miércoles, 23 de septiembre de 2009

Goliardos, Sopistas, Tunos y Tunantes

Tuna de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Universidad de Zaragoza a finales del siglo XX

Dejando a un lado la universidad de Córdoba, fundada por los árabes en el siglo VIII, la primera universidad española que se creó siguiendo el modelo europeo fue la de Palencia en el año 1212, durante el reinado de Alfonso VIII. Los estudiantes que acudían eran, en ocasiones, pobres, y dieron lugar a los llamados sopistas, antepasados de los actuales tunos. Su falta de recursos para mantenerse los impulsaba a recorrer calles, plazas y conventos ofreciendo su música a cambio de un plato de sopa y de algunas monedas que ayudaban a costear sus estudios.


Los sopistas eran la versión española de los goliardos europeos, y de ellos deriva la actual tuna. La palabra goliardo proviene del francés gouliard, con el significado de clérigo que llevaba vida irregular. El origen del término se encuentra en el latín gens Goliae, gente del demonio. Representaban la picaresca del ambiente en torno a las universidades europeas, vivían como juglares y vagabundos entre los que era frecuente la delincuencia, y dieron origen a un tipo de poesía muy extendida por la Europa de los siglos XII y XIII. Estaba generalmente escrita en latín y era muy satírica y crítica.


Se los llamaba sopistas porque se decía que vivían de la sopa boba. Llevaban consigo una cuchara y un tenedor de madera, siempre esperando comer en el primer lugar donde tuvieran la suerte de que se les ofreciera un plato. Por eso en la actualidad esos cubiertos de madera son símbolo de las tunas universitarias. Cuando al anochecer sonaba en las calles la campana que indicaba a las gentes la hora de recogerse en sus casas, era cuando ellos salían a rondar los balcones de las mujeres que pretendían conquistar. Armaban tanto bullicio que los ciudadanos se quejaban del ruido, que no les permitía descansar por la noche. En el año 1300 el Liber Constitutionem de la universidad de Lérida llegó a prohibir estas andanzas nocturnas que perturbaban la paz y el descanso, condenando a los culpables a la pérdida de sus instrumentos.


De esa misma época data la obra Razón de amor y denuestos del agua y el vino. “Un escolar la rimó, que siempre dueñas amó”, dice el autor. La obra habla de las cintas que penden de las capas de los estudiantes, y que son cintas de amor, por las que la dama los reconoce en la oscuridad de la noche. Y el arcipreste de Hita, en el libro del buen amor, también alude al carácter mendicante de los sopistas.


En cuanto al origen de la palabra tuna, es incierto. Para algunos procede de Thune, albergue para mendigos muy extendido por el sur de Francia durante aquella época. De ese modo, serían tunos los que vivían a expensas de las Thunes. Para otros, deriva del español atún, dada la similitud con el carácter migratorio de estos peces —tunos eran los trabajadores que se desplazaban hacia el sur en busca del trabajo que les proporcionaba la temporada del atún en el Mediterráneo—. Hay quien opina que el origen está en el latín tonare, siendo tonante o tunante aquel que tona música, aunque los cambios fonéticos no se ajustarían a la regla.


La actividad que desarrollaban, cantando o tocando para ganarse la vida o para poder costearse el viaje de regreso a casa en vacaciones, se designaba con el verbo tunar o correr la tuna, es decir, andar vagando en vida holgazana y libre, de lugar en lugar. Tampoco hay que olvidar que un sinónimo de tuno es tunante, “el que tuna o anda vagando” con el significado de pícaro o bribón, persona astuta que sabe cómo engañar a los demás o bien amigo de fiesta y jolgorio.


Muy noble y andariega tuna universitaria de Jaén


Pero las tunas, tal como han llegado hasta nosotros, no se crearon hasta el siglo XVI. En 1538 se dictó una norma llamada Instrucción para bachilleres de pupilos. Mediante ella se ofrecía vivienda a los estudiantes pobres que no podían costearla. Estas viviendas eran dirigidas por los estudiantes más antiguos o bachilleres de pupilos, que debían apoyar en sus estudios a los bobos o estudiantes nuevos. Pero este modelo nunca fue ejemplo para el estudio serio. En La vida del Pícaro Guzmán de Alfarache se dice lo siguiente: " . . . no querían ver libro, ni atender a lo que habían venido a la Universidad; jamás se les caían las guitarras de las manos, daban mucho entretenimiento, cantaban muy buenos sonetillos y siempre tenían de nuevos, y los sabían hacer muy bien y pasar el instrumento".


