domingo, 2 de agosto de 2009

Genserico, Rey de los Vándalos


En el año 406, mezclados con alanos, los vándalos atravesaron el Rin, entraron en la Galia, chocaron con los francos que iban adueñándose de ella y perdieron 20.000 hombres en una batalla. Atravesaron los Pirineos, se retiraron a España y allí eran alcanzados poco después por los visigodos de Ataulfo.


A los vándalos se habían agregado, además de los alanos, restos de suevos. Aun así, no pasaban de 80.000, incluyendo mujeres y niños, cuando se refugiaron en la región que podría haber recibido de ellos el nombre de Andalucía, si bien esto es discutido. Devastaron y arruinaron la comarca, destruyendo las más prósperas ciudades hispanorromanas.


Los visigodos los tenían arrinconados allá en el sur. Su situación era tal que habían llegado a practicar el canibalismo para sobrevivir. Por eso, cuando en el 429 les llegó la invitación del conde Bonifacio para atravesar el estrecho e instalarse en África, aceptaron sin vacilar.


Los vándalos eran guiados por dos reyes que compartían el trono: Gunterico, hijo legítimo del difunto soberano, y Genserico, el bastardo. Tras tomar de común acuerdo la decisión del traslado, Gunterico murió. Se dijo que lo había matado Genserico, si bien no tenemos pruebas.


Genserico tenía unos 30 años cuando fue proclamado rey. Era de mediana estatura, un poco cojo a causa de una caída del caballo, parco en palabras, ávido de dinero, ambicioso y sobrio. No fue hombre de grandes horizontes, porque le faltaba un poco de cultura en la que apoyarse. Era analfabeto, y cuando decidió pasar con todo su pueblo a África, no sabía ni aproximadamente qué era eso o dónde estaba. En su cerebro no había sueños, en su corazón no había pasiones; más que por la inteligencia, se guiaba por el instinto, pero éste nunca lo engañaba.


Fue el primer jefe bárbaro que hizo un censo. Lo necesitaba para saber cuántas naves le hacían falta para atravesar el estrecho. Obligó a todos, incluso ancianos y mujeres, a trabajar para construir la flota. Después, una vez alcanzó la otra orilla, ni siquiera trató de salvar las apariencias de la alianza a la que le había invitado Bonifacio. Las ciudades del territorio que hoy es Marruecos fueron arrasadas. Después fue el turno de Argelia y Túnez. En poco tiempo sólo quedaron dos ciudades, por estar protegidas por sólidas fortificaciones: Cartago e Hipona. En la asediada Hipona terminaba sus días San Agustín, el obispo de la ciudad, cumplidos ya los ochenta años.


A fines del 435 Genserico se decidió a concluir algo parecido a una paz con Valentiniano. Se comprometía a respetar la soberanía imperial sobre Cartago y Túnez, enviando en prenda, como rehén, a su hijo Hunerico a Roma. El resto del norte de África era entregado en usufructo a él y a su pueblo.


Mantuvo el compromiso hasta el 439, cuando las fuerzas imperiales tuvieron que concentrarse en la Galia para detener la terrible amenaza de Atila. Entonces llamó a Hunerico, arrasó Cartago e hizo de ella su capital. Inmediatamente reactivó el puerto y se puso a construir una flota poderosa. No sabía nada del mar, pero su instinto le hacía comprender que era necesario, y el rey-bandido se transformó en rey-pirata. Subía a cada nueva trirreme construida y daba esta orden al timonel:


—¡Id a atacar las moradas de aquellos a quienes Dios no ama!


Y como, según los vándalos, Dios no amaba más que a los vándalos, todos los demás debían ser considerados botín de guerra.


Tal vez fue el primer rey bárbaro que realizó una organización enteramente feudal. La sociedad quedó dividida en dos clases: la de los señores vándalos, guerreros y dispensados de trabajos e impuestos, y la de los siervos indígenas, que eran romanos cultos y refinados, sin derecho a las armas ni a una representación legal, y ligados a la gleba.


En el año 455, atendiendo al llamamiento de Eudoxia, partió con su flota y arribó al puerto de Ostia a finales de junio. En la indefensa ciudad ya nadie reconocía más que al Papa como su protector. León I salió al encuentro del bárbaro y consiguió evitar lo peor. Se estipuló entre ambos un extraño contrato por el que el Pontífice reconocía, en cierto modo, el derecho al saqueo y rapiña si Genserico se comprometía a no dar muerte a las víctimas, a no quemar casas y a no someterlos a tortura para saber dónde habían escondido sus bienes.


