sábado, 19 de septiembre de 2009

Paulina Bonaparte



Paulina, segunda hermana de Napoleón Bonaparte, nació en Ajaccio el 20 de octubre de 1780. Cuando los ingleses ocuparon Córcega en 1793, huyó con su familia a Marsella, donde estuvo a punto de casarse con un miembro de la Convención. La hermosa Paulina fue entonces pretendida por el general Duphot, que después fue asesinado en Roma en diciembre de 1797.
Tras numerosos amoríos, se casó con en general Leclerc. Cuando éste fue enviado a Santo Domingo, Napoleón ordenó a su hermana que acompañara a su esposo con su hijo. Embarcó en diciembre de 1801 en Brest. Los poetas la llamaron entonces la Galatea de los griegos y la Venus marina. El propio Canova, uno de los máximos exponentes de la escultura neoclásica, esculpió su imagen en mármol, Venus Victoriosa, la diosa de la belleza.
Tras la muerte de su esposo a consecuencia de unas fiebres, el 6 de noviembre de 1803 se casó en Morfontaine con Camilo Borghese, miembro de una de las más ilustres familias romanas y a quien Napoleón otorgó el título de príncipe, mientras que a ella le concedía el ducado de Guastalla. Su hijo falleció en Roma poco después.
Con Napoleón, que la amaba tiernamente, tuvo muchas disputas y muchas reconciliaciones, porque ella no siempre seguía los caprichos de su política. Pero el estilo orgulloso con el que exigía lo que sus hermanos rogaban, la hacía precisamente más atractiva para Napoleón. Una vez, sin embargo, cuando cometió una falta contra la emperatriz, que nunca le había gustado, fue obligada a abandonar la corte.
Al abdicar Napoleón en 1814, su reacción fue de lo más fraternal. En lugar de permanecer en su palacio de Roma, partió hacia Elba para reunirse con su hermano, e hizo de mediadora entre él y otros miembros de la familia. Cuando Napoleón desembarcó en Francia, ella fue a Nápoles a ver a su hermana Carolina, y después regresó a Roma. Antes de la batalla de Waterloo puso a disposición de su hermano todos sus diamantes, que eran de gran valor. Los diamantes iban en el carruaje de Napoleón, el que llevó a esa batalla. Él tenía intención de devolvérselos.
Después vivió separada de su esposo en Roma, donde ocupaba parte del palacio Borghese y poseía, a partir de 1816, la villa Sciarra. Su hogar, en el que prevalecía el buen gusto y el amor por el arte, era el centro de la más espléndida sociedad romana. Veía con frecuencia a su madre y a sus hermanos Luciano y Luis. Cuando se enteró de la enfermedad de Napoleón, repetidamente solicitó permiso para ir a verlo a Santa Helena. Finalmente obtuvo el permiso, pero poco después llegaba la noticia de su muerte.
Ella falleció en Florencia el 9 de junio de 1825. Mujer de reconocida generosidad, dejaba muchos legados y una donación en virtud de la cual dos jóvenes de Ajaccio pudieron estudiar medicina. El resto de sus propiedades fueron a parar a sus hermanos, el conde de Saint Leu y el príncipe de Montfort.
Paulina fue famosa tanto por su belleza como por su fuerte carácter, que tanto recordaba a su hermano. Era muy aficionada a la poesía italiana, y disfrutaba leyendo los versos de Petrarca. Tenía un talento dramático que mostraba en funciones teatrales privadas. Su matrimonio con el príncipe Borghese nunca le proporcionó felicidad. Llevaban mucho tiempo separados cuando poco antes de su muerte hubo una reconciliación y establecieron su residencia en Florencia.
A su muerte sólo tenía 45 años, pero había envejecido prematuramente por el cáncer que la consumía y por la vida alocada que había llevado, llena de lujos, excesos y amantes. Al acercarse su fin llamó a su esposo y le pidió perdón por todas las ofensas que le había hecho. Pidió que la vistieran con su mejor vestido y con su propia mano escribió un testamento en el que nadie fue olvidado. Murió aferrada a un retrato del emperador, y su último pensamiento fue para él.

23 comentarios:

  1. Tenían carácter y personalidad estos Bonaparte. Evidentemente los hermanos se tenían bastante aprecio, algo que se echa en falta con frecuencia entre la gente de esta categoría.
    Un saludo.

