martes, 25 de agosto de 2009

La jura de Santa Gadea


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...En Santa Gadea de Burgos
do juran los fijosdalgo,
allí toma juram
ento
el Cid al rey castellano,
sobre un cerrojo
de hierro
y una ballesta
de palo.
Las juras eran tan recias
que al buen rey po
nen espanto...

Tras despojar a su hermano García del reino de Galicia y encerrarlo en prisión, Sancho reunía ahora Castilla, León y Galicia, pero no era suficiente para él. Quiso apoderarse también de las pequeñas plazas que eran la herencia de sus dos hermanas. Así pues, expulsó de Toro a Elvira y en 1072 puso cerco a Zamora, en poder de Urraca.
Aquí el destino le tenía deparado su fin, y el que fuera el terror de tantos reyes fracasó ante una ciudad defendida por una mujer. Cuando más apretado tenía Sancho el cerco, un soldado de Zamora, llamado Bellido Dolfos, salió de la plaza fingiendo que era un desertor y se ganó la confianza del rey. Un día, paseando con él con el pretexto de querer enseñarle una parte de la muralla que, por estar mal defendida, podía facilitar la entrada a su ejército, lo atravesó con su propio venablo y huyó a toda prisa.
Cuentan que el Cid, viendo de lejos huir al asesino y sospechando lo sucedido, montó a caballo y salió en su persecución, pero al no llevar espuelas en ese momento no pudo alcanzarlo. Por eso, irritado, maldijo a todo caballero que cabalgase sin ellas.
Muerto Don Sancho, leoneses y gallegos se desbandaron y sólo quedaron los castellanos en el campo acompañando el cadáver, que fue llevado a sepultar en el monasterio de Oña. Entretanto Alfonso, el hermano menor, avisado de aquella novedad, partió a toda prisa de Toledo a ocupar sus Estados. Pero tampoco él se conformaba ya con lo que le había correspondido en herencia, y disputó Galicia a su hermano García. Éste escapó de la prisión en la que lo había encerrado Sancho y pudo volver a reinar, pero fue arrestado otra vez, y Alfonso ocupó su trono.
Castilla presentaba más obstáculos: irritados sus naturales por la muerte alevosa de Sancho, no querían rendirle vasallaje mientras no jurase que aquella infamia se había cometido sin participación suya. El rey accedió a hacer el juramento solemne de su inocencia, pero ninguno de los grandes de Castilla osaba tomárselo por miedo a ofenderlo. Sólo Rodrigo se aventuró, en una ceremonia que se celebró en Santa Gadea de Burgos. Allí, ante toda la nobleza, abierto un misal y puestas las manos del rey sobre él, Rodrigo le preguntó:
—¿Juráis, rey Alfonso, que no tuvisteis parte en la muerte de Don Sancho por mandato ni por consejo? Si juráis en falso, así muráis de la muerte que él murió, y que os mate un villano y no caballero.
Otorgó Alfonso el juramento con otros vasallos suyos. Según la leyenda, el Cid hizo jurar por tres veces al rey, insolencia que irritaría terriblemente a Alfonso; pero esto se considera sólo una fábula alejada de la realidad. De hecho, la relación con el nuevo rey de Castilla era buena por entonces. Alfonso le ofreció emparentar con la familia real a través de Doña Jimena Díaz, hija de un conde de Asturias, con la que Rodrigo contrajo matrimonio en julio de 1074. El matrimonio tuvo tres hijos: Diego, Cristina y María.
El Cid acompañaba al rey en sus primeros viajes, fue nombrado campeón en varios pleitos que, según la jurisprudencia de la época, debían dirimirse por las armas, y viajó a Sevilla y a Córdoba a cobrar las parias que sus príncipes pagaban a Castilla. Todo esto, junto con su matrimonio, demuestra que gozaba de la estima y la confianza del monarca.


