lunes, 15 de junio de 2009

El último Carolingio


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En el mes de mayo del año 987, un joven cayó de su caballo durante una animada partida de caza en lo que es hoy el nordeste de Francia. Resultó gravemente herido; sangraba por la nariz y la garganta, y acabó falleciendo el día 21 de ese mismo mes.
El joven tenía escasa importancia en sí mismo. Su nombre era Luis y era rey, pero esto era todo lo que podía decirse de él. Tenía veinte años, había reinado durante uno y su única preocupación verdadera era pasarlo bien. Entró en la Historia con el nombre de Luis V el Holgazán.

Sin embargo, era descendiente de Carlomagno en séptima generación. Y esto hacía de él un carolingio. Fue el último carolingio que llevó el título d
e rey.
Carlomagno había gobernado firmemente un imperio que se extendía por las naciones que ahora llamamos Francia, Holanda, Bélgica, Suiza, Austria, oeste de Alemania y la mitad norte de Italia. Después de su muerte en el 814, el Imperio se desmembró. La decadencia fue causada, en parte, por las querellas entre sus descendientes, y en parte por las destructivas correrías de los vikingos, a todo lo cual contribuía la dificultad de mantener unido un dominio tan vasto en las primitivas condiciones de transporte y comunicaciones de aquellos tiempos. Carlomagno lo consiguió, pero ninguno de sus descendientes fue más que una sombra de él.
En el 911 la mitad oriental del Imperio vio morir al último gobernante carolingio. Le sucedieron gobernantes de otras familias, y la región dejó de estar gobernada por los francos. La mitad occidental, en cambio, aún los conservaba hasta el momento de la muerte de Luis V.
Pero todo el Imperio estaba fragmentado; bajo el terrible ataque de los vikingos cada uno debía velar por sí mismo, y la gente se agrupaba para defenderse bajo el mando de cualquier jefe local que estuviese dispuesto a combatir. Nadie prestaba atención al rey, que carecía de un ejército central y no había manera de que pudiera viajar rápidamente de un extremo al otro de las grandes regiones que en teoría se hallaban bajo su gobierno.
Ciertamente, una de las razones de que Luis V fuese un holgazán era que no había mucho que él pudiera hacer. El título de rey no tenía ningún valor en sus dominios. El rey tenía prestigio social, la gente le hacía la reverencia y se dirigía a él en términos altisonantes, pero no tenía ningún poder, y cada noble dictaba sus propias leyes.
Así estaban las cosas cuando hubo que buscar un nuevo rey, y correspondía a los grandes nobles elegirlo. En realidad aún existían carolingios: el difunto Luis tenía un tío, Carlos de Lorena. Pero éste reconoció al monarca alemán como soberano de sus propias tierras. Los franceses no admitían tener como rey al subordinado de un extranjero y, además, Carlos era muy impopular.
El más poderoso de los señores del norte de Francia era Hugo Capeto. “Capeto” no era un apellido, sino el apodo derivado de una capa particular que acostumbraba usar cuando desempeñaba ciertas funciones. Pero el apodo adquirió categoría de apellido, y Hugo y sus descendientes son generalmente conocidos como los Capetos.
Sus tierras se centraban alrededor de París, la ciudad más importante de Francia ya entonces, aunque también poseía trozos dispersos de tierra fuera de ese conjunto principal. Era suficientemente poderoso como para haber podido arrebatar el trono por la fuerza a cualquiera de los dos últimos carolingios, y también lo había sido su padre antes que él. De hecho, su abuelo Roberto hizo el intento y reinó con el nombre de Roberto I durante un año. Pero este gobierno fue desafortunado, de manera que Hugo y su padre estimaron más conveniente ser el poder que se ocultaba tras el trono. Esta posición conllevaba menos status, pero era más tranquila.
Ahora el padre había muerto, pero Hugo Capeto, que no renunciaba a las ambiciones de la familia, continuaba esperando el momento preciso y haciendo planes. Cuando murió Luis el Holgazán sin hijos y con sólo un tío impopular, vio llegada su oportunidad y maniobró en busca de alianzas para presentar su candidatura. A mediados del verano de 987 los señores se pusieron a deliberar y no les llevó mucho tiempo tomar su decisión. Hugo Capeto fue elegido por unanimidad. Comenzaba con él una dinastía de la que, aun cambiando varias veces de nombre, descienden todos los posteriores reyes de Francia.


Bibliografía:
La formación de Francia - Isaac Asimov

21 comentarios:

  1. Ya se ve que la espera entre bambalinas de Hugo se vió compensada. Quién sabe como hubiera transcurrido la Historia si el desafortunado Luis no se hubiera caído del caballo, aunque sabiendo como sabemos de las ambiciones por el poder, igual se hubiera provocado su muerte de alguna manera.

