miércoles, 6 de mayo de 2009

La tragedia de Vatel

Gerard Depardieu interpretando a Vatel

Hacía ocho años que Vatel era contrôleur général de la Bouche del Gran Condé, es decir, el chef y encargado del aprovisionamiento y cuanto tuviera que ver con las comidas.


El 21 de abril de 1671 el Príncipe de Condé invitó al rey y a toda la corte a un fastuoso banquete en su residencia del Château de Chantilly. Las fiestas iban a durar tres días con sus tres noches.


De lo que allí ocurrió tenemos el valioso relato que nos ha dejado la marquesa de Sévigné en una de sus famosas cartas:


Madame de Sevigné, la cronista


París, domingo 26 de abril de 1671



Se sirvió la cena. En algunas mesas no había asado, porque había algunos invitados más de los esperados. Esto afectó a Vatel; dijo varias veces:


—He perdido el honor; esto es una desgracia que no puedo soportar.


Le dijo a Gourville:


—Me da vueltas la cabeza, llevo doce noches sin dormir. Ayudadme a dar las órdenes.


Gourville le ayudó lo mejor que pudo. El asado que faltaba, no en la mesa del rey, sino en la 25 y 26, volvía una y otra vez a su mente. El Príncipe fue a su habitación y le dijo:


—Vatel, todo va bien, nunca ha habido nada tan maravilloso como la cena del rey.


Vatel respondió:


—Señor, vuestra amabilidad para conmigo es grande. Sé que faltó el asado en dos de las mesas.


—Pero eso no es nada —dijo el príncipe—, no os preocupéis más por ello, todo va bien.


El príncipe de Condé, el anfitrión


Cayó la noche. Fallaron los fuegos artificiales a causa de una niebla que lo cubría todo; habían costado 1600 francos. A las 4 de la mañana Vatel estaba por todas partes, pero encontraba a todo el mundo dormido. Se tropezó con un pequeño proveedor que le trajo solamente dos cargamentos de pescado. Vatel le preguntó:


—¿Es eso todo?


—Sí, señor.


No sabía que Vatel había encargado en todos los puertos. Vatel esperó un rato. El resto de los proveedores no llegó. Le ardía la cabeza, pensó que no dispondría de más pescado. Encontró a Gourville y le dijo:


—Señor, no sobreviviré a esta desgracia. Tengo honor y una reputación que perder.


Château de Chantilly, el escenario


Gourville se rió de él. Vatel subió a su habitación, puso su espada contra la puerta y se atravesó con ella el corazón, pero eso fue sólo a la tercera puñalada, pues las dos primeras no fueron fatales: cayó muerto. Sin embargo, el pescado comenzó a llegar de todas partes. Buscaron a Vatel para distribuirlo; fueron a su habitación, empezaron a aporrear la puerta, la derribaron; lo encontraron ahogado en su sangre. Corrieron hacia el príncipe, que estaba desesperado. El duque lloraba; había venido desde Borgoña sólo por Vatel. El Príncipe le dijo al rey con gran tristeza:


—Dicen que fue a causa de su orgullo…




14 comentarios:

  1. Ah, merci madame por vuestra delicadeza. Es un verdadero placer leer estos episodios que tanta impresión me causaron de la pluma de quienes lo vivieron.
    Me dió mucha pena mondsieur Vatel.
    Claro, en lapelicula, su suicidio se debe a asuntos amorosos. El 8 de mayo larepiten y la veré completa y luego os cuento.
    Beaucup de Baisiers
    La Petite Fleur

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  2. Pour vous, petite fleur.

    Espero que disfrute usted la pelicula.

    Bisous

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  3. No conocía esta historia, querida. Me ha impresionado mucho. La recordaré de ahora en adelante para no dejarme hundir cuando parezca que todo se tuerce y no hay esperanza. Si se sigue hacia delante hay una solución. Un fuerte abrazo!

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  4. Ya ve, madame, nunca hay que tirar la toalla ni ahogarse en un vaso de agua.
    Todo tiene solucion menos la muerte.

    Bisous

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  5. Qué historia más trágica. El exceso de orgullo no es nada bueno.
    Y el castillo me lo apunto, para mi sección de castillos jejeje.

    Saludos!

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  6. Ay si, madame, es un sueño, una verdadera preciosidad.
    Jo, que bien vivian los Condé.

    Bisous

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  7. Muy interesante istoria felicidades.Besos Ishar
    te envio un mail.

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  8. Gracias, madame.
    Ahora voy al correo.

    Bisous

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  9. Hasta los chef tenian espada en otros tiempos!, pero vaya con el perfeccionismo de Vatel, era peor que yo :D. De vivir en esta época seguramente más de un restaurante cinco tenedores se disputaría sus servicios ;).

    Ya me había olvidado que este actor (Depardieu) alguna vez interpretó a Vatel, gracias por recordarlo Madame :)

    Un abrazo!

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  10. Jijiji, no creo que a mi me de nunca tan fuerte como a Vatel, y menos por un guiso, pero bueno. Por si acaso dejare mi espada fuera de mano.

    Bisous, madame

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  11. Sí, estoy con Minerva. Este Vatel debía de ser un perfeccionista de cuidado, porque suicidarse por eso... Quizás fuese el temor al fracaso lo que le llevó a la muerte o que se junto con una autoexigencia feroz, porque si no, no me lo explico.
    Saludos

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  12. No se, madame, pero impulsivo debia de ser un rato, y con un temperamento muy arrebatado.

    El pensaba que quedaba deshonrado si algo salia mal en una ocasion asi. Y era de esos que no desean sobrevivir al deshonor.

    Bisous

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  13. ¡Que gran profesional! ojala nuestros políticos siguieran su ejemplo....

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  14. Jijiji, monsieur, les vamos regalando espadas, asi en plan indirecta?

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)