Bibliografía:
El Cid- M. J. Quintana

25 comentarios:

  1. Hay algo que no entiendo. Yo sabía la versión de la jura y el cabreo entre ambos: Rodrigo y Alfonso. Más tarde supe que no habia tan mala relación. Entonces ¿por qué desterró Alfonso VI al de Vivar, el "burgalés complido"? ¿Es un bulo histórico y nos miente el anónimo juglar del Mío Cid?
    Algo de cabreo debió de haber porque siempre hubo rivalidad entre castellanos y leoneses, desde Fernán González y la independenca de la marca oriental castellana hasta la elaboración del mapa autonómico de la Transición, cuando sse decía aquello de "León sin Castilla, seguimos adelante" o aquello de "León no es Castilla, aunque lo diga Martín Villa".
    Saludos.

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  2. Un placer siempre leer tus entradas y recordar historias antiguas
    Un abrazo

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  3. De la historia de España no se mucho me perdi un poco en la narracion, pero de que me saque algo de ignorancia me la saque. Aunque alguna ves recuerdo a ver leido algo del Cid en clase de Literatura, me acuerdo especialmente porque me costo mucho... Saludos!!!

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  4. Hay un poco de historia, algo de exageración y mucho de leyenda sobre Rodrigo Díaz de Vivar. El Mester de Juglaría elevó a la categoría de héroe nacional a un personaje, sin duda valoroso y excepcional, que como todo héroe es el bueno de la película y puede hacer cosas vetadas a otros mortales como por ejemplo hacer jurar a un rey.
    La historia de España, y me imagino que la de otros países, está llena de exageraciones y leyendas: don Pelayo y Covadonga, el Cid, los Reyes Católicos,... Al parecer así se construye la grandeza de una nación.
    Saludos.

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  5. Si, monsieur Juan, acabó por haber muy mala relacion, al parecer a partir de una misión del Cid en Sevilla, con la que Alfonso quedó descontento y sus enemigos aprovecharon. Despues hubo otros episodios motivo de enfrentamiento entre ambos. Pero todo eso fue posterior a la jura.
    Verdaderamente no resulta sostenible que se hiciera jurar al rey tres veces.

    Bisous

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  6. Muchas gracias, monsieur Jose Antonio.
    Feliz dia

    Bisous

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  7. Madame Amatista, es que era muy complicado, a causa de los diversos reinos que había y el jaleo de hermanos. Comprendo que ha de ser dificil de seguir.

    Bisous, madame

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  8. Asi es, monsieur Cayetano. El Cid sale muy bien parado en la leyenda, pero hay en la historia puntos algo oscuros sobre su persona y su actitud que no me terminan de convencer. De todos modos, a ver quien lo supera como heroe!

    Bisous

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  9. Merci beaucoup madame pour la information que desconocía.

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  10. Hay que distinguir entre la figura legendaria del Cid, y lo que pudo ser el personaje real. No hay duda de la buena relación entre Alfonso VI y Rodrigo y que luego se rompió, la historia está llena de personajes encumbrados que caen en desgracia, gente como Álvaro de Luna o Abenamar (por no salirnos de la época)... lo que si parece cierto es que la vida posterior del Cid fue la de un soldado de fortuna, es decir, el líder de una hueste de mercenarios que vivían del botín y de alquilar su espada al mejor postor.

    Y por lo demás... ¡¡Castilla reunificación sin La Mancha ni León!! jejejeje

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  11. ¡Qué época mádame! ¡Y qué cosas! Mira que hacer jurar a todo un rey....y anda que al rey le importó un pimiento jurar en falso...En fin, que eran todos tal para cual...

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  12. Asi es, monsieur, fue un soldado de fortuna, cosa que por lo visto no era censurable en la epoca. Era licito servir tanto a moros como a cristianos, y eso hizo.

    Ay, monsieur, jiji, si empezamos a podar qué nos queda?

