domingo, 25 de octubre de 2009

La Duquesa de Goya


Cuando se bautizó en Madrid, en 1762, recibió nada menos que 31 nombres cristianos. De los tres primeros —María del Pilar, Teresa, Cayetana— parece que prefería el de Mª Teresa, pero pasó a la historia como la duquesa Cayetana. Fue hija única del heredero del Ducado de Alba, que murió antes que su padre, y nieta del XII duque, hombre de extraordinario relieve en la corte de Fernando VI y de Carlos III, y embajador en París.


La educación de Cayetana debió de ser deficiente. Como compañeros de juego tuvo probablemente a los hijos de los sirvientes. Tal vez estas relaciones infantiles puedan explicar su constante simpatía por todo lo popular. El escenario de su infancia no fue sólo Madrid, sino Piedrahita, villa de la Sierra de Gredos donde su abuelo acababa de construir un bello palacio sobre las ruinas del antiguo castillo.


La belleza, o mejor dicho el atractivo de la Duquesa de Alba iba unido a su buen corazón y a su carácter desenvuelto, castizo. En 1770, cuando tenía 8 años, murió su padre, convirtiéndose en heredera del título, y su porvenir en grave preocupación para su abuelo.


A los 11 años se decidió su boda con el marqués de Villafranca, y en 1775 se realizó la ceremonia. Con sólo 13 años, pues, encontramos a Cayetana casada con un hombre contrario a sus aficiones. A ella le gustan las fiestas populares, los bailes, la vida agitada. Él prefiere una existencia tranquila, dedicada al cultivo de la música, manteniendo correspondencia con Haydn, organizando conciertos con el Infante Don Gabriel. Es fácil comprender que el matrimonio viviría muy distante.


Las frías relaciones con su marido permiten dar crédito a lo que cuenta Chantreau en un libelo dedicado a poner de relieve las aventuras amorosas de la reina María Luisa con Pignatelli, del que están enamoradas la mujer de Carlos IV y la duquesa. Hay numerosas anécdotas que reafirman el carácter frívolo de Cayetana. Sin embargo, también hay indicios de que aquellas aventuras tal vez no llegaran más allá de un juego superficial.


En 1777 murió su abuelo. Cayetana se convertía en la XIII duquesa de Alba. La cuantiosa fortuna y los numerosos títulos que heredaba la colocaban en un primer rango en la vida social, por encima de su marido. Residió en sus palacios de Piedrahita, de la Moncloa —adquirido por su madre— y de Buenavista, junto a la plaza de Cibeles, que casi no tuvo tiempo de disfrutar.


Pese a su distanciamiento de la familia real, su fama trascendía a todas partes. Langle escribía en 1784: “La duquesa de Alba no tiene un solo cabello que no inspire deseos. Nada en el mundo es tan hermoso como ella… Cuando ella pasa, todo el mundo se asoma a las ventanas y hasta los niños dejan sus juegos para mirarla”.


La primera relación indudable entre Goya y la duquesa no se encuentra hasta 1795, es decir, cuando el pintor iba a cumplir 50 años y Cayetana 33, aunque pudieron conocerse antes en casa de la condesa-duquesa de Benavente y Osuna. Hasta es posible que en el cuadro de 1787, La Caída, que recuerda la sufrida en un paseo por Doña María Josefa Pimentel, esté representada ella.


Hay una carta de Goya a su amigo Zapater que dice lo siguiente: “Más te valía venirme a ayudar a pintar a la de Alba, que ayer se me metió en el estudio a que le pintase la cara, y se salió con ello… también la he de retratar de cuerpo entero…”. El retrato, que haría juego con el de su marido conservado en el museo del Prado, es el magnífico lienzo del palacio de Liria, que lleva la dedicatoria: “A la duquesa de Alba, Francisco de Goya, 1795”.


La cordial relación se sitúa de pronto en un plano distinto por un acontecimiento inesperado: la muerte del marqués de Villafranca en 1796. Al enviudar, la duquesa se trasladó a Sanlúcar de Barrameda, al famoso Coto de Doñana. Es indudable que Goya fue a visitarla, y que en su viaje había motivos de carácter sentimental. En los dibujos que se conservan de aquel viaje aparece Cayetana, a veces representada con íntimo desenfado. Al limpiarse hace años el magnífico lienzo conservado en la Sociedad Hispánica de Nueva York, descubrieron, al pie de la figura, las palabras “Sólo Goya”, que unidas a los nombres Alba-Goya que se ven en las sortijas de Cayetana, invitan a pensar que en algo más que una cordial relación.


