jueves, 15 de octubre de 2009

La momia de Hatshepsut



“Ahora mi corazón se estremece cuando pienso qué dirá la gente: los que vean mis monumentos en años venideros y los que hablen de las cosas que he hecho”.

(Hatshepsut)


Fue especialmente triste el destino de Hatshepsut si tenemos en cuenta que la reina parecía temer más al anonimato que a la muerte. Impulsora de grandes construcciones, encargó cientos de estatuas de su propia persona y dejó abundante constancia escrita en la piedra acerca de ella, de su estirpe y su historia, no siempre fiel a la realidad.

En 1903 Howard Carter encontró el sarcófago en la vigésima tumba descubierta en el Valle de los Reyes, la llamada KV20. Pero el sarcófago estaba vacío. No había ni rastro de la momia; se ignoraba incluso si había sobrevivido a la campaña que había llevado a cabo su sucesor, Tutmosis III, dirigida a borrar su memoria y eliminar casi todas las imágenes en las que la reina aparecía caracterizada como faraón.

En el año 2005 Zahi Hawass, director del Proyecto de las Momias Egipcias, comenzó una búsqueda que parece haber resuelto el misterio. Hawass se centró en una momia conocida como KV60a, y que en realidad había sido descubierta hace más de un siglo en una tumba menor del Valle de los Reyes. No tenía ataúd, ni tampoco las tradicionales estatuillas que acompañaban al más allá a su real persona. No llevaba tocado ni joyas, ni sandalias de oro, ni placas doradas para los dedos de las manos y de los pies. Pero se encontraba perfectamente momificada y yacía en una tumba que había sido destrozada por saqueadores en la antigüedad, con el brazo izquierdo cruzado sobre el pecho, postura fúnebre que se consideraba habitual entre las reinas egipcias de la XVIII Dinastía. En una cámara adyacente había una pila enorme de vendas, la pata de una vaca momificada y un montón de provisiones.

El hallazgo de una muela resultó decisivo para su identificación. De no ser por ello, seguiríamos sin conocer la identidad de KV60a, que hoy se encuentra en la sala de momias reales del Museo Egipcio, con placas que proclaman que se trata de Hatshepsut.

Cuando ella nació, el poder de Egipto iba en aumento. Su abuelo fue posiblemente el faraón Ahmosis, fundador de la XVIII dinastía y vencedor sobre los hicsos. Puesto que su hijo, Amenofis I, no tuvo un heredero que le sobreviviera, se cree que la familia incorporó a su linaje al general victorioso Tutmosis, casándolo con la princesa Ahmosis.

Hatshepsut era la hija mayor de Tutmosis y de su esposa real. Pero él también tenía un hijo de otra esposa, y ese hijo, Tutmosis II, fue el heredero.

Tutmosis II se casó con Hatshepsut y tuvieron una hija, mientras que otra esposa de menor rango, Isis, le dio el varón heredero. Tutmosis no gobernó mucho tiempo, y a su muerte, a causa de un trastorno cardiaco, Hatshepsut asumió el poder como regente. Al principio actuó en nombre de su hijastro, pero pronto comenzó a desempeñar funciones reales relegando al niño, y continuó reinando durante 21 años.


Las creencias religiosas dictaban que sólo un hombre podía desempeñar adecuadamente la función de rey. Probablemente para comenzar a solventar ese obstáculo, cuando su marido murió el título favorito de Hatshepsut no fue el de esposa de rey, sino el de esposa del dios Amón. Nunca ocultó su sexo en los textos, pero en los primeros tiempos parecía buscar formas de sintetizar las imágenes de rey y reina, como si una fusión visual pudiera resolver la dificultad. Con el paso de los años parece decidirse a soslayar la cuestión y se hace representar únicamente como rey, con la falsa barba de los faraones, sin ningún rasgo femenino. Mandó inscribir que había llegado al trono en cumplimiento de un designio divino, y que su padre no sólo había querido que fuera faraón, sino que había asistido a su coronación. En los paneles aparece Amón ante la madre de Hatshepsut asumiendo la forma de Tutmosis I, y ordena a Jnum, el dios con cabeza de carnero, creador de los hombres, a quienes modela en un torno de alfarero: “Ve y hazla mejor que a todos los dioses; hazme a mi hija, a quien yo he engendrado”. Jnum responde: “Por su forma será más excelsa que los dioses, en su alta dignidad de faraón”.

