sábado, 26 de septiembre de 2009

La Casa de las Siete Chimeneas

La Casa de las Siete Chimeneas - Madrid

Más que casa era un palacio mayor. Fue edificada en Madrid durante el siglo XVI, en el callejón de las Infantas, que culebreaba entre tapias verdes de yedra de las huertas y las tapias del convento de Capuchinos. Cuenta la leyenda que la había hecho construir un montero a quien enriqueció el rey Felipe II, y el arquitecto fue Juan Bautista de Toledo, no Juan de Herrera, como dicen muchos. Éste fue sólo un ayudante.


El palacio era la dote de la joven Elena, la hija del montero, al casarla con un brillante militar, capitán de caballería, que moriría en Flandes poco después. Conocida la heroica muerte de su marido, la joven viuda se sepultó en sus lutos, tapizó su habitación de raso negro y clausuró ventanas y celosías para que no entrara un rayo de sol. A los pocos días apareció sin vida en el lecho nupcial.


Nadie supo a ciencia cierta cómo había muerto. Alguien apuntó que quizá fueron la causa los vahos de un brasero encendido que aliviaba el frío glacial del enorme aposento. Otros creyeron que la muerte era más misteriosa. Extrañamente el cadáver desaparece; unos acusan al padre de Elena, otros dicen que está emparedada en algún lugar de la casa. Poco después, el padre de la desdichada se ahorca de las vigas de la mansión. El rey Felipe, el oculto y constante protector de la familia, ordena una investigación de los sucesos, más por acallar los rumores que la unían sentimentalmente a la fallecida que por otra cosa. Nada da resultado y la incógnita sobre las circunstancias de la muerte siguen siendo desconocidas. Dijeron que había fallecido de languidez, de desesperación callada.


Felipe II


El caso es que, desde entonces, hubo un fantasma en la casa, una aparición espectral, una dama vestida de blanco con la cabellera flotante al viento, que durante las noches de luna llena, tras el toque de ánimas, deambulaba por el tejado entre las siete orgullosas chimeneas con una antorcha en la mano. Se arrodillaba al fin, se santiguaba y se daba golpes en el pecho mirando hacia Oriente, como si se dirigiera a la mole tenebrosa del Alcázar real.


La historia de la casa es harto complicada y famosa. Poco tiempo después fue comprada por Baltasar Cattaneo, un comerciante genovés que realizó la primera reforma. En 1623 era la residencia del conde de Bristol, embajador extraordinario de Su Graciosa Majestad Jacobo I de Inglaterra. Alojó en esa época al Príncipe de Gales, futuro Carlos I, cuando viajó a España con su amigo el duque de Buckingham como novio de la Infanta Doña María, con la que no llegó a casarse.


Carlos Estuardo, Príncipe de Gales


Pasando el tiempo, el 26 de marzo de 1766, el edificio presenció el célebre motín de capas y sombreros. En esta casa habitaba el marqués de Esquilache, Don Leopoldo de Gregorio, ministro de Carlos III. La Casa de las Siete Chimeneas fue asaltada, se rompieron las botellas de las bodegas, saquearon las despensas, destrozaron los lujosos muebles de los salones y no quemaron la casa por ser propiedad del marqués de Murillo, que nada tenía que ver con aquella algarada.


Años más tarde habitó esta mansión Manuel Godoy, otro ministro que también supo de la impopularidad, y la multitud volvió a asaltar la casa, quemó los enseres y lo devastó todo.


La vieja casa de las Siete Chimeneas


Hoy existe todavía la casa de las Siete Chimeneas, pero ya es otra. Don Jaime Girona la adquirió en 1883 y encargó al arquitecto que la derribara para después reconstruirla, aunque conservando el estilo y las siete chimeneas. El edificio fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1948. En la actualidad es sede del Ministerio de Cultura.


34 comentarios:

  1. Madame,
    me dan más miedo los fantasmas de los vivos que de los muertos.
    Interesante entrada, cercana para mi.
    Que descanse.