El saqueo duró 14 días. Todo cuanto podía ser transportado fue llevado a las bodegas de las naves. Una de ellas, cargada de estatuas, se hundió en el Mediterráneo debido a su peso. El palacio imperial y el templo de Júpiter quedaron literalmente desnudos. También fue llevada como prisionera de guerra la emperatriz Eudoxia, causa de aquel desastre, y sus dos hijas.


Para la emperatriz fue lo mejor que pudo ocurrirle: es fácil imaginar qué fin hubiera tenido de haberse encontrado cara a cara con sus súbditos tras haberles causado semejante desgracia. En cuanto a sus hijas, Genserico dio a Eudocia por esposa a Hunerico, de quien se decía que ya estaba enamorado de ella desde los tiempos en los que fue rehén en Roma. Esto no es más que una invención, puesto que cuando él estuvo en Roma, Eudocia estaba en pañales. La otra, Placidia, permaneció en Cartago con su madre, tratadas ambas con gran generosidad y corrección, hasta que por insistencia de la corte de Oriente fueron enviadas a Bizancio, donde la joven se casó con el senador Olibrio.


Genserico falleció el 25 de enero de 477, siendo muy anciano. Fue sucedido por su hijo Hunerico.



Bibliografía:

Historia de la Edad Media – Indro Montanelli y Roberto Gervaso


25 comentarios:

  1. Vaya con Genserico!!
    No tenía ni idea de esta historia, madame, supongo que por eso, hoy día, llamamos vándalos a los que destrozan todo a su paso.
    Os agradezco muchísimo estas publicaciones, madame. Gracias a ellas estoy aprendiendo cosas que ignoraba por completo.

    Un beso y buena tarde de domingo.

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  2. Mala prensa tenían los vándalos en nuestra península por su fama de brutos.
    Lo del origen del término "Andalucía" estoy contigo en que es un motivo de debate. Como pareces sugerir, podría venir de "Vandalusía" o tierra de Vándalos, el término árabe correspondiente sería: "Al- Andalus", aunque otros dicen que éste término deriva de lenguas nórdicas arabizadas: "landa-luze": "tierras llanas" o "land- lose": "sin tierras".¿Quién sabe?
    Lo que sí está claro es que, como bien comentas,estos "bárbaros" -nunca mejor dicho- lo arrollaron todo a su paso, de ahí el adjetivo: es un vándalo.

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  3. Madame, asi es, el termino vandalos actual proviene de ellos. Tenian un poco de mala fama, como ve, jiji. Pero era por algo, era.

    Bisous

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  4. Si, monsieur Cayetano, personalmente yo dudo mucho de que el origen de la palabra andalucía se deba a los vandalos, que tan pronto pasaron a Africa. Su presencia en la peninsula, aunque sera siempre recordada por el modo en que entraron arrollando todo a su paso, a fin de cuentas me parece demasiado anecdotica como para haber dejado la huella en el nombre de un territorio tan extenso. Ellos eran muy pocos y estuvieron poco tiempo.

    Bisous

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  5. Uy, perdon, fe de erratas: acabo de ver que en la fecha de la muerte de Genserico habia puesto 1477. Obviamente sobra el 1, y es 477. Disculpas, ya lo he cambiado.

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  6. Caray con el angelito. Una auténtica fuerza de la naturaleza. Puedo imaginar el pavor y la humillación romana al tener que someterse a semejante bestia.
    Saludos, Madame.

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  7. Yo me hubiera muerto, monsieur.
    Puede usted imaginar algo mas anti-glamouroso?
    Ataulfo era otra cosa. Realmente era otra cosa.

    Bisous

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  8. Pero qué bruto este Genserico. Lo invitan a África y no deja piedra sobre piedra, eso sin contar cómo pasó por Hispania. Desde luego, encontrarse con él cara a cara debía ser una experiencia terrorífica.

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  9. Desde luego, madame: los ultimos barbaros con los que me hubiese gustado toparme!

    Bisous

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  10. Tiempos difíciles para el debilitado Imperio Romano de Occidente a mediados del s. III. Los vándalos por un lado y los Hunos por otro.


    Un abrazo, madame.

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  11. Era para morirse. Eso los pocos que quedaran vivos despues de una de esas incursiones.
    No me hubiera gustado nada estar en Roma en esos momentos!

    Bisous

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  12. Ya ves cómo dejaron los vándalos el norte de África: un desierto.

    Por cieto, la fotografía de portada muestra a Genserico llevándose el candelabro de siete brazos del templo de Salomón durante el saqueo, ya que se guardaba en Roma. Es el punto de partida de una novela de Stefan Zweig, El candelabro enterrado.