El pintor debió de consolar a la duquesa de la leve pena que le produjo la muerte de su esposo. Pero la fuerte personalidad de ambos caracteres hace creer que la convivencia no se prolongó mucho tiempo, y hasta debió de interrumpirse de modo violento. Después de Sanlúcar hay alusiones en las cartas de la reina a posibles devaneos de Godoy con Cayetana; y sobre todo, son fuertes las sospechas de unos amores con el teniente general don Antonio Cornel.


En 1800, dos años antes de su muerte, la fama de la duquesa había decaído mucho. Podemos imaginar con qué satisfacción la reina escribía a Godoy: “La de Alba se despidió esta tarde de nosotros; comió con Cornel y se fue; está hecha una piltrafa; bien creo no te sucedería ahora lo que antes, y también creo estás bien arrepentido de ello”.


Con sólo 38 años, la duquesa iba perdiendo todos sus encantos. Murió a los 40, el 23 de julio de 1802. Su muerte fue tan sorprendente que el rey abrió una investigación para saber si había sido envenenada. Casi siglo y medio después, su cadáver fue examinado, realizándose una investigación que dio resultado negativo.




Bibliografía:

Goya – Manuel Pita Andrade


40 comentarios:

  1. (\ (\
    (=':')
    ((")(")

    Holaaaaaa como siempre esta genial tu entrada que tengas una genial semanaaa

    ♣ Christiannnnnnnn♣

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  2. Vaya, vaya, ya veo que traes a mi tocaya.
    Rimas fáciles aparte, esta mujer debió ser una fermosa hembra, de esas de rompe y rasga. No me extraña que trajera de cabeza a más de uno, incluido al propio Goya.
    Es una pena que viviera poco tiempo.
    Un saludo.

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  3. ¡Muy interesante!, es agradable aprender con una lectura fácil, me ha encantado

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  4. Madame, creo que esta señora duquesa de Alba, brillaba más por su accesibilidad que por su hermosura, pues guapa, lo que se dice guapa, parece ser que no era. A no ser que Goya, en un arrebato de celos, la pintase desmejorada, para evitar competencia. Aunque esa es una remota posibilidad, que, seguramente, no sea factible.
    En cualquier caso, parece que doña Cayetana sabía muy bien cómo hacerse notar; y eso es una ventaja frente a otras damas más hermosas, pero menos accesibles.

    Excelente entrada.

    Beso vuestra mano.

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  5. Muchas gracias, monsieur Chris. Espero que este teniendo una agradable estancia en San Luis.

    Bisous

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  6. Trajo, trajo de cabeza a mas de uno sí.
    Su vida fue corta, pero intensa.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  7. Muchas gracias, monsieur Fernando.

    Feliz tarde

    Bisous

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  8. Jiji, no se qué le diga. Ella se desmejoró muy pronto, eso sí. Pero precisamente ese comentario que proviene de una mujer, y que habla de la ruina en que se habia convertido, nos hace ver que en otro tiempo, por tanto, no había sido así. Hay un claro tono triunfal en esa nota. Es como un balsamo para los celos de la reina ver como su antigua rival habia perdido lo que en otro tiempo tanto habia atraído.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  9. No sé si el interés que rodeaba y generaba la duquesa era por su belleza o por todos los títulos nobiliarios.

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  10. Tenga usted en cuenta que otras tambien reunian unos cuantos titulos, y hasta eran reinas y no menos accesibles, por cierto. Pero no resultaba igual, no. Junto con un monton de inevitable adulacion, algo mas debia de haber.

    Feliz tarde, monsieur Javier, y gracias por la visita.

    Bisous

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  11. Interesante entrada madame, es un placer leeros.
    Leyendo la historia me pregunto si lo de las Duquesas de Alba no será genético, puesto que a su descendiente dicen que también le gustaban las fiestas populares, los bailes, y la vida agitada, y aún ahora es capaz de mantenerse en la vida social.
    Besos

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  12. ¡Gran personaje! Lástima que, efectivamente, consumiese su luz a toda velocidad.
    Feliz domingo, Madame.