    Un abrazo

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  2. A la dinastía le quedaba poco tiempo. Aunque no hubiera caído del caballo, creo que Luis no podía mantener el trono mucho más. La historia se escribe así. Los capetos jugaron sus cartas y les salió perfecto. Y supieron mantenerse hasta su decadencia final.

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  3. Los carolingios terminaron igual que aquellos a los que arrebataron el trono, los merovingios... ¿seguro que la caída del caballo fue fortuita?
    lo de Capeto, llegó hasta la revolución francesa, ya que cuando juzgaron a Luis XVI y a Maria Antonieta se les nombraba como Luis Capeto y viuda de Capeto...

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  4. Ay, madame, fíjese usted qué desgracia ser un rey y pasar a la Historia como El Holgazán. En fin, la mala fama no es gratuita por mucho que tuviera poco que hacer el pobre. Un abrazo!

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  5. Tal vez sí, madame Verdial, aunque en aquel momento el puesto de rey no era tan codiciado, pues poco significaba. Tal vez los ambiciosos hubieran podido esperar.

    Bisous

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  6. Monsieur Xibeliuss, los capeto, en efecto, ademas resultaron ser prolificos. Capetos, valois, borbones... todos una misma cosa, ramas del mismo tronco.

    Bisous

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  7. Monsieur Jose Luis, o sea que usted sospecha que alguien echo la zancadilla al caballo? Jiji, quien sabe, quien sabe. Pero no creo, total el pobre chico no pintaba nada, y eran otros los que tenian el poder.

    Bisous

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  8. La verdad, madame Ana, que eso de los sobrenombres a veces resulta muy cruel, y no siempre justo. En este caso al pobre chico le tocó esa cruz.

    Bisous, madame

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  9. Me da la impresión, madame, que estos "Capetos" van a dar para muchas lineas en la historia. Y el pobre Luis V, qué pena, no? No podía hacer gran cosa y encima le apodan con algo tan despectivo. En fin, es lo que le tocó.

    Que paséis un precioso día.
    Un beso.

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  10. Si, madame, yo creo que le hubiera ido mejor Luis el Gafado, porque vamos.

    Y tanto que dan de sí los capeto, que incluso los nuestros de ahora lo son!

    Bisous, madame, feliz comienzo de semana

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  11. Porbre hombre!! Muerto a los 25 años y con el apelativo de holgazán. Si el hombre no podía hacer nada en un imperio en decadencia, qué culpa tenía él?? Jejej

    La verdad es que es curioso que ningún rey posterior a Carlomagno pudiese continuar el férreo control del imperio y éste se desmembrase en mil pedazos. Aunque es verdad que es un proceso que se suele dar en algunos imperios, que se desperdigan en pequeños reinos que al final alguien une y así, cíclicamente hasta conformar unas fronteras más o menos estables.

    Besos

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  12. Es que es asi, es una situacion que no se puede mantener. Obedece a circunstancias particulares de un monarca, pero no funciona con los siguientes, sean o no capaces. Acaba desmoronandose todo.

    Bisous, madame

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  13. Al joven Luis V la historia le adjudicó el apelativo de holgazán, pero la verdad es que después de él han sido muchos los monarcas de muchos paises a los que ese calificativo le viene como anillo (real, of course) al dedo.

    Abrazos, madame.

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  14. Jijiji, y tanto, monsieur!
    Ya tenia que ser el pobre chico para ganarse el nombre, porque la competencia es dura!

    Bisous

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  15. Madame, después de lo leído, se me ha quedado la imagen de un Luis V muy blandito, que ajeno a la responsabilidad que otorga el poder, solo pensaba en satisfacer sus jóvenes deseos.

    No sé por qué, pero inconscientemente le relaciono con Carlos II, "el Hechizado".

    Siempre he considerado a Francia, como la Madre de todas las monarquías.

    Buenas noches Dama.

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  16. Pobre Luis, tuvo muy poquito tiempo para holgazanear... Muy interesante, dama, siempre me voy sabiendo un poco más. Besotes.

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  17. Monsieur Michel, tan joven como era el pobre Luis, tampoco es que le dieran mucho tiempo de intentar cambiar las cosas. Aunque tal como lo pinta la historia, no parecia muy dispuesto.
    Al Hechizado le faltaba capacidad, pobrecillo, aunque no disposición.

    Bisous

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  18. Si, madame, aunque eran otros tiempos y otro promedio de vida, el murio muy joven, y de esa forma tan triste paso a la historia.

    Buenas noches

    Bisous

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  19. ola el luis el niño era sexta generagion de carlo magno

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  20. Un excelente articulo, es una parte de la historia de la cual se habla entre lineas sin tomar mucha trascendencia y con este articulo se logro aclarar muchos interrogantes.

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  21. ¡quien mato a luis v de francia?

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)