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  13. Uy, pues suena bien lo de la novela en cuestion. No la he leido, y me gusta Stefan Zweig, asi que tomo nota y a ver si me la agencio por ahi.
    Muchas gracias por la referencia, monsieur.

    Bisous

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  14. Existe otra novela bastante entretenida que se ambienta, en parte, en esos años de la invasión de los vándalos en el norte de Africa. Se titula "El anillo de Atila" y su autor es Albert Salvadó.
    Por cierto, creo que también ocuparon las islas Baleares ¿no?
    Saludos.

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  15. Una historia muy interesante para conocer sobre nuestra historia ya que son, también, los antepasados de los latinoamericanos.

    Un abrazo, madame.

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  16. Siempre hemos recitado de memorieta la cancioncilla de visigodos, suevos, vándalos y alanos sin detenernos bien a pensar que fueron de esos pueblos... desde luego lo de los vándalos tuvo que dejar huella visto el significado actual de la palabra vándalo...

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  17. Asi es, monsieur Varo, ocuparon tambien las islas Baleares, como muestra el mapa con sus movimientos.
    Muchisimas gracias por los datos sobre la novela. Habra que echarle un vistazo tambien.
    Sobre Genserico especificamente conozco la titulada Genserico Rey de los Vandalos, de Darío Varela. No es que sea una de mis favoritas, pero bueno.

    Bisous, monsieur

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  18. Madame marta alicia, menos mal que eran poquitos, y aun asi mire qué estropicio hicieron.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  19. Sí, monsieur Jose Luis, cómo sería para que en lugar de calificar como hunos califiquemos como vándalos a los que cometen excesos destructores. Incluso en lengua inglesa es vandalism, y ellos no tuvieron que padecerlos!

    Bisous

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  20. Este blog es geneial porque a parte de conocer a gente estupenda y aprender muy buenas cosas sobre Historia, le recomiendan a una libros y novelas. Me voy a poner manos a la obra a ver si encuentro algunas de ellas.

    Pensar que estas tribus, que a mi me parecen absolutamente incultas y salvajes, descompusieran y arrasaran a la culta Roma, me ponen los pelos de punta. Dentro de ellos los visigodos podrían considerarse algo más civilizados e influenciados por Roma (quizás poque estaban dentro del Imperio como desdehacía mucho teimpo y se habían empapado de la cultura clásica)

    Besos, madame

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  21. Si, madame, yo también veo diferentes a los visigodos, que ya venian romanizados, por fortuna. Dentro de todo tuvimos suerte: imaginese que se hubiera quedado Genserico con todo.

    Sí, jiji, de paso salen a relucir novelas historicas, que a mi es una lectura que me chifla.

    Bisous, madame

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  22. El estigma sobre los Vándalos no es coetáneo, no data del siglo V, sino de la Revolución Francesa de 1789. Saqueos a Roma mucho más terribles y sangrientas fueron protagonizados por los Ostrogodos, los Visigodos, los Hérulos y otros, hasta los refinados persas fueron más violentos. Genserico, en Andalucía, en África y en Roma fue benevolente con ls gente más pobre, su furia se desató contra los poderosos. En Roma se ensañó contra los militarrs y los nobles, les confiscó los objetos valiosos, pero no asesinó a personas humildes

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    1. ES verdad,adjudicarle -ex profeso- la fama de violentos a un sólo pueblo germano contraviene hasta el mínimo rigor histórico.
      Con un poco de estudio, nos daremos cuenta que incluso TEODORICO "EL GRANDE" protector de las artes, mecenas de BOECIO, etc. solapó e instó a los saqueos porque finalmente aquello era lo habitual en la época.

      Además, y por último, soslayar a los romanos de este método también es inexacto pues ellos perpetraban exactamente lo mismo sólo que con una contundencia bélica más eficaz.

      Interesante blog, ¡muchas gracias por la lectura!

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  23. ¿Crees que un vándalo portaría un crucifijo consigo pese a profesar la religión arriana? Gracias.

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    1. Claro que sí, aunque solo hubiera sido como botín. No sé qué le sorprende, si tal fuera el caso. Los arrianos eran tan cristianos como los católicos, aunque de otro modo. Durante el reinado de Leovigildo (me dirá que no era arriano) se acuñaban monedas que llevaban una cruz, como puede ver aquí, por ejemplo: http://sibulquez.blogspot.com.es/2013/08/el-cristianismo-en-los-pedroches-en-la.html

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)