martes, 26 de mayo de 2009

Sangre Borgia



No hubo noticias del hijo del Papa durante todo ese día, jueves 15 de junio de 1497. Nadie lo había visto desde el día anterior, cuando salió para Esquilino. Tampoco cundió la alarma, pues Juan, duque de Gandía, los tenía acostumbrados a desaparecer de vez en cuando, por motivos de alguna cita amorosa que se prolongaba voluptuosamente según su capricho.

Pero esta vez había algo diferente: su lacayo apareció apuñalado. Vivía aún, pero no fue capaz de proporcionar más información que la de las últimas órdenes recibidas de su amo. El hombre moría poco después. Y entonces encontraron el caballo de Juan abandonado para confirmar los más oscuros presentimientos. Se informó al Papa y comenzó la búsqueda.

La noche del 15 y todo el día siguiente fueron atroces para Alejandro VI Borgia. Era su hijo más amado. Por las calles de Roma se iba voceando el nombre del duque de Gandía. La gente se encerraba en sus casas; el miedo recorría la ciudad. Se intentaba localizar a un individuo enmascarado que se había presentado en el festín de Esquilino, pero jamás lo encontraron, ni nadie supo decir quién era.

Había un comerciante dálmata de madera que tenía su almacén a orillas del Tíber. Por su oficio, había sido testigo de muchas cosas, en particular a esas horas de la noche, cuando los ladrones se deslizaban en barca hasta el almacén, y él montaba guardia a la llegada de nuevos cargamentos de madera. Así fue como vio algo inquietante de lo que decidió dar parte en la mañana del 16 de junio.

Castillo y Puente de Sant'Angelo, Roma

El comerciante dijo que dos noches antes, hacia las 2 de la madrugada, se encontraba durmiendo en su barca cuando el ruido de unos pasos que se aproximaban por la orilla le sacó de su sopor. Vio cómo dos siluetas examinaban atentamente los alrededores y luego desaparecían como habían llegado. Poco después otros dos hombres, también a pie, repitieron la misma operación e hicieron una señal en dirección a la sombra. Un jinete se adelantó entonces. Llevaba una espada dorada y montaba un caballo blanco sobre el que colgaba un cadáver a través de la silla, la cabeza pendiendo a un lado y los pies al otro. Los dos hombres que se habían acercado en primer lugar a la orilla estaban ahora al lado del caballo e impedían que el cadáver basculase.

Después de conducir el caballo cerca del lugar donde se arroja la basura al Tíber, los dos cogieron el cadáver y lo lanzaron a la corriente. El muerto se hundió de inmediato, pero al ver que su capa salía a la superficie tiraron gruesas piedras al río para hacerla desaparecer.

El comerciante oyó que el jinete preguntaba:

—¿Ha caído bien en el centro?

Le confirmaron que así era, y entonces el jinete, tras contemplar un momento la corriente, espoleó a su caballo y se alejó del lugar.

Le preguntaron al comerciante por qué no había ido antes a contarlo. El hombre replicó que desde que tenía su almacén a orillas del Tíber había visto arrojar en aquel mismo sitio por lo menos cien cadáveres, sin que nadie hubiera parecido preocuparse jamás de ellos.

Río Tíber

A partir de entonces se trataba de recuperar el cuerpo del río para averiguar si era el de Juan. Se inspeccionó con minuciosidad cada recodo con ayuda de trescientas redes de pescador. Todo en vano. Hasta que, por azar, un equipo de marineros había remontado la corriente hasta unos 500 metros más allá del almacén. Hacia el mediodía uno de los barqueros alertó a sus compañeros cuando se encontraba en un lugar no lejos de Santa María del Popolo, donde su red había sacado a la superficie un cadáver completamente vestido.

El cuerpo tenía las manos atadas y conservaba la espada a su costado. Presentaba un aspecto terrible y repugnante. Tenía huellas de nueve heridas grandes, una de las cuales le había abierto la garganta. A pesar de estar manchado por el fango del río, el asesinado conservaba su aspecto de gran señor, con los guantes prendidos a su cinturón, la bolsa intacta con 30 ducados de oro y su magnífico traje. Ya no podía haber la menor duda.

El Papa recibió de inmediato la noticia. Se entregó al barquero los diez ducados de recompensa por su macabro hallazgo. Entonces la barca trajo el cadáver hasta el castillo de Sant’Angelo. Un testigo que se encontraba en el puente dice: “Oí entonces alaridos, gritos de lamento como nunca los había oído más fuertes”. Y entre esos gritos una voz atronadora, procedente de una oscura ventana del castillo. Era la del Papa Borgia, porque ése era su preferido, la esperanza y la gloria de su linaje”.

Castel Sant'Angelo

Lavaron y limpiaron al muerto, lo vistieron de brocado con su traje de gonfaloniero y sus insignias ducales. No esperaron a que amaneciese. Esa misma medianoche, un cortejo formado por una gran multitud le transportó a la luz de las antorchas hasta la iglesia de Santa María del Popolo, donde su madre poseía un panteón. Los que vieron el cadáver, antes de que saliera del Borgo, tendido en unas sencillas parihuelas, decían que estaba casi más guapo que en vida.