Tras su muerte, en torno a 1458 a. C., su hijastro pudo cumplir su destino como uno de los faraones más grandes de Egipto. Constructor y guerrero incomparable, tuvo muchas esposas, una de las cuales le dio a su sucesor, Amenhotep II. Tutmosis III fue también conocido por introducir el pollo en la gastronomía egipcia.

El ataque de Tutmosis a la memoria de Hatshepsut, sin embargo, no parece tratarse de la venganza que se podía suponer en un principio. Lo que hace dudar de ello es que comenzó 20 años después de la muerte de la reina, por lo cual es probable que obedezca más bien a una necesidad de reforzar la legitimidad de su sucesión ante las pretensiones de otros miembros de la familia.



Bibliografía:
Revista National Geographic – Abril 2009

32 comentarios:

  1. Ah, pues hasta ahora, sí se consideraba que Tutmosis había tratado con martillo y cincel cualquier recuerdo de la "faraona", por razones personales. La nueva teoría de los veinte años y los familiares de poco fiar queda rara, teniendo en cuenta que el poderío alcanzado con sus campañas palestinas y nubias, y la fidelidad de su ejército, alejaron cualquier atisbo de inestabilidad política en su reinado.

    Peo bueno, si lo dicen los expertos... Los legos a lo nuestro, a aprender. Entretenidísimo tema, madame.

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  2. Sí, sí que es curioso lo de los 20 años, monsieur. Yo diria que el asunto aun tiene que ser revisado, no vayan a encontrar pruebas de que en realidad comenzó antes. Ademas parecía mas logico. Francamente, yo le guardaría un poco de rencor si me hubiera hecho eso.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  3. Qué casualidad, precisamente tengo a medias un post sobre Hatshepsut que publicaré próximamente cuando lo acabe. Pero yo tenía entendido que no había aparecido la momia, tendré que investigar eso. Es fascinante.

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    1. Pues si que la han descubierto, sabe?
      Aunque tardaron más de un siglo en averiguarlo.

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    2. Pues si que ha aparecido, sabe?
      Pero han tardado más de un siglo en averiguar que, precisamente esa, era la momia de Hatshepsut.

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  4. Desde hace un par de años parece ser que estan seguros gracias a la muela en cuestion. Lo mas apasionante de la egiptologia es que siempre esta la puerta abierta a nuevos descubrimientos. Es un manantian inagotable.

    Bisous, madame

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  5. Recien llego a este blog donde el tiempo es lo de menos... que belleza de blog, que bellas fotos y que historia ¡¡- un abrazo

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  6. Muchas gracias, madame.
    Bienvenida a este espacio. Es un placer contar con su visita.

    Bisous

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  7. Maravillosa la historia. Gracias por compartir.

    Saludos.

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  8. Lo de la muela debe ser bastante decisivo para asegurar el hallazgo. En aquellos tiempos ser faraona, con barba postiza y todo, no debió ser fácil. En cuanto a Tutmosis III había que hacerle un monumento no por ser faraón, sino por lo del pollo.
    Un saludo.

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  9. Gracias a usted por su visita, monsieur.

    Bisous

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  10. Bueno, pues a mi Tutmosis no me acertó con el gusto, jiji. Para mi nada habria cambiado si no se le hubiese ocurrido incorporarlo a la gastronomia.

    Ya llega el viernes en nuestro auxilio, monsieur.
    Feliz fin de semana

    Bisous

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  11. uauaua me has dado en mi corazoncito, esta reina es uno de mis personajes favoritos.