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  13. Es verdad. La actual parece su viva reencarnacion, jiji. Algo lleva en los genes, sí.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  14. Si, envejeció muy prematuramente. Tuvo que ser duro para una mujer que habia sido tan admirada.


    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  15. Considerando la epoca y aun que era noble y no haria mucho esfuerzo en ganarse la vida, hay que reconocer que el atractivo en esas epocas sin spa ni maratones de art.de belleza le duro bastante, auqnue hoy en dia no nos parezca ninguna belleza sino que la mandariamos a hacer pilates, un buen peluquero y cuantas cosas mas, poruqe sino de seguro militaria en el bando de las fuleras.
    Alguna idea de porque no funcionan las actualizaciones con el blog roll que estoy probando y veo que no aparecen???? Asi nos perdemos de tantas cosas!

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  16. Si, habia notado que hay problemas con las actualizaciones en el blog roll. Hace ya unos dias que no me avisa bien. Espero que lo solucionen pronto.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  17. Madame,
    lo cierto es que no soy amante de Goya, pero siempre lo nombro cuando hay que hablar a los alumnos de la sociedad del XIX. Uno de esos inmortales testigo de su época.
    Feliz noche de domingo.

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  18. Por supuesto. Su legado resulta de lo mas valioso, madame.

    Buenas noches

    Bisous

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  19. La admiro Madame,soy una alumna de la historia,que cada dia voy aprendiendo de una grán prefesora ,Gracias por compartir tantas cosas de nuestra Historia contada con tanta sencillez..Con cariño Victoria.Buenas noches Madame..

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  20. Muchas gracias a usted por su visita, madame victoria.

    Buenas noches

    Bisous

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  21. Es lo que siempre me digo, madame Masquée, condesa de mi corazón dividido entre usted y madame Minuet, que el erotismo siempre va unido al poder. ¿Será por eso que me fascinan vuestros trajes barrocos, por la posición social de influencia palaciega que representan? En todo caso, mi áulica devoción por ambas se mantendrá a toda costa, porque las sueño conmigo en las dependencias de un castillo rodeado de agua, como aquellos en los que vuesas mercedes habitan recorriendo toda entera la Francia.

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  22. Durante la inauguración de la reciente exposición en Sevilla de los fondos pictóricos de la Casa de Alba, la actual duquesa dijo que Picasso se le ofreció para pintarla como Goya pintó a su ascendente, pero que lo declinó por pudor... eran otros tiempos...

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  23. Sinceramente nunca he visto la belleza de la dama en las pinturas de Goya, y no dudo que tratara de sacarla hermosa. En cuanto a su fama... el ser casquivana sería una virtud en la época que ya de por sí era complaciente con la que hoy llamamos alta sociedad. Similitudes con la actual duquesa?: posiblemente el vacío existente bajo los sombreros.

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  24. Monsieur Andres, yo se que usted ama mas a Madame Minuet, y me es infiel con ella solo porque su vestido es rojo. Pero bueno, bueno, yo tambien se vestirme de rojo, ya vera usted.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  25. Jiji, monsieur, eso es lo que ella dice, pero lo que yo tenia entendido es que el que se opuso rotundamente fue su esposo, y que ella sí que estaba más que dispuesta.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  26. Madame, es que yo nunca he visto belleza en absolutamente nadie que resultara retratado por Goya. Usted si? Significaría eso que en esos años era todo el mundo feo? La cuestion es que por testimonios de SU epoca, y no de la nuestra, testimonios de mujeres celosas, sí que la consideraban hermosa incluso ellas, y se alegraron cuando dejó de serlo.
    Me temo que ser casquivana nunca nos ha sido favorable en ninguna epoca, y de hecho a ella le costó padecer muchas criticas despiadadas.
    En cuanto al parecido con la actual duquesa, por supuesto nadie habla de lo fisico, sino del carácter, igualmente casquivano y amiga de las fiestas populares.

    Feliz comienzo de semana, madame Chesana.

    Bisous

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  27. La lectura de la vida de la Duquesa de Alba, me resultó interesantísima... y no me pareció tan fea, tiene lu suyo.
    Un saludo cariñoso

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  28. Es que no se que tienen los retratos de Goya que todo el mundo parecia feo, jiji, y sin embargo se mataban todos por que los retratara. Que cosas, madame.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  29. Buenas tardes Madame:
    Interesante entrada que trae al blog.
    Me llama mucho la atención esos vericuetos de la historia "no oficial" que matiza la oficial y explica aspectos de la misma o refuerza lo que se aprendieron.