Mientras que el sombrío cortejo recorría las orillas del Tíber, en la margen vaticana la noche se poblaba de los gemidos desgarradores del padre.



Bibliografía:
Los Borgia - Jacques Robichon

21 comentarios:

  1. El misterio de la muerte de Juan Borgía es hasta hoy desconocido. Es posible que lo mandara matar César Borgía, celoso de las conquistas de su hermano mayor.También no hay que olvidar que esta familia iba consechando enemigos por toda Italia y no sería de extrañar que hubiera un complot para asesinar el hijo del Papa!

    Madame le he dejado un regalito en mi blog!

    Besos

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  2. Muchas gracias por el regalito, madame!
    En cuanto a este crimen, sí, la verdad que muchos apuntan a César, pero yo no estoy convencida. Según el concepto de clan que tenían, yo diría que la sangre Borgia era tan sagrada para ellos como para los Corleone. Otra cosa eran los parientes politicos, cuñados o demas, que podian dejar de ser convenientes. Pero la familia era sagrada, con rencillas y envidias o no.
    Quien sabe. Quien sabe si algo en su interior pudo con eso, Pero, como usted apunta, tenian demasiados enemigos, y habia otras posibilidades.

    Bisous

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  3. Una interesantisima historia pero me queda un duda. ¿Quien lo puedo haber matado y por que razon?

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  4. Nunca se sabra, madame. Muchos apuntan a su hermano Cesar, descontento con su destino como cardenal, cuando quería ocupar el lugar que ocupaba su hermano. Ademas habia otros motivos de celos entre ellos, segun parece.
    De todos modos, como le decia a Caroline, yo no estoy convencida de eso, dado ese especial concepto familiar que tenian los Borgia.
    Tenian muchos enemigos, y pudo ser cualquiera. De hecho el propio Papa fue envenenado posteriormente, y tambien Cesar, aunque sobrevivio a eso.

    Bisous, madame

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  5. Una historia interesante la de los Borgia.

    Muchas teorías sobre el crimen, pero, ¿cual es la real?

    Saludos,

    Raul

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  6. Eso me temo que ya nunca lo vamos a saber.
    Otro crimen mas sin resolver, monsieur.

    Bisous

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  7. Este fue uno de los episodios más misteriosos de Roma, pues nunca se llegó a saber quién o quienes habían sido los asesinos, aunque la leyenda negra señaló luego a su hermano César. Es una lástima que la capilla donde fué enterrado el Duque de Gancía y luego su madre, desapareciera, siendo sustituida por otra de lo más insustancial. No obstante, por si sientes curiosidad, aún se conserva la lápida de la madre (Catalina Caetani, más conocida como Vanozza) en el pórtico de una Iglesia. A mí me encantan esas cosas. Besotes.

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  8. Ah pues no se nada de ese portico, madame.
    Que iglesia sera, para mi proxima visita?

    Bisous

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  9. Hola amiga, felicidades por el bello premio que has recibido, bien merecido por tu trabajo.
    Besos Isthar

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  10. Muchas gracias, madame.
    Espero que siga siendo de su agrado.

    Bisous

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  11. Mi querida Madame:
    Magnifique!
    Mientras leia lo veía todo representado como en una ópera.
    Más, permitidme una confidencia: esto me recuerda otra historia de esta familia, no menos interesante por cierto que me habéis contado
    Os abraza
    Doña Guiomar de Ulloa

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  12. No podia dejar de poner esto, madame, ya sabe, jiji.

    Bisous

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  13. Me uno a las felicitaciones, no solo la historia es interesante sino que está narrado de maravilla...

    Por cierto he visto esta entrada que a buen seguro os gustará la historia:
    elzo-meridianos.blogspot.com/2009/05/el-sepulcro-de-la-joven-mary-jay.html

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  14. Hombre, eso de que estaba más guapo muerto que vivo, no sé, no sé...

    La familia Borgia, como la mayoría de las familias nobles italianas de la época, se hallaban sumidas en la política, la intriga, el amor y la muerte. A veces me recuerdan a la mafia. Y la muerte de Juan Borgia probablemente fue fruto de todo ello.

    Saludos

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  15. Gracias, monsieur, le echaremos un vistazo a ver que tal esta.

    Bisous

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  16. Si, madame Carmen, probablemente puedan ser considerados la primera familia de la mafia, en cierto modo.

    Bisous

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  17. A pesar de la maldad de la familia, este espisodio es trágico y siempre me ha dado pena, además ha quedado como misterio.
    Cuando narras como lo buscaban en el río he recordado tristemente, un caso actual, también sin resultados.

    Un abrazo

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  18. Es verdad, creo que se a cual se refiere.
    Es increible que no haya aparecido aun.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  19. Te iba preguntar ¿De dónde sacas estas historias? Cuando veo la bibliografía, mis respetos madame. Suerte.

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  20. Gracias, monsieur.
    Todos los libros que menciono forman parte de mi biblioteca personal, que por fortuna es bastante importante.

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)