martes, 22 de septiembre de 2009

Los estudiantes en la Edad Media



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El más sencillo de los grados universitarios daba derecho a ostentar una corona de laurel, bacca lauri, y de este nombre latino derivó el vocablo bachiller. Seguía la licencia docendi, es decir el permiso para enseñar las materias de una facultad, con derecho a vestir una capa redonda y caída, llamada toga. El licenciado podía ponerse también un birrete. En lo alto de la pirámide académica estaban los doctores. Tenían la obligación de pagar una espléndida comida a numerosos invitados y sufragar unos festejos pomposos, en lo que parece apreciarse cierto propósito corporativista de dificultar el acceso al clan. El rector y los decanos de la universidad eran elegidos por los estudiantes, al igual que en muchos lugares y ocasiones eran también designados los profesores.

La tarea de delimitar la población estudiantil se complicaba por la multitud de estudiantes a tiempo parcial y de otras personas que vagaban por las universidades, entre ellos los criados de los estudiantes ricos, los empleados de la universidad, los pícaros y los ladrones, así como los antiguos estudiantes que nunca abandonaban la ciudad universitaria.
Universidad de Salamanca
La palabra lección viene de leer, y esto es lo que tenía que hacer el docente: en tiempos anteriores a la invención de la imprenta, ante la escasez de libros, que imposibilitaba que cada estudiante pudiera hacerse con todos los necesarios, el profesor leía el texto y añadía su propia conceptuación, contestando las dudas que le expusieran los alumnos.
Los alumnos gozaban de poder absoluto: vigilaban la asistencia a clase de los profesores, su puntualidad y el nivel de sus explicaciones; no toleraban que se saltasen ningún tema difícil y les exigían respuesta a cualquier clase de pregunta. Los exámenes, orales exclusivamente, tenían también forma de debate. En algunos lugares el candidato debía prestar previamente juramento de que, si era suspendido, no ejercería venganza alguna “por medio del cuchillo o el puñal” contra el profesor. No era extraño que los estudiantes, que solían ir armados, trabaran duelos y reyertas por los más variados motivos, incluso sobre temas académicos.
Se practicaban novatadas y bromas pesadas a mansalva, y se celebraban muchas fiestas, aparte de las festividades religiosas, que eran conmemoradas de forma peculiar. Algunas conducían a estremecedoras parodias de la fe y sus dogmas, con festejos groseros que acababan teniendo por escenario los lugares de peor nota. El obispo de París decidió prohibirlos, y la facultad de teología le respondió que “la locura es una segunda naturaleza del hombre que parece serle congénita, y que conviene que disponga de expansión por lo menos una vez al año.”
Universidad de La Sorbona

También ocurrían otros desenfrenos en las fiestas generales de la población, en las cuales destacaban los escándalos promovidos por los escolares e invariablemente protegidos y excusados por las autoridades académicas. Destacaba por su violencia y descaro el sector de los llamados goliardos, libertinos y delincuentes que se amparaban en el nombre de estudiantes para prolongar años y años una vida de licencia y rapiña.
Un concilio reunido en Salzburgo los definió así: “Se pasean desnudos en público, frecuentan las tabernas, los juegos y a las cortesanas, se procuran el sustento mediante los delitos que cometen.” En otras ocasiones los goliardos se limitaban a sacar beneficio tocando instrumentos, cantando en coro o componiendo poesías, un poco a la manera de las tunas universitarias perpetuadas hasta hoy. Estos conjuntos de músicos y pícaros iban de una población a otra, tal vez con el pretexto de seguir los cursos de algún maestro célebre.
Todas las fronteras estaban abiertas y las puertas de las cátedras eran de una liberalidad tal que todo el mundo podía aprender y enseñar donde quisiera.



Fuente: 
El reverso de la historia - Pedro Voltes

36 comentarios:

  1. Muy buena entrada, bien trabajada.
    Ya veo que lo de los estudiantes sinvergüenzas no es cosa sólo de hoy. Había pícaros y ladrones que disfrazados de estudiantes se pegaban la gran vida, dedicados a la holganza y al delito.
    Un saludo.

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  2. Y es que ademas, siendo estudiante quien no ha sentido alguna vez "the call of the wild"?
    Aunque claro, nada que ver con el modo en que aquellos le daban rienda suelta!
    Por eso, cuando nos parezca que los de ahora se estan pasando (que sí, que se estan pasando), recordemos que debe de ser a causa de algun gen atávico, herencia de semejantes antepasados.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  3. Tuno bueno tuno muerto... parece que en muchos aspectos la cosa no ha cambiado mucho... excepto en que los estudiantes ahora no tienen mucho poder de decisión.
    En mi época universitaria también sufí algún que otro profesor que se limitaba a leernos un libro... ¿verdad José Antonio G.?

