jueves, 16 de julio de 2009

La Orden de la Jarretera

Ceremonia de la Orden de la Jarretera - Windsor

Se dice que la noble Orden de la Jarretera, palabra que significa liga, recibe su nombre a causa de un incidente protagonizado por la condesa de Salisbury, a quien se le cayó una de las suyas mientras bailaba en una fiesta. El rey la recogió y fundó la institución en su honor, con el lema Honi soit qui mal y pense (Malhaya el que mal piense, o la vergüenza caiga sobre quien piense mal). El lema iba en francés porque éste era el idioma de la corte en aquel tiempo, para recordar el origen normando de la dinastía. Según otra versión, la liga parece conectada con la celebración de la victoria de Crécy, donde se supone que se mostró la jarretera del rey como señal para dar comienzo a la batalla.

Fuera como fuese, Eduardo III la fundó en 1344. Se compone del soberano, siempre el rey de Inglaterra, y 26 caballeros. Conceden pensiones a caballeros que han sido heridos por servir a su patria o que se han visto reducidos a la pobreza.

El patrón de la Orden, así como de toda Inglaterra, es San Jorge de Capadocia, y de ahí que a veces también se la llame la Orden de San Jorge. La vestimenta de los caballeros es sumamente lujosa: en ocasiones públicas llevan un manto de terciopelo azul y un alto sombrero adornado con diamantes y plumas según el gusto de su propietario; pero la principal distinción, de la que nunca se prescinde, es una cinta azul que cruza el pecho desde el hombro izquierdo, en la cual va prendida la efigie de San Jorge, esmaltada con oro y adornada con diamantes. Enrique VIII añadió un collar.
Símbolos de la Orden

Un oficial llamado Rey de Armas de la Jarretera preside la ceremonia de iniciación de un caballero. Antiguamente los que iban a ser elegidos iban a Windsor en solemne procesión, asistidos por sus amigos y servidores, a caballo y con gran pompa, pero después se hizo costumbre dirigirse a pie desde el castillo a la capilla de San Jorge. Por la mañana, los caballeros designados por el rey para recibir a los elegidos, se reúnen en la habitación del deán vestidos con el hábito y llevando el sombrero en la mano. Así congregados forman una procesión hasta la capilla, donde son recibidos por el soberano en el trono. Les preceden los caballeros pobres y el rey de armas, que lleva la ropa y el gran collar de los candidatos sobre un cojín de terciopelo carmesí. La jarretera de cada caballero es de terciopelo azul y lleva bordado el lema Honi soi qui mal y pense. Se presentan todas al rey, que las da a dos de los caballeros más antiguos, y ellos las ponen en la pierna izquierda de los nuevos miembros mientras se les lee un discurso en el que se les prohíbe hacer nunca nada que vaya contra el código de la caballería. En caso de que lo incumplan e incurran en cobardía, herejía o traición, los propios compañeros están facultados para degradarlos y borrar su escudo de la Galería de los Caballeros y de la capilla de San Jorge.

Capilla de San Jorge, castillo de Windsor

Tras estar completamente vestidos, son conducidos ante el soberano. Éste, cuando se arrodillan ante él, les pone una cinta azul oscuro al cuello de la que pende la imagen de San Jorge. Ellos besan la mano del rey, y la ceremonia termina con oraciones y ofrendas. Después generalmente se celebra una fiesta, con música y toda clase de diversiones.

Por deseo de Eduardo III existían también miembros femeninos, las Damas de la Jarretera, generalmente miembros de la familia real o bien unidas a alguno de los caballeros mediante matrimonio. Eran objetos de veneración e inspiración para ellos, participaban en todas las celebraciones y tenían su propia vestimenta, no menos magnífica que la masculina. Su concesión a las mujeres llegó a estar muy restringida a partir del siglo XVI, hasta que Eduardo VII se lo concedió a su propia esposa en 1901.

En la actualidad los nombramientos dependen del gobierno, aunque el monarca continúa siendo el Gran Maestre.

Desfile de la Orden de la Jarretera

7 comentarios:

  1. Así que malhaya el que mal piense, ¿eh? ¿Por una liga? Teniendo en cuenta que Eduardo III tuvo catorce hijos con su mujer, ¿quién iba a pensar mal de la condesa de Salisbury?

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  2. Casualmente acabo de llegar hasta aquí. Estupendas y clarificadoras entradas. Enhorabuena.

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  3. Tiene que sentarles mal a los ingleses de que el lema de esta gran Orden sea en antiguo francés .Con lo orgullosos que son con el idioma .

    Muy interesante como siempre.
    Besos desde Malaga.

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  4. Desconocía lo de Jarretera, el lema es genial. Suerte.

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  5. orden masonica, iluminati

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  6. Desde el año 1945, con nueva convención de la orden de la jarretera , los caballeros de la orden son nombrados corona sin carácter político, solo a voluntad o premio del monarca.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)