    Bisous

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  13. Yo no creo que jurara en falso, no. si urraca queria librarse de quien pretendia arrebatarle su plaza, por que iba a arriesgarse a que se descubriera todo el plan enviando un mensajero hasta Toledo para pedir opinion a su hermano, pudiendo aquel ser interceptado por el ejercito enemigo que tenia cercada Zamora y demorando, en todo caso, muchas jornadas lo urgente? Y ademas, para que necesitaba la opinion de su hermano? Es que si él se hubiera opuesto ella iba a entregar asi sin mas la plaza que era suya y que estaba defendiendo con uñas y dientes? Urraca necesitaba librarse de Sancho como fuera y cuanto antes. Ademas le convenía mas como rey Alfonso, y con eso era suficiente, no hacia falta darle mas vueltas.
    Pero claro, a veces la logica falla, y temo que nunca sabremos la verdad.

    Bisous, madame

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  14. Fascinante siglo! Al hilo de los comentarios, en mi opinión el Cid fue un hombre como todos, con sus luces y sus sombras. Por supuesto dudo que fuese el dechado de virtudes que la leyenda ha trasmitido y para juzgar al personaje real habría que hacerlo con la moral de la época, lo que a nosotros no resulta muy dificil.
    Saludos, Madame. Muy interesante entrada.

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  15. Ciertamente, monsieur. La leyenda agrandó el mito, pero no cabe duda de que como guerrero era unico, y que eso levantaba pasiones.

    Bisous

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  16. Realmente una informacion muy interesante. Hace apenas medio año tratamos este tema en la clase de literatura y no aprendí ni la mitad de lo que he aprendido leyendo esta entrada. Lo único que se me quedó fue el texto de "la jura de Santa Gadea", ya que me tocó aprenderme la parte del Cid y recitarla ante todos los otros alumnos.

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  17. Ay, madame, me encanta esa parte!
    La de veces que la habre recitado a grito "pelao", jiji.
    Y hasta que no agarré un tren y me planté delante de Santa Gadea no descansé.

    Bisous, madame, muchas gracias por la visita.

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  18. Ay que curioso lo de las espuelas.
    Hubo un tiempo en la historia (en tiempo de los gosos), en la que la forma de quitar al rey de enmedio para suplantarlo era matarlo, y además sin tapujos.

    Un abrazo

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  19. Pero bueno, ahora mismo voy a poner a todo trapo el pedazo de música de El Cid, de Miklós Rózsa, hala, que hacía un par de meses que no la escuchaba. ¡A caballooooo!...

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  20. Hola Madame, en mi primera visita a su otro espacio, he quedado impresionado del diseño y contenidos del mismo; mi mujer que también lo ha visto, opina que es de los mejores blogs que ha conocido; opino lo mismo y no es halago fácil, es la realidad.
    Centrándome en el tema de esta entrada, ha habido mucha leyenda sobre este tema, reforzada por el "Cantar del Mio Cid", pero como siempre, la realidad histórica se abre paso, y como comentas, las relaciones no eran tan malas.
    Un placer visitarla; y repito, un blog maravilloso, a la altura de su autora.
    Un abrazo

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  21. Ay, madame, que tiempos en los que ni disimulaban! Pero algunos eran mas sofisticados, como Ervigio.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  22. Monsieur Mannelig, veo que acoge usted la melodia con entusiasmo contagioso. Disfrute, disfrute usted de algo tan evocador.

    Feliz tarde

    Bisous

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  23. Muchisimas gracias, monsieur J. Carlos por su amable opinion tambien sobre mi otro espacio, que es mi favorito y mi pasion. Transmitale igualmente a su esposa mis palabras de gratitud.
    Lectores tan generosos con sus criticas como ustedes suponen un gran estimulo.

    Bisous

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  24. La verdad, madame, es que al Cid se le ha considerado siempre una excelente persona y de principios intachables. Sin embargo, y viendo como se las gastaban sus contemporáneos, imagino que algún defectillo había de tener, no?

    Pasad un buen día.
    Un beso.

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  25. Supongo que mas de uno, madame, aunque nadie niega sus dotes de guerrero extraordinario. Pero hay un par de puntos oscuros en su biografia, cosas que en principio no me gustan mucho.

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)