El tuno español actual es el último goliardo, y como tal ha pasado también a las universidades de América. El atuendo en la actualidad recuerda al de los siglos XVI y XVII. La banda sobre el pecho, llamada beca, varía de color según la universidad a la que representa. Llevan en la capa las cintas regalo de las mujeres para las que han cantado, y los escudos de las ciudades y países que la tuna ha visitado

por todo el mundo.


Y, para terminar, les dejo con una famosa poesía goliarda que despertará en más de uno viejos ecos olvidados:


In taberna quando sumus,

non curamus quid sit humus,

sed ad luddum propreramus,

cui semper insudamos...


(Cuando estamos en la taberna no nos interesa donde sentarnos, sino que nos precipitamos al juego, el que siempre nos hace sudar.)


In taberna quando sumus...


Bibliografía:

Cancionero de estudiantes de la tuna: el cantar estudiantil de la Edad Media – Antonio Luis Morán Saus, José Manuel García Lagos, Emigdio Cano Gómez

Tuna.upv.es

es.wikipedia.org/wiki/Goliardo

web.educastur.princast.es/cp/fresneda/colegio/COMENIUS%20A%C3%91O2/LA%20TUNA/TUNA.htm


26 comentarios:

  1. Madame, nada más lejos de mi intención que dudar de su sapiencia y cuidado estudio, pero me sigue siendo difícil comparar tunos con goliardos. Me recuerda a las distintas órdenes que hoy se declaran herederas del Temple: ya lo creo que a los tunos actuales les gustaría ser goliardos, pero... !
    Buen trabajo y buenas noches, Madame.

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  2. Me temo, monsieur, que la gente evoluciona, y no se queda eternamente en medieval. Por otra parte, nunca han sido una sociedad secreta, como la gente extravagante que usted menciona y que se dedican a cosas de abracadabra. Tenga en cuenta, tambien, que aquí la cuestion no es que ellos se declaran, sino que los declaran los expertos. No pierda de vista la logica del asunto. Tenga en cuenta, tambien, que lo mucho o lo poco que a alguien le cueste creer un dato no está necesariamente relacionado con la veracidad del mismo, y que esto tiene mucho mas que ver con la fundamentación y documentación abundante que existe sobre el tema.
    En todo caso su escepticismo resulta tan desconcertante que casi lo considero digno de encomio, por lo originales de sus teorias.
    Propongalo usted a filologos, historiadores y demas gente que se ocupa del tema. Tal vez sean ellos los que esten obcecados, monsieur, ¿por que no? Usted expliqueles su propia teoria sobre cosas como el origen de la palabra tunante, el origen de lo de la cuchara y el tenedor y demas, o por que las obras literarias de la edad media hablan de ellos. Quien sabe, podria resultar esclarecedor.

    Y no, monsieur, no creo que les gustase nada de nada ser goliardos. Seguro que prefieren haber evolucionado y salido de la delincuencia. Por lo menos es lo que suele ocurrir. Vera, ser goliardo no era bonito, ni ningun galardon.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  3. Je, je, el poema entero me lo encontré una vez escrito en la pared de una taberna de estudiantes en Viena, para dar ánimos a los parroquianos. Bibit albus, bibit niger, bibit constans, bibit vagus...

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  4. Jeje, monsieur, por París tambien circulaba.
    Que tiempos aquellos en los que me sabia de memoria poemas goliardos! Ahora seria incapaz de recitar uno entero.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  5. Muy buen trabajo, interesante, desconocía muchos de los datos, y aún así, tras conocer su historia y evolución...Siguen cayéndome fatal todos ellos...

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  6. Los tunos actuales me parecen especialmente cansinos....
    en cuanto a la época que describes, hay que reconocer que se sabían divertir...

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  7. Jiji, monsieur Duncan, no es para menos: debian de desvalijarlo a usted antes de que pudiera darse cuenta.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  8. Bueno, monsieur Jose Luis, no disimule: seguro que usted ha vivido fiestas parecidas en sus tiempos. Ah, que fragil memoria tenemos! jiji

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  9. Buena y didáctica entrada, madame.
    Los tunos de hoy son más bien "tunantes" y poco estudiantes. En las bodas y demás celebraciones aparecen en plena comida cantando "clavelitos" tíos de 30 años con su guitarra que nunca han pisado una Facultad.
    Lo de "sopistas", referidos a los estudiantes más pobres que menciona su entrada, aparece mucho en nuestra literatura, Quevedo fundamentalmente.
    Un saludo.

