sábado, 2 de mayo de 2009

La mujer etrusca


Para los griegos, acostumbrados a tener a sus mujeres encerradas en el gineceo doméstico, las costumbres etruscas en materia sexual resultaban aberrantes: Teopompo sostiene que entre los tirrenos las mujeres se preocupan mucho de su cuerpo y a menudo se presentan desnudas ante los hombres. En los banquetes no se colocan junto al marido, sino junto a cualquiera de los presentes, y brindan a la salud de quien quieren. Son grandes bebedoras y muy bellas. Para los romanos, no menos estrictos con la condición femenina, las etruscas eran simplemente unas rameras: “Recibirás de tu padre 20.000 talentos, para que no tengas que ganarte la dote a la moda etrusca, prostituyendo vergonzosamente tu cuerpo”, dice un personaje en la Cistellaria de Plauto. ¿Qué hay detrás de todo ello?


Al parecer, sencillamente, un mayor grado de consideración social para las mujeres. Está desde luego descartado cualquier sistema matriarcal en Etruria, pero lo que sí es cierto, si nos atenemos a la riqueza de las tumbas y a las representaciones funerarias, es que la dama etrusca vivía menos enclaustrada que la griega y la romana. En los banquetes yacía junto a su marido, permitiéndose intercambiar gestos cariñosos con él en vez de desaparecer discretamente como ocurría en Grecia; asistía a juegos y espectáculos mezclada con los hombres y, a la hora de la muerte, su ajuar era tan imponente como el de su marido.


Tal libertad la llevó en ocasiones incluso a tomar iniciativas políticas (caso, por ejemplo de Tanaquil, la esposa de Tarquino el Viejo). Frente a lo que ocurre en Roma la mujer etrusca mantiene su nombre, e incluso su apellido al casarse. La familia de origen, en una palabra, no pierde ninguno de sus vástagos por el hecho de que sea mujer. Y a partir del siglo IV a.C. se llega a dar el caso, inusitado en Grecia y Roma, de personajes que mencionan su filiación tanto paterna como materna.



Bibliografía:

El enigma etrusco – Miguel Angel Elvira

13 comentarios:

  1. Unas mujeres con carácter, las etruscas. Sí, es curioso que siempre aparecen en las figuras funerarias hechas de barro cocido o terracota junto a sus maridos. Pero también se da esto en la cultura egipcia y muchas otras, ¿no cree?
    Los griegos que ran mucho mas estricitos las tomarían como unas frescas, aunque no lo fueran en modo alguno. Como siempre la manía de desprestigiar lo que es distinto de lo nuestro.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Sí, madame, es que los griegos eran muy exagerados con eso del machismo. Para ellos era un autentico escandalo. El caso es que, como ve, los romanos tambien las criticaban.

    Bisous

    ResponderEliminar
  3. Se ve que a lo largo de la historia la mujer ha intentado reivindicar su lugar, claro que no siempre lo conseguía, y así lo aceptaban. Afortunadas fueron las etruscas, que pudieron disfrutar de unos privilegios que otras carecían.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Si, no era lo mas comun tanta libertad y consideracion.

    Bisous, madame

    ResponderEliminar
  5. No es que fueran unas rameras, es que vivían en una sociedad más normal que las griegas y las romanas. Aunque es extraño que en esa época gozaran de tan buena consideración social.

    ResponderEliminar
  6. Sí, aunque el comentario sobre la dote resulta inquietante. De todos modos en su propia sociedad sí que gozaban de buena consideracion, por lo menos.

    Bisous

    ResponderEliminar
  7. Por lo que comenta Ud. Madame acerca de los modos en que se comportaban las etruscas, se nota claramente que los griegos y romanos exageraban al juzgarlas de rameras, al menos en materia social y sexual las etruscas gozaron de una cierta libertad que otras mujeres no tenian.

    Aunque me sorprende que los romanos tuvieran mal concepto de ellas, si ellos siempre demostraron gran libertinaje sexual, incluidas varias mujeres romanas :O.

    Un abrazo Madame!

    ResponderEliminar
  8. Si, es lo que me inquieta un poco, las criticas de los romanos. De todos modos los romanos guardaban mucho las apariencias. Tal vez el problema fuera que las etruscas no lo hacian, quien sabe.

    Bisous

    ResponderEliminar
  9. ¡Cuántos siglos han tenido que pasar para que volvamos a tener una libertad semejante! Preciosa entrada, querida. Un fuerte abrazo!

    ResponderEliminar
  10. Y aun ahora no todas pueden disfrutar de ello, no. Fijese usted en el burka, sin ir mas lejos.

    Bisous, madame

    ResponderEliminar
  11. Una gran entrada como siempre, pero he de decir en descargo de los griegos, que la situación que describes se daba en Atenas, ya que por ejemplo en Esparta la mujer tenía muchos derechos, y no estaba enclaustrada, por ejemplo podía acudir a los gimnasios y participaba de la vida pública, además a los 7 años el estado se hacía cargo de la educación de los hijos, por lo que tampoco estaba atada a ellos más allá de dicha edad, y otra cosa a favor de las espartanas era que no iban a la guerra, por ello existía un dicho que decía "Si los dioses te son propicios te harán nacer varón en Atenas y mujer en Esparta".

    Saludos,

    ResponderEliminar
  12. Ay que bueno lo del dicho, monsieur! Pero es verdad, no debia de tener maldita la gracia nacer espartano. Vaya vida te esperaba. Supongo que favorecia mucho mas a la mujer, si.

    Bisous

    ResponderEliminar
  13. Vaya, todos los dias se aprende algo nuevo.
    Quien lo diaria, para aquel tiempo semejante libertad. Habran sido mujeres fuertes, quizas por eso los romanos les decian rameras para menospreciarles y avergonzarles las trataban asi,seguro tenian miedo de que sus mujeres les tomaran el ejemplo.Saludos.

    ResponderEliminar

"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)