martes, 11 de agosto de 2009

María la Balteira



La gallega María Pérez, conocida como La Balteira, fue la más famosa de las soldadeiras medievales. Eran éstas mujeres de la corte que tenían por oficio cantar y bailar ante reyes, nobles y cortesanos, a cambio de lo cual recibían una soldada, palabra de la que deriva su nombre. Ninguna dejaba de tener a su lado a una covilheira. Aunque este término designa en realidad a la sirvienta íntima o camarera (del latín cubicularia), en la práctica la covilheira hacía también de alcahueta o celestina.
Se cree que María procedía de la zona de Betanzos. Era hidalga, poseía bienes propios, y sin embargo eligió un oficio que se encontraba próximo a la prostitución. Aparte de lo cual, el propio oficio de juglar, entendido como modo de ganarse la vida a diferencia del arte desinteresado del trovador, estaba considerado infamante en las partidas: “Son enfamados de derecho… los que son juglares… que públicamente andan por el pueblo, o cantan, o facen juegos por precio, esto es porque se envilecen ante todos por aquel precio que les dan”.
Alfonso X y su corte
Pero María no quiso matrimonio ni convento, y prefirió ser soldadeira. Se sabe que frecuentó las cortes de los reyes de Castilla Fernando III y Alfonso X. Este último incluso la mencionó en sus cantigas profanas. Fue acogida en los ambientes literarios y cortesanos con agrado, y, aunque no ha sobrevivido noticia de sus canciones o repertorio, sabemos que fue la más famosa y cotizada soldadeira de todo el medievo. Su belleza era extraordinaria, bailaba con gran maestría, componía y tocaba varios instrumentos: viola, guitarra, castañuelas y pandero, tal como aparece reflejada en las ilustraciones del cancioneiro de Ajuda.
Hay dos textos medievales que la ponen en conexión con una familia mora que, apoyada por Alfonso X, se rebeló contra el rey de Granada. Al parecer María habría mantenido una relación con uno de estos moros.
No se sabe nada acerca del lugar donde murió y donde está enterrada. Hay un diploma de 1257 que dice que Dona María Pérez cede una rica heredad suya a los monjes cistercienses de Sobrado, a cambio de una renta vitalicia. Doña María debía hacer servicio al monasterio, y a su muerte los monjes la llevarían a Sobrado en un ataúd cubierto de tres varas de estameña roja. Pero no consta ninguna referencia acerca de si se cumplió o no su voluntad. Este documento también da cuenta del propósito de María de ir a una cruzada.
Sus ansias de libertad y los prejuicios propios de los tiempos que le tocó vivir hicieron que en algunas crónicas se la señale como mujer paradigma de todos los vicios y amiga de romper leyes y costumbres. La llamaron ladrona, blasfema, promiscua (de esto último la acusa hasta el propio AlfonsoX), y fue objeto de muchas sátiras por parte de los trovadores que frecuentaron el palacio. Competía con hombres en concursos de ballesta, jugaba con ellos a los dados, "hacía trampas en el juego y era libre de yacer tanto con clérigos como con seglares".
Cansada, enferma y arrepentida de su vida de pecado, se retiró a Santiago de Compostela, aunque no se sabe si fue allí donde finalmente falleció.
Hubo otras soldadeiras célebres, entre las que podemos mencionar a Dominga Eanes y Mayor García.
En 1324, como resultado de las canciones tan lascivas de las juglaresas, el Concilio de Toledo tomó el acuerdo de condenar a las soldadeiras por la osadía que tenían de ofrecer dichas canciones en los palacios.


Bibliografía:
Historia de los espectáculos en España – Andrés Amorós, José María Díez Boque, Carlos Alvar
Orígenes y sociología del tema celestinesco – Francisco Márquez Villanueva
Cantigas – Jesús Montoya
Le rayonnement des troubadours – Anthonius Hendrikus Touber
The medieval lyric – Peter Dronke
Medieval woman’s song – Anne Lingard Klinck, Ann Marie Rasmussen
Un canto a la libertad – Hilario Fernández (El Correo Gallego, 21 de julio 2008)

19 comentarios:

  1. Gran articulo, Madame, y gran personaje el que nos presenta.
    Me preguntó qué pensaría Alfonso X, tras su definición de los juglares, de la prensa del corazón y el star system
    Buenas noches, Madame.

    ResponderEliminar
  2. Jijiji, primero los juglares, y despues los actores, titiriteros, comicos. En la epoca de Moliere aun era infamante dedicarse al teatro. Luis XIV, que adoraba el teatro, tuvo que hacer una ley prohibiendo que se considerara asi. Pero no era facil cambiar la mentalidad de la gente.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  3. Muy buena entrada, madame. Y muy atractivo el personaje. Una mujer fuera de su tiempo, desde luego. Libre ante todo. Algo muy difícil de conseguir siendo mujer (en esa y en muchas otras épocas). Reconocido homenaje a María la Balteira.


    Buena noche.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  4. Desde luego estas mujeres que se salían de la senda del matrimonio o el convento eran machacadas de forma enfermiza ...

    Muy buena entrada...

    ResponderEliminar
  5. Pues no fue un caso unico precisamente, solo fue la mas famosa. Lo que me lleva a pensar que tenemos una idea muy distorsionada de lo que fue nuestro medievo.