    Lo de mantener vivo su nombre se debía a las creencias de la religión egipcia ya que para ellos el olvido era la muerte real, por eso escribían su nombre por todos lados.

    En cuanto a la relación con su sobrino/hijastro, no creo que fuera mala. De hecho lo más fácil para ella hubiera sido liquidarlo cuando murió el padre y él era solo un niño... algo que ahora nos parece una barbaridad pero que era moneda común de la alta política hasta no hace mucho y en aquella época más... esto es lo que hizo Octavio con el hijo de Julio Cesar y Cleopatra ... por poner otro ejemplo.

    Sin embargo Hatshepsut se interesa por la educación del niño y le va dando cada vez más responsabilidades hasta hacerle jefe del ejército, cosa que no hubiera hecho de haber oteado algún peligro, es decir, para mí compartieron el mando de una forma muy civilizada para la época.

    A modo de curiosidad, siempre se ha dicho que Hatshepsut adoptó todos los títulos ligados al faraón, pero esto no es correcto hubo uno que no adoptó y fue el de "Poderoso Toro" ya que este iba ligado al poder inseminador, es decir de semental, y ella como mujer podía engendrar pero no inseminar.

    En tu entrado noto una ausencia fundamental en la vida de la reina y es Senenmut, arquitecto, primer ministro, y principal apoyo de la reina además de su amante...

    Por otro lado un aviso a navegantes ... no os fiéis de Hawass que va de Indiana Jones por la vida y solo busca salir en las portadas

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  12. Jijiji, lo de Poderoso Toro se ve que fue demasiado incluso para ella. No me extraña.

    Entonces usted no se hubiera mosqueado un poquitin si alguien le "diera" responsabilidades que en realidad eran mas bien cosa de usted adjudicarse o bien conceder a otro? Mire que generosa era con lo ajeno.

    Supongo que cuando murio el padre de Tutmosis ella no estaba precisamente en posicion de asesinar a nadie, porque lo de que una mujer fuera faraon aun era impensable. Tuvo que ir ganando ese poder, y cuando lo alcanzó ya no sería necesario deshacerse del chico. Por el contrario, habia encontrado utilidad al muchachito aquel. Pero lo de que él diera saltos de contento no fingidos, me costaría creerlo.

    Hoy fue la momia y las nuevas teorias a ella asociadas. Otro dia quien sabe si la vida conyugal y sentimental de la reina, asi como los principales logros de su reinado, para su deleite, monsieur.

    Feliz fin de semana, por fin.

    Bisous

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  13. Hatshepsut, forzosamente hubo de tener de su parte al clero de Amón. Ya que de otro modo la historia de ser hija de Amón no hubiera colado, y el clero era un poderosísimo aliado. Además si se hubiera casado con Senenmut le hubiera convertido automáticamente en faraón dejando totalmente relegado a su sobrino y además de forma totalmente "casi" legal. Si no lo hizo en mi opinión es por que las relaciones con Tutmotsis no tendrían que ser malas, es mas creo que la vida militar era lo que realmente le gustaba al chaval, por lo que dejar la política a su tia/madrastra no creo que le importara. De echo a Tutmotsis se le conoce como el Napoleón egipcio por haber sido un emperador eminentemente militar... aunque esta definición para ser correcta habría que decir que Napoleón fue el Tutmotsis francés... por aquello de que la antigüedad es un grado...

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  14. El Tutmosis frances! Nunca lo habia oido, monsieur, que bonito queda.
    Si, yo estoy segura de que ella tuvo que apoyarse fundamentalmente en el clero de Amon, pero al principio debio su poder a la regencia, para lo cual necesitaba al niño. Y tal vez temía que Senenmut dejara de ser su subordinado para alzarse él con más poder si le hacía el honor de casarse con él.
    En cuanto a Tutmosis, yo no lo clasificaría entre los faraones que pasaban de todo y se conformaban con que le dejaran jugar con sus soldaditos. Mire usted que Tutmosis III fue mucho Tutmosis.
    En cualquier caso, fue una relacion muy extraña la de esos dos, a lo que viene a complicarse ese extraño desfase en las fechas en las que se comenzó a borrar el rastro de ella. Yo qué se, monsieur. Tengo demasiadas dudas, no sabria bien con qué quedarme.