    Saludos Bella dama

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  30. Gracias, monsieur. Es precisamente la parte que me resulta mas apasionante.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  31. La casquivana y alocada Cayetana parece ser que traía de cabeza a toda la corte. No me extraña. Y estuvo tan cerca de Béjar: en Piedrahíta a una hora por carretera, en la provincia de Ávila. Del palacio se conserva totalmente su estructura externa (de la interna, nada), pues se ha convertido en un instituto de enseñanza secundaria. Pero ahí queda con sus aires de palacio francés, su planta en V y sus mansardas.

    Y veo que sale en su relato nuestrs duqesa de Béjar y de Benavente y Osuna doña Josefa Pimental, la rival eterna de la duquesa de Alba.

    Un beso

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  32. Madame, es verdad, que ecos tan familiares ha debido de traerle el texto de hoy!
    Que pena ver los viejos palacios convertidos en institutos para pequeños vandalos, pero mejor eso a que se conviertan en una ruina.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  33. Madame, no olvido que el rojo es el color de la pasión, pero le recuerdo que el amarillo es el de la camiseta del equipo de fútbol representativo de mi tierra. Cuando mi equipo salta al césped se me saltan las lágrimas, y no es por lo malos que son: me ocurre nada más ver los colores de su vestimenta. Y sí, vale que el rojo sea el color de la lujuria y la carne, pero el amarillo me introduce en un estado onírico de concupiscencia al que su vestido me incita. Debo decirle, además, que admiro cómo encaja mis requiebros, no siendo éste, su más que humilde servidor, nada diestro con el sable, y habiendo olvidado, además, desde hace muchos siglos, cómo se corteja a una dama de tan alto linaje y tanta elegancia que para ser como es ha tenido que provenir de otra época. La quiero, madame, y ante esta rendición a sus pies ahora sólo me falta enviarle una carta perfumada.

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  34. Monsieur, su recuerdo para con la camiseta de su equipo me ha resultado deliciosa. Me imagino la emocion tan especial que ha de producirle ese color que, sin embargo, habre de evitar cuando me suba a un escenario, o me arriesgaré a terminar como Molière.

    Yo tambien le quiero, monsieur Andres, por ser un caballero tan encantador, y aprecio siempre su calida presencia por mis salones.

    Buenas noches

    Bisous

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  35. Esta si que se lo pasó bien, pero su descendencia no menos.
    Un abrazo.

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  36. Jijiji, ya lo creo, monsieur! Y siguen, siguen.

    Buenas noches.

    Bisous

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  37. A "la de Alba" como la llamaba la reina se le podría aplicar aquello de "pobre niña rica". Debía ser muy atractiva aunque la belleza no parece ser un rasgo identificativo de su familia. Claro que quién sabe porque el pincel de Goya era tan poco favorecedor...y si no que le pregunten a Carlos IV y familia...jejeje.

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  38. De Verdad creo que los patrones de belleza actuales, de hecho, no son los mismos hoy que en el 1.700, 1.800 ni siquiera del 1.900 a la actualidad.
    Evidentemente, que la belleza combinada con su sensualidad y su fuerte personalidad sin atarse a títulos nobiliarios han hecho de ella la mujer popular en que se convirtió trascendiendo los tiempos.

    Muchas gracias,

    Alba Alejandra Ortiz,

    Jujuy, Argentina

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  39. Estimada Dame Masquée:

    Te escribí un comentario bastante largo y el mismo se evaporó misteriosamente. Confío en que no suceda lo mismo con éste. Por cualquier cosa, mi correo es: luzdecristalazul@gmail.com

    Besitos vuelan hacia ti.

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    Respuestas
    1. Ya he leído su mensaje y le he respondido.

      Muchísimas gracias por la atención que ha prestado a mi blog. Con respecto a su pregunta, lamento no poder acceder a su petición, pero me reservo el derecho de publicar yo misma en libro lo que escribo para el blog. Si bien no tengo inconveniente en permitir que un par de mis artículos aparezcan en otro blog a condición de que se me cite correctamente como fuente, nunca autorizo la publicación de mis escritos en un libro que no sea mío.

      Gracias de nuevo y reciba un cordial saludo.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)