domingo, 7 de junio de 2009

El Adulterio en la Historia


-Según la ley de Moisés, el adulterio era castigado con el apedreamiento hasta la muerte.


-Entre los egipcios, después de recibir el hombre mil azotes, a la mujer se le cortaba la nariz.


-El espartano Licurgo castigaba a un hombre convicto de adulterio como a un parricida.


Licurgo


-Solón creía que la mayor pena que podía decretarse contra la mujer adúltera era la afrenta pública.


Solón y Creso


-Los locrios les sacaban los ojos. La ley fue impuesta por Zaleuco, cuyo hijo fue sorprendido después cometiendo adulterio. En su corazón se entabló una lucha entre el amor paternal y el deseo de ver rígidamente observada su ley. A fin de conciliar ambas cosas, decretó que le arrancaran un ojo a su hijo y al mismo tiempo se presentó en público con el rostro vendado, porque acababa de hacerse arrancar uno de sus propios ojos para que en cierto modo se cumpliera la ley.


-Por el antiguo derecho de Roma no había pena alguna establecida contra el adulterio, por consiguiente se dejaba su imposición al arbitrio de los jueces. Augusto fue el primero que estableció su castigo, decretando la pena de muerte.


Augusto


-Justiniano modificó la ley imponiendo a la adúltera la pena de azotes y reclusión en un monasterio donde permanecería a perpetuidad si el marido en el plazo de dos años no la perdonaba o no quería admitirla.


-En tiempos antiguos los sajones quemaban a la mujer adúltera, y sobre sus cenizas levantaban una horca donde ahorcaban al cómplice.


-La ley de los godos castigaba el adulterio dando a la parte ofendida la facultad para contraer un nuevo matrimonio con quien quisiere.


-Canuto, rey de Inglaterra, mandó que en caso de adulterio el hombre fuese desterrado, y que a la mujer le cortasen las narices y las orejas.


-En Mingrelia (Georgia), cuando un hombre sorprende a su mujer en adulterio, tenía derecho a obligar al galán a pagar un lechoncillo, que solían después comerse entre los tres.


-En Francia antiguamente el adulterio era castigado con la pena de muerte.


-En Polonia, antes del cristianismo, se llevaba al criminal a la plaza y en ella se le sujetaba por sus partes naturales a un madero por medio de un clavo. Se ponía cerca de él una navaja de afeitar, reduciéndosele a la necesidad de hacerse eunuco o de morir en aquel estado.


Bibliografía:

Colección de las causas más célebres, los mejores modelos de alegatos, acusaciones fiscales, interrogatorios y defensas en lo civil y en lo criminal, Tomo III.

28 comentarios:

  1. Perdón, he tenido que rehacer esta entrada porque me di cuenta de que no se visualizaba bien con el explorer: aparecia mezclada con el texto e imagebes de la anterior.

    Copio aqui los comentarios que me habian dejado:

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  2. Xibeliuss dijo...
    ¡Dios mío, cuanta salvajada! Apenas un resquicio de civilización en Mingrelia. Es, sin duda, un tema doloroso, pero ¿semejantes castigos?

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  3. La Dame Masquée dijo...
    Hombre, lo de que se estime el uso de la esposa compensado por el valor de un lechoncillo, no se que le diga yo sobre el resquicio de civilizacion. Suena un poco ofensivo, pero bueno, despues de todo no te arrancaban la nariz, algo es algo.

    Bisous

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  4. Anónimo dijo...
    ¿Y en el Islam de qué se manera se castigaba y castiga el adulterio?, ¿según la Ley de Moises?

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  5. La Dame Masquée dijo...
    Pues eso entraría en una segunda entrega en la que se contemplarian siglos posteriores. Si viese que este tema ha interesado especialmente, la prepararía para otra ocasion.

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  6. Xibeliuss dijo...
    Madame, entiendo injusto el fijar el valor de la esposa equiparable a un lechoncillo, pero al menos se lo comían los tres... ¿uso de la esposa? supongo que ésta tendría algo que ver.
    Mis respetos

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  7. La Dame Masquée dijo...
    Jiji, si, lo de compartir amigablemente al cerdo igual que a la esposa es un detalle. Y claro que tendria mucho que ver y tocar la esposa, pero el lechon estaba fijado en concepto de indemnizacion por el uso de la misma sin permiso de su "dueño".
    Muy elegante todo, no cree?
    Comprenda que yo soy de encajes y puntillas, monsieur.

    Bisous

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  8. Me alegro que haya solucionado el problema Madame! Los imprevistos con el ordenador siempre sacan uno de equício!

    Ayy que horrenda barbarie! Como eran capaces de llevar a cabo semejantes castigos??

    La pena del compartir el lechoncillo me hizo gracia en especial.