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  4. Tampoco yo me libre de lo de la lectura, no.
    Incluso tenía uno que llegaba y se ponía a recitar poemas sin venir a cuento.
    Vamos, que en la edad media lo hubieran hecho picadillo los estudiantes.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  5. Y con las discusiones tan curiosas que podían tener dentro de un sistema en el que imperaba la escolástica. Recordemos la célebre pregunta que trajo de cabeza a algunos de los profesores de las más prestigiosas facultades de Teología: ¿Cuantos ángeles pueden bailar en la cabeza de un alfiler?.
    1 saludo madame

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  6. Al final de cuentras estas universidades no eran tan aburridas como uno creeria. Lindo eso de no ejercer venganza con cuchillo, algo que aun hoy a muchos nos gustaria. Habia que estudiar, pero tambien habia unas jodas barbaras!

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  7. Algunas cosas no han cambiado nada y otras...¡Mucho! Lástima que en nuestra época no nos haya pillado eso de tener poder absoluto y poder exigir y controlar a los profesores...no hubiera estado nada mla :)Un besito!

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  8. Bueno es saber que las juergas universitarias son tan antiguas jejeje Lo que si me ha impactado es lo del juramento de no tomar vengaza contra un profesor si este suspendía al alumno. ¡Con más de un profesor mío me hubiera gustado batirme en duelo!

    Un saludo

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  9. Mademoiselle, es que el espiritu del estudiante viene de lejos y está bastante viajado, habría que haberlo vivido para empaparse de el ambiente de un mundo cambiante en todos los sentidos...

    Salud!

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  10. Encantador tema de debate, monsieur Bragi. Al menos es preciso reconocer que estimula la imaginacion. A veces debian de ser unas clases muy amenas.

    Feliz tarde

    Bisous

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  11. Si, madame Alyxandria, era todo como más exagerado. Pero hasta lo de ir armado a clase ya estaba inventado, ya ve.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  12. Madame Ana, no se que le diga. Tal como se estan poniendo las cosas, los profesores van a tener que acudir a clase metidos dentro de una armadura medieval.

    Feliz tarde

    Bisous

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  13. Ah, monsieur Sila, al menos lo de batirse es mucho mas noble, por supuesto. Llegó usted a retarlo, por ventura?
    Pero a mi me parece que tendria que volver a ponerse de moda el juramento en cuestion, porque las agresiones vuelven a estar a la orden del dia.

    Bisous, monsieur

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  14. Si, monsieur Uthegal, no hubiera estado mal vivir siquiera una semanita de las de aquellos estudiantes, de juerga en juerga. Ni las mejores de ahora deben de poder compararse!

    Feliz tarde

    Bisous

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  15. “la locura es una segunda naturaleza del hombre que parece serle congénita, y que conviene que disponga de expansión por lo menos una vez al año.” Eso me causo cierta gracia, y mira que esas tradiciones siguen vigentes de una u otra manera, aunque ahora las llaman Bautismos en las facultades de mi pais....la facultad de medicina tiene la mas fuerte conjuntamente con la de veterinaria =)Arman desastres da miedo pensar que van a estudiar medicina... ( Saludos)

    ****
    Por cierto: Perdon que lo pregunte ahora, mas vale tarde que nunca, aunque me da verguenza, fui una descuidada, pero me dijo Usted que nos habia dejado un lindo premio y yo hasta hoy me fijo, mis disculpas por no haberme pasado a tiempo, pero estaba tan llena de actividades, que en verdad no me di cuenta...Gracias!!!!

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  16. No se preocupe, madame, por lo del premio.
    Tiene razon, da miedo pensar que luego va una a encontrarse con esos profesionales que han de ser tan responsables. Con esos comienzos parece tan dificil...

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  17. Y después los jóvenes nos las damos de muy innovadores en nuestros comportamientos cuando en realidad tomamos actitudes ya muy usadas desde hace siglos, jajaja, hablo en plural sólo por mi edad, porque en realidad llevo una vida bastante tranquila, digamos que soy tranquila y algo anticuada y las juergas me escandalizan un poquito, jajajaja.

    Aunque en el fondo me hubiera gustado que los estudiantes de ese entonces fuesen diferentes, más formales, no tan prepotentes, eso de controlar a los profesores no sé como que es una actitud prepotente, es mi opinión personal :).

