martes, 4 de agosto de 2009

Los últimos días de Pompeya


El 24 de agosto del año 79 comenzó como cualquier otro día en Pompeya. Era una ciudad portuaria del antiguo Imperio Romano, fundada hacia el siglo VII a. C. por los Oscos, y contaba ahora con unos 20.000 habitantes, muchos de los cuales eran romanos que tenían allí una villa en la que pasar sus vacaciones de verano.


Los trabajadores se reunían ese día en los talleres para comenzar su labor, y los comerciantes abrían sus tiendas. La gente llenaba las calles, ajetreada, cada cual ocupado en sus asuntos cotidianos. Pero eran muchos los que comenzaban a ser presas de cierta incomodidad: durante los últimos días habían sentido pequeños terremotos. Hacía 17 años que buena parte de la ciudad había sido destruida por un terremoto. Algunos residentes se marcharon entonces, pero la mayoría optó por quedarse y ocuparse en reparar sus casas y otros edificios, de modo que el lugar pareciera más suntuoso que nunca. La reconstrucción aún no estaba terminada por completo cuando Pompeya se enfrentaba a un peligro mayor y más mortal.


Pompeya estaba situada a la sombra del gran monte Vesubio, un volcán que no había entrado en erupción desde hacía siglos. Por tanto, la gente que vivía en las ciudades cercanas ignoraba que hubiera algo que temer. Pero esa tarde del 24 de agosto, hacia la una, el cráter emitió una enorme masa de gas, cenizas y rocas. La materia volcánica se elevó hasta unos 30.000 metros antes de esparcirse por el cielo. Hacia las 3, comenzó a caer lapilli como lluvia sobre Pompeya y otras ciudades de los alrededores. La gente corría por las calles; buscaban desesperadamente un lugar donde esconderse. Los tejados comenzaron a hundirse bajo el peso del material que iba cayendo, y sepultaban a la gente que había buscado refugio en el interior de los edificios. Entonces reunieron sus pertenencias con la intención de escapar de la ciudad, pero densas nubes de polvo volcánico llenaban el aire y hacían difícil encontrar la salida. Finalmente, al amanecer, el aire comenzó a aclararse. Los ciudadanos comenzaron a experimentar alivio, a poder respirar. Pero en ese momento comenzó a fluir hacia allí la lava del volcán.


Jardín de los Fugitivos, Pompeya


Al principio no fue demasiado alarmante, pues no era muy espesa ni ardiente. Pero la segunda vez que salió por el cráter fue despiadada. Moviéndose a casi 80 kilómetros por hora, un río de lava hirviente se precipitó hacia Pompeya. Atravesó con facilidad las murallas de la ciudad y arrasó cuanto encontró en su camino. Cubrió la ciudad y mató a todo aquel que no había podido salir. A la mañana siguiente sólo eran visibles las cimas de los edificios más altos. Ese día el Vesubio había destruido, además, otras dos ciudades: Herculano y Stabiae.


Tradicionalmente se ha aceptado la fecha del 24 de agosto basándose en una carta de Plinio, aunque las excavaciones arqueológicas parecen sugerir que la catástrofe tuvo lugar dos o tres meses después. De ser correcta la fecha del 24, se daría la curiosa circunstancia de que el día anterior había sido la Vulcanalia, el festival del dios romano del fuego.


Calle de Pompeya


Durante siglos, estas ciudades permanecieron enterradas en la lava y cenizas que las cubrió, conservándose intactas a lo largo del tiempo, hasta que un día de 1738 los arqueólogos redescubrieron Herculano, y 10 años más tarde Pompeya. En el interior de las casas se conservan todavía muebles, enseres, objetos de oro y plata. Hay talleres, tiendas, frescos, el foro, las termas, casas y también villas de las afueras, todo conservado por el mismo material que un día la cubrió acabando con su vida. En el suelo de una de las casas incluso puede leerse aún la inscripción que dice Bienvenido, dinero.


Hoy en día las ruinas son Patrimonio de la Humanidad.



Bibliografía:

Pompeii – Lis Sonneborn


25 comentarios:

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  2. Creo que también es destacado, el hecho del descubrimiento de las ciudades sepultadas, impulsó en Europa,la moda de copiar o tomar como inspiración lo grecorromano, pero bueno, creo que eso sería aparte.

    Saludos desde México.

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  3. gracias, monsieur Miguel.
    No estaria mal que volviera a ponerse de moda, verdad?

    Bisous

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  4. Tuvo que ser horrible. Tanta gente atrapada, devorada por la lava del volcán.
    Y la historia es aún más terrible al ver esas figuras encogidas en el suelo, en posición fetal, intentando protegerse inútilmente del río de fuego... y los mosaicos preciosos que se conservan, con esas imágenes de gente corriente, anónima, inocente... que van a ser engullidos por la lava.
    Saludos.

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  5. Creo que es el momento histórico que más pronto me impactó. Recuerdo ver la imagen del jardín de los fugitivos de niño y quedarme totalmente alelado. Algún día espero poder visitarla en vivo.
    Saludos, Madame.

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  6. Siempre he leído que lo que arrasó Pompeya y Herculano fueron las cenizas lanzadas por el volcán, las cuales se elevaron miles de metros y luego cayeron por efecto de la gravedad, y por la física sabemos que un cuerpo llega al suelo aproximadamente (hay que quitar lo que pierde por el rozamiento con el aire) a la misma velocidad que a la que salió por lo que el poder destructivo de la escoria volcánica ha de ser inimaginable.