    Besos

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  9. Si, todo ternura y en buena armonía, jiji. Y cada uno deseando que se le indigestara al otro, supongo.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  10. De toda esta gente me quedo con los georgianos que eran los mas civilizados: comer un lechon entre los tres y santo remedio!
    .
    Otro tema madame: por aqui ha causado mucho revuelo el encontrar un buque del 1700 sepultado debajo de unos 10 metros de tierra. Es un buque español, un mercante de bastante mala factura, de principios del siglo XVIII y que si bien en principio se lo catalogo como 'galeon' estos nunca llegaron por aqui; en el mejor de los casos con su quilla de unos 22 mts. es un bergantin (no se sabe cuantos mastiles tenia, a diferencia del sistema ingles, los palos no llegaban hasta el fondo del buque o quilla). Habra algun registro por España de un mercante perdido en el Rio de la Plata por esa epoca? Aqui, en esos tiempos no habia imprenta!!!! Como se que es de la primera mitad del siglo: los clavos son de hierro, no de cobre, como en la segunda mitad del siglo, ademas de cañones que solo podian disparar a nivel del mar.... Ya es casi una competencia a morir con los arqueologos oficiales y hasta los del National Geographic.

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  11. Qué cosas!!! Y qué brutos!!!! La peor de todas las penas la última, jajajja. Para diseñar eso hay que tener, o mucha imaginación, o mucha mala leche.

    Saludos

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  12. Sin duda los georgianos eran los más razonables, y luego lo de los godos tampoco era mala solución. En cuanto a Esparta el adulterio femenino no se castigaba si el amante era más alto y más fornido que el marido ...

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  13. Pues madame, a mi lo del cerdo no me parece muy elegante, que quiere que le diga. No se por que les entusiasma tanto que se equipare todo al valor de un cerdo y pelillos a la mar, como si total la mujer fuera equiparable.
    Me parece muchisimo mas refinado el sistema godo, sobre el que veo que solo monsieur Jose Luis ha reparado.

    Pues no le se decir si habra algun registro en españa donde conste algun mercante perdido ahi en esa fecha, pero no lo dudaria. Se han perdido muchos, y la mayor parte no se sabe a ciencia cierta donde.

    Ha de ser fascinante encontrarse con uno y que resulte tener un tesoro perdido! :)

    Bisous

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  14. jiji, sí , madame Carmen, los polacos lo hacian a lo grande, eh?
    Eso sí que era ser drastico.

    Bisous

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  15. Me ha matado usted con lo de Esparta, monsieur.
    Menuda carcajada me ha hecho soltar.
    Tonces lo tenian facil! Solo habia que buscar un buen mozo!
    Y el pobre marido que fuera bajito, cuantos cuernos debia soportar en silencio!!
    Hombre no hay derecho, monsieur, jijiji. Estos espartanos...

    Bisous

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    Respuestas
    1. No al contrario creo yo sólo se castigaba si el amante era mas alto que el o mas corpulento

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  16. Uy!! Que interesante y machista tema tratáis hoy por aquí, madame, porque, está claro que, sea en la civilización que sea, quien peor parada sale es, casi siempre, la mujer. No se tiene en cuenta que el adulterio es siempre cosa de dos.
    Aún y así, he de reconocer que el castigo más coerente es el de los godos y el de Mingrelia, no deja de ser divertido por lo festivo del mismo, si podemos llamarlo así :)

    Un beso de lunes.

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  17. Dios santo!! Haced el favor de colocar la ha a coherente!! Parece que mi teclado empieza a comerse algunas letras :(

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  18. Pues si, madame, parece que con el estomago lleno se encajan las cosas de otro modo, jijiji, aunque yo en vez del festín elegiría la solucion goda y me buscaria una pareja mejor.

    A todos nos ocurre lo del teclado, madame. Dela usted por colocada.

    Bisous

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  19. Vaya madame menudas historias, me ha echo especial gracia lo del lechon jiji

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  20. Aunque madame que se me olvido decirle creo que el sistema godo es el mas efectivo

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  21. Estoy de acuerdo con usted, madame: tambien es mi sistema preferido entre los expuestos en el texto.
    Podría ser la solución perfecta y duradera, porque lo del lechon... bueno, al dia siguiente se vuelve a tener hambre, jiji.

    Bisous

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  22. Jejeje

    Me lo he pasado muy bien leyendo las barbaridades que se legislaban contra los/las adúlteros/as.

    Me quedo con la de Mingrelia. La más sensata, desde luego.

    Un abrazo, madame.

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  23. Hale, otro que le gusta el lechoncillo, jijiji.
    Podian exportar la idea a otros lugares donde se utilizan aun procedimientos menos agradables para tratar el asunto.

    Bisous

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  24. Y siempre se llevaba la mujer la peor parte.

    Lo de Mingrelia tiene su gracia... "nos cenamos el lechoncillo y aquí no ha pasado nada". Por lo menos no mataban ni mutilaban a nadie.

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  25. No, pero vaya escasez de lechones que debio de llegar a haber, jijiji.
    Ademas mira, cuando a uno le apeteciera comer lechon, ya sabia lo que tenia que hacer.

    Bisous, madame

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  26. ¡Qué modernos eran los espartanos! La mujer adúltera sólo tenía que tener buen gusto para que no la castigaran...jajaja
    Curiosísima entrada querida amiga :)

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  27. ay si, madame, lo que me hizo reir eso!
    No me diga que no era el colmo!
    Pobres esposos bajitos.

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)