    Un abrazo Madame!

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  18. ¡Por Dios, Madame, que pésima idea tiene de mis amigos goliardos! ¿Comparables con la tuna de hoy? Es como comparar Un Ferrari con un Seat Panda.
    Por lo demás, bello artículo, Madame.
    Saludos.

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  19. Bueno, madame, jiji, no voy a negarle que me gusta la juerga, pero la verdad que a tales extremos no llego. Eso de pasear desnuda en publico se lo dejo a Lady Godiva. Y desde luego, lo del cuchillo y el puñal me parece terrible. Yo tendria que tener siempre a mano mi frasquito de las sales!

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  20. Ah, que susto, monsieur Xibeliuss, tuve que leer de nuevo el texto porque pense que habia puesto algo distinto a lo que queria poner, pero no. Solo he puesto "sacar beneficio tocando instrumentos, cantando en coro o componiendo poesías, un poco a la manera de las tunas universitarias perpetuadas hasta hoy”. Convendrá usted conmigo en que los tunos hacían y hacen eso.

    Buenas noches, monsieur.

    Bisous

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  21. No me imagino yo a los goliardos cantando en bodas, bautizos y comuniones, pero admitamos que puedan ser un antecedente del que degeneraron los tunos, de acuerdo. Que debe hacer muchos años que no componen nada ni juntándose en un congreso mundial,jeje
    Saludos y buenas noches, Madame

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  22. Lo hacian, lo hacian donde les pagaban.
    La poesia goliardesca se extendio por toda Europa en esos siglos. Fue abundante. Mire un bonito ejemplo que se conservaba en la Sorbona:

    In taberna quando sumus,
    non curamus quid sit humus,
    sed ad luddum propreramus,
    cui semper insudamos...


    No se si hace falta traduccion, pero espero que no :)

    Bisous, monsieur

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  23. Mire, mire, esto es muy interesante:


    http://tuna.upv.es/historia/

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  24. Vuelve a anonadarme con su cultura, su refinamiento y la información rescatada de un arcón del tiempo. Beso sus pies, madame, porque arrodillarme es bien poco para la admiración que me suscita.

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  25. Monsieur Andres, su galanteria me recuerda a la de aquellos caballeros de mi epoca barroca.
    Por un momento lo he imaginado con una de aquellas pelucas, poco adecuadas para dias calurosos.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  26. Muy ameno, madame.

    Tal vez habría que jurar lo de no usar el cuchillo todavía en nuestras aulas ;-)

    Que descanse.

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  27. Jijiji, y tanto!
    O armas de fuego, porque en algunos paises hasta con eso atacan.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  28. Muy buena entrada Mme. me agrada.
    Un gran abrazo
    besos

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  29. Muchas gracias, madame.

    Espero que se encuentre bien de salud.

    Bisous

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  30. Pues parece que el comportamiento de los alumnos con los profesores ha sido desde antiguo tema para mirar con lupa. También ahora corren alguna vez que otra navajas. Claro que antes no existía el defensor del menor, y lo tenían más crudo.

    Un abrazo

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  31. Lo que pasa que ahora empiezan mas temprano, ya en la escuela, en su mas tierna infancia. No esperan a ser adultos universitarios bien barbados como eran estos.

    Bisous, madame

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  32. En el fondo las cosas no han cambiado tanto; han cambiado las tabernas por el botellón, algunos no los echas ni con agua caliente y la picaresca está a la orden del día.
    Los tiempos cambian, las personas no tanto.
    Un abrazo

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  33. Yo creo que si, que el fondo de la cuestion persiste aunque sea bajo otra forma. Pero, como suele decirse, nada nuevo hay bajo el sol.

    Bisous

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  34. Cuánto daría yo por pasearme por la Salamanca de Fray Luis de León... y sentir ese frío mortal que se pasaba en clases repletas de estudiantes ansiosos por aprender, que escuchaban las lecciones en el suelo o en incómodos bancos. Que en vez de aplaudir mostraban su entusiasmo mediante patadas en el suelo y que marchaban al Tormes a comer con las prostitutas el hornazo el Lunes de Aguas. Una delicia.

    Un beso, madame

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  35. Ay, madame, que bonito. Lo pinta usted de un modo que casi apetece volver a estudiar!

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  36. Madame: le quiero enviar congratulaciones en orden de su blog. Me pareció muy completo, cuajado de alta información y calidad de imágenes. Un cordial saludo desde una bonaerense ciudad muy al sur.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)