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  2. Vaya incluso para la epoca murio joven, pero menudo caracter que tenia.

    Besitos

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  3. Asi es, monsieur. Estos no eran de los que se mataban por una herencia, menos mal. Y mire que discutían, pero sí se querían mucho.

    Feliz sabado

    Bisous

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  4. Y tanto, madame Gema, un caracter parecido al de su hermano en realidad.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  5. Lo malo es que se recuerda de ella mas sus extravios que por sus bondades.

    Besos desde Málaga.

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  6. Magnífica entrada, madame. Paolina Bonaparte era para mí una desconocida hasta que hace unos años leí una biografía suya y quedé fascinada. De hecho, escribí sobre ella en un capítulo de un libro. Desde luego, fue la única persona de la familia de Napoleón que jamás lo abandono en su desgracia y quien más peleó para que sus restos regresaran a Francia. Me ha gustado mucho encontrarla aquí. Besos, querida amiga.

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  7. Y su belleza esplendida, inmortalizada en esa escultura sin igual.

    Feliz sabado, madame Annick

    Bisous

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  8. Madame Isabel, que sorpresa!
    Espero que todo vaya bien y rapido, y pronto podamos tener el fruto en nuestras manos.
    Ardo de impaciencia!

    Un abrazo

    Bisous, madame

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  9. Espléndido y escueto retrato de una mujer orgullosa que le debía todo a su hermano.

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  10. Así es, monsieur, y nunca fue ingrata.

    Bisous

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  11. Ha sido siempre legendaria su belleza y la larga lista de sus amantes. Nunca creí que tuviese ese apego tan especial por su hermano. Quizás porque pensé que dos caracteres tan similares produjeran discordias entre ellos. Pero, al fin y al cabo, Napoléon fue la persona que la catapultó a lo más alto.Si no, ¿quién se hubiese fijado en la familia Bonaparte?

    Besos

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  12. Si, y de hecho a base de tener caracteres parecidos discutian mucho y andaban siempre a la gresca, pero se querían a pesar de todo.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  13. Madame,

    sólo algunos inmortales como Napoleón (y por empatía, su familia), pasan realmente a la Historia. Interesante y poco frecuente entrada.

    Que descanse.

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  14. Una de las más hermosas estatuas que jamás se esculpieron...

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  15. A veces me pregunto, madame, si pasan realmente quienes mas lo merecen y no quedan olvidados muchos grandes de labor menos ruidosa.

    Feliz dia

    Bisous

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  16. Es cierto, monsieur. Coincido en su gusto por la estatua. Parece que tiene vida.

    Feliz domingo

    Bisous

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  17. Madame... enhorabuena por tratar una historia tan apasionante como la de los Bonaparte con tanta ligereza de pluma. Fueron vidas tortuosas que dejaran una enorme huella en la historia...

    Salud e gracia mademoiselle

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  18. De ella siempre se habla de lo malo, de sus excesos, de las visitas a los negros que hacia en Santo Domingo, sin penar que quizas nunca tuvo muchas ganas de casarse con Leclerc o siquiera le gustaba un pouqito. Menos quizas, amarlo. Pero nadie rescata que racista no era, y cuando la gente se escandalizaba de la proximidad que tenia con los africanos, sonreia dulcemnte y con toda candidez respondia con un cliche de la epoca, mientras que seguia tratandolos de igual a igual. Tampoco hablan de su generosidad.
    Ah... a proposito chicas historicas, hay buenas noticias para el gremio!!!! muy buenas!!!!

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  19. Gracias, monsieur Uthegal. Realmente pocas familias dejaron tanta huella en la Historia, es cierto.

    Bisous, monsieur

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  20. Madame Alyxandria, se refiere usted a las novedades de la dama romana? Estoy muy feliz porque me he enterado de que va a publicar una de sus historias. Estoy deseando tener el libro en mis manos!

    Bisous, madame

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  21. Hola, esta mujer Paulina Bonaparte a pesar de tener tantos amorios, que raro que no tuvo mas hijos. y lo mas extraño fue la muerte de su unico hijo tan pequeño. si sabes detalles de su muerte. por favor escribirlos. gracias.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)