    Bisous

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  15. Esta es sin duda una de las polémicas más bonitas de la historia...

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  16. Mme.Minuet, Una de mis primeras seguidoras que siempre recordaré.
    En mi blog
    http://themaskedlady.blogspot.com/
    hay un regalito para usted.
    Gracias besos Isthar

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  17. Muchisimas gracias por su amabilidad, madame Isthar.
    Le agradezco que se haya acordado de mi para este nuevo premio, que hoy mismo lucirá en mi blog.

    Bisous

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  18. Madame,

    con qué respeto visité el templo de esta reina...
    Se ve que las muelas abren indicios en la Prehistoria y en las Primeras Civilizaciones.

    Feliz noche.

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  19. Qué no será capaz de hacer la gente por obtener y mantenerse en el poder. Como por ejemplo, falsear la historia. Hatshepsut no pudo resistirse a embellecer su biografía y falsificar el origen de su reinado.

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  20. Una historia apasionante sin lugar a dudas. No conzco a persona que me afirme que le disguste el mundo egipcio, pero desconocemos de él tantas cosas...Historia y leyendas se mezclan, salteadores de tumbas, el Mas Allá, el misterio de las pirámides, la maldición de los faraones, los jeroglíficos, la astrología y la medicina egipcia, tanto se podría resaltar de ese pasado glorioso del hombre. Y ahora, poco a poco, aquello que asumíamos como verdades a prueba de toda duda se desmonta (me refiero al supuesto odio de Tutmosis hacua Hatshepsut). Ojalá que se averiguasen más cosas del mundo de Amenofis IV y Nefertiti.

    Un beso y feliz fin de semana

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  21. No es para menos, monsieur. Y lo seguimos diciendo.

    Feliz sabado

    Bisous

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  22. Un lugar impresionante y sobrecogedor. De que modo azota nuestra imaginacion!

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  23. Entre eso y las veces que se falsea a posteriori, monsieur, no ganamos para sustos y disgustos. Nos complican todo mucho. Pero mejor, asi hay campo para la investigacion, que siempre resulta apasionante.

    Bisous

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  24. Ojala, madame Carmen. Esa es otra historia plagada de misterios e interrogantes abiertos, en efecto.

    Feliz sabado

    Bisous

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  25. Y por que no me aparecen las fotos en el recuadrito de las firmas??

    Será la maldicion de la momia?

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  26. Dame, me gustan mucho los temas que estás tocando ultimamente. El anterior y este de la momia me han encantado.
    Quiso perdurar y perduró.
    ¿Así que fue Tutmosis III quien introdujo el pollo? Que curioso.

    Un abrazo

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  27. Creo que si se lee bien los textos se puede dar cuenta uno que, mas allá de una ambición de poder, Hatshepsut estaba destinada a ocupar el trono de Egipto por razones netamente de sangre real. Primero se educo bajo el principio de que la sangre real (o divina) sólo la traspasaban las mujeres, de este modo y claro esta que su padre solo fue un militar exitoso quien se caso con la princesa Ahmose, quien llevaba sangre real. Los planes que tenia Tutmosis I para su hija era que gobernara el país, por algo la designo príncipe heredero. Por otro lado el débil carácter de Tutmes II como el hecho de ser hijo de Tutmes I y Mutnefert (una concubina) no lo legitimaban al trono, a menos que se casara con Hatshepsut, cosa que según historiadores ni Tutmosis I ni ella querían.

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  28. Gracias, madame Verdial. Ya ve: donde menos se espera, salta el pollo.

    Bisous

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  29. Y sin embargo no se puede decir que fuera lo habitual. Ninguna de las dos cosas: ni que una mujer gobernara ni que él no quisiera.

    Muchas gracias, monsieur.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)