    Bisous, monsieur Enrique

    ResponderEliminar
  6. Asi es, monsieur Jose Luis, siempre fue asi, y aun hoy en dia, no se crea usted que a una mujer que nunca se ha casado no le preguntan por que, como si tuviese que dar explicaciones por haber hecho algo tan antinatural.
    De todos modos, los hombres juglares no estaban mejor vistos. No era un problema que afectara exclusivamente a las mujeres, si bien en el caso de ellas, y debido a otras consideraciones morales, era peor.

    Bisous

    ResponderEliminar
  7. Muchísimas gracias por tomarse la molestia de indagar, investigar y redactar esta magnífica entrada a raíz de mi comentario. Me parece un tema muy interesante. Siempre se habla de las hazañas de los hombres, aventureros, conquistadores, pero seguro que hubo mujeres paradigmáticas que hicieron grandes cosas, aunque fueran veladas sus historias debido a su condición femenina.

    María Pérez me recuerda a las grandes aventureras del siglo pasado. Un día decide liarse la manta a la cabeza y recorrer mundo, su mundo, que en la Edad Media recorrerse los reinos cristianos y musulmanes era como viajar al confín de la tierra, y mas para una mujer. En el mundo musulmán su condición seguramente no estaría tan mal vista, porque en comparación con el mundo cristiano, el musulmán estaba más avanzado. Pero imagino que en estos abundaban demasiado las mujeres dedicadas a estos menesteres.

    Imagino que lo duro que fue para María este mundo plagado de frailes que la acusaban de todo, pero es la vida que eligió libremente y sin presiones. Podría haberse quedado en Betanzos, viviendo de las rentas, pero no lo hizo. Y de ahí que usted la haya sacado de las tinieblas del tiempo.

    Un besazo, querida amiga

    ResponderEliminar
  8. Bueno, la realidad es que en el mundo musulman las mujeres estaban generalmente encerradas en los harenes, que es peor. Para los hombres si, es posible que estuviera mas avanzado en algunos aspectos. Para las mujeres maldita la gracia que tenia. Me pone la piel de gallina.
    Tenian sus odaliscas para divertir a los hombres, eso si. Pero ellas eran esclavas, y formaban parte del haren. Las soldadeiras eran mujeres libres.
    Por supuesto tenian poetisas, como Wallada, hija de una esclava cristiana y de un califa. Las mujeres podian escribir. Pero de ahi a exhibirse en publico...
    Asi y todo, las pobres estaban consideradas unas libertinas.
    Las mujeres que han estudiado ese tema ultimamente, como Rubiera Mata, señalan que en la sociedad andalusí sólo había dos grupos de mujeres a los que se permitia alguna libertad: las solteras o viudas ricas y las prostitutas. "Sólo había libertad sin honor o sin marido".

    Ya nos vale, madame, jiji.

    Bisous

    ResponderEliminar
  9. jeje me ha encantado este articulo, ya la habia estudiado porque es gallega como yo ya habia escuchado algo de ella.
    Besitos Gema

    ResponderEliminar
  10. Ah, madame, pues no sabía yo que fuera usted gallega.
    Entonces habra encontrado doble motivo de satisfaccion, como mujer y como gallega :)

    Bisous, madame

    ResponderEliminar
  11. Curioso personaje, pero "rara avis"; algo poco corriente y nada representativo de la mujer típica del momento.
    Eso sí: atrevida y valiente la soldadeira. Su ejemplo será seguido con el paso del tiempo por esos cómicos de la legua, siempre nómadas, de pueblo en pueblo, de vida libre y promiscua. Un ejemplo nada edificante para la gente políticamente correcta del lugar.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  12. Esas cosas no son representativas de la mujer tipica de ningun momento, me temo, monsieur. Ahora mismo sería igual de criticada. Poco hemos avanzado.
    Mala fama la de los juglares y los comicos de la legua, como ahora siguen teniendo los feriantes. Si encima se une el que una es mujer y libre... uf!

    Bisous, monsieur

    ResponderEliminar
  13. Madame a mi tambien me pasa lo mismo con mi blog, en mi perfil no deja acceder a los blogs que sigo es una verdadera lata, solo queda esperar a que pase esta pequeña molestia.

    Besitos

    ResponderEliminar
  14. Qué prejuicios en aquella época. Y qué valientes también ellas por decidir llevar esa vida, sabiendo todo lo que se tendrían que oír.

    ResponderEliminar
  15. Si, madame, si hoy en dia es dificil, imaginese usted entonces, y en una familia hidalga! Imaginese lo que tendria que oir empezando por su propia familia.

    Bisous

    ResponderEliminar
  16. ¡Qué fantástico artículo! Me da gracia descubrir, un año después de haber formado mi grupo de música Laudate Dominum, que somos... ¡soldadeiras! Y yo, como descendiente de gallegos, siento que algo me debe haber venido a través de los genes...

    ResponderEliminar
  17. Ya ve, madame. Quién sabe si la sangre de alguna de aquellas soldadeiras correrá por sus venas, y de ahí su afición, que tal vez lleve en los genes :)

    Muchas gracias y feliz día

    Bisous

    ResponderEliminar
  18. Todo este relato es de Marica Campo, no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, creo que Marica Campo escribía ficción, aunque ciertamente se ocupó del tema de la Balteira tanto en relatos como en obra teatral. Gracias por recordárnosla, madame. Supone un buen aditamento al tema.

      Feliz día

      Bisous

      Eliminar

"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)