    En cuanto a Plinio, en esta erupción coincidieron Plinio el Viejo, que murió por efecto de los gases tratando de rescatar a los habitantes de las ciudades afectadas al ser él quien mandaba la flota romana en la zona. Y también estuvo Plínio el Joven al cual debemos la primera descripción completa de una erupción volcánica, de hecho en su honor a la fase de lánzamiento de cenizas se la denomina fase plínea.

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  7. Madame estube alli de cuando fui con el crucero, hace mas o menos 2 semanas, es alucinante estar alli porque ves el Vesubio a lo lejos y en la ciudad esta todo intacto (porque la lava lo conservo asi), madame viendo esa ciudad se ve que nosotros realmente no hemos inventado nada que ya estaba todo inventado, en la foto de la calle de Pompeya esa especie de escalones son para cuando llovia no mojarse los pies, es realmente alucinante. Ah por cierto a nosotros alli nos habian dicho que recientemente se ha descubierto que la explosion de produjo el 24 de Noviembre del 79 d.c.

    Besitos

    Besitos

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  8. Debió de ser horrible no poder escapar de aquel infierno, pero, aún y dentro de todo lo malo y de las vidas que se perdieron, gracias a la lava hoy podemos contemplar tanta maravilla.

    Que tengáis un precioso día, madame.
    Besos.

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  9. Si, monsieur Cayetano, es increible que lo mismo que destruyo la ciudad al mismo tiempo nos la haya conservado casi intacta durante tantos siglos. Resulta un lugar impresionante.

    Bisous

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  10. Monsieur Xibeliuss, no se lo pierda usted. Es uno de los lugares mas impresionantes que he visto. Realmente se traslada uno a otra epoca.

    Bisous

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  11. Es curioso, monsieur Jose Luis, que no coincidan los datos dados por Plinio y los de las excavaciones. Tal vez se permitió una pequeña licencia para hacer coincidir el día con tal festividad tan significativa?

    Bisous

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  12. Que razón tiene, madame. Tuve ocasion de visitar el lugar y me dejó alucinando. Que bien vivian en Pompeya!
    Yo me fío mas de la fecha que proponen los arqueologos, porque la de las viejas cronicas resulta un poco sospechosa, al coincidir tan oportunamente con la Vulcanalia. Pero queda tan bonito!

    Bisous, madame

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  13. Es verdad, madame Pepa, que el mal de ayer es para nosotros un bien que nos permite conocer tantas cosas sobre una ciudad romana, y conocerlas paseando por ella, no en los libros.
    Pero parte el alma ver los moldes en escayola de aquella pobre gente.

    Bisous

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  14. La primera vez que visité Pompeya quedé tan impresionado que n cuanto tuve oportunidad repetí pra saborear mejor las excelentes ruinas.
    Una catástrofe que nos ha permitido conocer in situ la verdadera realidad de las ciudades romanas.
    Una maravilla. Las tabernas, las grandes casas de los comerciantes, los lupanares, los pasos para peatones, las pinturas excelentemente conservadas,...
    Me encanta Pompeya.

    Abrazos en martes, madame.

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  15. A mi tambien, monsieur. Creo que me hubiera gustado mucho vivir allí. Debia de ser un lugar de lo mas agradable. Una especie de ciudad de vacaciones a todo lujo.

    Bisous

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  16. Tuvo que ser horrible para los habitantes de Pompeya verse atrapados en un río de lava. Espero algún día visitar el lugar.

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  17. Interesante tema Mme. estuve allí hace como 10 años, es espectacular, pero me dejó la sensación extraña de desolación que hacen sentir esos lugares.
    Un gusto saludarla
    Besos Isthar

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  18. Madame Kassiopea, no se lo pierda usted. Es un lugar muy especial por muchas razones, la principal que es como un pedazo de historia viva.

    Bisous

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  19. Madame Isthar, en mi caso Pompeya supero mis expectativas. Iba preparada para encontrar algo especial, pero no tanto. Y, desde luego, produce sensaciones encontradas, pero siempre una emocion especial.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  20. Hace dos años tuve la suerte de conocer Pompeya. Es una de las experiencias más fascinantes que he vivido jamás, ya que soñaba con ir allí desde que era una niña y traducía a Plinio el Joven en el instituto (su crónica sobre la erupción es francamente espeluznante). Fantástica entrada, madame.

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  21. Coincidimos totalmente en que es una experiencia fascinante, madame.
    Y protesto: a mi en el instituto me tocaron cosas mas aburridas!

    Bisous

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  22. Ave, madame. El cojo Vulcano debió de tener uno de sus días de bronca con Venus la pizpireta, porque anda que estaba de un humor...

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  23. Pero yo creo que le echan la culpa injustamente. Seguro que no fue culpa suya, pero claro, las apariencias...

    Buenas noches, monsieur

    bisous

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  24. Pues hace un tiempo que vi un documental en la televisión que recreaba los últimos momentos de los habitantes de Pompeya (por cierto muy bien hecho por la BBC). Una novela recomendable: "Los últimos días de Pompeya".

    Por cierto, creo que los "arqueólogos" del siglo XVIII que descubrieron la ciudad fueron españoles, o eso creo. Al menos el que sería después Carlos III de España era entonces rey de Nápoles.

    Besos

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  25. Asi es, madame, fue cuando Carlos III.
    La novela a la que usted se refiere es una autentica gozada que leí con avidez. Era como una novela de aventuras, y por cierto que bastante bien documentada, segun he ido viendo despues. La serie tambien la he visto, y estaba muy bien, en efecto, aunque me sigo quedando con la novela.

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)