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  2. jeje, a mi tambien, madame. Los de los muertos, que se sepa, no suelen causar daño.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  3. Un saludo Mme. muy buena entrada, tema muy interesante. Saludos a los papis.
    Que esté usted muy bien.
    un abrazo
    besos

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  4. Vamos, que la casa estaba embrujada, con su fantasma y todo. Modestamente yo creo que todo se debe a la casualidad. A veces ocurre. De todas formas habrá que preguntar a partir de ahora si han visto apariciones a los que pululan por el Ministerio de Cultura.
    Un saludo.

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  5. ¡Caray, sorprendente la historia del ministerio! Aunque hay quién diría que alguna vez el fantasma llegó a ministro/a.
    Buen domingo, Madame.

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  6. Pues Xibeliuss me ha quitado el comentario de la boca. A ver si el fantasma va a ser algún ministro! jajajaja.

    Bromas a parte, qué misteriosa esa muerte, aunque si mandó tapiar todas las ventanas y dentro había braseros, probablemente moriría asfixiada.

    Saludos.

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  7. Muchas gracias, madame Isthar.

    igualmente.

    Feliz domingo

    Bisous

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  8. Lo que pasa, monsieur Cayetano, que si las ven se las callaran, por si los destituyen, jiji.
    Sería preocupante.
    No, pero seguro que desde que derribaron la casa vieja el pobre fantasma salio corriendo.

    Feliz domingo, monsieur

    Bisous

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  9. Si es que el puesto de fantasma siempre ha estado de lo mas disputado, monsieur Xibeliuss, jiji. Pero no consiguen tener el encanto de los de leyenda.

    Feliz domingo

    Bisous

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  10. Yo creo que si, madame Kassiopea, que seguramente la muerete de Elena se debio a un desdichado accidente, y la imaginacion de la gente lo fue adornando. Algunos hasta debian de estar convencidos de haber visto al fantasma, mientras que otros se lo inventarian con toda desfachatez.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  11. La historia de la Casa de las Siete Chimeneas ya la había escuchado o leído en otra parte (aunque tan bien como usted la cuenta no, desde luego). Curiosa leyenda de por sí trágica y misteriosa, acrecentada por el asunto del fantasma. Él asunto de la dama y su relación con el rey no es más que una invención surgida al calor de la Leyenda Negra, ¿no cree madame?. Quizás si existió esa dama llamada Elena que murió ahogada por un brasero y cuyo marido frecuentaba la corte. esa historia sí em parece real. Lo demás, fantasmas incluidos, petenecen a la leyenda.

    De todas formas, pobre casa. No se libraba de una. Sí que la podríamos calificar de maldita, pero por otras causas y no por el fantasma.

    Besos y feliz domingo

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  12. Estoy totalmente de acuerdo con usted, madame.
    Pero era mas bonita la leyenda. Y es que don Felipe, al parecer, inspiraba muchas.
    En cuanto a la casa, mire usted que era gafe, eh? No se, no se, pero mejor se llevaban el ministerio a otra parte.

    Feliz domingo, madame

    Bisous

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  13. Lo que sin duda da la leyenda es más personalidad a un edificio que ya en si mismo es un testimonio de acontecimientos muy significativos, pero es común que a este tipo de edificios se les asocie este tipo de historias. Interesante post madame.
    1 saludo

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  14. Asi es, como si el edificio no hubiera tenido suficiente con tanta revuelta y saqueo.
    Pero bueno, tanto mejor para su fama, cuantos mas fantasmas le pongan.

    Bisous, monsieur

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  15. Sigue siendo una "casa encantada", tal vez porque los lugares donde han sucedido grandes cosas guarda la esencia de lo que pasó y de los que allí vivieron... ¿quién sabe?, el caso es que hay zonas de la casa que los funcionarios y los bedeles evitan, al parecer hace demasiado frío incluso con calefacción, un frío extraño, y esto es algo sabido entre los trabajadores del Ministerio de Cultura.

    El hecho de que haya 7 chimeneas (el 7 es un número mágico para todas las culturas) ya da qué pensar sobre la intencionalidad del arquitecto...