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  10. Asi es, monsieur, son todo un clasico en nuestra literatura.
    Y si, que cara mas dura tienen, jiji, hay tunos que tienen ya aspecto de jubilados y siguen dale que te pego con los clavelitos. Cualquier cosa menos estudiar.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  11. En fin, Madame, siento haberla molestado. Mi comentario va más en la línea de lo que expone José Luis de la Mata, que usted parece no compartir.
    Empezaba diciendo que no dudo de la veracidad de su entrada, entre otras cosas porque la historia de la tuna no está entre mis aficiones. Intentaba una pequeña broma sobre lo que tiene sentido en la edad media y ahora ya no lo tiene.
    Mis disculpas.
    Saludos, Madame.

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  12. Monsieur, no me haga reir, que tengo agujetas.
    Mientras diga monsieur y madame nada me molesta. Preocupese el dia que deje de hacerlo.
    Mire, voy a decirle una cosa, creo que hubo una vez que me tomé algo en serio... pero no recuerdo donde ni cuando. Solo se que no fue usted.
    Es que me hizo gracia lo de que compare a los pobres tunos con los rosacruces, illuminati y demas tarados.

    Bisous, monsieur

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  13. Ah, madame, qué recuerdos con su entrada... En mi boda hubo tunos (también algún tunante)... y recuerdo un viaje a Salamanca acompañando a un tuno...
    Que descanse.

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  14. Supongo que nadie se libra de que haya aparecido un inevitable tuno o toda la tuna en algun momento de su vida. Sin embargo, yo creo que ya son mas bien una especie en peligro de extincion.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  15. Lo mío no tiene perdón: estudiando en Salamanca y sin saber la historia de nuestra tuna...en fin. Un apregunta actual: ¿queda algún rescoldo de tuna en otros países europeos o sólo en España?

    Muchas gracias por enseñarnos tantas cosas, madame.

    Un besazo

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  16. Bueno, en realidad la tuna es esencialmente española, aunque en Francia tambien hay. Poquito, que yo sepa, pero hay. Me consta que hay una en Pau.

    Madame, en su universidad sí que hay ambiente siempre, con o sin tunos!

    Feliz tarde

    Bisous

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  17. ¡¿Que se sabía de memomia poemas goliardos, madame?! Me da miedo vuestra merced. No sé cómo será en París, pero mire que en los reinos de Su Majestad Católica, las cosas de brujería se tratan con unos troncos y un poco de calefacción...

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  18. Bueno, tenga usted en cuenta que fue en una epoca posterior al barroco, monsieur. Es decir, no en esta vida, sino en otra posterior. Andaba la cosa muy relajada.

    Y usted qué, si aun recordaba enterita esta que he puesto! Ay, Viena, Viena. Cómo me puse de vino una noche bohemia en Viena! Y que delicioso apfelstrudel, tambien, que de vez en cuando tambien se comia.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  19. Recuerdo que cuando visité Santiago de Compostela, una noche había un grupo de tuna tocando en la Plaza do Obradoiro. Fue uno de los mejores momentos del viaje ya que los tunos cantaban canciones ingeniosas y un tanto fuera de tono pero con gran arte. En cambio, cuando en la universidad de mi ciudad veo a los tunos, intento salir corriendo, pues arte tienen poco y en cambio si que tienen gran voracidad por las propinas.

    Bonne nuit

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  20. jejej, se ve que en Santiago cuidan mas la tradicion sopista. Lo de las canciones fuera de tono va muy en la tradicion. Pero generalmente se dedican a amargarnos con los clavelitos, sí.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  21. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  22. Madame, me extraña que algo tan intimo le parezca un tema apropiado para el blog, en especial teniendo otros medios de comunicarse conmigo. Su comportamiento a veces es extraño, pero vaya por dios, lo siento mucho por usted si la abandonan sus amigos. No se que aconsejarle, la verdad, no se me dan bien esas cosas. Yo tengo la suerte de que los mios siguen a mi lado aunque estoy cualquier cosa excepto bien, como creo que usted sabe.

    En mi ultimo email le hice una pregunta, pero es que usted no me responde, y no me parece apropiado repetirla aqui.

    Espero que se mejore, madame

    Bisous

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  23. La reverencio y beso su mano, madame, si es que antes logro no desmayarme por lo que me ha enseñado sobre el origen de las tunas universitarias. Cuánta belleza, amenidad y rigor. Confieso que la tengo idealizada y no puedo imaginármela enferma. Viendo la fuerza de esta entrada, espero y deseo que haya sido pronta su recuperación.

    Kisses for you

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  24. Ay monsieur, pronta no esta siendo, no.
    Pero bueno, alla vamos.
    No se crea usted, las damas barrocas nos enfermamos mucho.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)