo tiempo de vivir.
    A su lado casi me siento un vegetal!

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  26. Una vida más que interesante, no tuvo tiempo de aburrirse y nosotros tampoco leyendo tus historias!
    Bisous, madame.

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  27. Vaya muchacha. A juzgar por los retratos y las fotos A.P (antes del photoshop) era una mujer bastante hermosa, y tenia su caracter.
    Todo un personaje.

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  28. Muchas gracias, madame Cris. Espero que sigamos sin aburrirnos por aqui.

    Feliz dia

    Bisous

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  29. Jijiji, madame Alyx, esta muy bien eso del A. P.
    Seguramente la nueva era podria contarse asi.
    Yo creo que sí, que tenia que ser muy hermosa, porque lo que es talento, segun he leido, parece que no tenia ninguno.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  30. Me admiran las personas con una vida tan dispersa por el valor que demuestran y la capacidad de aguante manifiesta en los padecimientos que tuvieron que sufrir. Yo, como Baroja, no soy un hombre de acción, pero me quedo embelesado leyendo la historia de Lola Montes como si ella fuera un femenino Zalacaín. Cuando estuve en el castillo del rey loco vi un retrato suyo y algo oí decir al guía sobre su capacidad amatoria. Sin embargo, lamento confesarle, madame, que Lola Montes dista mucho de mi forma de ser. Lo que esa señora era capaz de hacer yo me limito a soñarlo. Bueno, y entre sueño y sueño, a darle un poco la tabarra a usted.

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  31. Realmente asombroso este blog, me ha encantado los post que he leído sobre personajes que tuvieron incidencia de una u otra forma en la historia del mundo.

    Saludos cordiales

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)