    Tal vez solo sean supersticiones populares :)

    Tal vez...

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  16. No me diga que continúa la leyenda a pesar de haber sido derribada la original!
    Vaya, madame, esto se pone interesante. Ya me gustaría entrevistar a funcionarios y bedeles.
    Y si, no deja de ser curioso lo de las 7 chimeneas.

    Feliz tarde

    Bisous

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  17. Misteriosas muertes, hombres que tienen más capas que una mujer o una cebolla; levantarte y vestirte en aquella época debía ser como ponerte una armadura; y tan seguro te sentías que te ponías a hacer intrigas... vamos, ¡quién no chismorrearía con esas ropas, por favor!

    Besos

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  18. Qué crimen que la derribaran, una casa con una historia tan intensa y sabrosa. Y es que a veces parece que a la gente se le crucen los cables… O son personas verdaderamente soberbias. Interesantísima historia. Besos, querida dama

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  19. Monsieur, su comparacion entre la mujer y la cebolla a cuento de las capas resulta exquisita.
    Entonces usted cree que las ropas estan directamente relacionadas con la intriga? Curiosa teoria. Pero mire usted que yo me las pongo y sin embargo soy inofensiva.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  20. Madame, un gusto saludarla!
    Aqui seguimos contando los dias.
    Espero que ya no nos hagan esperar mucho mas!

    Buenas noches, madame Isabel

    Bisous

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  21. Mi querida Madame,me ha encantado encontrar este blog,una gran historia,no me asustan los fantasmas me da mucho mas miedolos vivos,pero siempre es bueno aprender,gracias por compartir.Con cariñoVictoria

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  22. Muchas gracias, madame, y bienvenida a este espacio.

    Buenas noches

    Bisous

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  23. No sabía que hubiera sido tan agitada la historia de esta casa. Demuestra que son más sólidas las construcciones de los hombres que ellos mismos.

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  24. De todas formas... si yo trabajara allí rehuiría del turno de noche, por que la se sabe que existir no existen pero haberlas hailas...

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  25. Su majestad el rey Felipe tiene muchos fantasmas en su haber, por lo que parece. Dicen que en su juventud era harto aficionado a las diversiones (incluido el cortejo de las damas); curioso el aparente cambio que tuvo lugar en su ánimo, al correr de los años.

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  26. Que buena reflexion, monsieur Andres.
    Y la creatividad humana es inagotable. No suele terminar con la construccion de los edificios.

    Bisous, monsieur

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  27. Que tendran los fantasmas que tanta atraccion sienten por la noche? Es raro verlos de dia, no le parece? A lo mejor es que solo relumbran en la oscuridad.

    Feliz dia, monsieur Jose Luis

    Bisous

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  28. Don Felipe tenia, ciertamente, la pestaña muy alegre, por mas que hubiera que disimular. Mientras el cuerpo aguantó no lo pasó mal, no.

    Feliz dia, monsieur Mannelig

    Bisous

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  29. Preciosa entrada, cuánta historia acumulada en esas paredes.
    Sigue el fantasma de Elena vagando entre sus muros?
    Besos, madame.

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  30. Pues el caso es que yo pensaba que en el nuevo edificio ya no, pero me dicen que funcionarios y bedeles no las tienen todas consigo y que notan cosas raras, asi que algo debe de quedar por ahi.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  31. ¡Es preciosa! Esos muros han contemplado cómo se escribían muchas páginas de la Historia de España. Un abrazo.

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  32. No sabía nada sobre la casa de las siete chimeneas, me ha inspirado la verdad, te agradezco por la publicación. Como escritor siempre es bueno enterarse de nuevas historias, para poder contar otras...

    Mis saludos desde Ángel Poético.

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  33. Si esas piedras hablasen, verdad madame? Cuantos secretos nos revelarian. Aunque tal vez sea preferible dejar a la casa envuelta en el misterio.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  34. Asi es, monsieur. De pronto un edificio, o un articulo hallado por casualidad nos inspira una nueva historia que nos atrapa y nos absorbe durante una buena temporada.

    Feliz tarde

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)